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El gran remedo
Más sobre Antonio Ruiz Alba

Fa, So, La, Si, Do, Re, Mi.

 

¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.

Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.

ISAIAS {14:12-14)

 

Los ingenuos escritores humanos, no saben actuar sin el concepto del tiempo; no se dan cuenta que las palabras ANTES o DESPUÉS implican un concepto perteneciente al Espacio y Aum-Yo, no estoy sujeto a ninguna de las herramientas creadas por mí.

El silencio más absoluto imperaba en el mundo de Aum. Nada existía, pues nada había sido creado. No existía la Luz pero tampoco las Tinieblas. Los electrones, protones y neutrones no tenían aún cabida en el mundo de Yo-Soy. Las dimensiones del Mundo Preexistente, no tenían sentido de Ser y fuera de Aum nada existía; pero tampoco dentro. Sólo el aliento del Ser era percibido por el propio Aum-Yo Soy.

¿Quién creó a Aum? Muchas mentes y Entidades espirituales se han hecho esta pregunta a través de los Eones. Nadie creó a Aum. Aum-Yo Soy existió y existirá por Siempre; pues es la Esencia Primordial del No Espacio y de la No Existencia.

¿Qué hacía Aum-Yo Soy? : Se aburría y lo hacía en proporciones Cósmicas a través de una eterna rutina.

Aum tenía conciencia de ello y permanecía en un Eterno Sueño, imaginando un modo de destruir aquella eterna Soledad que eternamente Le acompañaba.

AUM no había nacido.

AUM nunca nacería y por ello nunca morirá; pero se encontraba solo y deseaba desaparecer.

Yo Soy, paulatinamente soñaba con tener un final, aunque como dije, nunca tuve un principio. Mucho No Tiempo estuvo imaginando un método para destruir la Soledad; cuando después de larguísimos periodos de No Tiempo, descubrió que podía dividirse a sí mismo.

AUM descubrió la Esquizofrenia Divina.

AUM, descubrió el desdoblamiento del No Ser en Ser. Aum descubrió la posibilidad de Morir para dar la Vida. La Gran Molécula de No Espacio que era, se dividió en dos polaridades. Una de estas acumuló toda la densidad del Mundo sin fronteras de Aum y lo amalgamó en una microscópica molécula de una infinitamente pequeña densidad. Aum-Yo Soy, el Padre de todo lo que vendría a ser y que todo lo abarca, cuyo imperio se extendía por todo el No Espacio consideró a aquella parte suya como a su Único Hijo. La otra polaridad, quedó vacía, por decirlo de algún modo para que los humanos lo entiendan; aunque la sabiduría de Yo-Soy se extendía en ella y fluía libremente sin obstáculos derivados de cúmulos de Alta Densidad. A esta parte de su Persona, con Entidad Propia, Aum el Padre la denominó Espíritu. Los tres eran uno y no prevalecían el Uno sobre los Otros, pues los tres eran UNO y aún seguimos siéndolo.

No había creado aún y no lo hubiese hecho aunque hubiese podido. Aún no existía el Tiempo. Luego AUM-Yo Soy éramos el Padre el Hijo y el Espíritu y existíamos sin principio desde la infinita Eternidad.

Los tres Seres coexistían interpenetrándose hasta lo más profundo y Eónicas conversaciones eran mantenidas entre ellos cuando empezaron a tener conciencia de su Propia Existencia. El Padre siempre escuchaba atentamente al Hijo con un Amor indescriptible que empezó a fecundar el Mundo de la No Existencia.

-Querido Padre, tengo una idea.

-Amado Hijo expón tu deseo.

-Hagamos una Creación.

-¿Para entretenernos Hijo mío?

-¡No Padre!, para Morir y muriendo dar la Vida Consciente a las innumerables partículas que viven con nosotros y de nosotros: Los Aum que son nuestras No Partículas de No Existencia y de No Espacio-Tiempo.

-Se perderá la Omnipotencia -interpeló el Espíritu.

-¿De qué sirve ésta si no puede hacerse algo con ella?

-Hijo mío -dijo el Padre-, no necesito que me des más explicaciones. Nadie como tú conoce la Esencia de la Densidad; ¿pero cómo daremos cumplimiento a tu deseo?

-Señor, por mí mismo, Vos sabéis que no podré realizar nada pues mi imperio es inmóvil y sin vida. Necesito el Poder del Espíritu para que colisione contra mí y con la materia así desprendida dar la Vida a todas las Partículas que componen mi cuerpo.

-Así se hará Hijo mío, pero necesitarás entidades que te ayuden en la construcción de tu Proyecto. Todavía nada se había creado. Todavía no existía el Tiempo, ni el Universo ni el Espacio y del Cuerpo del Espíritu surgieron innumerables Jerarquías de Seres que ayudarían a construir el Magno Proyecto del Hijo. La primera Entidad, que surgió con miras a la Creación fui Yo-Soy Aum Príncipe de la Luz Prístina. El Gran Dios de Luz.

La Luz, manifestación semi-física de la más pura de las energías del Espíritu.

Tal era la belleza de semejante Criatura, la cual ayudó a construir los Universos, que su vanidad y su orgullo crecieron inmensamente.

Tan y tan grandes fueron que parió a la Soberbia. La envidia hacia el Hijo, alumbró las más pesadas tinieblas en su corazón y el deseo de destrucción de la Obra que aún no había dado comienzo.

