101 Basic Computer Games & The C Programming Language

octubre 23, 2016 on 10:50 pm | In descarga textos pdf, informática, retroinformática | No Comments

Os presento dos libros que recientemente he conseguido para mi pequeña colección. En muchos sentidos cada uno de ellos representa un punto y aparte en como entendemos la informática. Para muchos programadores también representan la infancia y la madurez. Sin duda, ambos libros definen una época.

En el primero de ellos, editado en julio de 1973, Digital Equipment Corporation (DEC o Digital “a secas”) recopiló y puso a disposición de profesores y estudiantes un libro con 101 juegos programados en Basic. En el prólogo, Digital defendía el valor formativo que tienen los juegos de ordenador para aprender a programar. Todo un acierto. Este libro fue un referente para numerosos jóvenes que años más tarde protagonizarían la revolución del micrordenador. Por ejemplo, Bill Gates y Paul Allen aprendieron a programar en una máquina Digital… En enero de 1975 aparecería el Altair, considerado el primer ordenador personal… y Gates y Allen desarrollaron (sobre un ordenador Digital con un emulador del micro Intel 8080) un intérprete Basic para Altair. A partir de aquí numerosos fabricantes de ordenadores introducirían el lenguaje Basic en la memoria ROM de sus equipos. Para muchos de nosotros, aparte de jugar, programar en Basic era la única forma de hacer cosas interesantes con un ordenador. Hace más de treinta años encendías el ordenador y solo estaba tú y el Basic. Desde que este lenguaje fue desarrollado en Universidad de Dartmouth, en 1964, se convirtió en el lenguaje por excelencia para iniciarse en la informática.

El otro libro es menos simpático pero tan trascendente o más que el anterior. Hablamos de C, otro lenguaje de programación. Este manual se editó en 1978. Fue la puesta de largo de un lenguaje que inventó años atrás un genio barbudo y de pelo largo en los Laboratorios Bell, Dennis Ritchie. El nacimiento de C está estrechamente ligado a UNIX, creación también de Ritchie y su colega Ken Thomson. Ritchie empezó a trabajar en C en 1969 y aquello fue creciendo hasta llegar hasta los mainframe IBM/370 (el no va más de los años ‘70). La cuestión es que alguien dentro de los Bell Labs sugirió a Ritchie y a Brian W. Kernighan, otro importante coautor de C, la necesidad de resumir en un libro las bondades de este lenguaje de programación… Aquel libro cambiaría el orden de las cosas. C ofrecía a los programadores estar ‘C’erca de la máquina sin la necesidad de recurrir al áspero ensamblador. Además, el C ofrecía portabilidad, potencia y era un leguaje bien estructurado, nada que ver con el caos del Basic. Con los primeros PC, los que veníamos del mundo Spectrum, Commodore, Amstrad o MSX, empezamos a coquetear con C y nos hicimos mayores.

Basic. Dartmount College (1964)
101 Basic Computer Games. Varios Autores, Digital Equipment Corporation (1973)
The C Programming Language. Dennis Ritchie y Brian W. Kernighan (1978)

Minivac 601

enero 16, 2014 on 3:28 pm | In descarga textos pdf, informática, matemáticas, retroinformática | 2 Comments

Adolfo García |Habitualmente la historia de la Informática Personal se cuenta a partir de 1975, fecha del lanzamiento del Altair 8800 de MITS. Otros prefieren establecer el punto de partida un año después, coincidiendo con la aparición del Apple 1 o incluso en 1977, año del Apple II. También sería razonable justificar el inicio de esta historia tras la publicación en julio del 74, dentro de la revista Radio-Electronics, del kit para la construcción del ordenador Mark-8. De lo que no hay duda es que es en la década de los años 70, a partir de la invención del microprocesador por parte de Intel, cuando se desarrolla el concepto de ordenador personal o microordenador, y esto sucedió en 1971.

Toda historia tiene una prehistoria. En nuestro caso la prehistoria de la Informática Personal correspondería a aquellas máquinas que no estaban basadas en microprocesadores, es decir, computadoras que funcionaban con relés, válvulas de vacío o transistores. En el siguiente texto hablaré de una de esas máquinas, el Minivac 601, comercializado en 1961 por Scientific Development Corporation.

El Minivac 601 tiene algo de objeto de culto por dos razones. La primera se debe a la persona que lo ideó y diseño: el Dr. Claude E. Shannon (1916-2001), padre de la Teoría Matemática de la Comunicación (1948) que es, como sabéis, la base matemática sobre la que reposa la transmisión de datos e intercambio de información entre sistemas. Aspectos cotidianos como el ancho de banda, la corrección de errores, la compresión de la información o el cifrado de las comunicaciones hunden sus raíces en la citada Teoría. Además Shannon, en 1938, publico la tesis titulada Análisis Simbólico de Relés y Circuitos de Conmutación donde se sientan las bases matemáticas para el desarrollo de ingenios electrónicos como autómatas, calculadoras o centrales telefónicas empleando relés. Por otra parte, el nombre Minivac nos trae a la memoria los relatos de ciencia ficción escritos por Isaac Asimov (1920-1992) a partir de 1955 protagonizados por superordenadores de la serie Multivac. A su vez Asimov se inspiró en Univac, el primer gran ordenador que se comercializó en Estados Unidos en 1951.

Cuando se habla de esta máquina es común el error de categorizarlo junto a ordenadores analógicos que aparecieron por la misma época y que tenían un aspecto similar. Aquellos ordenadores analógicos eran equipos que simulaban mediante circuitos electrónicos un modelo matemático donde, las variables de entrada y datos de salida, eran representados por variaciones de tensión, corriente, resistencia, capacidad, etc.  En aquellas máquinas analógicas, al igual que en el Minivac 601, eran característicos los paneles de usuario repletos de conectores y cables que interconectaban entre sí diferentes módulos. No obstante, a diferencia de los “analógicos”, esta máquina es digital. Es decir, el 601 trabaja con solo con dos estados eléctricos.

Para trabajar con los dos estados eléctricos el Minivac recurre a relés, pulsadores y conmutadores. Esto significa que estamos delante de un ingenio electromecánico que nos acerca a los ordenadores creados a partir de 1937 por George Stibitz (1904-1995) en los Laboratorios Bell; la serie de máquinas Z1 (1938), Z2, Z3 y Z4 del alemán Konrad Zuse (1910-1995); así como al célebre ordenador Mark I, puesto en servicio en 1944 por IBM y la Universidad de Harvard. Por último no hay que olvidar a Simon, que es considerado el primer ordenador personal de la historia, diseñado en 1950 por Edmund C. Berkeley (1909-1988).

