Walkman de Sony, un hito de la cultura pop

noviembre 11, 2019 on 6:31 pm | In galería de imágenes, retroinformática | No Comments

Adolfo García Yagüe | Se han cumplido 40 años del lanzamiento del reproductor de casetes TPS-L2 de Sony, también conocido como Walkman. No pretendo exagerar al afirmar que aquel acontecimiento significó el punto de partida de los gadgets móviles. Aunque desde hacía años existían dispositivos portátiles de comunicaciones de uso profesional, como el Handie-Talkie o el Pageboy, ambos de Motorola, y ya existían receptores de radio AM/FM, magnetófonos, tomavistas e incluso televisiones móviles, el Walkman supuso un punto de inflexión al ofrecernos la libertad de escuchar lo que deseáramos mientras nos movíamos. Aquella fue la principal motivación de sus creadores, entre los que destacan los fundadores de Sony, Masaru Ibuka (1908-1997) y Akio Morita (1921-1999), y el resposable de la división de grabadores de casete, Kozo Ohsone (1933). Sony logró así conectar con una nueva generación de jóvenes gracias a la calidad del sonido de este reproductor de casetes, su tamaño y consumo eléctrico, además de su atractivo diseño y vistosos auriculares. Por las razones anteriores el Walkman de Sony es considerado un hito de la cultura pop.

Es importante recordar que, desde principios de los `70, Sony dominaba el mercado de los grabadores portátiles y dictáfonos casete con sus equipos TC-40, TC-50 y TC-55, de tamaño y apariencia similar al Walkman. Esta serie de equipos fueron la base mecánica del posterior TPS-L2 al que dotaron de sonido estereofónico a costa de prescindir de la posibilidad de grabación pero manteniendo parte del circuito electrónico de entrada de audio y el micrófono embebido. ¿Qué contradicción no? Así es, pero en aquellos años se pensaba que el Walkman fuese utilizado por dos oyentes (dispone de dos jacks para auriculares) y que ambos pudiesen comunicarse entre sí sin dejar de escuchar música. Para este fin incorporaba el botón Hotline. También, utilizado este botón, el Walkman podía ser un pseudo karaoke al superponer la voz del usuario al audio que estaba sonando.

El hecho es que aquel reproductor -y un sinfín de imitaciones- no tardó en ocupar un espacio entre la indumentaria y equipaje cotidiano de millones de melómanos de los años 80. Por fin existía un dispositivo electrónico con el que llenar horas de entretenimiento y así abstraerse de lo que nos rodeaba… Por eso era común caminar con él en la cintura, refugiarte en la tranquilidad de tu cama, viajar en transporte público o salir a hacer jogging. Además, las económicas cintas de casete, su robustez y su flexibilidad para poder grabar en ellas lo que quisiéramos, hizo que este sistema fuese la forma ideal de escuchar la música que realmente nos apetecía. Aquellas cintas también permitieron la difusión de géneros musicales underground que nacían en aquellos años y que, de otra forma, no habrían llegado hasta los oídos de miles de jóvenes.

Sorprende comprobar como aquellas modestas cintas de casete de audio analógico y sus reproductores consiguieron sobrevivir a la digitalización ofrecida por el Compact Disc (principios de los ‘80) y el reproductor Discman (1984), o el DAT (1987). Personalmente, recuerdo que, a mediados de los ´90, aún seguía disfrutando de música gracias al Walkman y no se veía como algo nostálgico o vintage. Como he comentado, los soportes digitales como el citado Compact Disc, el DAT (Digital Audio Tape), MiniDisc y DCC (Digital Compact Cassette) no acabaron con el casete como medio preferido para escuchar música mientras nos movíamos. Fue Internet y plataformas como Napster, junto al algoritmo de compresión MP3, con el que se lograba bajar el tamaño de un fichero de audio digital, cuando realmente se destronó a la cinta de casete.

Aunque el MiniDisc ya empleaba el algoritmo compresión ATRAC (Adaptive Transform Acoustic Coding) propietario de Sony, y el DCC de Philips y Matsushita usaba PASC (Precision Adaptive Sub-band Coding), también propietario, no fue hasta la llegada del MP3 (MPEG-1 Audio Layer 3) cuando todo cambió. Esta técnica de compresión fue inventada en el Instituto Fraunhofer por Karlheinz Brandenburg (1954) para acompañar a la compresión de video MPEG (Moving Picture Experts Group). Los trabajos de Brandenburg en algoritmos de compresión de sonido arrancan en 1982 pero no es hasta 1995 cuando se puede se hablar de MP3 y un modelo de royalties más flexible que en ATRAC y PASC. Esto ha sido así hasta que a principios del año pasado expiraron las patentes que regulaban el uso de MP3.

Así, la codificación digital de la música y su posterior compresión, abrió la puerta a una nueva generación de reproductores basados en memorias tipo flash donde era posible almacenar los ficheros de audio MP3. Es en 1998 cuando verá la luz el legendario reproductor Rió PMP300 de Diamond Multimedia, casi dos décadas después del afamado reproductor de Sony…

Para recordar el impacto del veterano Walkman, Sony comercializará dentro de unos días una nueva versión conmemorativa… y con capacidades MP3…

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HarmonyOS y los Sistemas Operativos Móviles

agosto 16, 2019 on 10:48 am | In copyleft, open source, galería de imágenes, m2m, iot, retroinformática, telecomunicaciones | No Comments

Adolfo García Yagüe | Bueno, bueno… pues parece que al final el nuevo sistema operativo de Huawei no será una distribución basada en Android o Linux. Por lo visto está construido alrededor de un microkernel (lo cual le aleja de estos) y, además, Huawei ha dado a entender que ya lo tenía desarrollado para sus sistemas embebidos e IoT y “solo” había que adaptarlo al mundo Smartphone. Originalmente se llamaba HongmengOS y, tras su apresurado lanzamiento, se llamará HarmonyOS. En todo caso, se espera que su adopción en los teléfonos de Huawei sea gradual y dependerá de cómo se desarrolle el conflicto entre EE.UU. y China que, evidentemente, no beneficia a ambas empresas ni a sus usuarios. Por eso es prematuro vaticinar cuál será su éxito.

De lo que no cabe ninguna duda es que no hay que subestimar a Huawei, y mucho menos a China. Tampoco hay que minusvalorar la arquitectura y diseño de HarmonyOS ya que, al menos sobre el papel, es muy potente y se ha concebido para cualquier dispositivo, incluidos vehículos y electrodomésticos. De hecho, desde hace algún tiempo, Google comenta la hipotética jubilación de Android a favor de FuchsiaOS, este último también se plantea como un sistema operativo universal.

Volviendo a Huawei y HarmonyOS, parece evidente que éste se las tendrá que ingeniar y contar con un módulo de emulación que le permita ejecutar la mayoría de las Apps de Android. Esto solo será un paliativo porque, en el medio plazo, uno de los grandes retos, será ganarse el apoyo de los desarrolladores y la industria para ser totalmente independiente de Google. Sin esta característica no creo que llegue muy lejos aunque su arquitectura y potencia sean fabulosos. En este sentido Huawei ya anunciado que HarmonyOS será Open Source y que cualquiera tendrá acceso al código. Dicho esto habrá que ver que entiende este fabricante por Open Source y cuál es su capacidad de persuasión para captar la atención de otros fabricantes y desarrolladores. No obstante es una buena noticia y es la mejor forma de desactivar cualquier suspicacia sobre la seguridad o el control “gubernamental” del teléfono.

Si en el hardware hemos asistido a una evolución casi uniforme, en el software hemos conocido unas cuantas iniciativas que han condenado al olvido a algún fabricante. Hace bien poco el propio Bill Gates recordaba que su mayor fracaso ha sido la movilidad, y eso que Microsoft lo lleva intentando desde 1997 con su Windows CE y antes, en 1993, con su Windows Pen. Desde entonces esta compañía se ha empeñado en convencernos de que la movilidad era una versión para pantalla pequeña del Windows de escritorio (teléfono, acceso menús, navegación, configuración). Hasta que no aparecieron los primeros Nokia Lumia, allá por el 2011, no entraron en razón y ya era demasiado tarde.

A Nokia y a Ericsson les pasó algo parecido. Sus reflejos funcionaron muy bien cuando se hicieron en 1999 con EPOC. Este sistema operativo fue desarrollado por los británicos de Psion, otro histórico. La arquitectura de EPOC permitía abstraerse fácilmente de un determinado hardware y la comunicación de procesos era sencilla y modular. Nada que ver con los anteriores monolitos software. El Ericsson R380 fue el primer teléfono basado en la versión de 32 bits de EPOC, siendo este renombrado y popularizado bajo el nombre de Symbian. A partir de aquí fueron apareciendo numerosos teléfonos inteligentes basados en este sistema operativo que, en la mayoría de los casos, estaban inspirados en un entorno gráfico similar a una PDA. Symbian compartió época con PalmOS, BlackBerry OS y Windows Mobile. De aquel momento, quizás el más rupturista, fue el DangerOS donde ya se aprecian algunos detalles que luego veríamos en Android. Otro que supuso un cambio fue el LG Prada y su pantalla táctil capacitiva, pensada para ser usada solo con los dedos de la mano. En cualquier caso el Danger Hiptop y el LG Prada fueron teléfonos que tuvieron poca repercusión comercial.

Eran años donde los fabricantes apenas arañaban cuota a Nokia o a RIM con sus Blackberry. Nokia tenía la potencia y calidad para inundarnos de teléfonos, sin importar en que gama compitieran: alta, media o baja. Por su parte, Blackberry supo detectar la importancia del correo electrónico para las empresas. RIM venía del mundo de los buscapersonas bidireccionales. Este mercado se inició hacia mediados de la década de los ´90 por la venerable Motorola y la apuesta de RIM fue usar Mobitex, una red radio sencilla y económica, para que los Operadores prestaran este servicio. Eran tiempos donde el uso del correo electrónico en las empresas empezó a ser una revolución y RIM tuvo clara la visión de crear un dispositivo que, en lugar de presentar los escuetos mensajes de busca, sirviese para recibir y contestar los correos electrónicos de la organización. Además, como era algo empresarial, ya se consideró la importancia de la seguridad del dispositivo y, si se deseaba, la Blackberry podía encriptar toda la información en ella contenida.

