| La Macchina de Luigi Russolo |
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La idea de La Macchina di Luigi Russolo surge de la investigación realizada durante un año, obteniendo información de distintas fuentes. En muchos sentidos esta obra puede ser considerada como el resultado del estudio sobre el futurismo llevado a cabo por los alumnos Elia Martín y Carlos Arillo, de la Escuela Municipal Maestro Barbieri, de Orcasitas. La obra se presentó al público en Madrid en Junio del 2001. A través de esta web puedes descargar los vídeos de aquella representación. A pesar de la baja calidad de la grabación hemos creído interesante su difusión por el notable interés artístico y documental que, a nuestro juicio, tiene este trabajo. Además, junto a algunos artículos sobre el Futurismo, hemos incluido los manifiestos y la patente que marcarían el inicio de una nueva era en el arte sonoro. Cómo y de dónde Es poco o casi nada lo que se puede aprender en escuelas de músicas o conservatorios acerca de las vanguardias del siglo XX. El futurismo, primera vanguardia de este siglo ya extinto, queda reflejado, en el mejor de los casos, como una mera anotación de dos líneas en libros de texto y diccionarios. Esta falta de información y desconocimiento por parte de nuestros profesores, nos movió a indagar e investigar por nuestra cuenta. No ha sido muy fácil. Los futuristas no dieron gran valor a la cuestión de hacer partituras de sus obras. Apenas hay nada publicado, o al menos nosotros no hemos sido capaces de encontrarlo. Tampoco hay muchas grabaciones para poder obtener referencias de cómo y a qué sonaba el futurismo.
Lo primero fue consultar los libros publicados al respecto que se encuentran en la biblioteca del Museo Reina Sofía. Allí encontramos la traducción de El Arte de los Ruidos de Luigi Russolo (publicado originalmente en 1916) que tradujo el Taller de Ediciones del Centro de Creación Experimental de la Universidad de Cuenca. Además, esta gente publica la RAS (Revista de Arte Sonoro) donde nos han brindado en más de una ocasión grabaciones originales de intérpretes futuristas, dadaístas, etc. Este libro (El Arte de los Ruidos) nos dio las pistas fundamentales para el diseño y posterior fabricación del INT-1, un Entonarruidos (Intonarrumori) a semejanza de cómo los fabricó Russolo que hemos utilizado para la realización de esta obra. También nos dio grandes ideas sobre la ética y estética futurista, y de cuáles eran las metas que perseguían estos artistas. Nos sirvió de gran ayuda la aportación de gente del CEDI (Centro de Encuentro para el Desarrollo de la Improvisación, que publican la revista HURLY BURLY) para poder comprender ciertos conceptos de tímbrica y sobre todo, para poder construir el Entonarruidos. Digna de recordar y alabar es la increíble actuación del artista holandés Jaap Blonk, durante el Festival anual La Alternativa, organizado por la Sala Triángulo, en 2000, en el que nos deleitó con un estupendo repertorio de poesía fonética futurista rusa (en su espectáculo Flous de Broche). El inevitable Ars Sonora, de José Iges, en RNE Radio Clásica, nos dio luz en la oscuridad, a través de sus habituales referencias al futurismo en el arte sonoro del siglo XX. Internet, por su puesto, nos permitió obtener documentos y grabaciones originales, publicados en todo el mundo. Es agradable poder encontrar algo útil entre tanta maraña de publicidad y morralla que inunda la red. Gracias a Internet, como decíamos, pudimos tener acceso a varios enlaces de páginas web sobre futurismo (desde particulares, universidades, galerías de arte, etc), de las que obtuvimos principalmente los manifiestos sobre pintura, música, performance, etc, que tanto gustaban los futuristas de publicar. También mediante internet, y más en concreto con el polémico progama Napster, tuvimos acceso (fraudulento) a una rara edición ya descatalogada del sello belga SUBROSA, titulada Futurism and Dada Reviewed. Este sello, dedicado a la electrónica y las músicas de vanguardia, publica una colección de CD’s denominada Aural Documents sobre documentos históricos realmente interesantes. Entre ellos (y aparte de este Futurism…) los dedicados a Willian S. Burroughs, Marcel Duchamp, Paul Bowles, James Joyce, Antonin Artaud, Ira Cohen, Mohammed M’Rabet, o Gerard Malanga. Tuvimos la posiblidad de escuchar siete obras completas futuristas que resultaron vitales para la consecución de esta obra. Qué es la obra en sí La obra es una aproximación a las ideas y estética futuristas, realizada por dos alumnos. No es una obra futurista en sí. No la hubiésemos podido hacer ni aunque hubiésemos querido. Nos tuvimos que conformar con obtener toda la información que pudiésemos y crear un concepto de obra. Sobre ese concepto y a modo de collage, tuvimos que ir uniendo fragmentos de todo lo que pudimos recopilar e ir creando una obra que intentase ser consistente por sí sola, dentro de la amalgama de pinceladas y colores que le fuimos suministrando desde diversas fuentes. Nos hemos intentado ajustar lo máximo posible a lo que los futuristas intentaron dejar como legado, o por lo menos a lo que se ha publicado al respecto. Tal vez no hayamos dado en el clavo o tal vez estemos haciendo una herejía con respecto a la verdadera filosofía del futurismo. Pero nos ha quedado constancia a lo largo de todos los meses que hemos estado leyendo sobre el tema, que principalmente lo que los futuristas querían era crear un arte hereje; hereje con respecto a lo que estaba establecido y de lo que ellos querían huir. Huían del arte rígido, del arte estático, del academicismo, y lamentablemente, y tras casi un siglo transcurrido, en muchos casos, se tiene que seguir luchando contra el mismo ogro. Nuestra obra es un reconocimiento, más que un tributo, desde el punto de vista de dos alumnos, de lo que supuso el futurismo con respecto al arte del siglo XX –ese que sigue profundamente olvidado en escuelas de música y conservatorios–. No hubo un gran músico futurista. No hubo grandes partituras futuristas. No se puede deificar a un personaje como se ha hecho con Mozart, Beethoven, Bach, y vivir de él. Nos quitamos el sombrero: fueron capaces de darle un puntapié al siglo XIX (ese entrañable sentimiento tan humano de intentar siempre seguir avanzando) y abrieron paso, para que solapadamente se fuese creando ese hermoso abanico de movimientos -los llamados “ismos”-, corrientes y vanguardias que hicieron del siglo XX un período artístico inigualable, mal que le pese a muchos.