Créeme, si abres el Minivac no encontraras válvulas o transistores, ni mucho menos circuitos integrados. Obviamente, semejante sencillez condiciona lo que puede hacer por nosotros este equipo. Entonces ¿Qué tipo de problemas podemos plantear al Minivac 601 para concederle el calificativo de computadora? Pues bien, mediante esta máquina es posible programar o configurar pequeños circuitos eléctricos para realizar operaciones de álgebra binaria que es, en última instancia, el pilar sobre el que se sustenta cualquier ordenador de hoy en día. Incluso -en el ámbito industrial- este equipo llegó a emplearse como un autómata programable para control de procesos.

Si echas un vistazo al panel de Minivac identificarás una serie de controles que se distribuyen en seis secciones. Cada sección consta de una fuente de alimentación de 12V, dos lámparas, un relé DPDT (doble polo doble tiro), 1 conmutador deslizante de tres posiciones y dos circuitos y 1 pulsador de dos posiciones y un circuito. En el margen derecho del Minivac disponemos de un conmutador rotatorio de 16 posiciones que puede funcionar de forma manual o, al aplicarle tensión, motorizado. Por último, en la esquina superior derecha, hay una matriz de 3 por 3 conexiones.
Todos los elementos anteriores son accesibles a través de miniconectores que permiten la conexión de los cables con los que “programaremos” nuestros circuitos eléctricos. Cada uno de estos conectores está identificado con una combinación de un número y una letra. El número se refiere al número de sección (de 1 a 6) y la letra indica el conector (de la A a la Z). Un programa de Minivac consiste en un listado de las conexiones que realizaremos mediante cables entre parejas de miniconectores.

Los siguientes circuitos eléctricos AND, OR, XOR y NOT, e incluso algunos más complejos combinando estos, son fáciles de realizar en el Minivac sin ningún conocimiento especial. Tan solo hay poner un poco de cuidado para no equivocarnos en las conexiones y, sobre todo, intentar entender y predecir su comportamiento antes de ponernos manos a la obra: es decir, pensar con lógica.

Álgebra de Boole y circuitos eléctricos
En 1847 George Boole (1815-1864) sentó las bases de la lógica matemática a través de su obra The Laws of Thought. Desde tiempos de Aristóteles la lógica pertenecía al dominio intelectual de la filosofía y fue Boole quién, a través un profundo desarrollo de la simbología lógica y reglas específicas para operar con estos símbolos, desarrolló una nueva rama de las matemáticas con un lenguaje propio: el Álgebra de Boole. Los preceptos de Boole junto con las aportaciones de -entre otros- Augustus De Morgan (1806-1871) y Edward V. Huntington (1874-1952) llegaron hasta Claude Shannon quién, en 1938, trasladó todo este poso matemático al diseño eléctrico con relés y la conmutación de circuitos.

En la imagen anterior se ilustra un circuito donde dos interruptores, en serie, controlan el paso de corriente desde una batería hasta una bombilla. Estos interruptores tienen dos estados posibles: abierto (OFF), no pasa corriente; y cerrado (ON), circula la corriente. A su vez la lámpara también puede tener dos estados: apagada (OFF) y encendida (ON). Las posibles configuraciones de este circuito quedan resumidas en la tabla anexa que, en lo sucesivo, denominaremos tabla de la verdad. A este circuito lógico se le denomina AND y nos indica que se produce un efecto cuando se dan dos condiciones. Si solo se da una condición no hay efecto, es decir, no se enciende la luz.

Como podéis apreciar, en el circuito anterior es necesaria la participación de un operario que interactúe con los interruptores para abrirlos o cerrarlos. Esta intervención puede ser automatizada mediante relés.


Un relé es un dispositivo electromecánico basado en un electroimán. Este es capaz de accionar un interruptor cuando recibe corriente eléctrica. En estado de reposo, es decir, sin alimentar el electroimán, el circuito activo es el que corresponde a la posición NC (Normally Closed), mientas que el relé estará en posición NO (Normally Open) cuando apliquemos tensión al electroimán, como es el caso de la imagen anterior. Otra de las ventajas del uso de relés reside en la independencia entre el circuito de control del electroimán y los circuitos de servicio (NC y NO). Esta característica facilita el control de sistemas de alta potencia eléctrica mediante circuitos de baja o muy baja tensión.

Otro circuito elemental es el denominado OR. Su representación eléctrica consiste en dos interruptores en paralelo controlando el paso de corriente hasta la bombilla. En este caso, en cuanto se dé una de las dos condiciones posibles (cierre de un interruptor), la bombilla se enciende.

A continuación comentaremos el circuito denominado XOR (eXclusive OR). En él activamos la bombilla sólo cuando A y B son diferentes. La puerta lógica XOR, en combinación con AND y OR, se puede emplear como un sumador de un bit.  Como puedes imaginar, estos sumadores son la unidad fundamental para realizar operaciones artiméticas con números binarios.

Por último, antes de acabar esta pequeña introducción, es precioso recordar la existencia de una puerta lógica llamada NOT. A la salida de este circuito obtenemos el resultado contrario al que hemos introducido, es decir, produce una negación lógica de la entrada.

A partir de la combinación de operadores lógicos anteriores es posible construir circuitos más complejos que nos permitirán realizar operaciones aritméticas básicas: suma, resta, multiplicación y división. Incluso es posible realizar circuitos que almacenen un estado lógico a modo de memoria.

Biblioteca
Hasta aquí esta pequeña introducción. A continuación he compartido los manuales del Minivac por si quieres profundizar en su estudio. A pesar de su antigüedad te aconsejo que no subestimes el conocimiento que hay entre sus páginas…

Book I – Getting acquainted with Minivac 601
Books II, III, IV – What is a Digital Computer? / How Computers Make Logical Decisions /How Computers do Arithmetic
Book V and VI – How Computers Work for Man / MINIVAC Games
Notes and Corrections to the Minivac Manual
Minivac 601 Maintenance Manual

Boole, 1847 – The Laws of Thought
Shannon, 1938 – A Symbolic Analysis of Relay and Switching Circuits

El último regalo de Steve Jobs

octubre 6, 2011 on 2:43 pm | In informática | 1 Comment

Adolfo García | Tras su abandono del Consejo de Administración era fácil intuir que el fatal desenlace podía estar próximo. A pesar de ello me resultaba difícil imaginar que el Gran Steve perdería la batalla. Me consolaba pensando que gran parte de su fortuna y tesón estaban impulsando algún novedoso tratamiento y que -al final- Steve volvería a sorprender a la humanidad con otro gran regalo… Al final no ha podido ser de la forma que yo imaginaba pero creo que el regalo está ahí, delante de nosotros. Steve nos ha recordado que hay que aprovechar la vida al máximo y que en los momentos difíciles, a pesar de estar viviendo un calvario, hay que sacar energías de donde sea y seguir en el escenario de la vida. El momento en el que el telón caiga ya llegará…

No soy usuario de Apple. Quizás porque tengo poca simpatía por el rollito cool que rodea a todos sus productos.  Tampoco me creo ese mensaje guay de que Apple nació con la aspiración de poner la tecnología en manos de cualquier persona de este planeta… Es un hecho que sus productos son bastante excluyentes económicamente. Ahora bien, reconozco que la contribución de Steve Jobs ha sido fundamental en el mundo de la informática e Internet. Sin duda ha marcado un antes y un después.