Así las cosas, llegó Apple y su cuidada capacidad y experiencia para construir un hardware tan bueno o mejor que el de Nokia. Además, desde hacía unos años, Apple gozaba del éxito de iTunes y su iPod lo que le permitía tener claras las ideas: la creación de un ecosistema. No se trataba solamente de hacer un buen teléfono, había que crear una plataforma (hoy lo llamamos nube) donde vender aplicaciones y guardar datos… La idea no era totalmente nueva y hay antecedentes de cosas parecidas, incluso en los tiempos de WAP (Wireless Application Protocol) los Operadores de Telecomunicaciones lo intentaron (e-moción de Telefónica o Conect@ de Airtel) pero nadie como Apple supo darle forma.

La historia puede seguir con Android y su marketplace controlado por Google. Lo importante es que a lo largo de estos años numerosos sistemas operativos vagan en el limbo de la obsolescencia y, aunque algunos sigan en activo, pasan desapercibidos: FirefoxOS, Ubutu para teléfonos, MeeGo, GEOS, Maemo, Tizen… No lo olvidemos. Está por ver que pasara con HarmonyOS.

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Raspberry Pi y ordenadores para crear, no solo consumir

agosto 10, 2019 on 4:42 pm | In copyleft, open source, innovación, retroinformática | No Comments

Hoy, casualmente, he leído una entrevista donde Eben Upton repasa los inicios de la Raspberry Pi. En este texto recuerda que, siendo Jefe de Estudios en la Universidad de Cambridge, él y sus colegas estaban preocupados al ver como menguaban las matriculaciones de alumnos. De aquellos años también rememora como un niño de 11 años le dijo que, cuando fuese mayor, quería ser ingeniero eléctrico y, tras conversar con él, se sintió desolado al comprobar que aquel muchacho solo tenía acceso a una Wii de Nintendo. Por otra parte, en el libro Guía del Usuario de Raspberry Pi, Upton contaba la anécdota de un padre que presumía de su hijo diciendo que era “nativo digital” por configurar con increíble soltura el ordenador…

Aquellas y otras historias llevaron a Eben y a Pete Lomas -entre otros- a diseñar un ordenador económico y abierto donde aprender informática y poder cacharrear sin miedo a romperlo. Evidentemente, para que tuviera algo de éxito había que hacerlo barato y se fijaron el iluso objetivo de no superar los 35 dólares. No sorprende comprobar las dificultades que se encontraron durante todo el proceso de desarrollo y fabricación. En cambio, sí sorprende conocer como cada barrera fue sorteada con una mezcla de audacia, entusiasmo y locura. Bien claro lo dice “si hubiéramos tenido todos los conocimientos (se refiere a costes de materiales y procesos de industrialización, fechas) no nos habríamos atrevido”. Viene a recordar que cuando caminas en esa estrecha línea que separa entre conocer de algo y desconocer de otras materias, es cuando tienes posibilidades de éxito porque es cuando abordas el proyecto. Si sabes de todo y tienes en mente todos los detalles no te metes por miedo a fracasar… y si no conoces de nada -con toda probabilidad- abandonarás ante la primera dificultad.

La entrevista, aunque es del año pasado, es totalmente vigente e invita a la reflexión sobre la educación y la dedicación de tiempo a una idea que carece de aspiraciones comerciales. Quizás la parte donde habla de los nativos digitales es la más preocupante. Resulta paradójico que hoy en día, cuando más tecnología tenemos a nuestro alcance, el número de profesionales en las escuelas de informática y telecomunicaciones esté disminuyendo. Es evidente que se ha producido un cambio en como vemos y sentimos la tecnología. La electrónica, la informática y los ordenadores han dejado de ser sexy. Los más viejos pertenecemos a una generación donde los ordenadores eran sinónimo de futuro, de progreso y bienestar. Poco nos importaba pensar que podríamos conseguir un buen trabajo, lo que nos “movía” era creer que podíamos cambiar el mundo y sentirnos especiales entre nuestros amigos. En la actualidad no sabría decir como un joven percibe la informática y las telecomunicaciones pero el exceso de etiquetas que hay a su alrededor es abrumador y no me extraña huyan espantados: Transformación Digital, Big Data y Ciencia de Datos, Industria 4.0, Inteligencia Artificial, 5G, Ciberseguridad, IoT, Ordenadores Cuánticos, Robots, Coches Autónomos, etc.

Desde luego, el hecho de disponer actualmente de ordenadores, teléfonos inteligentes y sistemas operativos tan sofisticados y herméticos no ayuda. Ahora resulta difícil, casi imposible, entender cómo funciona un dispositivo o sistema operativo. No digamos si queremos “toquetearlo” o repararlo. En este sentido Epton Upton nos recuerda que los ordenadores de antaño estaban diseñados para crear, mientras que los actuales solo sirven para consumir…

5G y lo que hemos vivido

junio 8, 2019 on 7:25 pm | In retroinformática, telecomunicaciones | No Comments

Hace unos días, Andrea Donà, responsable de redes de Vodafone UK, afirmaba en una entrevista que 5G es la tecnología definitiva y daba a entender que tras esta revolución no se sucederían más generaciones de móviles.

Con toda seguridad, la próxima aparición y desarrollo de 5G transformará las redes inalámbricas como las conocemos. Es probable que su arquitectura, al ser tan modular (y virtual), pueda considerarse como definitiva ya que la actualización de alguno de sus módulos para soportar nuevos servicios, modulación o acceso radio sea menos disruptiva de lo que ha sido hasta hoy. Es decir, entre otras muchas cosas, 5G ofrece un marco sobre el que ir cambiando los diferentes módulos (software) para adaptarla a lo que tenga que venir.

También está claro que los terminales evolucionarán. Quizás no tanto como lo visto en los últimos años pero parece claro que aún hay margen para aumentar su integración con otros dispositivos de tipo wearable, bajar su tamaño, consumo de baterías, etc. Por otro lado, para los operadores es tremendamente atractivo contar con una tecnología inalámbrica que pueda garantizar anchos de banda a la medida de la aplicación: 5G puede asegurar decenas de Bytes por segundo para que miles de coches autónomos y sensores mantengan una conexión en tiempo real, a la vez puede garantizar cientos de Megabytes a los empleados de una empresa para que trabajen en una LAN entre centenares de localizaciones. Es decir, es muy probable que veamos ordenadores, portátiles o servidores, conectados a 5G. Como no, equipos de demarcación LAN-WAN como routers o puntos de acceso wi-fi.

El motivo de los párrafos anteriores no es otro que reflexionar sobre lo que hemos visto en las últimas décadas. Somos unos privilegiados por haber presenciado el nacimiento de la telefonía móvil, Internet, las redes locales, el wi-fi, Linux y tantas otras cosas. No sé lo que verán las generaciones venideras pero está claro que lo vivido en la nuestra es histórico. Por eso, esta es una de las motivaciones que me impulsó a ir reuniendo e ir preservando piezas del pasado y entregárselas “a los de futuro”. Sería muy triste -y algo injusto- que nuestros hijos y nietos piensen que siempre existió la telefonía móvil, Internet o que hacer una videoconferencia es lo más normal…

Los Móviles

junio 1, 2019 on 8:49 pm | In descarga textos pdf, retroinformática, telecomunicaciones | 1 Comment

Irene García Fierro | Me llamo Irene, tengo 9 años y es la primera vez que escribo en Internet. Esta presentación la he hecho para que mis amigos del colegio conozcan cómo han cambiado los teléfonos móviles desde que se inventaron. También me he llevado estos móviles a clase para que los compañeros los conozcan.

Mis padres no me quieren regalar un móvil y me tengo con conformar con antigüedades ¡Qué rollo, yo quiero un móvil moderno!

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Videoconferencia y VoIP (2)

febrero 25, 2019 on 7:39 pm | In galería de imágenes, internet, retroinformática, telecomunicaciones | No Comments

Adolfo García Yagüe | Como hemos visto en otros textos, la evolución tecnológica corre paralela en muchos campos. En los primeros años los procesos de compresión dependían de grandes circuitos integrados fabricados a medida (ASIC), más tarde este proceso reposaba sobre chips comerciales de compañías como Texas Instruments, Philips o Siemens que simplificaban enormemente el diseño de una tarjeta de codificación. Lo mismo sucedía con el 80486 y, especialmente, con la familia Pentium de Intel. Estos microprocesadores y el consiguiente software permitían procesar en tiempo real un caudal de vídeo o de audio. Todo esto desembocó en sistemas de videoconferencia que aprovechaban las capacidades de un ordenador personal y se integraban entre nuestras herramientas ofimáticas. De todas ellas, una de las más destacadas fue la que lanzó Intel en 1994: Intel ProShare. Este producto consistía en un par de tarjetas, una para capturar vídeo y la segunda para tratar el audio y la comunicación RDSI, y el software correspondiente. Intel ProShare representa un avance desde el punto de vista de integración electrónica y aprovechamiento de un PC al poner a disposición de un usuario individual las posibilidades de la videoconferencia pero, al depender de una conexión RDSI, su ámbito de empleo estaba restringido a usuarios que tenían acceso a esta.

Otro de los equipos que marca un avance en integración y en el diseño de sus formas es el Tandberg Vision 600. Esta compañía Noruega llevaba desde los años ´30 del siglo pasado comercializando equipos profesionales de audio. En 1993 lanzó al mercado su primer videoteléfono RDSI con una pantalla basada en tubo de imagen, para escritorio o de uso personal. Años más tarde presentaría el Vision 600, también dirigido a un uso personal, con pantalla LCD color de 10”, RDSI y un aspecto tremendamente elegante. A esta empresa siempre le ha caracterizado la buena calidad de sus equipos y su diseño. Ellos fueron los que desarrollaron junto con Cisco el concepto de videoconferencia inmersiva siendo adquiridos por estos en 2009.

