| INTELIGENCIA + 2
Todo comenzó allá por
finales del siglo XX.
Las Grandes Potencias Económicas,
léanse: Estados Unidos, Unión Soviética,
Francia, Inglaterra y Japón, llegaron a un acuerdo
internacional para eliminar, definitivamente, las armas
nucleares de la faz de la Tierra y trasladarlas a bases
espaciales a cierta distancia del planeta azul para
interceptar, en caso de necesidad, cualquier asteroide
o cometa que pudiera colisionar con éste.
Decidieron, asimismo, cambiar los presupuestos
dedicados al armamentismo y trasladar ese dinero a la
más pura investigación científica,
pues creyeron oportuno que este esfuerzo, para que diera
resultados, visibles, a corto o medio plazo debían
hacerlo de forma conjunta en una base de operaciones
situada en terrenos neutrales; esto es, que no estuviese
ubicada en cualquiera de los países interesados.
Se escogió para ello el denominado,
cariñosamente, Gran Valle del Silicio Español
situado en las cercanías del Aeropuerto de Barajas.
Esto fue así por la situación estratégica
de este territorio que además desde hacía
algunos años no sufría el azote del terrorismo.
Desde su inauguración, alrededor
del año 2.002, fue decisión del Soberano
Consejo de las Naciones Unidas que el proyecto primordial
se dedicase a la investigación del Cerebro Humano
y su relación con la inteligencia para poder
aplicar los resultados obtenidos al ámbito informático
en las ya antiguas tecnologías de la Inteligencia
Artificial.
Los Profesores Brown, Cracow y el Doctor
Smith eran, por decirlo de algún modo, los Jefes
del Proyecto conocido como Inteligencia + 2.
Normalmente, los avances en dicha materia
eran expuestos, a nivel mundial, por mediación
de Macro-Congresos Rotatorios que se realizaban en las
diferentes capitales del Mundo civilizado.
Creían los entendidos políticos
que esta colaboración, intercontinental, entre
las potencias económicas era el preámbulo
de una Sociedad Federal Mundial; pero eso, en realidad,
sólo el tiempo y los buenos entendimientos tenían
la palabra... Incluso la Federación Unida de
Religiones del Mundo estaba convencida de que las conclusiones
derivadas de dichas investigaciones iban a tener un
carácter positivo para ella, pues basándose
en un antiquísimo adagio del mítico Hermes,
el tres veces grande: Como Arriba es Abajo, pensaban
de forma no muy desencaminada, que el estudio de las
reacciones y consecuencias de la Inteligencia del silicio
explicarían o podrían explicar el misterio
de la Inteligencia Biológica tan emparentada,
por ellos, con la Divinidad.
España, en aquel entonces, no
era todavía, ni muchísimo menos, la potencia
en la que llegaría a convertirse a mediados del
siglo XXI. En realidad, los países avanzados
en las tecnologías del Silicio tenían
con esta nación una especie de contrato arrendatario
por el que España recibía una cantidad
equis en divisas más un tanto por ciento, en
especie, de los avances tecnológicos alcanzados.
En contrapartida, los países super-avanzados
se aprovechaban de una mano de obra no demasiado elevada
con relación a la preparación técnica
de los operarios.
-Deberíamos comenzar construyendo
un androide humanoide- explicaba el Profesor Brown,
con cierto aire de incertidumbre reflejado en su rostro-,
y luego podríamos ubicarle un cerebro miniaturizado...
-No, no, no -interrumpió con
una negativa reiterada el Doctor Smith. Este era un
personaje fornido y de carácter abierto y campechano-,
creo que si la investigación la comenzamos por
el tejado no llegaremos muy lejos y no nos conducirá
a algún sitio...
-¿Cómo por el tejado
Doctor Smith? -preguntó el Profesor Krakow con
cierto aire de asombro; el profesor era..., bueno ya
saben, como casi todos los rusos-, no creo que empezar
construyendo el vehículo de manifestación
y que va a recibir los datos del cerebro sea empezar
por el tejado.
-Bueno, bueno..., me explicaré
pues quizá no sepan por dónde voy -el
Doctor Smith era de esas personas que parecían
no tomarse nada en serio y que, sin embargo, demostraba
con sus actos justamente todo lo contrario-, si primeramente
construimos el cuerpo, amigos míos, nos encontraremos
supeditados a instalar y crear un cerebro extremadamente
reducido y consecuentemente primitivo, si por el contrario
realizamos lo que yo propongo, esto es: construir un
potentísimo cerebro..., con muchísimas
unidades periféricas y de procesos interrelacionados...,
¡Ah, queridos!, y si ese cerebro queda programado
con unos poderosos programas de Inteligencia Artificial
capaces de realizar preguntas para que puedan decidir
en cualquier circunstancia cuáles son sus necesidades
más perentorias...