Para acabar quería recoger un comentario que ha posteado un lector esta mañana en El Mundo. Resume a la perfección la sensación que me ha causado el fallecimiento de Jobs

aztamaca 06.oct.2011 | 12:36
#208

Siento tu marcha. Tu despedida nos hace reflexionar sobre lo que somos y lo que tenemos que hacer con el tiempo que nos da la vida. Hace tiempo, buscando una razón máxima de la existencia del hombre, llegué a la idea de que no era otra que la de ser creativo. Somos gracias a que creamos. Creamos pensamientos, creamos sueños, creamos hijos, creamos ideas que pueden cambiar el mundo y mejorarlo. Hoy estoy convencido que esa es la máxima de nuestro porqué. Crear y compartir lo creado. Sin duda siempre has sido una fuente de inspiración que ha confirmado este pensamiento. Gracias.

Buscando una utilidad para el Tablet que no tengo

septiembre 21, 2011 on 4:00 pm | In informática | 8 Comments

Adolfo García | Vivo en un dilema. Deseo comprarme un Tablet y no me decido. Tras un año buscando argumentos no termino de tener claro para qué lo necesito. No obstante, creo que el Apple iPad o Galaxy Tab de Samsung son máquinas increíbles. Me engañaría si dijese que no me gustan. Sin embargo, cuando valoro la aplicación que puedo dar al dichoso aparatito, todo son contradicciones y dudas.


En el caso de que el laptop sea tu máquina principal porque viajas con él por razones de trabajo o lo que toque, aparte de ir más cargado ¿Para qué necesito echar a la maleta otro equipo? Actualmente un Tablet no ofrece las prestaciones ofimáticas de un Microsoft Office corriendo en un PC o Mac, por ejemplo. De aplicaciones de edición multimedia mejor ni hablar… Por otra parte, la comodidad y velocidad de un teclado mecánico no la obtienes con una pantalla táctil, en particular cuando tienes que redactar un texto amplio. Para continuar, no conozco a ningún usuario de Tablet  que haya logrado prescindir de un ordenador (portátil o sobremesa) nodriza que alimente y sincronice al susodicho Tablet. Aunque parece que el futuro nos empuja a que almacenemos todo en la “nube” seguimos dependiendo de nuestros discos duros.

En otro orden de cosas, si ya cuentas con un Smartphone con aplicaciones de movilidad (callejero, mapas, previsión meteorológica, realidad aumentada, traductor, etc) ¿Para qué quiero otro equipo “al alcance de la mano”?

Admitámoslo, un Tablet sin conectividad está muy limitado. En este sentido siempre he pensado que la mejor opción es adquirir el Tablet con 3G bajo un plan de datos de algún operador ya que no siempre hay wifis abiertas allí donde nos encontramos. Ahora bien, en los próximos meses las redes de telefonía móvil empezarán a trabajar en otras frecuencias y ofrecerán más ancho de banda mediante la tecnología LTE ¿Aprovechará estas capacidades un Tablet que me compre hoy?

Como viajero creo que un Tablet es un acompañante frágil.  Una caída al suelo o un impacto fatal en la pantalla pueden tener consecuencias dramáticas. Hasta el día de hoy, tras muchos años como usuario de portátil/netbook y numerosos viajes, nunca he tenido una rotura por caídas o golpes… (tocaré madera para seguir así).

Tampoco me convence la supuesta multifuncionalidad del Tablet: Sirve para jugar pero no tiene la potencia ni ofrece la interactividad de las consolas. Otro ejemplo, el Tablet es socorrido para leer el periódico o un comic pero no ofrece el confort de las pantallas de tinta electrónica del eBooks, sobre todo cuando lees un libro “grueso”.

Después de todo creo que no soy un bicho raro o un usuario escéptico. Según el estudio de mercado de elaborado por AdMob (Google) sobre la utilidad que se está dando a los Tablets, se constata que la mayor parte de los usuarios usan estas máquinas dentro de sus casas como “electrodoméstico” de entretenimiento, dedicándolo principalmente a jugar, buscar por Internet o atender el correo electrónico.

Acabo recordando que el párrafo anterior confirma lo que me han dicho muchos propietarios de un Tablet. Según ellos apenas mueven el equipo de casa y que -curiosamente- se ha convertido en el centro de atención y deseo de todas las visitas. Parece ser que su magnetismo es irresistible, solo comparable a la esfera de placer con la que Woody Allen jugaba en su película El Dormilón…

Mercado de la Seda. Qué desilusión… buuuaaa :’-(

abril 22, 2011 on 1:31 pm | In cibercultura, copyleft, open source, informática, internet | No Comments

Adolfo García | Domingo 10 de abril, 12 de la mañana. Estoy paseando por el centro de Madrid con mi mujer y mi hija. Cuando atravesamos la plaza de El Carmen me llama la atención unas pancartas que cuelgan en los antiguos Multicines Madrid. Me acerco y agudizo la vista… Un conejito muy simpático habla de 10Gbps de conexión… Apenas puedo creer lo que leo: el conejito saltarín anuncia un centro de Linux, Wifi gratis, Android Shop, Software libre… Me siento un poco idiota. En  mi interior pienso “Adolfo estás totalmente desactualizado, no te enteras de nada. ¿Cómo es posible que no hayas leído u oído algo de esto?”

Durante el resto del paseo no me pude quitar de la cabeza lo que acababa de ver ¿Qué sería aquel enigmático Mercado de la Seda? ¿Un centro cultural? ¿Una empresa? ¿Unos okupas se habrán atrincherado en el viejo cine y prometían hacer algo (muy) grande? Por lo que se podía leer y deducir, el tinglado estaba dirigido por una empresa china (Xiu-Shui) que ya tenía centros similares en otras ciudades y ahora era el turno de  Madrid… ¡Arrea con los chinos la que van a preparar!