A pesar del esfuerzo de los operadores que, en el caso de Telefónica, apenas hacían diferencia tarifaria con la línea tradicional, el uso de RDSI se limitó a empresas. Aun así la RDSI impulsó enormemente el uso de la videoconferencia frente a soluciones basadas en circuitos punto a punto como el PictureTel 4000. RDSI daba libertad al usuario y sobre todo, sentaba las bases de la interoperabilidad entre fabricantes. La clave de esta interoperabilidad era el protocolo H.320 del ITU-T. A través de este protocolo de señalización, los equipos participantes en una conversación se ponían de acuerdo sobre el códec de video (H.261) y audio (G.711, G.722 o G.728) que iban a emplear en su comunicación, ancho de banda (uno o más canales B de la RDSI), resolución de la imagen (QCIF o CIF) o los servicios suplementarios que eran capaces de realizar. Como digo, el uso de RDSI en videoconferencia fue intenso y significó que muchas empresas empezaran a instalar en la sala de reuniones un televisor convencional con un equipo de videoconferencia. Esta intensidad a favor de RDSI se daba en las comunicaciones entre sedes o empresas diferentes y, para comunicaciones entre salas de un mismo edificio, se empezaba a considerar el empleo de IP y la LAN como transporte. En este sentido merece la pena recordar que hasta 1992 no se inventó el protocolo RTP (Real Time Protocol) para proporcionar a UDP un servicio de transporte de datos con necesidad de tiempo real, como el audio y el vídeo.

Los avances conseguidos a través de la integración microelectrónica, la RDSI y el uso de la LAN son los principales ingredientes de la siguiente generación de equipos. Dejando a un lado soluciones personales como el Intel ProShare o el Tandberg Vision 600, PictureTel lanzó en 1996 el SwiftSite dirigido al mercado profesional para hacer videoconferencias entre grupos de personas. Este equipo totalmente integrado y pequeño podía ser colocado sobre una televisión en una sala de reuniones. A pesar de nacer con la intención de llevar la videoconferencia a todas las organizaciones sufrió múltiples problemas técnicos y retrasos que terminaron espantando a los usuarios. Aquello desembocaría en una grave crisis de reputación de PictureTel que coincidió con el fortalecimiento de Polycom y la presentación del ViewStation (1998). Polycom fue fundada en 1990 por Brian Hinman (ex PictureTel) y Jeffrey Rodman (ex PictureTel). Su primer producto fue el SoundStation (1992), un terminal para mantener conversaciones telefónicas en manos libres con el que lograron el reconocimiento del mercado y, hasta hoy, ser un elemento imprescindible en cualquier compañía. En 1998 se decidieron a entrar en el mercado de la videoconferencia presentando el ViewStation que era similar en aspecto al SwiftSite de PictureTel. Todo estaba autocontenido en una misma caja a excepción de un pequeño módulo (el QuadBRI) que se conectaba a cuatro RDSI para poder usar hasta 512Kbps. El éxito de este equipo fue arrollador. Este equipo se convirtió en un electrodoméstico para las organizaciones al poder ser instalado y usado por cualquiera a través de un mando a distancia similar al que usamos en casa.

A mediados de los noventa el uso de una red local, IP e Internet para mantener una comunicación multimedia era atractivo. De hecho, en 1993 se utilizó por primera vez Mbone para transmitir contenidos multimedia en Internet. Por otra parte, como vimos con Intel ProShare, el PC contaba con capacidad de proceso suficiente pero requería de un hardware especializado en trabajar con audio, vídeo y la RDSI. Sin embargo, eran tiempos en los que el PC alcanzó la mayoría de edad de su potencia gráfica gracias a las tarjetas VGA. Esta madurez se complementó con la riqueza del sonido aportada por tarjetas como la Sound Blaster. Este adaptador contaba con un sintetizador FM y con un reproductor de muestras de audio. Este módulo de audio también permitía capturar sonido de una fuente externa como un micrófono. Esta reseña la hago porque en 1995 apareció una nueva versión de Sound Blaster que permitía un funcionamiento full dúplex es decir, podía capturar sonido a la vez que era capaz de reproducir una muestra sonora… En resumen, el PC, las VGA, la Sound Blaster, el protocolo IP… Telefonía y videoconferencia por Internet.

Así es como en 1995 VocalTec, una compañía israelí, desarrollo y comercializó el primer servicio de Telefonía por Internet. Alon Cohen (1962) y Lior Haramaty (1966) desarrollaron un códec que comprimía lo suficiente la voz para aprovechar el ancho de banda de nuestra conexión a Internet de aquella época. Además desarrollaron un software que hacía de PBX o centralita para conectar a dos usuarios. Es decir, nuestro ordenador se convertía en un SoftPhone para hablar a través de VocalTec. Su modelo de negocio era sencillo y accesible para cualquiera ya que en cualquier tienda de informática podíamos comprar un software con el que teníamos minutos de conexión. Era el nacimiento de la Telefonía sobre IP, ToIP, Voz sobre IP o VoIP.

La estela iniciada por VocalTel fue seguida por numerosos fabricantes algunos, como WorldTalk, en lugar del clásico auricular de peineta con micro comercializaban un pseudo aparato telefónico que se conectaba a la Sound Blaster. En este furor destaca Connectix quien en 1996 fue un paso más allá al ofrecer servicios de videoconferencia a través de Internet. Para ello comercializaban unas cámaras conectables al puerto paralelo del ordenador, las QuickCam que, años después, fueron absorbidas por Logitech. Fueron muchos para mencionarlos todos… DigiPhone, CU-SeeMe

VoIP, ToIP y VideoIP obligaban al ITU-T a entrar en escena. Era el momento de normalizar esta tendencia para lograr la interoperabilidad entre fabricantes. Así es como nació H.323 en 1996. Este protocolo venía a resolver el uso de redes IP por parte del tráfico multimedia. Al igual que H.320 era un protocolo de señalización usado por los participantes, en H.323 estos se registraban en un servidor o gatekeeper, intercambiaban datos sobre los códec usados, acceso servicios suplementarios, plan de direcciones, etc. No era un mal protocolo pero era excesivamente complejo y su implementación cara. Se notaba que había sido concebido por gente próxima a los operadores dominantes y sus fabricantes históricos. Si uno lee sus especificaciones se da cuenta que es difícil implementarlo al contemplar todos los escenarios posibles. En resumen, poner un producto en el mercado y que este funcionaria no era cosa fácil. Aun así hubo fabricantes como Intel y Kodak que comercializaron soluciones compatibles con H.323 junto a alguna de las primeras cámaras USB. De aquel fenómeno de videoconferencia y comunicación sobre Internet destaca Microsoft NetMeeting. Evidentemente, equipos profesionales como el ViewStation de Polycom podían trabajar sobre H.323 o prometían que este se soportaría con una simple actualización de software…

Este apogeo de la VoIP para llamar a bajo coste hizo que algunos fabricantes se cuestionaran el futuro de la telefonía clásica dentro de las empresas. Tras superar y tener que demostrar que las redes conmutadas de aquel momento e IP podían garantizar el servicio de voz, no tenía mucho sentido tener dos cableados, uno para voz y otro para datos. También, el servicio de voz clásico, era pobre a la hora de ofrecer servicios como llamadas en grupo, desvíos inteligentes, buzones de voz y su consiguiente integración con aplicaciones como el correo electrónico. También, económicamente, el mercado de las centralitas empresariales era caro y se mantenía en manos de fabricantes como Northern Telecom (Nortel), Siemens, Ericsson, Alcatel y los propios operadores (Telefónica y su servicio Ibercom). En fin, era cuestión de tiempo…

Así es como aparecieron las primeras soluciones de VoIP para empresas. En el año 1996, Selsius, una anónima compañía de Texas, presentó una solución que consistía en una PBX software o SoftSwich que corría en Windows NT. A esta se conectaban unos teléfonos IP (con conexión Ethernet) de apariencia tradicional. Como decía antes, fue una tecnología que se tuvo que ganar su hueco en un mercado bastante cautivo que ponía recelos de todo tipo a la validez de la red LAN para transportar voz. En 1998 Selsius fue adquirida por Cisco.

Por lo avanzado de su tecnología Selsius desarrolló su propio protocolo de señalización en lugar esperar y adoptar H.323. Era el Skinny Call Control Protocol (SCCP). Era un protocolo mucho más ligero y muy eficiente pero, lamentablemente, giraba en la órbita de Cisco lo que limitaba su interoperabilidad con otros fabricantes. SSCP, como H.323, fueron sustituidos en 1999 por SIP (Session Initiation Protocol), un protocolo infinitamente más sencillo y más próximo a Internet y pensado para cualquier comunicación multimedia. SIP es el estándar de hoy.

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Videoconferencia (1)

febrero 23, 2019 on 10:34 am | In galería de imágenes, retroinformática, telecomunicaciones | No Comments

Adolfo García Yagüe | Desde los albores de la telefonía el uso de videoteléfonos ha despertado la imaginación de inventores y autores de ciencia ficción. El envío de imágenes para acompañarar una conversación telefónica parecía algo evidente en la revolución tecnología que el mundo vivía. Sin embargo, hasta fechas recientes, la tecnología ha ido por detrás de cualquier predicción.

Dejando a un lado los pronósticos más futuristas y los ensayos de laboratorio, para establecer un inicio real y práctico de la videoconferencia, retrocedemos en el tiempo hasta los años 60 del pasado siglo de la mano de operador AT&T y su brazo tecnológico, los Bell Labs. Ellos, con el objeto de ofrecer más servicios sobre sus redes telefónicas, desarrollaron el Picturephone. Este terminal disponía de una pantalla de 5 pulgadas e incluía una cámara capaz de captar imágenes en blanco y negro y enviar estas a través pares telefónicos, enriqueciendo así una conversación al mostrar el rostro del interlocutor. Recurría a dos hilos de cobre para transmitir video, dos hilos para recibirlo y dos hilos para cursar la voz en ambos sentidos; en total 3 pares. Para lograr hacer uso de este medio de transmisión era necesario no sobrepasar el límite de 1MHz de ancho de ancho de banda del par telefónico, razón ésta por la que cada fotograma estaba constituido por solo 250 líneas entrelazadas en lugar de las 525 del sistema NTSC. Este dispositivo no era digital es decir, la imagen se enviaba de forma analógica y en el caso de que se quisiera mantener una videoconferencia con un lugar distante, se realizaba la digitalización en las instalaciones de AT&T para llevar a cabo la posterior amplificación o regeneración en rutas de larga distancia.

Inicialmente, en 1964, con la primera versión del Picturephone, se habilitaron unos locutorios o salas de videoconferencia en las ciudades de Nueva York, Washington y Chicago donde los usuarios mantenían su comunicación. Más adelante, en 1969, en su segunda versión, el Picturephone se extendió a los despachos de altos ejecutivos. Lo elevado del precio de este servicio y sus limitaciones técnicas y operativas hicieron que este terminal se recuerde como un hito técnico pero con escasa trascendencia comercial al ir por delante de las necesidades de los clientes y del momento.