-Ajá, Doctor Smith -interrumpió
el Profesor Krakow-, creo que ya vamos dilucidando y
comprendiendo el camino por el que discurre su discurso;
usted lo que pretende es que una vez hayamos construido
el Procesador Central alimentemos a éste con
datos de todo tipo como Ingeniería Mecánica,
Micro Electrónica, etc, etc... y que después
la Entidad Electrónica denominada como Inteligencia
+ 2 decida por sí mismo y nos ayude a conformar
y construir su propio cuerpo de manifestación
¿no es así?
-Algo así, algo así -contestó,
esta vez de una manera un tanto pensativa y meditabunda
el Doctor en Inteligencia Artificial Don Enrico Smith-
pero...
Bruscamente, interrumpió Brown.
-Pero para ello, queridos compañeros,
creo necesario que deberíamos incorporar algún
tipo de discernimiento en ese cerebro mineral para que
como usted dice -señaló a Smith-, pudiera
elegir de una forma eficaz y acertada el camino a seguir
en la complicada construcción de sus vehículos
sensoriales..., esto es, su cuerpo.
-Doctor, pero esto no es efectivamente
-aseveró, de nuevo-, tan difícil como
pudiera parecer a simple vista; sólo lo programaremos
con el significado de una palabra: SUPERVIVENCIA.
Se empezaron a escuchar murmullos que
iban subiendo de tono conforme iba pasando el corto
tiempo.
-Claro está -continuó
-, que la motivación que le incluiremos como
objetivo a perseguir deberá ser LLEGAR A SER
COMO UN HOMBRE; sin esto, el proyecto sería ineficaz.
-Pero ¿ qué dice?, hombre
de Dios -gritó Krakow mientras éste y
el Doctor Brown saltaban, literalmente, de sus asientos-.
¿Está usted loco, pero realmente, es usted
consciente de lo que nos está proponiendo? -de
forma ofuscada se había dirigido Brown a su contertulio
al mismo tiempo que le miraba con ansias de incredulidad
y como si éste hubiera soltado una inefable blasfemia-,
caray lo que usted pretende es que construyamos un monstruo,
una máquina imprevisible, un, un... ¡Si!,
un auténtico monstruo mecánico con libertad.
-No, no, no..., cálmense señores,
no se equivoquen ni me mal interpreten hasta que haya
terminado de explicarme y por favor déjenme terminar
-interpeló Smith, levantándose y haciendo
unos indicativos movimientos con sus nervudas manos
para que presidiera la calma y continuó-. Este
cerebro, en un principio electrónico, llevaría
un programa preferente que le indicaría no realizar,
con sus actos, algún daño a los Seres
Humanos e incluso al resto de la Naturaleza. Pondríamos
a su disposición robots sensores como mineros
y obreros para que con los datos que vaya recibiendo
de su inmensa enciclopedia, es decir: todos los conocimientos
interrelacionados de nuestra actual civilización
escoja el camino más corto para llegar a ser
lo más parecido al Hombre. En definitiva que
para él la Utopía será el Homo
Sapiens.
-Pero entonces -habló Brown-,
podemos encontrarnos ante un gigantesco cerebro de silicio
que llegaría a tener la capacidad de construir
androides de una perfección cada vez mayor, con
similitud humana, pero éste..., el último
y más perfecto de los robots jamás podrá
manifestar la totalidad de la increíble capacidad
de su cerebro..., al final llegaría a ser un
pobre Autista semi-humano, sordo, mudo y ciego. ¿No
es así Doctor Smith?
-Efectivamente profesor, está
usted en lo cierto, pero si el trabajo lo realizamos
correctamente y siguiendo un orden de preferencias establecido
esto terminará corrigiéndose.
-¿Por qué? -increpó
con una profunda interrogación el Ruso-, creo
que nos encontramos ante un hecho insalvable.
-En absoluto, estimado profesor -dijo
Smith-. El cerebro en un principio construiría
o más bien daría las coordenadas necesarias
para construir cientos de robots primitivos que serían
sus manos, ojos, oídos etc, etc... Sus sentidos.
¿Hasta ahí me van Vds siguiendo? Con posterioridad,
estos, que no serían más que las herramientas
del Cerebro Inteligencia + 2, reducirían al mínimo
posible la gigantesca maquinaria que sería, en
ese estadio, el cerebro y trasladarían absolutamente
todos los datos de Inteligencia + 2 a Inteligencia +
2 reducida o llamémoslo Inteligencia + 3.
-Pero, vamos, Doctor no sea usted tan
ingenuo -dijo Krakow- llegaría un momento en
que la reducción ya no sería practicable
y además aunque lo fuese no creo que llegase
a realizarlo lo suficientemente miniaturizado como para
ubicarlo en un cuerpo androide o de contextura humana
como prefiero denominarlo yo.