Ya en casa, lo primero que hice fue buscar en Internet más info y encontré numerosas referencias sobre el proyecto Mercado de la Seda. Incluso visité la web (en chino) de Xiu-Shui. Vaya pasada. Estaba alucinado. A continuación os copio algunos extractos:

[…]Los Mercados de la Seda, como el que ya existe en Beijing, y los que se abrirán en Sao Paulo y Estambul, son lugares donde se puede compartir el mundo. Un nuevo concepto de cultura, basado en la tradición china, que mira al futuro. Ofreciendo conocimiento para todo el mundo, desde todo el planeta. Y ahora desde pleno centro de Madrid […] Se trata de un nuevo concepto de ocio cultural y de intercambio. El espacio social ofrecerá́ un ancho de banda de 10 Gbps, que permitiría descargar toda la Wikipedia en 10 segundos, y se compromete a proteger el derecho de anonimato de sus usuarios.  Dispondrá́ de actividades lúdicas como talleres, charlas, demos, competiciones y otras actividades programadas […] En el servicio de cine de 250 plazas, patrocinado por el servicio de intercambio de archivos Megaupload, se podrán ver los mejores estrenos de la cartelera mundial. En las salas de visionado comunitarios, cada una con 25 plazas, se podrán ver series a demanda, en los horarios más convenientes, con buena calidad y unos subtítulos supervisados por nuestros traductores y por la comunidad on-line. Todo, desde las series infantiles de los 80 hasta los últimos capítulos de tus series favoritas.

Empecé a pensar que algo así tenía que tener truco o, lo más probable, que el proyecto estaba paralizado y olvidado por falta de dinero. Visitando un link del diario económico Cinco Días descubrí el pastel: Todo era falso […] se trata de una iniciativa creada por Daniel García Andújar, un artista visual residente en Barcelona que ha ideado la perfecta falsificación de un proyecto empresarial: desde las lonas que cubren el histórico edificio, un frontón que data de 1898, hasta la creación de una empresa ficticia y una web donde se desvelan los detalles del proyecto. En ella se detallan las marcas que se comercializarán (como Loewe, LVMH, Rolex o Gucci), además de los planos de la zona de descargas online y los resultados económicos de la multinacional china. Incluso una responsable de comunicación asegura, vía e-mail, que facilitará cualquier información que se solicite.

Ya tengo algo en común con Alicia (la del País de la Maravillas) ambos hemos sido embaucados por un conejito. Qué desilusión… buuuaaa :’-(

Post data: En realidad no me entero de nada. Este proyecto se presentó con motivo de la Noche en Blanco de Madrid, en septiembre del 2010.

Todos quieren ser tu Gran Hermano

septiembre 26, 2010 on 2:36 pm | In informática, internet | 12 Comments

Adolfo García | El Gran Hermano descrito por George Orwell en su novela 1984 disponía de una amplia red de telepantallas para conocer en todo momento lo que hacían sus conciudadanos. Por otra parte, gracias a la eficiente labor del Ministerio de la Verdad, en la sociedad orwelliana la historia se manipulaba y reescribía para evitar que cualquier “incómoda” evidencia del pasado pudiera cuestionar el presente.

1984 describe una sociedad sin voluntad donde todos los aspectos de la vida son cuidadosamente planificados y controlados. Lo más llamativo de este sistema es que aparentemente funciona. Salvo casos aislados -similares al de su protagonista, Wiston Smith- da la sensación de que el sistema funciona. Es decir, la mayor parte de la ciudadanía vive (o sobrevive) instalada en la ignorancia…

*    *    *

En el marco de la presentación del Apple Macintosh, a comienzos de 1984, Steve Jobs recurrió al argumento de la novela de George Orwell para aterrorizar al auditorio sobre la posición hegemónica que IBM tenía en el mercado. Tras sus palabras Mr. Jobs obsequió a su entregado público con un impactante spot publicitario (dirigido por Ridley Scott) donde Apple, representado por una chica armada con una gran maza, huye de un grupo de perseguidores mientras se dirige a una gran sala donde centenares de personas asisten a un tenebroso discurso del Gran Hermano.

Trascurridos más de 25 años desde aquella presentación los usuarios hemos aprendido muchas cosas. Una de ellas es que toda gran compañía aspira, quizás sin intención reconocida, a ocupar el sillón del Gran Hermano… incluido Apple…

IBM y otras compañías inventaron la informática. Hasta el comienzo de los años ’90 esta compañía tenía una posición dominante en los sistemas para empresas. Pocos huecos escapaban a su control, desde el ordenador personal hasta el centro de proceso de datos. Afortunadamente aparecieron nuevas tecnologías que ofrecían alternativas a IBM. Es de justicia decir que la mayoría de estas opciones no eran técnicamente superiores a lo existente pero ofrecían, por fin, la posibilidad de elegir.

Con excepción del lanzamiento del PCjr y los tardíos PS/1, IBM nunca mostró mucho interés por el mercado domestico. Fueron Apple y Microsoft los que empezaron a desembarcar en los hogares con paso firme. En el mundo de la empresa los AS400 de IBM empezaron a ser desplazados por sistemas abiertos basados en UNIX. Token Ring fue languideciendo ante la imparable Ethernet, y el fantástico OS/2 cayó frente al popular Windows NT. Así las cosas, contra todo pronostico -y deseo- de Steve Jobs, el nuevo Gran Hermano fue Microsoft…

Los ´90 representan la década dorada  de Microsoft. Windows y Office dominan los escritorios domésticos y profesionales. NT y el conjunto de servidores BackOffice entraron con fuerza en el mundo de la empresa. Esta hegemonía solo se vio perturbada por el nacimiento de Linux y, como no, la popularización de Internet.

Al comienzo de este siglo Microsoft seguía manteniendo su posición de Gran Hermano pero tenía innumerables competidores deseosos de hacerse un hueco en el CPD y en el escritorio. Además, Internet representaba un nuevo entorno en el que Microsoft nunca se desenvolvió con comodidad más allá del navegador Internet Explorer. Por esta última razón, como no podía ser de otra forma, Internet sería el espacio en el que nacería el nuevo Gran Hermano: Google.

En 1998 Google sorprendió al mundo con un simpático e infantil interfaz tras el que se ocultaba un sofisticado buscador. Poco a poco fue desplazando a buscadores tan populares como Altavista y Yahoo!. Hasta nuestros días la principal fuente de ingresos de Google se basa en un modelo sencillo y efectivo: anexar discreta publicidad a los resultados de cada búsqueda.