Como digo, la escasa popularidad de Picturephone tenía que ver con sus limitaciones técnicas y el coste del servicio. Eran años en los que la electrónica integrada daba sus primeros pasos y era prematuro abordar el diseño de circuitos integrados para digitalizar y procesar datos y así bajar el precio del terminal. Tampoco ayudaba el hecho de que la red telefónica estaba pensada para el envío de voz y carecía de capacidad -o ancho de banda- para el envío de imágenes en movimiento. Por esta razón, no fue hasta 1982, cuando los ingenieros volvieron a rescatar la vieja idea de la videoconferencia. Con la presentación del codificador COS211 por parte del CEPT (Conference of European Postal and Telecommunications Administrations) se ponía al mercado tras el camino acertado. Básicamente se trataba de un mecanismo de compresión digital basado en DPCM (Differential Pulse Code Modulation) que reducía el tamaño del caudal de datos a 2Mbps para una transmisión de video y, en el extremo opuesto o destinatario, se hacia el proceso contrario es decir, a partir de este tren de datos se recuperaba el video enviado. Este proceso se realizaba a una velocidad cercana al tiempo real en ambos lados de la comunicación. De esta aproximación, además del envío digital de imágenes, se podía beneficiar el almacenamiento de estas en un soporte como el diskette o disco duro. COS211 fue el predecesor de la recomendación de H.120 de ITU-T.

DPCM conseguía un factor de compresión de 60:1. A excepción de los circuitos propios de un operador (E1 en Europa y T1 en EE.UU.), en aquellos años eran pocas las líneas con capacidad de 2Mbps. Esta técnica de compresión, al igual que las posteriores, se basa en analizar matemáticamente los fotogramas que componen el caudal de vídeo e identificar aquellas regiones de la imagen que son iguales o tienen similitudes con las de otro fotograma, los datos de estas coincidencias se eliminan por lo que los citados mecanismos de compresión suelen sacrificar detalles de la imagen que, en teoría, pasan desapercibidos ante nosotros. Como podéis suponer, cualquier técnica de compresión de vídeo requiere una capacidad de procesado muy elevada y se tiene que realizar a muy alta velocidad. Por esta razón aún era una tecnología ambiciosa. No obstante, ya en 1976, el Dr. Wen-hsiung Chen (taiwanés que desarrollo su carrera profesional en EE.UU) participa en la fundación de la compañía Compression Laboratories Inc. (CLI) cuyo núcleo de negocio es la investigación y comercialización de compresores de vídeo que puedan ser utilizados en el envío de faxes y transmisiones de vídeo. Así, en los años 1982 y 1983, presentan el compresor VTS 1.5 (Video Teleconference System) que permite el envío de imágenes en movimiento sobre líneas de 1,544Mbps (capacidad de un circuito T1) e imágenes fijas a un caudal del 56Kbps. Aquel desarrollo, como su modelo de comercialización, hizo que CLI se convirtiera en el líder absoluto en la comercialización de compresores de vídeo entre las empresas que vendían servicios como la transmisión de imágenes a través de satélite. En 1984, con el VTS 1.5E, presentan mejoras sustanciales en el ratio de compresión mediante la técnica Differential Transform Coding (DXC). Este códec permite generar caudales de video desde 768Kbps (117:1) hasta 1.544Mbps.

El año 1984 sería un año decisivo. Dentro de este mercado tan específico inició su andadura PicTel, una empresa formada por Brian L. Hinman (1961) y Jeffrey G. Bernstein (1961), estudiantes del MIT. Ellos, junto a su profesor David Staelin (1938-2011) y el apoyo financiero de Robert Sterling, concibieron la técnica de compresión MCT (Motion Compensated Transform) y comercializaron el códec C-2000 que entregaba un caudal de video comprimido de 224Kbps. En los primeros años emulaban el modelo de negocio de CLI ofreciendo al mercado compresores de vídeo. Así, en 1988, comercializaran el códec C-3000 que bajaba su caudal a 112Kbps mediante la técnica Hierarchical Vector Quantization (HVQ).

Pasada la primera mitad de los años ochenta aparecen soluciones que aun estando alejadas del gran público nacen con la aspiración de llegar a muchos profesionales. Dos de ellas fueron de Photophone, de Image Data Corp. y el videoteléfono Luma de Mitsubishi. Ambas soluciones trabajan sobre una línea telefónica común y, sobre esta, enviaban imágenes fijas en blanco y negro. En el caso del Photophone nos encontramos con una máquina basada en el Intel 80186 y arquitectura de bus ISA, pantalla integrada en blanco y negro de 8” ½, un sistema operativo específico para captar y digitalizar imágenes y un modem para trasmitirlas. Como apoyo dispone una novedosa unidad de 3” ½ donde podemos almacenar las imágenes a enviar o las recibidas. Este equipo, a pesar de no ser considerado como un equipo de videoconferencia, puede ser empleado como tal al complementarse con un teléfono convencional y captar imágenes mediante una videocámara. Más cercano a un sistema de videoconferencia era el Luma. Aquí estamos frente a un teléfono con una cámara y micropantalla incluidos (basada en tubo de imagen) que permite el intercambio de imágenes fijas con nuestro interlocutor. Este invento también fue un hito pero lo elevado de su precio y su pantalla tan minúscula (3 pulgadas) hacían de él un capricho del que se podía prescindir. Una nueva versión del Luma fue VisiTel. Este fue presentado en 1988 e intentaba llegar a más gente con un diseño más económico prescindiendo del teléfono y ampliando el tamaño de su pantalla hasta las 4 pulgadas y media. También se basaba en el envío de imágenes fijas en blanco y negro.

Tras los videoteléfonos de Mitsubishi y aplicaciones como la del Photophone empezaba a florecer un mercado, el de la videoconferencia profesional, que demandaba soluciones que permitiera a un grupo de profesionales mantener una comunicación remota de calidad y, además, intercambiar documentos gráficos. Esta tendencia fue detectada por PicTel quien cambió su nombre por el de PictureTel y se reorientó para ofrecer al mercado una solución de videoconferencia totalmente completa: el V-2100 (1988) y V-3100 (1989). Ambos se apoyaban en los códec C-2000 y C-3000 respectivamente. Mientras CLI seguía apostando por sus códec/decodec Rembrandt (año 1987) y Rembrandt II (1990), PictureTel suministraba el mastodóntico códec junto a una cámara de vídeo y un panel de control que simplificaba enormemente el establecimiento y desarrollo de una comunicación por vídeo.

En la siguiente década, en 1991, apareció el PictureTel 4000. En el bus de este equipo se insertaban tarjetas especializadas en la captura de vídeo, audio, comunicaciones y tratamiento/compresión del vídeo donde destaca el uso de grandes chips ASIC (Application-specific integrated circuit) de la firma LSI Logic. En pocos meses este equipo se convirtió en el estándar del mercado. El PictureTel 4000 estaba pensado para aprovechar circuitos dedicados a través de su interfaz V.35 sobre el que era posible trabajar con diferentes caudales que iban de los 56Kbps hasta 768Kbps según el estándar Px64 del ITU-T. Así mismo se introducía el algoritmo propietario IDEC (Integrated Dynamic Echo Cancellation) para la correcta cancelación de ecos de audio mientras se mantenía una videoconferencia.

Al año siguiente AT&T retomó su viejo anhelo con la presentación del VideoPhone 2500. Este era un videoteléfono que trabajaba sobre líneas convencionales e incluía una cámara y pantalla LCD a color de 3,3 pulgadas con la que era posible mantener una vídeo con imágenes en movimiento. El códec de este equipo se lo confió a CLI pero, mientras esto sucedía, no ocultaba su acuerdo con PictureTel para desarrollar servicios de videoconferencia profesional. El VideoPhone 2500 fue un éxito relativo. Su precio de 1500 dólares seguía siendo caro para una economía familiar que, perfectamente, podía prescindir de la videoconferencia. No así el profesional que con un PictureTel 4000 podía ahorrarse importantes costes de desplazamiento y la movilización de equipos de trabajo.

Mientras el PictureTel 4000 se extendía entre grandes compañías y el AT&T VideoPhone 2500 intentaba hacerse un hueco en hogares y pequeñas oficinas, el mundo de las comunicaciones empezaba a cambiar. Desde los años ochenta se venía hablando de la futura Red de Servicios Integrados (RDSI). Con ella se digitalizaba el terminal del abonado y sobre su bucle nos llegaban dos canales B de 64Kbps para datos y un canal D de 16Kbps para cursar mensajes con los cuales se señalizaba las características de un servicio RDSI. Comparativamente hablado, la RDSI estaba a años luz de la telefonía tradicional. A través de la RDSI el operador se convertía en el centro de la red y a través del bucle de cobre nos prestaba servicios de vídeo, telefonía, audioconferencias entre grupos de usuarios, identificación del número llamante, acceso a sistemas telemáticos, etc. Aunque el abonado normal apenas se enteró ni lo valoró, la RDSI fue un éxito entre empresas de todo tipo. En la especificación de la RDSI ya se contemplaba la futura Red Digital de Servicios Integrados de Banda Ancha (RDSI-BA), o lo que sería ATM.

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Electrónica de Red

diciembre 9, 2018 on 5:06 pm | In galería de imágenes, retroinformática, telecomunicaciones | No Comments

Adolfo García Yagüe | En un entorno conectado, como el de las Redes Locales, ha sido necesario establecer un modelo que asegurara la interconexión de sistemas de diferentes fabricantes. En lugar de seguir un planteamiento monolítico, a veces propietario, era necesario separar las distintas funciones y atribuciones de una Red Local en niveles. Esta forma de estructurar el proceso de comunicación ha permitido que niveles con el mismo desempeño pudieran dialogar entre ellos a través de los niveles inferiores. Esto se consiguió tomando como referencia el modelo OSI (Open System Interconnection) promovido por el ISO (International Organization for Standardization) en 1980. En él se identifican siete niveles, cada uno de ellos especializado en una función de Red. Así, por ejemplo, el nivel más cercano al medio de transmisión se denomina Físico, y el más próximo al usuario es conocido como Aplicación. Entre medias hay cinco niveles encargados de cómo se trasportan los datos, el establecimiento de una sesión de comunicación y la topología de red, entre otros.