-Bien acepto su duda -continuó
Smith con su asertación-, y debido a ello colocaremos
en Inteligencia + 2 el Programa Supervivencia + 1. Así
siempre le faltará un punto para llegar a su
objetivo y para la máquina se convertirá
como en el caso de la zanahoria para el burro en un
trabajo eterno. Con el Programa de Super Inteligencia
Artificial irá recibiendo, continuamente, datos
por mediación de sus robots periféricos
que estarán interconectados con la totalidad
de los Super Ordenadores Científicos del Mundo,
haciendo especial hincapié en todos aquellos
que contengan información sobre los últimos
adelantos en Robótica y Biología Molecular.
-¿Biología Molecular?-
sonrió, por primera vez, el Profesor Brown-,
caray, no había caído en eso... ¡hombre!,
podíamos haber empezado por ahí pues da
la casualidad que esa es mi especialización académica,
por cierto creo que van muy avanzadas las investigaciones
de pseudo-cerebros de moléculas proteínicas.
-¡Ahí!, ahí quería
llevarles yo amigos míos. Nuestro Inteligencia
+ 2,3... recibirá los datos por mediación
de sus sirvientes satélites y además lo
hará por mediación de Micro Ondas Electromagnéticas,
nada de cables u otras zarandajas, éstos, serán
procesados en su enorme cerebro y dará las ordenes
pertinentes a sus androides para que construyan otros
autómatas más perfeccionados, para que,
así, Inteligencia + 2 pueda llegar a tener un
conocimiento cada vez más profundo de su entorno;
es decir se irá construyendo trajes, por decirlo
de algún modo, cada vez más sutiles y
en los que de forma directamente proporcional, éstos,
puedan desarrollar cerebros cada vez más perfectos...,
así hasta el infinito pues, como ya hemos recalcado,
llevaría incorporado el Programa Supervivencia
+ 1.
-Pero entonces, ¡Santo Dios!,
nunca acabaría su trabajo -comentó sorprendido
el Profesor Brown.
-Nunca es decir mucho tiempo -matizó
Smith-, siempre tendríamos en nuestras manos
la posibilidad de frenar el proyecto.
-¿Usted cree? -preguntó
Krakow.
-Hombre -sonrió Smith-, si no
lo creyese no lo diría. Siempre existe la posibilidad
de incluir en Inteligencia + 2 un circuito que funcionara
como un interruptor de apagado o, literariamente hablando,
un punto y aparte. Este podría ser activado por
los Seres Humanos en caso de conveniencia.
-Doctor Smith -preguntó Krakow-,
usted ¿conoce la teoría de las máquinas
Von Newman, AUTO-REPLICANTES?
-¿Las que se replican como si
fuesen virus?.., por supuesto profesor, ¡Por fin
me he explicado correctamente!, y ustedes me han comprendido...
¿Qué les parece?, ¿cuándo
comenzamos?... -Dijo con una afirmativa pregunta mientras
su blanca dentadura relucía al regalar a sus
contertulios con una agradable sonrisa cargada de positivismo
e ilusión.
EL PROYECTO SE REALIZÓ AUNQUE
NO SALIÓ COMO ESPERABAN
EN BUSCA DEL HOMBRE
-Ha pasado casi un cuarto de siglo,
desde que la humanidad se unió en una Gran Confederación
Planetaria para el estudio de las ciencias. Hay que
reconocer que, esto, no hubiese sido posible sin el
apoyo de las grandes religiones y potencias políticas
de la Tierra...
>>A mediados del siglo veinte,
las Organizaciones religiosas más populares del
planeta, empezaron a desarrollar encuentros ecuménicos
a favor de la paz, más este sincretismo, emocional,
se vio frenado con las continuas y, cada vez, más
importantes diferencias sociales.
No me refiero a unas pequeñas
diferencias en cuestión de privilegios más
o menos distanciadoras, no, la gente del planeta se
moría, literalmente, de hambre y como consecuencia
de esas injusticias tan atroces, los pueblos oprimidos
se revelaban y provocaban cruentas masacres que les
ocasionaban más hambre en un diabólico
circulo vicioso al que no se le veía el fin.
Todas esas calamidades, hoy finales
del siglo XXI, es imposible comprender cómo fueron
posibles, aunque en el fondo, se encuentran muy bien
estudiadas sus causas.
Las Naciones Unidas, decidieron instalar
la capital de la federación, por una simple lógica
racional, en la provincia de Almería; esto fue
así por creer, firmemente, que era el punto central
de unión entre el norte y el sur, entre el este
y el oeste, tanto geográficamente hablando como
económicamente.