IBM y Microsoft nunca sintieron especial interés por el individuo. Su negocio estaba basado en vender herramientas hardware o software. En cambio Google no tardó en darse cuenta de la importancia que tenía conocer “a fondo” al usuario para poderle ofrecer una publicidad “más satisfactoria”. Además, para mantener su estrategia a largo plazo, Google supo ver la importancia que tiene “el dispositivo” desde el que acceden los usuarios. Por este motivo en el 2008 lanzo el navegador Google Chrome e impulsó Android. Como podéis imaginar, hoy Google sabe más de todos nosotros que los Gran Hermano que le precedieron.

Es difícil imaginar quién moverá del trono a Google. En mi humilde opinión quizás sea algún anónimo Wiston Smith que logre inventar una nueva forma de buscar en Internet empleando software de inteligencia artificial. Puestos a imaginar pienso en agentes personales que -manteniendo nuestro anonimato- hagan por nosotros el trabajo de búsqueda, análisis y consolidación de la información. Quizás, un paso previo, puede ser el desarrollo de nuevos estándares que faciliten la creación de una Web semántica. Tampoco hay que olvidar los envites que tendrá que soportar Google por parte de instituciones públicas cada más preocupadas (y presionadas) por el uso que se da a los datos de los usuarios.

Uno de los posibles destinos que aguardan a Google queda reflejado en el siguiente vídeo. En el cercano año 2015 Google ha logrado vencer a Microsoft y la prensa tradicional es cosa del pasado tras el desplome del periódico The New York Times. Por si fuera poco Google se ha fusionado con Amazon y entre ambos se encargan de “paquetizar” la información que recibimos desde Internet…

Hoy, en el 2010, aunque le cueste reconocerlo a Steve Jobs, Apple es incapaz de disimular sus maneras y aspiraciones de Gran Hermano. Con gran maestría ha enseñado a la industria discográfica como se vende música y contenidos multimedia a través de Internet. Apple ha demostrado a los fabricantes tradicionales de telefonía móvil que es lo que estábamos esperando los usuarios y, como no, han logrado generarnos una necesidad llamada iPad… Hasta aquí todo sería una bonita historia de innovación y marketing de no ser por el cautiverio que impone Apple a sus clientes obligando a estos a acceder a los contenidos a través de iTunes, controlando así que se puede escuchar, ver, leer o utilizar. Tampoco hay que olvididar la restricción para reproducir  contenidos en Adobe Flash. Por último, en el lado más oscuro, está el contenido de los acuerdos de exclusividad que firman los operadores a cambio de un porcentaje de lo que facturarán a sus usuarios. A pesar de todo Apple va a necesitar algo más que bonitas máquinas para combatir en un mercado que acabará, tarde o temprano, dominado por fabricantes asiáticos (Samsung, HTC, LG, Huawei y ZTE entre otros) en cuyo corazón  latirá, sin lugar a dudas, Android.

Noticias de interés
Alemania contra Google: un voto de confianza a la autorregulación. El Mundo 22.09.2010
‘The New York Times’ dejará de imprimirse “en el futuro”. Expansión 09.09.2010

Las tribulaciones de Microsoft

mayo 29, 2010 on 7:33 am | In informática, innovación, internet | 2 Comments

Adolfo García | Esta semana, coincidiendo con la llegada del iPad a España, Apple superó a Microsoft en capitalización bursátil. Días antes pudimos leer que Robbie Bach y James J. Allard -las dos cabezas pensantes de la división de entretenimiento y dispositivos Microsoft- abandonan la compañía. Desde numerosos artículos de opinión se han analizado estos hechos poniendo en duda la capacidad innovadora de Microsoft frente a compañías como Apple y Google.

Algún analista considera que Microsoft, desde que se marcho Bill Gates, atraviesa una etapa de baja creatividad en la que sus empleados echan de menos el estímulo e inspiración de su alma máter. Otros opinan que la (supuesta) estrategia orientada a mantener la hegemonía en el mercado a través de nuevas versiones de Windows, Office y Internet Explorer toca a su fin. Algún periodista se atreve incluso a decir que el origen de “tanta desgracia” es culpa de la gestión de Steve Ballmer…

En el diagrama anterior se recogen las inversiones en I+D de las principales compañías de TI durante el pasado año, junto a lo que suponen éstas respecto a los ingresos de cada empresa. En pleno debate sobre quién es mejor, Microsoft y Apple, llama la atención la diferencia existente entre los recursos que destinan ambas compañías a I+D.  También sorprende ver que, en relación a sus ingresos, Apple gasta mucho menos en I+D que Microsoft, Cisco y Google. A la vista de estos datos es fácil concluir que los chicos de Apple son unos genios: gastan poco en I+D y dominan el mundo gracias a sus iCriaturas. La segunda lectura (más simplista todavía) es que Microsoft se ha quedado vacío de ideas y que derrocha dinero en I+D sin inventar nada nuevo.

Dejando a un lado los análisis pasionales (porque no lo olvidemos: en la confrontación entre Apple vs Microsoft vs Google hay mucha pasión que sus gestores saben aprovechar…) nos queda una realidad incuestionable. Me refiero al posicionamiento envidiable de la compañía de Redmond en la ofimática corporativa y el conjunto de soluciones de backoffice. Esto les permite estar en el negocio de la práctica totalidad de las compañías del mundo.  En Internet siguen siendo los primeros con Explorer. Messenger, a pesar de los sucedáneos ofrecidos por las redes sociales, es el chat preferido por la inmensa mayoría. Por citar otro ejemplo más, en la distribución de contenidos, el motor que bombea vídeo bajo demanda en la mayor parte de los operadores de telecomunicaciones tiene marca Microsoft IPTV; y en el entretenimiento xbox no es un player a menospreciar…

Es difícil logar y mantener el éxito absoluto en todas las iniciativas, sobre todo cuando enfrente tienes competidores de la talla de Google y Apple, sin perder de vista a Oracle, IBM o Adobe.  Por esta razón Windows Live y Bing seguirán siendo una buena alternativa, pero nunca lograran alcanzar a Google; y Zune, Windows Phone y Windows Media perdieron la batalla contra Apple.

Historia de la informática a través de la publicidad (años 50 a 70)

enero 3, 2010 on 6:31 pm | In galería de imágenes, informática, retroinformática | No Comments

por Adolfo García Yagüe

[ir a Historia Informática años 50 y 70]

No resulta fácil establecer un punto de partida histórico a partir del cual empezar a escribir este pequeño texto. Hay autores que se remontan hasta el siglo XVII para presentarnos el antecedente más claro de una máquina de calcular mecánica: la pascalina, fabricada por el filósofo y matemático francés Blaise Pascal (1623-1662). Siguiendo esta línea de estudio, a continuación es obligado recordar la figura del alemán Leibniz (1646-1716) para finalizar con la inacabada obra del británico Charles Babbage (1791-1871). Otros investigadores prefieren retroceder hasta antiguas civilizaciones en busca de utensilios como el ábaco chino, el quipu inca o el calculi romano. De igual forma, como veremos más adelante, tampoco es fácil atribuir -irrefutablemente- la paternidad del ordenador electrónico a un individuo concreto.