Este modelo ha sido y es una estupenda guía para la construcción de Redes y lograr que fabricantes diferentes se entiendan. En este texto seguiré este modelo para comprender la posición que han ocupado algunos dispositivos que han estado presentes en las Redes y han hecho posible que estás crezcan e interoperen. Como es de suponer el primer dispositivo trabaja a Nivel Físico, es decir, solo entiende de niveles de tensión. Aquí, los más ortodoxos, identificarán a la MAU (Multi-Access Unit) de IBM. Este era un elemento que no se conectaba a la red eléctrica para funcionar y sus relés internos eran activados remotamente por cada ordenador Token Ring y así formar parte del anillo.

Un poco más inteligentes que las MAU eran los Repetidores Ethernet. Estos equipos operaban también a Nivel Físico y se encargaban de regenerar la señal eléctrica de un bus Ethernet para así poder extender su alcance. Realmente desconocían formatos de tramas y eran transparentes a cualquier evento que se produjese en un segmento Ethernet limitándose a acondicionar eléctricamente la señal Ethernet, amplificarla y retrasmitirla. En este aspecto, su electrónica suele ser compleja aunque carente de circuitos integrados especializados en datos.

En el párrafo anterior mencionaba el empleo del Repetidor en Ethernet y su importancia en la extensión de segmentos Ethernet. En este punto es necesario recordar que un bus basado en cable coaxial fino -o thin- 10Base2 podía tener una longitud máxima de 185m y un límite de 30 máquinas presentes en él. En cambio, los que empleaban coaxial grueso o thick (10Base-5) podían extenderse a 500 metros y soportaban hasta 100 máquinas. Ambos umbrales en distancia y número de ordenadores representan una limitación importante si se deseaba extender una Red Local en un gran edificio. Por eso, en 1985, Digital Equipment Corporation lanzó al mercado un dispositivo Repetidor para ocho buses 10Base-2. Este aparato se comportaba como punto central y, por ejemplo, si queríamos desplegar una Ehetnet en un edificio de ocho plantas podíamos instalar un bus coaxial por planta y, cada extremo de este, conectarlo a una boca de un repetidor. Así teníamos una red Ethernet capaz de albergar hasta 232 usuarios (29 usuarios por planta o bus por 8 segmentos coaxiales). Al igual que el Repetidor de dos puertos, funcionaba a Nivel Físico.

En el mismo nivel OSI operaba el Hub Activo para redes ARCnet. Este disponía de 8 conectores coaxiales donde podían conectarse Hub Pasivos de cuatro puertos, uno de estos se destinaba a la conexión con el Hub Activo. Este nos permitía desarrollar redes con capacidad de hasta un máximo de 28 usuarios. Una vez más, si ojeamos en su interior, apreciamos con claridad, ocho etapas de electrónica analógica encargadas de acondicionar la señal ARCnet.

Hasta ahora hemos visto algunos equipos que operaban a Nivel Físico es decir, a niveles eléctricos. Extendiendo sus capacidades hasta el nivel más alto, o Aplicación, encontramos a los Servidores de Terminales. Estos equipos se instalaban en una Red Ethernet con cableado coaxial permitiendo dar servicio a máquinas que solo sabían hablar por RS-232. Es decir, hacían de intermediarios entre un ordenador central y terminales “tontos” a través del medio Ethernet y coaxial. Estos equipos se estilaban en las primeras redes de ordenadores Digital donde el protocolo era LAT (Local Area Transport) y, posteriormente, TELNET y TCP/IP. También se han usado Servidores de Terminales para dar entrada a una red a usuarios remotos que usan modem y líneas telefónicas.

Obviamente su funcionamiento depende de las capacidades de un microprocesador que, en el caso del Terminal Server de Micom-Interlan de nuestra colección, era un Intel 80186 a 8 MHz. Este es el encargado de correr LAT, TELNET y TCP, y ofrecer una sesión TTY tipo Unix a cada usuario y encaminar esta hacia un ordenador central. En el Terminal Server de Micom-Interlan también se aprecia un circuito integrado clásico para trabajar de Ethernet, el Intel 82586.

El uso de cables coaxiales Ethernet o ARCnet hacia complicadas las reconfiguraciones de una Red. Aunque en un primer momento, cuando se despliega la Red, parecían cómodos, a la hora de reubicar puestos o departamentos la historia cambiaba y era evidente su complejidad. En cambio IBM, con su tecnología Token Ring, cableados STP y MAU como elemento central, demostró un planteamiento acertado. Además, su aproximación de cableado, permitía estructurar fácilmente los tendidos de cable al contemplar centros de cableado, armarios repartidores, distancias, etc. Era, por tanto, necesario reinventar la capa Física de Ethernet para que pudiese trabajar con cables trenzados y existiese un elemento central, a modo de Repetidor, donde se conectaran todos los ordenadores. Así es como Synoptics desarrolló el repetidor LattisNet, que no era otra cosa que un concentrador o hub que empleaba cable de pares trenzados. Ellos, junto con AT&T y su StarLAN 10, redefinieron el nivel físico de Ethernet para trabajar con cables sin apantallar UTP dando así el primer paso del que luego sería, con pequeñas modificaciones, el estándar 10Base-T. Synoptics también impulsaría el empleo de la fibra óptica en redes Ethernet comercializando uno de los primeros transceptores o convertidores de medio que sentó las bases de 10Base-FL.

La segmentación de redes cambiaría con la aparición de los Bridges Ethernet y Token Ring. Estos equipos eran capaces trabajar a Nivel Físico y, además, podían operar con tramas es decir, a Nivel de Enlace. Esto les permitía poder abrir las tramas e ir anotando las direcciones MAC (Media Access Control) para saber en qué segmento de red se encontraba cada ordenador. Estas direcciones son exclusivas de cada tarjeta de red y es, en último término, la dirección tomada en cuenta en la comunicación entre dos equipos. Por lo tanto podían filtrar el tráfico entre dos segmentos de Red -o las colisiones- y solo dejar pasar el estrictamente necesario para una comunicación.

La capacidad de los Bridges para trabajar con tramas MAC les convertía en máquinas potentes. En el equipo Cabletron NE-25E de la colección, identificamos un microprocesador 80186 de Intel, unos bancos de memoria RAM donde se mantenía una tabla con todas las direcciones MAC encontradas y el número de puerto del que cuelgan, y un chip de Intel especializado en el refresco de la RAM, el Intel 82C08. También, es fácil distinguir las etapas Ethernet y sus circuitos integrados 8390 de National Semiconductor y puertos AUI (Attachment Unit Interface). Estos se caracterizan por su conector DB-25 donde se conecta un transceptor 10Base-2, 10Base-5 o en fibra 10Base-FL.

No obstante, aun siendo un gran invento, su capacidad era limitada cuando teníamos que gestionar tráfico de más de dos puertos o dos segmentos Ethernet. Por otra parte, este equipo también tenía que hablar con otros Bridges para identificar bucles y eliminar estos de la topología de una Red a través del bloqueo de uno de sus puertos. Este protocolo era Spanning Tree (802.1D) y fue inventado por Radia Perlman (1951) en Digital en 1985. En resumen, estas y otras tareas para una máquina específica (o sistema embebido) de finales de los ochenta no eran triviales aun destinando un 80186 a 16MHz. Por supuesto, en aquellos años podíamos recurrir a procesadores más potentes si queríamos trabajar con más puertos pero esto era caro y complejo.

Como hemos visto, con el empleo Hubs UTP, Bridges para segmentar redes y el protocolo Spanning Tree, la fisonomía de las redes locales estaba cambiando. También, gracias a sistemas operativos como Novell NetWare y tarjetas de red baratas como la NE2000 las redes se convertían en una tendencia tecnológica que era considerada por numerosas empresas. En este momento de apogeo, dos emprendedores de garaje, Vinod Bhardwaj y Larry Blair, con el apoyo de fondos de inversión, fundaron Kalpana y plantearon una solución ambiciosa e innovadora al unificar las capacidades de un Bridge con la flexibilidad los puertos de un hub UTP. Aquel dispositivo fue llamado Conmutador o Switch porque, como una centralita telefónica, era capaz de poner en contacto dos puertos para que dos ordenadores hablaran. Esto podía ser simultaneado y así, por ejemplo, el puerto 2 hablaba con el 12, mientras que el 3 hablaba con el 8. Concibieron unos chips de diseño a medida o ASIC (Application-Specific Integrated Circuit) que eran capaces de interpretar direcciones MAC de una trama y realizar la conmutación entre puertos. También recurrieron, una vez más, al procesador 80186 de Intel para poder correr un protocolo como Spanning Tree, programar algún filtro entre los puertos y acceder al conmutador por un puerto RS-232 para su configuración.

La tecnología de conmutación fue una auténtica revolución y permitió pensar en la transmisión full dúplex, 100BaseTX y ATM. El reconocimiento de Kalpana como marca fue efímero porque en 1994 -en pleno éxito- fue comprada por Cisco Systems quien la integró en su estrategia que, hasta la fecha, se basaba en vender Routers. Aquella y otras compras permitieron a Cisco entrar en un mercado, el de conmutadores, creando así la línea Catalyst.

Si uno atiende a los textos que hay en Internet, hablar de los origines de Cisco puede resultar confuso. Es fácil toparse con alguna reseña donde se cuentan los conflictos de propiedad con la Universidad de Stanford a raíz del equipo que allí ya se utilizaba para conectar las redes de sus departamentos, campus y la NSFNet. En aquellas redes trabajaban como empleados de la Universidad la pareja formada con Sandy Lenner (1955) y Leonard Bosack (1952). Ellos y otros colegas fundaron Cisco para comercializar algo parecido a los equipos de Stanford mientras seguían trabajando en la propia Universidad y, en teoría, se beneficiaban de esta. Aquello desembocaría en un conflicto sobre quién era el propietario intelectual de la solución que Cisco vendía y tuvo que resolverse con un acuerdo entre ambos.