¿Estructura y significado de la obra? La obra tiene estructura y significado. La nuestra. Es decir, la más importante que podía tener. Los futuristas, como hemos dicho, intentaron aplicar los avances científicos a las artes. Con la llegada del siglo XX llegó el maquinismo, la automatización de la vida cotidiana, el ruido generado por motores, tranvías, automóviles, etc. Nuestra obra está basada en los supuestos sentimientos o situaciones (asignando valores surgidos de nuestra imaginación a algo “inanimado”) que atraviesa una máquina: conexión, latido, desfase, recarga, conflicto y desconexión. Hemos intentado “radiografiar” los procesos maquinales con nuestros instrumentos, reflejarlos, o dibujarlos, o darle una forma abstracta dentro de las limitaciones de dichos instrumentos (y de nuestras propias limitaciones, ante todo). Para componer esta obra hemos tomado muchas referencias de los estudios que sobre el futurismo hemos realizado previamente. Por ello, es fácil encontrar dibujos, samplers, anotaciones y sugerencias a lo largo de la obra. Valga este breve resumen para entenderlo:
Interpretes
Carlos Arillo, Noel Barajas, Eduardo Burdiel, Arantxa de la Fuente, Eva de Miguel, Antonio Domingo, Luis A. Espinar, Alejandro García, Ignacio García, Sara González, Sergio Guitiérrez, Javier Herrero, Eva López, Ruth Marcos, Marina Marín, Elia Martín, Mario Martínez, Victor Martínez, Irene Ordoñez, Jorge Palomar, Luis A. Peral, Sandrá Petrel, Lorenzo Prieto, Pilar Prieto, Jorge Renes, Alberto Sánchez, Irene Torra, Carlos Valverde, Marcos Vallejo, David Velázquez, Merea Vera, Marisa Zapardiel, Alejandro Zazo. Artistas Invitados: Paco Caracuel y María Álvarez. Agradecimientos Este nuevo espectáculo del ensemble de percusión Seppuku es posible únicamente gracias a la colaboración de un nutrido grupo de personas que nos apoyan y nos sufren. He aquí un pequeña lista de ellos. Gracias, muchas gracias. Gabriel Arillo, Juan Ramón Díaz, Juan José Concha, Pablo Hurly Burly (sin la ayuda de los cuales no hubiese sido posible la construcción del INT-1), Antonio Domingo (por hacer esto posible), Paco Caracuel, María Álvarez, Lorenzo y Luis Alberto Seppuku (po su infinita paciencia), Daniel Gómez, Raffaele, Floro y los alumnos de la CEV, Roselle Goldberg, Sub Rosa, Nurse With Wound, SAT Stoicizmo, a toda la gente que hace posible el pirateo en la red, y por supuesto a SEPPUKU por prestarse a este experimento. A los incodicionales: Manuel Molina, Angela Bemol, Jose Igancio "el dire", Cristina Olivares e Iván Sanchez. Y por supuesto a Russolo, Marinetti, Grandi Cangiullo, Pratella, Balla, Depero, Brataglia, Piatti, Boccioni, Carrá, A. Russolo, Valentine de Saint-Point, Soffici, Prampolini, Casavola, Pannaggi, Sironi, Sant'Elia, Azari, Cora, Settimelli, De Angelis, Masnata, etc, y a los rusos Malevich, Maiakovski, Burliuk, Jlébnikov, Kruchenij, etc. Ilustración "La Macchina de Luigi Russolo" por Rut García Yagüe. Diseño y proyecto web por Ccäpitalia.net. Las fuentes Sonido:
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