Desde mi punto de vista, considero que las computadoras son un invento “inevitable” de aquellas sociedades que alcanzan cierto grado de sofisticación tecnológica, a la vez que estas mismas sociedades se enfrentan a necesidades que superan las capacidades de cálculo de uno o más individuos. Además de los citados factores, estoy convencido que habría sido imposible el desarrollo de este invento -más allá de rudimentarios prototipos- sin el empuje de una industria fuerte, decidida a financiar ideas y comprometida con la innovación. Por estas razones me vais a permitir fijar un punto de partida en el siglo XX, en vísperas de la segunda guerra mundial. En aquellos años ya existe una industria especializada en la fabricación de máquinas para realizar cálculos y facilitar el tratamiento automático de información.

Los Inicios
Durante el siglo XIX la Revolución Industrial transformó radicalmente los procesos de fabricación y organización social. Los países y las empresas a la vanguardia de estos cambios se enfrentaban a retos totalmente nuevos como la automatización de los procesos de producción (telar de Joseph Marie Jacquard en 1801); el cálculo de tablas de navegación (primer y único prototipo construido de la maquina diferencial de Babbage en 1821); comercio (caja registradora de James Ritty en 1897), la contabilidad bancaria (calculadora de William Burroughs en 1884) o la mecanización y recuento de datos del censo (calculador tabulador de tarjetas perforadas de Herman Hollerith en 1890). Los proyectos de Ritty, Burroughs y Hollerith lograron transformarse en compañías: National Manufacturing Company en 1879, Burroughs Adding Machine Company (1905) y Computing-Tabulating-Recording Company (CTR) en 1910.

En 1884 Ritty vendió su compañía a John Henry Patterson quien cambió el nombre por  National Cash Register Company (NCR). La gestión de Patterson era marcadamente comercial y agresiva, razón por la cual transformó la nueva organización en una compañía orientada al marketing y las ventas. De esta organización salió despedido el ejecutivo Thomas Watson que poco más tarde se incorporaría a CTR con el cargo de Gerente. En su nuevo destino Watson no tardó en poner en marcha las técnicas aprendida en NCR aportando su estilo propio para motivar e incentivar a sus empleados. Uno de estos cambios fue la sustitución del nombre. Según Watson era necesaria una denominación con más empaque: International Business Machines (IBM).

En 1924, año del inicio de actividad bajo el nombre de IBM, el mercado de las máquinas de oficina se repartía entre NCR, Burroughs Adding Machine y dos compañías de reciente creación: Remigton Rand y Underwood Elliot. Estas empresas dominaban el escritorio, es decir, calculadoras, cajas registradoras y máquinas de escribir. Aunque con grandes volúmenes, este era un mercado con mucha competencia que Watson quería evitar, razón por la cual prefirió dirigir sus esfuerzos hacia el nicho de las máquinas tabuladoras y, con buen criterio, orientar la acción comercial de IBM hacia las instituciones de gobierno y grandes empresas.

En pleno desarrollo del nuevo mercado sobrevino la depresión del 29. IBM fue de las pocas compañías que no registró pérdidas, incluso salió fortalecida. Durante los momentos más duros de aquella crisis la plantilla cerró filas en torno a la empresa y a su carismático líder cuyo estilo se convertirá en un referente de la gestión empresarial. Sin pretender restar méritos es preciso recordar que gran parte del éxito de IBM fue consecuencia de las medidas iniciadas por el recién elegido presidente Roosevelt. Tras el crack el Estado Federal intervino en las cuestiones económicas del país y se puso en marcha  la seguridad social. Estos profundos cambios de funcionamiento en la Administración y en las grandes empresas suponían nuevas tareas burocráticas susceptibles de ser automatizadas por las máquinas tabuladoras de IBM.

Universidades al servicio de la Guerra
Mientras que las compañías antes citadas comercializaban sus (ruidosas) máquinas mecánicas, algunos científicos del mundo académico empezaban a dirigir sus pasos en otras direcciones “más silenciosas”. Es aquí donde sobresalen figuras de la talla de Vannevar Bush, John Vicent Atanasoff, John Von Neumann, Howard Aiken, Alan Turing, John Presper Eckert y John W. Mauchly.

Empecemos por Vannevar Bush. Formado en la Universidad de Harvard y en el MIT, donde ejerció como docente. Paralelamente, en el año 1922, pone en marcha la compañía American Appliance Company que más tarde cambiaría su nombre por el de Raytheon. Esta última compañía logró ser uno de los principales contratistas del Departamento de Defensa de EEUU. En 1931, mientras ejercía en el MIT, se construyó bajo su dirección la primera calculadora analógica conocida como Analizador Diferencial. Ésta máquina era capaz de resolver problemas de redes eléctricas mediante el cálculo de ecuaciones integrales y diferenciales. A principios de los años ’40 se realizó -en secreto- una nueva versión especializa confeccionar tablas de de tiro para la Marina de EEUU. Bush también es conocido por su participación en el desarrollo de la bomba atómica; o por su idea Memex, que es un concepto precursor a la World Wide Web.

El 19 de octubre de 1973, en el estado de Minnesota, concluía un largo proceso en el que el juez Earl R. Larson sentenciaba que la invención de partes esenciales de un ordenador electrónico correspondía al Dr. John Vicent Atanasoff. Ante la sorpresa de muchos, la pregunta que flotaba en el aire era ¿Quién es Atanasoff? Para contar su historia es preciso remontarse a 1930. En ese año Atanasoff se doctoró en física teórica y empezó a trabajar como docente en el Iowa State Collage. Atanasoff se interesó en las posibilidades del cálculo automático y comenzó a estudiar las posibilidades de los equipos -mecánicos- existentes. No tardó en llegar a la conclusión de que las calculadoras mecánicas de escritorio eran insuficientes para resolver complejas ecuaciones. A continuación dirigió su interés hacia las máquinas tabuladoras de IBM para valorar la posibilidad de que varias de estas máquinas trabajaran simultáneamente, conectadas entre sí mediante cintas perforadas. El elevado precio de este planteamiento hizo desistir a Atanasoff de proseguir por esa vía.  En el transcurso de su investigación Atanasoff tuvo noticia del Analizador Diferencial de Vannevar Bush. Tras estudiarlo llegó a la conclusión de que, a pesar de representar un gran avance frente a las máquinas mecánicas, aun resultaba insuficiente para resolver sistemas de ecuaciones lineales simultáneas. No obstante inició la construcción de una calculadora analógica con la ayuda del físico Glenn Murphy y el estudiante Lynn Hannum. Esta máquina vio la luz en 1936 y estaba especializada en cálculos de geometría de superficies.