Estos equipos, conocidos como Encaminadores, Enrutador o Router, no eran una novedad y se inspiraban en las capacidades de los viejos IMP (Interface Message Processor). Aun así, el Router de Cisco se convirtió en un pequeño éxito al contar con un software especializado en trabajar en los Niveles Físico, Enlace y Red al que llamaron Cisco IOS (Internetwork Operating System). Su hardware, también de uso exclusivo, estaba basado en un microprocesador 68000 de Motorola y una arquitectura de bus Multibus. La primera familia de productos que comercializaron fueron los Cisco AGS. Era 1987 y aquellos equipos no tardaron en convertirse en un estándar de la nueva Internet que nacía gracias al impulso de la NSFNet. A España llegaron de la mano de Unitronics, quien los introdujo tras conocer sus capacidades en una feria en EE.UU. mientras eran presentados por los propios Sandy y Leo.

Desde hace años Cisco es una de las compañías más importantes de mundo tecnológico. Ellos han logrado mantenerse como líderes mientras que el resto de competidores fracasaron al intentar evolucionar del área en la que triunfaron. Posiblemente, esta capacidad de supervivencia, es consecuencia de la rápida profesionalización que experimentó su gestión con John Morgridge (1933) y John Chambers (1949) como CEOs al frente de la compañía, borrando así de su historia los controvertidos años iniciales y apartando a Sandy Lenner y Leo Bosack. Sin duda, de haber mantenido aquel espíritu original, habría sido difícil la toma de decisiones tan ambiciosas como la compra e integración de decenas de empresas.

La conexión de las empresas a Internet, unido al pleno desarrollo de las redes locales Ethernet, puso de manifiesto la importante brecha de seguridad que aquello suponía. Por ejemplo, cuando trabajaba en Unitronics a finales de los ´90, mi ordenador tenía una dirección IP pública con la que podía ser visto por cualquiera desde Internet. Hoy aquello sonará raro pero en aquel momento era habitual contar con un rango de direcciones asignadas públicas. En resumen, era relativamente fácil colarse en los servidores de correo o en la web de cualquier compañía. Por eso era necesario contar con algún equipo con al menos dos adaptadores Red de Ethernet que hiciera de cortafuegos entre un segmento potencialmente inseguro, como la conexión a Internet, y una red segura o nuestra red interna. Para detectar una intrusión sospechosa este equipo tenía que inspeccionar todo el tráfico a Nivel Red  (IP), mensajes ICMP e IGMP y Transporte (UDP y TCP) y poder, llegado el caso, filtrar un determinado intento de conexión. A este equipo, por razones evidentes, se le denominó Firewall y solía consistir en un ordenador potente, como una máquina Sun Microsystems, donde se instalaban varios adaptadores de Red, uno para cada segmento Ethernet. Por último y más importante, sobre esta máquina y su sistema operativo Solaris, corría un software especializado en seguridad llamado Firewall-1 de la firma Check Point.

Check Point es una compañía israelí que ha desarrollado y distribuye un software que hace posible establecer un punto de demarcación lógico y seguro entre redes locales. Inicialmente ellos trabajaban sobre máquinas de uso genérico como Sun Microsystems y Solaris. Más tarde empezaron a comercializar su solución en un hardware de uso específico fabricado por Nokia y el sistema operativo IPSO. ¿Nokia? Si, la misma marca de los teléfonos móviles y que, en aquellos años ya contaba con una fuerte división de equipos de red. Nokia compró a una empresa californiana llamada Ipsilon Network que era un fabricante de conmutadores ATM. Ipsilon también desarrolló un sistema operativo especializado que hacia de plano de control de sus conmutadores. Este se llamaba IPSO. De hecho, de la combinación de sus conmutadores ATM y su IPSO nació IPSwitch que era una de las fuentes (junto a otras) que inspiraría MPLS. IPSO a su vez estaba basado en Unix FreeBSD. En resumen, aunque el Firewall-1 de Check Point ha podido correr en otros sistemas operativos, tras la compra en 1997 de Ipsilon Networks y su IPSO por parte de Nokia, esta ha sido su plataforma hardware y sistema operativo habitual. Tanto es así que en el año 2009 Check Point se independizaría de Nokia al comprarle esta área. Aquel hardware ya estaba basado en procesadores Intel Pentium II y Pentium III. Más allá de esto y volviendo a las bondades de Check Point, estaba su capacidad de hacer firewalling Stateful. Esto es, entender la comunicación que se establece entre dos máquinas y conocer al acuerdo que llegan ambas para trabajar en un determinado puerto TCP o UDP y, si procedía, abrirlo para que se comuniquen. Esto a velocidad de línea y para un montón de usuarios…

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Sistemas Operativos de Red

diciembre 2, 2018 on 9:09 pm | In galería de imágenes, retroinformática, telecomunicaciones | 1 Comment

Adolfo García Yagüe | En el texto anterior expliqué como un medio compartido -como el cable coaxial- ponía en contacto a usuarios de un mismo grupo de trabajo o de un departamento afín. Veíamos como ARCnet, Ethernet o Token Ring son tecnologías de Red a través de las cuales se han conectado nuestros ordenadores, compartiendo un medio físico -el cable- y definiendo como la información viajaba por este, pero ahí acaba su competencia. Por lo tanto, estas y otras soluciones, no saben nada de aplicaciones, compartición de recursos o ficheros. Para esta tarea se han empleado dos aproximaciones: Por un lado era posible añadir a nuestro sistema operativo un conjunto de capacidades que nos permitiera estar en red, al alcance de otros usuarios y, otra posibilidad, es especializar a un sistema operativo en estas labores y que, sin llegar a ser un gran ordenador, desempeñe el papel de máquina central o Servidor.

Hay que decir que en 1980 aquel sistema operativo especializado en trabajar con muchos usuarios a la vez existía y estaba a disposición de ordenadores de tamaño mediano, también conocidos como miniordenadores. Era Unix de los Bell Labs. Como podemos ver en la galería donde se recogen las piezas de la cuarta generación, el Unix ya era objeto de estudio en las aulas universitarias en la década ´70 gracias a los apuntes publicados por John Lions (1937-1998) y la propia Bell Labs. No obstante, Unix quedaba un poco lejos de la potencia que podía ofrecer una máquina personal de aquella década. A pesar de esto, Microsoft compró en 1978 una licencia a Bell Labs para desarrollar una distribución de Unix para máquinas personales a la espera de que estas fueran lo suficiente potentes. Así fue como en 1980, aprovechado las capacidades del 8086 de Intel, se anunció un sistema operativo basado en Unix bajo el nombre de Xenix. Aquello estaba adelantado a su tiempo y su impacto no fue muy grande. Otra prueba de que Unix ya podía funcionar en Red fue que, también en 1980, 3Com presentaría UNET para el Digital PDP-11, convirtiéndose así en una de las primeras implementaciones conocidas de TCP/IP para Unix y Ethernet.

Más cercano a lo que los usuarios conocían fue la apuesta de Digital Research. Como he comentado en otro texto, esta compañía dominaba el mercado de los sistemas operativos para el 8080 de Intel y el Z80 de Zilog y su planteamiento, en el ámbito de la conectividad, fue más práctico al añadir capacidades de conexión remota a una máquina central para que, desde otros ordenadores CP/M, fuese posible acceder. A este sistema operativo lo llamarón MP/M (Multi-Programming Monitor Control Program) y representó un éxito al estar basado en una línea de comandos ya conocida y que no requería máquinas con capacidades muy avanzadas. Recordar que era 1979 y la conexión aún se hacía a través de líneas RS-232. De aquellos primeros ordenadores departamentales y multiusuario con MP/M el más destacado fue el Altos Computer System ACS 8000 que empleaba un procesador Z80 de Zilog (no confundir con el legendario Alto de Xerox). Unos años después, en 1981, Altos aposto por Xenix para intentar ofrecer más capacidades y así aprovechar al máximo su futura línea de máquinas ACS 8600, ya basadas en un 8086 de Intel.

MP/M, y el mundo CP/M en general, quedaría en un segundo plano cuando Microsoft lanzó su DOS. Con este sistema de 16 bits y la consiguiente apuesta de IBM por él, Digital Research tenía enfrente dos grandes compañías y en el mercado se empezaba a hablar de nuevas formas de conexión como Ethernet o ARCnet para las que CP/M y MP/M aún no estaban preparados. Aquella tendencia fue detectada por 3Com quien, en 1982, puso en el mercado una tarjeta de red Ethernet para el IBM PC acompañada del software EtherSeries para DOS y cuyas comunicaciones reposaban en el protocolo de comunicación XNS de Xerox. De esta forma, de manera sencilla, se ofrecía al usuario una tarjeta Ethernet de 3Com, el protocolo y aplicaciones necesarios para constituir una pequeña red local o grupo de trabajo.

En aquel momento era difícil desacoplar la tarjeta de Red y las aplicaciones y pretender ser compatible con el software de terceros, o desarrollar un software que trabajase con cualquier tarjeta de red. Esta situación animó a Microsoft a comercializar en 1984 el MS-Net y ofrecerlo a otros fabricantes como licencia de desarrollo. Esto significa que ellos -Microsoft- ponen a disposición de terceros el software con el que se dota de capacidades de Red a DOS pero este, el fabricante del adaptador, se tiene que trabajar las capas inferiores, o drivers, para usar sus tarjetas de Red. Así es como IBM lanzó para su tarjeta PC Network el PC Network Program. Para simplificar las cosas, Microsoft en el lado de las aplicaciones de su MS-Net, y Sytek e IBM en la tarjeta de Red, implementaron una serie de mensajes o API (Application Programming Interface) conocidos como NetBIOS para, a través de ellos, acceder de forma sencilla y normalizada a las rutinas básicas para que un sistema operativo, aplicación u ordenador trabajen en Red. El uso de NetBIOS llegó a convertirse en algo habitual en las redes Microsoft e IBM hasta la populación de TCP/IP y su API basada en Sockets y Winsock.