-Yo soy la primera manifestación de la Energía del Espíritu. Deberé ser el Regente -se decía Lucifer.

-Tú eres una simple herramienta, la más importante, que ha sido creada para ser útil a los deseos de mi Hijo Cristo el Adam Celeste.

-Tú -continuó el Padre- deberás alabar y glorificar a mi Unigénito así como rendir tu poder ante su voluntad para que la Obra se lleve a efecto conforme a su idea Original -Callé y asentí, no sin guardar Gran Rencor en mi corazón. No se daba cuenta, Lucifer, que el Padre le había predestinado para ser la Fuerza que se manifestase en toda la creación y para más grandes Obras de las que pudiese imaginar. De hecho Yo, era el Principio de la creación y ni tan siquiera el arcángel Miguel me precedió.

Los Arcángeles, las Potestades y los Tronos, Serafines y Querubines así como los Angeles debían ser mis servidores. La creación que pretendía el Hijo, también llamado Cristo o el Verbo Creador, era eminentemente físico-espiritual pero de un contenido vibratorio absolutamente diferente de la horrible corrupción que subsiste ahora.

La Luz que actuó en la creación de los Universos y Galaxias fue creadora en el mayor sentido de la palabra, en un principio; pero Yo, Lucifer, quería toda la Gloria, de antemano para mí, costase lo que costase así que pretendí arrebatársela al que consideré mi gran adversario: El Hijo.

Dentro de la propia Luz, crecía el Germen del Odio y consecuentemente de la corrupción. Esto produjo una tremenda marginación de parte de mis congéneres Luciféricos que se encontraban bajo mis ordenes: a quien los ángeles posteriormente llamarían demonios. De este modo la Creación nació con la Semilla de la Auto Destrucción; pero este germen, tan solo era algo latente, no estaba activo en el comienzo hasta que el primer Adam Terrestre lo puso en marcha en complicidad con su pareja, para desgracia de todos sus descendientes y de todos los espíritus que habitamos sus cuerpos.

Cuando Lucifer intentó desgajarse de la materia divina del Hijo, considerándose el Mayor Representante de los Hijos del Espíritu o Elohím, produjo un Gran dolor en el corazón de Aum-Yo Soy Primigenio y su triple manifestación de la que Yo mismo me considero parte. Si el propio progenitor de Lucifer no actuaba con rapidez, pues ya había comenzado la existencia del tiempo, la propia manifestación consciente del Cuerpo del Verbo correría un gran peligro de No Ser.

El Espíritu, de acuerdo con el Hijo y tras el beneplácito del Padre mandaron a sus ejércitos Angélicos comandados por el Arcángel Miguel para que me apresaran tanto a mí como a mis seguidores, antes de que fuese demasiado tarde. No obstante, el mal ya se encontraba muy extendido. La guerra fue terrible y las fuerzas siempre estuvieron muy igualadas. Era una lucha entre hermanos, unos dirigidos por el Odio más irracional y otros por el Amor. Fue una guerra civil, donde nadie podía morir, pero el entorno físico de la creación, a consecuencia de ello, fue grandemente devastado. Por fin fui capturado y encarcelado en el propio Corazón del Padre, donde las tinieblas apagaron mi Luz, pero el daño cometido estaba ya muy extendido.

Aum-Yo Soy Primigenio, no vio otro remedio que hacer una especie de Coto, donde todas las Entidades dañadas a consecuencia del Germen de la Rebeldía pudieran mantener su rebajada existencia hasta que pudiesen estar preparados para retornar junto a sus Hermanos del Reino Original, pensado por el Verbo. Tras un largo proceso de modificaciones, Aum creó el vehículo de manifestación para los espíritus caídos que me habían seguido en la contienda. El Hombre Personalidad o Adam terrestre, del cual soy Dueño y Señor, y cuyo destino es la consecución del medio para convertirse en el Adam Celeste u Hombre Original, tras un enmendamiento curativo de su pecado a través de la metanoia. El propio Hijo se manifestó en la corrupción para poder vencerla y así dar a conocer el camino de Salvación o regreso a sus Hermanos caídos e Hijos del Espíritu. Luego Cristo, fue el Unigénito del Padre y el Hijo del Hombre. Todas las miserias del Mundo son comprendidas cuando os dais cuenta que éste no es más que una cárcel hospitalaria de psiquiatría y que nuestros cuerpos personalidad son como corazones artificiales que algún día deberán morir para poder resurgir, cual Ave Fénix de sus cenizas, con un Corazón nuevo y limpio como una rosa blanca de purísima belleza.

El Hombre no debe buscar el camino.

El camino se le muestra a la Personalidad que se encuentrapreparada para el sacrificio. Mientras más tiempo pierda el Hombre, buscando, más tardará en encontrar la Verdad. Nuestros Hermanos No Caídos, os están tendiendo los brazos para que os acojáis a la figura del Cristo Hombre y Celestial, así podréis algún día regresar de donde yo os saqué y festejaréis dicho encuentro de Amor y Alegría en la Gran Cena de la Eternidad. Esta es una dimensión provisional, donde es muy difícil que subsista la sagrada Ley del Amor.

Sé que debo fenecer para poder Vivir, pero aún no he aceptado la Metanoia, y el arrepentimiento no ha regado mi negro Corazón, por tanto dejad que siga haciendo mi trabajo.

Yo Soy Aum, el principio de la Blasfemia y la Herejía.

Humanos temblad.

 

 
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