Cuenta la leyenda que durante una fría noche del invierno de 1937 Atanasoff estaba sólo en un bar, tomándose una copa, cuando concibió -en una servilleta de papel-  los principios esenciales del ordenador moderno: (A) Basado en componentes electrónicos de los cuales, los condensadores, se emplearían para las funciones de memoria. (B) Utilización de números binarios en lugar de decimales. (C) Cualquier tarea de cálculo tenía que simplificarse en una secuencia de operaciones lógicas. Con estas premisas y con la colaboración de Clifford Edward Berry inició la construcción del ABC (Atanasoff Berry Computer). A finales de 1939 se presentó el prototipo del ABC. Aquella máquina no funcionaba con una fiabilidad absoluta. Era evidente que era una prueba de concepto y necesitaba mejoras. Quizás esta fue una de las razones que desanimó a la Iowa State University a tramitar las patentes que protegieran las ideas Atanasoff. De no ser por el veredicto del juez Larson la historia del ABC habría quedado olvidada. En cambio, como veremos más adelante, el veredicto de 1973 hizo que Atanasoff y su ABC pasaran a la historia.

En la Universidad de Harvard también se escribió un importante capítulo de la historia de la informática. Allí, Howard Aiken, Doctor de Física, publicó en 1937 un documento titulado “Proposed Automatic Calculating Machine”. En este breve texto Aiken resucitaba las ideas de Babbage y proponía la construcción de una máquina capaz de resolver cualquier operación matemática. A partir de este documento Aiken buscó entre los principales fabricantes de calculadoras apoyo financiero y técnico para la construcción de su máquina. Sólo IBM mostró interés en el proyecto por el prestigio que le aportaba  la colaboración con Harvard. Aunque no se ha probado su veracidad en aquellos años fue cuando Thomas Watson afirmó que “en el mundo hay mercado para, quizás, cinco ordenadores”. Marketing, visión de mercado o quizás ambas cosas, lo cierto es que Watson puso a sus mejores ingenieros a trabajar en las ideas de Aiken y así construir la primera calculadora de la historia con capacidad de ejecutar instrucciones preprogramadas. Esta máquina fue bautizada con el imponente nombre de Harvard-IBM Automatic Sequence Controlled Calculator (ASCC), también conocida como Mark I.

Tras cinco años de trabajo el Mark I entró en servicio en abril de 1944. Su funcionamiento, basado en elementos electromecánicos, hacia recordar ciertos planteamientos de Babbage. El Mark I podía sumar, restar, multiplicar y dividir de acuerdo a una secuencia de instrucciones o programa que se introducía a través de cintas perforadas. Disponía de un grupo de 60 registros constantes, configurables por el operador a través de un panel de control, y un segundo grupo de 72 registros internos para que pudiera almacenar resultados intermedios de cada operación. Los resultados se imprimían en una máquina de escribir eléctrica y tarjetas perforadas. Este ordenador tardaba 0,3 segundos en transferir valores entre registros y en la realización de las operaciones básicas antes mencionadas. Mark I no fue comercializado y se destinó al cálculo de trayectorias balísticas por la Armada de EE.UU. Howard Aiken prosiguió su trabajo en Harvard con el apoyo financiero de la Armada y la Fuerza Aérea. Fruto de este trabajo son los sucesores Mark II (1947), Mark III (1950) y Mark IV (1952). En IBM, quizás influidos por el escepticismo de Thomas Watson, demoraron la entrada en el mundo de los ordenadores hasta otro momento.

Finalizamos este repaso de iniciativas académicas en la Universidad de Pensilvania. En este centro, el día 15 de febrero de 1946, se presentó el primer ordenador de la historia. Nos referimos a ENIAC (Electronic Numerical Integrator And Computer). En líneas generales la historia se repetía: Un joven Doctor de Física empieza a trabajar como profesor y se enfrenta a un problema de cálculo que supera ampliamente a las capacidades de las calculadoras mecánicas tradicionales. El joven profesor era John William Mauchly y su proyecto consistía en predecir fenómenos climáticos a partir del comportamiento del Sol. Este proyecto, a pesar de tener una base sólida, no consiguió progresar por la dificultad que suponía procesar la gran cantidad de datos que recibía Mauchly procedentes del Departamento de Magnetismo Terrestre de la Carnegie Instituion. No obstante este proyecto orientó a Mauchly hacia la investigación  de técnicas de cómputo electrónico.

A pesar de la escasez de recursos, Mauchly no tardó en construir pequeños contadores digitales con lámparas de neón y una computadora analógica para procesar datos meteorológicos que bautizó con el nombre de Analizador Armónico. En diciembre de 1940, tras una conferencia donde Mauchly presentaba el Analizador Armónico, conoció a Atanasoff y ambos intercambiaron sus experiencias emplazándose para un encuentro posterior donde Mauchly conoció el ABC. Como veremos más adelante, este encuentro fue trascendente en el veredicto que años más tarde daría el juez Larson.

La segunda Guerra Mundial movilizó a numerosos científicos,  ingenieros e instituciones académicas en torno a proyectos estratégicos como comunicaciones, criptografía o desarrollo de nuevas armas. Este marco de colaboración hizo posible que Mauchly, junto a John Presper Eckert, comenzaran la construcción de ENIAC en la Universidad de Pensilvania en abril de 1943. Esta “pequeña” criatura ocupaba una superficie de 167 m2 y estaba constituido por 17.468 válvulas electrónicas, 7.200 diodos, 1.500 relés, 70.000 resistencias, 10.000 condensadores y 5 millones de soldaduras. Pesaba 27 toneladas y su programación, cuando requería modificaciones, precisaba de días de reconfiguración manual.

En el verano de 1945, John von Neumann, uno de los más destacados consultores científicos del ejército de EE.UU,  redactó un documento titulado “First draft of a report on the EDVAC” (Electronic Discrete Variable Automatic Computer). En este texto se ponía de manifiesto la lentitud de reconfiguración de ENIAC y proponía una nueva arquitectura en la que las instrucciones de las operaciones a realizar se guardaran en la misma memoria utilizada por los datos. Es decir, codificar en lenguaje binario o código máquina las instrucciones y dejarlas en memoria para que el ordenador las ejecute. Aquel documento, además de sentar las bases para la construcción de una nueva versión de ENIAC, describe la arquitectura que todavía hoy es la base de la mayoría de los ordenadores: la arquitectura von Neumann.