En aquel entonces se recomendaba instalar PC Network Program y EtherSeries en una máquina potente para desempeñar las funciones de Servidor. A pesar de esto no se resolvía bien todo lo que a un sistema así se le podía pedir, en particular rapidez, capacidad para trabajar simultáneamente con muchos usuarios y alta disponibilidad. Este importante hueco sería ocupado por Novell y su NetWare. Ellos comenzaron en 1983 comercializando un software especializado en tareas de Red Local para máquinas propias empleando un microprocesador 68000 de Motorola. Concibieron su software desde cero, no dependiendo así de ningún sistema operativo anterior como DOS, CP/M o Unix. Es decir, ellos crearon un sistema operativo de Red para ordenador central o Servidor. Como Servidor, este solo estaría dedicado a tal fin, no siendo utilizado por usuarios en sus tareas cotidianas. También cambiaron el enfoque hecho hasta entonces y, en lugar de compartir discos, atomizaron el elemento de compartición, es decir el fichero y estos, además de residir en el disco, se mantenían en memoria RAM desde la cual se compartía en Red. Esto se traducía en un gran incremento en el tiempo de acceso. También, inspirados por lo que hacía Unix, crearon un sistema de archivos más rico en atributos donde era posible bloquear el acceso a un determinado fichero en función de los permisos de acceso que tenía cada usuario y grupo al que pertenecía, o el uso simultaneo que se podía hacer de él. Además concibieron en NetWare un conjunto de mecanismos que aseguraban la alta disponibilidad de la solución. Aunque de configuración compleja, había que mirar a los grandes sistemas para ver algo parecido. Era el NetWare System Fault Toleran (SFT) y había diferentes grados de producto en función del nivel de criticidad que resolvían: Level I, II y III.

Otra de las grandes ventajas de Novell NetWare residía en la posibilidad de usar otra tarjeta de red diferente a las fabricadas por IBM o 3Com. Esta característica permitía a NetWare abstraerse de una determinada topología de Red como Ethernet o Token Ring pudiendo, por ejemplo, utilizar ARCnet y tarjetas del fabricante Standard Microsystems Corporation (SMC). En sentido, en 1987 y con el fin de fomentar el desarrollo de las redes, Novell desarrolló los adaptadores Ethernet NE1000 y NE2000 cuyo diseño de referencia fue puesto a disposición de cualquier fabricante y los liberó del pago de royalties. Así estás tarjetas se convirtieron en un estándar de mercado seguido por numerosas marcas.

En 1986 Microsoft seguía ofreciendo su MS-Net a fabricantes como IBM. Esta es la razón de que se lanzara PC LAN Program donde ya se contemplaba el uso de la tarjeta Token Ring de IBM. Como hemos visto este software, junto a EtherSeries y PC Network Program, reforzaban la venta de tarjetas de Red al facilitar el desarrollo de pequeñas redes locales pero, si queríamos una gran red, teníamos que recurrir a soluciones como NetWare.

Es por eso que, coincidiendo con el desarrollo del sistema operativo OS/2 entre IBM y Microsoft, cobraba fuerza la idea de competir de igual a igual con Novell. Así es como en 1988 Microsoft, junto con 3Com, pusieron en el mercado LAN Manager y este fue ofrecido a fabricantes como IBM quien lo comercializó bajo el nombre de LAN Server. Aquel lanzamiento y su dependencia de OS/2 apenas araño cuota de mercado a NetWare quien seguía manteniéndose como líder. Para agravar la situación, tras el abandono del codesarrollo de OS/2 por Microsoft, IBM se quedó solo promocionando este software de red como complemento de red para su OS/2. LAN Server funcionaba muy bien y su grado de robustez era alto y además, a través de una configuración basada en las ventanas de OS/2, era relativamente fácil montar un Servidor de Red. Como pasaba con Token Ring, el binomio OS/2 y LAN Server se tenía en cuenta solo en los clientes más fieles a IBM y esto, como no, limitaba las ventas y el crecimiento al que aspiraba Microsoft.

En mayo de 1991 Bill Gates (1955) anunció que la asociación con IBM en la apuesta por OS/2 se daba por concluida y que todos los recursos de desarrollo pasaban a enfocarse en Windows. Así, en 1993, aparecerá la versión 3.11 for Workgroups con la que se incluían las capacidades básicas de Red y, por otro lado, se lanzaba Windows NT 3.1 con el que se redefinió el papel de un Servidor de Red. Con ambos productos se ponía al alcance de muchas organizaciones la posibilidad de levantar una Red casi por intuición. Para arropar esta estrategia, Microsoft fue lanzando una serie de productos como Exchange y SQL Server con los que cualquiera podía tener acceso a servicios de correo electrónico o bases de datos en Red.

Windows NT era lo opuesto a Novell NetWare. Es indiscutible que NetWare era muy bueno pero su grado de complejidad era alto y su amigabilidad nula. En cambio, a través de las ventanas de NT, uno se movía con cierta familiaridad y los conceptos eran fáciles de entender. Cualquiera que haya trabajado aquellos años con NT y NetWare sabe de lo que hablo. Era habitual ver como algunos clientes creaban redes con NT sin ninguna idea pero aquello funcionaba relativamente bien. En cambio, cada vez que -el escribe- asistía a alguna instalación o problema con NetWare, daban escalofríos solo con ver la multitud de manuales que acompañaban al producto…

He comentado como a Unix le sobraban capacidades para trabajar en Red. De hecho, algunas empresas como Banyan presentaron en 1984 su sistema operativo de red, el Vines, basado en Unix. En este sentido, como olvidarse del Unix de Unisys, NCR, HP e incluso IBM con su AIX y, como no, el Solaris de Sun Microsystems. Otras empresas, como Siemens, optaron por usar el Xenix de Microsoft hasta que esta se desprendió de él y acabó en las manos de SCO (The Santa Cruz Operation). Durante buena parte de la década de los noventa, SCO fue el líder del Unix para el mundo PC y representaba una gran opción cuando se pensaba usar Sistemas Abiertos. Todo ello cambiaría con el desarrollo de GNU/Linux.

Aunque ya se ha contado cientos de veces como apareció GNU/Linux, merece la pena recordar que este sistema ha nacido y se ha desarrollado alrededor la figura de Linux Torvals (1969), Richard Stallman (1953) y miles de desarrolladores, mayoritariamente anónimos. El primero, a partir de las ideas de Andrew S. Tanenbaum (1944) y su Minix escrito en 1987 con propósitos docentes, creó un núcleo o kernel de apariencia Unix que corría en un 80386 de Intel. Stallman, por su parte, había desarrollado un conjunto de utilidades para Unix pero libres, sin restricciones del copyright, como un editor, un compilador y shell o línea de comandos, pero le faltaba el kernel. Así se unieron ambos y pusieron a disposición de la comunidad un sistema operativo compatible con el POSIX de Unix (Portable Operating System Interface uniX). No olvidemos que ponerlo a disposición de la comunidad significa abrir su código y distribuirlo libremente para que cualquiera lo pueda modificar y adapte a sus necesidades. Esto sucedió en la primera mitad de los noventa, justo cuando Internet empezó a ser popular y era necesario montar fácilmente un servidor web. En este escenario TCP/IP, donde la unidad de información eran decenas de pequeños objetos a los que apuntaba un fichero HTML, las capacidades de NetWare y Windows NT y su licenciamiento quedaban lejos de los presupuestos y la flexibilidad que esperaba, sobre todo, el mundo académico.

GNU/Linux resolvía a la perfección la posibilidad de poner en marcha un servidor en Internet incluso, los más atrevidos, se lanzaban a poner en marcha una Intranet Corporativa pero, en este caso, se echaba en falta el respaldo de una compañía que certificara una determinada versión y, además, ofreciera alguna línea de soporte más allá de abrir un hilo en la comunidad de desarrolladores. Para paliar este hueco nace Red Hat en 1993. Red Hat, además de ser un importante contribuyente del desarrollo de GNU/Linux, ofrece servicios de soporte para que sus distribuciones sean adoptadas dentro de un entorno empresarial. Es, además, una empresa que cotiza en bolsa y recientemente ha sido adquirida por IBM. En cambio, en otras distribuciones como Debian, también aparecida en 1993, es una comunidad de desarrolladores quien se encarga de su evolución y evita, escrupulosamente, utilizar cualquier software cuya licencia pueda ser privativa. Ambas distribuciones: Debian y Red Hat son las más importantes en este momento y, a partir de ellas, nacen otras muchas como Ubuntu, CentOS, Fedora, Raspbian, etc

Hoy recurrir a un servidor GNU/Linux no es una aventura. Millones de CRM (Customer Relationship Management) y ERP (Enterprise Resource Planning), bases de datos, máquinas virtuales y servidores web reposan sobre él. Por su parte, aun teniendo una importante presencia en Internet, el entorno habitual de los servidores de Microsoft es la empresa. Ahí son los reyes indiscutibles al ofrecer una integración perfecta con la ofimática existente en los escritorios de usuario.

Con este texto he intentado acercar al recién llegado lo que ha pasado en este sector en las últimas décadas. Realmente todo ha sido mucho más complejo de lo que cuento pero, en buena medida, resume lo sucedido y lo vivido en primera persona. Por eso, pido disculpas si echáis en falta algún dato o más precisión. Hasta pronto.

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Redes de Área Local

noviembre 3, 2018 on 12:02 pm | In galería de imágenes, retroinformática, telecomunicaciones | 5 Comments

Adolfo García Yagüe | Con el comienzo de la década de los ’80 se produjo una transformación en la forma de trabajar de muchas organizaciones. Cómo hemos visto, los ordenadores personales se convirtieron en una herramienta que aumentaba la productividad de los empleados y hacía más competitivas a sus respectivas compañías. En gran parte, esta nueva tendencia se debida a la capacidad que ofrecían los nuevos equipos personales pero, además, a la posibilidad de compartir remotamente con otros usuarios recursos tan valiosos como una impresora, un disco duro, la mensajería electrónica y alguna aplicación o archivo.

Antes de esta transformación se estilaba un modelo centralizado donde todo el proceso y tratamiento de datos giraba alrededor de una o varias máquinas del centro de cálculo. Al principio, este proceso centralizado se basaba en que el resto de departamentos como el financiero, producción o incluso los programadores necesitaban definir con exactitud lo que deseaban del ordenador central y allí, el pequeño ejército de empleados, se encargaban de procesar los datos para entregar las respuestas a los interesados.

Más adelante se empezaron a utilizar terminales y las líneas de un operador de telecomunicaciones para permitir el acceso remoto al ordenador central, es la época del Teleproceso. Estas terminales eran como “pequeñas ventanas” a través de las cuales era posible interactuar directamente con el ordenador. Por esta razón, en aquellos tiempos, se empieza a hablar de capacidades Multiusuario al referirse a la característica que tiene un ordenador central y sistema operativo de atender a múltiples usuarios al mismo tiempo y dar la sensación de que trabaja solo para ellos.