Eckert y Mauchly abandonaron la Universidad de Pensilvania con la intención de arrancar un proyecto empresarial. Tras su marcha, la disputa por la propiedad de las patentes les generó importantes conflictos con la Universidad y con el resto del equipo que participó en ENIAC. También tuvieron notables desencuentros con von Neumann por la “paternidad” de su arquitectura. A pesar de estos obstáculos, con el apoyo financiero del padre de Eckert, lograron fundar EMCC (Eckert–Mauchly Computer Corporation) y comenzar la construcción del UNIVAC (Universal Automatic Computer) para la Oficina de Censos de EE.UU. Esta máquina se suministró en marzo de 1951 y se convirtió en el primer ordenador comercial de la historia, aunque el  citado hito se etiquetó ya bajo marca Remington Rand al adquirir ésta la empresa de Eckert y Mauchly en febrero 1950.

Nacimiento de una nueva industria
La entrada en escena de Remington Rand en el mundo de los ordenadores marca el inicio de una nueva etapa totalmente dominada por las grandes compañías. En 1952 Thomas Watson Jr. asumió la presidencia de IBM y no compartía el escepticismo de su padre por lo que no tardó en aprobar el desarrollo del equipo 701, destinado a aplicaciones militares y conocido como Defense Calculator. Esta máquina, bajo la denominación 702, se adaptó para aplicaciones de gestión de empresas y supuso la aparición de la familia 700.  A pesar de la inferioridad del 702 frente a UNIVAC, IBM se convitió en poco tiempo en la compañía líder gracias a su motivada fuerza de ventas y capacidad de marketing. En 1955 la división de ordenadores de Remington Rand se fusionó con Sperry dando lugar a la firma Sperry Rand. Con el propósito de consolidar su posición, IBM puso en marcha un ambicioso plan de I+D que generó constantes innovaciones haciendo de esta compañía el referente tecnológico durante décadas. Tal fue el dominio de IBM en el mundo de la computación que se acuño la expresión “IBM y los siete enanitos” para describir el mercado. Los siete enanitos eran Control Data Corporation, Sperry Rand, NCR, Burroughs, Honeywell, RCA y General Electric.

Desenlace del caso Atanasoff
Antes de finalizar volvamos sobre la historia de Atanasoff y la trascendente sentencia del juez Larson. Para ello es necesario remontarse 1954. En aquel año Atanasoff recibió la misteriosa visita de un abogado de IBM para proponerle recuperar la propiedad de ciertas patentes que Sperry Rand disponía de la época de Mauchly y Eckert. Según IBM era fácil: Atanasoff tenía que buscar entre sus documentos correspondencia que mantuvo con Mauchly y ellos (IBM) aportarían informes técnicos sobre  las computadoras su competidor, Sperry Rand. Tras cumplir su parte del trato Atanasoff no volvió a tener noticias de IBM. Pasaron los años y en 1967 Atanasoff volvió a recibir otra visita de un abogado, esta vez de Control Data Corporation. Aquel abogado fue directo al grano y solicitó la ayuda de Atanasoff para defenderse frente a una demanda de Sperry Rand. Honeywell sería el siguiente en la particular “lista negra” de las patentes. Para su defensa Control Data necesitaba la correspondencia que Atanasoff  mantuvo con Mauchly. Pretendían demostar que Sperry Rand intentaba defender una propiedad intelectual que, en realidad, correspondía a Atanasoff. El litigio se alargó hasta 1973. En su sentencia el juez Larson invalidando las patentes de ENIAC propiedad de Sperry Rand y atribuyó la invención del primer ordenador digital a John Vincent Atanasoff. Como podéis sospechar, con la información que IBM obtuvo de Atanasoff cerró un acuerdo secreto con Sperry Rand y así frenó posibles demandas…

Me he extendido más de lo que esperaba. Si habéis aguantado la lectura hasta aquí solo me queda dar las gracias por vuestra paciencia y pediros disculpas por los errores que -involuntariamente- pueda haber cometido. He pretendido resumir la historia que se desarrolló en EE.UU. porque considero que es en este país donde ha nacido esta industria de la informática. A pesar de su importancia he omitido deliberadamente las historias de Alan Turing (Reino Unido) y de Konrad Zuse (Alemania). Sus biografías merecen un capítulo aparte que espero dedicarles en Ccäpitalia.

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Historia de la informática a través de la publicidad (años 70 y 80)

noviembre 20, 2009 on 2:50 pm | In galería de imágenes, informática, retroinformática | No Comments

“Alimentan a las nuevas generaciones hijos del «commodore» y del «spektrum»,
genios portadores de la nueva antorcha”

Aviadro Dro, Cromosomas Salvajes – 1985, Era Post-Orwell

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Adolfo García | La verdad es que no sé muy bien porque escribo estas líneas, quizás sean fruto de un súbito ataque de nostalgia. A lo mejor es que simplemente tenía que preparar un texto para acompañar las imágenes , o puede que ambas cosas.

La idea de partida se gestó hace unos cuantos años, cuando hacia limpieza de armarios. Allí aparecieron cientos de revistas informáticas en las que dilapidé gustosamente mi asignación semanal. He de decir que no tenia la más mínima intención de tirarlas a la basura pero ya se sabe: de vez en cuando a uno le gusta ponerse el disfraz de polilla y rebuscar en los rincones olvidados de un armario o trastero. Con una fuerte sensación de curiosidad, similar a la que se experimenta cuando echas un vistazo a un álbum de fotos, empecé a ojearlas ávidamente.

Según recorría las páginas me llamó especial atención los anuncios publicitarios. Aquellos mensajes que releías infinitas veces y te hacían soñar e imaginar, otras te hacían sentir pequeño porque lo que allí se anunciaba era inalcanzable para la economía de un adolescente. Rápidamente me di cuenta que, a su manera, cada uno de aquellos anuncios representaban un pequeño instante en la corta y vertiginosa historia de la informática domestica y personal. Fue en ese momento cuando surgió la idea de escanear la publicidad más relevante y hacer una pequeña galería donde se contara la historia a través de aquellos anuncios.

En paralelo, según avanzada en el escrutinio y selección de anuncios publicitarios, la memoria funcionaba sin descanso. A la mente me venían recuerdos de aquellos años, de cómo nos iniciamos, cómo vivíamos nuestra pasión por la informática, en fin, anécdotas de un hijo del Spectrum.

Para la mayoría de los textos que he preparado he procurado documentarme y contrastar diferentes fuentes. En otros he aprovechado cosas que he encontrado en Internet. Sobre estos últimos cito la fuente. Os pido disculpas si encontráis algún error u omisión.

Espero que durante la visita disfrutéis tanto como yo recordando buenos momentos o descubriendo un trocito de historia.

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