Aquellas ventanas o terminales dependían de la conexión y cable serie RS-232 o V.24. Este cable estaba a su vez compuesto por varios hilos de cobre: uno para transmitir datos, otro para recibirlos, otro para señalizar la confirmación de la recepción y así un largo etcétera que, a menudo, difería de cada fabricante y máquina. Además, la conexión RS-232 imponía un límite importante en su velocidad que, como máximo, era de 9600 bps. Por eso IBM, en su arquitectura SNA, empezó a utilizar cables coaxiales en la comunicación de sus terminales con el ordenador central. Aun así, para conexiones distantes con el ordenador central, no quedaba más remedio de recurrir a los módems y las redes de operador.

Estas razones llevaron a la Universidad de Hawái, en 1970, a poner en práctica un modelo que comunicara sus terminales, dispersos a kilómetros, usando señales de radiofrecuencia. A aquella red la llamarón ALOHANET y, básicamente, consistía en un mecanismo por el cual todos los terminales eran capaces de enviar información por el mismo canal radio UHF (407,350 MHz) hacia el ordenador central y, en caso de que dos o más terminales ocuparan el canal de envío al mismo tiempo (colisión), se establecía un mecanismo de acceso aleatorio entre ellos para resolver esta colisión. En el caso contrario, cuando era el ordenador central el que enviaba la información, se empleaba un canal distinto (413,475 MHz) y este llegaba a todos los terminales a la vez (broadcast) y solo el destinatario abría.

La experiencia de ALOHANET y la Universidad de Hawái sirvió para que Robert Metcalfe (1946) y David Reeves Boggs (1950), unos jóvenes empleados del Xerox PARC en California, desarrollaran una tecnología de comunicación llamada Ethernet empleando un cable coaxial como medio físico. Estamos en 1976 y este modelo de comunicación fue implementado en el ordenador Alto y permitía la comunicación a una velocidad 3Mbps. Este fue un ordenador experimental, adelantado a todo lo existente, con el que Xerox pretendía redefinir el trabajo en las oficinas. No tenía un propósito comercial y, aunque se cedieron máquinas Alto a unas cuantas universidades, era una prueba de nuevos conceptos como la citada conexión Ethernet y las redes locales o LAN (Local Area Network), el entorno gráfico o el ratón como dispositivo apuntador.

Como hemos dicho, hacia finales de los años ´70, las redes locales y los sistemas de comunicación empezaban a ser una preocupación para algunas compañías. Ethernet era una tecnología más junto a otras como ARCnet (Attached Resource Computer), desarrollada en 1977 por John Murphy (1943) y Gordon Peterson en la compañía Datapoint Corporation. Realmente, ARCnet fue la primera en llegar comercialmente al mercado y podía presumir de tener como cliente al Chase Manhattan Bank. A simple vista Ethernet y ARCnet podían parecer similares. Ambas prescindían de los cables RS-232 y resolvían la conectividad en un edificio facilitando que varias máquinas se conectaran entre sí. La diferencia más llamativa era que el cableado ARCnet era muy sencillo, empleaba coaxiales flexibles del tipo RG-62/U y su topología se basaba en una estrella pasiva donde se conectan los diferentes brazos, o máquinas, mientras Ethernet usaba un cable coaxial grueso y rígido RG-8 en el que había que “pinchar” literalmente cada máquina y obligaba a respetar unas distancias entre equipos.

Como vemos en ambos casos estamos en un medio compartido –el cable coaxial- donde tenemos que gestionar el acceso simultáneo. En ARCnet no se producían colisiones porque un testigo pasaba de una máquina a otra y solo el propietario del citado testigo podía enviar información (Token Passing). En cambio, en Ethernet, se pensó en una técnica derivada de ALOHA pero con alguna mejora. En este caso cada máquina escucha el medio (el cable coaxial) y si está desocupado se envía información. Si por alguna circunstancia se produce una colisión, esta se detecta y se espera un tiempo aleatorio para reenviar el paquete de información: Carrier Sense Multiple Access with Collision Detection (CSMA/CD).

ARCnet era más eficiente a pesar de que su velocidad era solo de 2Mbps. No obstante, era una tecnología propietaria de Datapoint, lo que significaba que está compañía tenían pleno control sobre ella, y Ethernet -sin llegar a considerarse libre- tenía un modelo de patentes más flexible lo que podía animar a cualquier fabricante a desarrollar un producto. Esta aproximación más laxa hizo que Ethernet triunfara en los primeros años frente a otras aproximaciones que, sobre el papel, demostraban ser mejores. De aquel cambio de concepto, difusión y éxito se encargaría Robert Metcalfe. Ya hemos visto como esta tecnología fue coinventada por él tras su paso por Xerox. Un poco más tarde de aquello, en 1979, Metcalfe propuso constituir un consorcio a Digital Equipment Corporation, Intel y a Xerox (DIX) para reescribir las especificaciones técnicas de Ethernet y publicarlas para que cualquiera las implementase y pudiese comprar, si lo deseaba, chips Ethernet de Intel o equipos de Digital y Xerox. Así se lanzó Ethernet II (DIX v2.0) donde se diferenciaba 10Base5 describiendo el uso de un cable coaxial grueso RG-8/U (Thick) y 10Base2 para un coaxial más flexible RG-58/U (Thin), ambas a una velocidad de 10Mbps. Robert Metcalfe, por su parte, montó una empresa especializada en productos Ethernet llamada 3Com (Computer Communication Compatibility).

El éxito de 3Com fue en aumento al comercializar el primer adaptador Ethernet y software de red local para el IBM modelo 5150. El mercado Ethernet no paraba de crecer con las soluciones de 3Com y de otros fabricantes, animándose así, la bajada de precios e innovaciones sobre el estándar de Xerox, Intel y Digital. En vista de ello, Ethernet fue elevado al IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers) quien se encargó de regular su evolución y mejoras bajo el estándar 802.3.

IBM, aun teniendo un papel importante en el mundo de las redes de área local, parecía no sentirse cómoda. Por un lado, en su negocio principal, la venta de ordenadores centrales, aquello de las redes locales “chocaba” un poco con su arquitectura SNA. Por otro lado, en los genes de IBM no estaba -en aquella época- seguir un estándar que ellos no habían inventado y sobre el cuál no tenían control. En resumen, ante aquel tsunami, empezaron comercializando en 1984 la PC Network, cuya tecnología estaba basada en solución de la empresa Sytek pero alcanzando velocidades de 2Mbps. Esta también recurría a los cables coaxiales pero en este caso emplea convencionales RG-6/U, de los usados en televisión. Para ello se emitía en canales VHF dentro de las regiones de los 70-106MHz y 206-226MHz, y se empleaba CSMA/CD para acceso al medio y detección de colisiones. Como acabo de citar, Sytek desarrolló está tecnología en 1982 y comercializó unos módems llamados LocalNet 20/100 para conectar terminales a coaxiales a velocidades de 128Kbps. Como dato importante, en la PC Network encontramos, por primera vez, una BIOS específica para las tareas de red: el NetBIOS.

Aunque la tecnología de Sytek pretendía ser más sencilla que Ethernet al emplear coaxiales más baratos y comunes, la realidad es que la electrónica de las tarjetas de red es mucho más cara y compleja al incluir etapas de alta frecuencia. Supongo que esta fue una de las razones que impulsó a IBM a desarrollar su propia tecnología de red y lanzar así Token Ring en 1986.

Token Ring fue desarrollada en los laboratorios de investigación de IBM en Zúrich, Suiza. Al frente de esta tecnología estaban Werner Bux y Hans Müller. En Token Ring se pretendía suplir las carencias de Ethernet y de otras tecnologías de red. Para empezar se pensó en la alta disponibilidad, tan común en el mundo mainframe o gran ordenador. Es decir, tenía que ser posible bloquear a una estación si esta daba errores al entrar en un entorno compartido como un cable. También tenía que ser posible llegar al mainframe por diferentes caminos o anillos con la misma dirección de destino. Tampoco agradaba a IBM un modelo de acceso basado en las colisiones pues esto impedía hacer de la red local un espacio determinista donde fuese posible estimar el tiempo en que hablaba cada máquina. Para ello se recurrió al sistema de paso de un testigo (Token) y, de forma parecida a ARCnet, solo el propietario del Token podía hablar. Por último y más importante, se prescindía de los buses de cable coaxial y en cambio se proponía una topología basada en anillo (Ring), donde a uno o más elementos centrales o MAU (Multi-Access Unit) se conectaba cada máquina con cables STP (Shielded Twisted Pair), también conocidos como IBM Categoria 1 y constituidos en su interior por dos parejas de dos hilos cada una y un apantallamiento metálico o blindaje. Este tipo de cableado y las MAU, como elemento central, sentarían las bases de lo que en 1991 sería la norma EIA/TIA 568 para cableado estructurado.

Token Ring gozó de la aceptación del mercado, especialmente en aquellos clientes tradicionales de IBM como banca y las empresas de seguros. La primera versión ofrecía velocidades de 4Mbps y, al poco tiempo, se puso en el mercado una tarjeta de velocidad dual a 4 y 16Mbs. Conscientes del potencial de Token Ring, IBM también estandarizó a través del IEEE su tecnología bajo la norma IEEE 802.5 abriéndola a otros fabricantes pero sobre la que siempre pesó la poca oferta de soluciones y productos, y su elevado precio en comparación con Ethernet. En este sentido, no puedo evitar recordar a la danesa Olicom, donde trabajé y fabricábamos productos Token Ring y ATM, y de la estimulante competencia que manteníamos con la británica Madge.

Aunque en el mundo LAN (Local Area Network) han existido más soluciones, con ARCnet, Token Ring y Ethernet quedan bien resumidos estos primeros años. Quizás habría que añadir FDDI (Fiber Distributed Data Interface), aparecida al comienzo de los ’90, y ATM (Asynchronous Transfer Mode) hacia mediados de la misma década. Con ambas tecnologías se venía a dotar a Ethernet y Token Ring de velocidades de 100Mbps (FDDI), 155Mbps y 622Mbps en conexiones de troncales o en la conexión de estaciones de trabajo. Ambas tuvieron su momento y buenas referencias hasta que se desarrolló y arrasó con el mercado la aparición de Gigabit Ethernet a una velocidad de 1Gbps.

Por último, tampoco me puedo olvidar de los sistemas operativos de red, que son tan importantes como las redes físicas. Ni de la electrónica asociada, como concentradores o hubs, repetidores, bridges o conmutadores. Todo ello queda para próximos textos.

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