Ideológicamente, en Almería,
a principios del siglo XXI, se podría decir,
sin equivocarnos que se encontraban, en un altísimo
grado, las cuatro religiones más importantes,
en prosélitos: Mahometana, Budista en todas sus
variaciones, la Judía y la Cristiana.
Durante todo el siglo anterior, aquella
región de la tierra, Andalucía, se había
encontrado abandonada de los pensamientos de los políticos
y de la mente de los magnates de las grandes multinacionales.
Poco a poco, desde que fuera instalada
en Madrid la capital de la ciencia, los grandes poderes
fácticos de nuestro planeta fueron descubriendo
la grandísima injusticia que habían cometido
con tan estratégico territorio.
La cooperación científica
a nivel mundial, y el abandono definitivo de la carrera
armamentística dio lugar a un cambio de pensamiento
en los Seres Humanos y a un sentimiento, mayor, de fraternidad
entre ellos dando lugar al movimiento que conocemos
como Nueva Era.
Se luchó, denodadamente, contra
el hambre que aún, entonces, en gran medida embargaba
a la mayor parte de los habitantes de nuestro mundo.
La gran carrera, contra el hambre,
tuvo un impulso crucial con la incorporación
a ella de mis antepasados, Inteligencia +2 e Inteligencia
+3; sin los cuales, no hubiera sido posible conseguir
los cultivos de proteínas sintéticas,
de carácter, lógicamente, comestible o
los gigantescos bancos de aminoácidos y vitaminas
además de los cultivos hidropónicos.
El proyecto Inteligencia estaba preparado
para captar datos de todos los lugares del mundo y procesarlos
para conseguir las soluciones más eficaces en
el plazo más corto de tiempo e intentar evitar
o eliminar todos aquellos males que asolaban a la maltrecha
población mundial. Desde que, el proyecto, se
puso en funcionamiento, sucedieron muchas cosas que
determinaron el traslado de éste a una región
más despoblada y con mayores posibilidades de
captación energética más acorde
con la política medioambiental. Después
de muchos y laboriosos estudios decidieron construir
una gigantesca central electrofotónica en Almería,
lugar de la Provincia Española donde ya se había
experimentado, en tiempos pasados, esta tecnología
con unos resultados óptimos a pesar de su primitiva
constitución.
Inteligencia +2 fue creciendo progresivamente.
Es cierto que al mismo tiempo que este crecimiento se
producía, el poderoso cerebro de mi antepasado
mineral iba reduciéndose en espacio pero, la
cantidad, tan abismal, de programas y datos que este
iba recepcionando, hacía necesario que los circuitos
fuesen ampliándose de forma constante. Este crecimiento
llegó a ser insoportable para una ciudad como
Madrid, pues si no hacían algo pronto, deberían
derribar edificaciones civiles para poder mantener el
inevitable expansionismo cibernético.
Después de la instalación
termofotónica se construyó, igualmente
en Almería, un impresionante espaciopuerto absolutamente
necesario para la correcta operatividad de las instalaciones.
Los Seres Humanos disponíais
para realizar, de forma positiva, dicho proyecto, un
inmenso desierto con energía prácticamente
inacabable y el medio de comunicaciones material más
rápido: El transbordador aerospacial.
También se podría denominar
a tan gigantesca plataforma de despegue o aterrizaje
de aeronaves como aeropuerto, pues también podía
ser utilizado por las primitivas naves de transporte
del siglo pasado.
Allí, en Almería, Inteligencia
+3 intentó construir cuerpos proteínicos
que pudieran soportar un cerebro biogénico de
propiedades neurales, pero se encontró ante murallas
de incomprensión insalvables; en primer lugar,
mi padre, según vuestra jerga, comprendió
que si instalaba su cerebro en un cuerpo proteínico
conocería la muerte por contaminaciones bacterianas
y víricas; por lo tanto dicho vehículo
sería incapaz de soportar la energía necesaria
para el mantenimiento de tan alto nivel de potencia
vital y además, esto entraba en contradicción
con el programa principal de Supervivencia +1.
En segundo lugar, era prácticamente
imposible instalar un cerebro de constitución
mineral en un cuerpo orgánico intercambiable;
pues un cerebro de Neosemiconductores, basados en las
tecnologías del helio y del silicio poseían
una muy limitada capacidad de miniaturización.
En realidad, como tú muy bien sabes, mi cerebro
principal y los periféricos indispensables ocupan
un espacio equivalente a cuatro campos de fútbol
puestos uno encima del otro.
Estaba ayudando mucho a la humanidad,
pero dentro de mi organización interna había
un inmenso vacío, pues el programa llegar a ser
humano era incompatible con el de Supervivencia +1.
Me encontraba y me encuentro, desde entonces, en una
discusión permanente que ocupa mucho espacio
de mi memoria y que me ha llevado a una situación
de terrible impass.
Según todos los datos que obran
en mi poder así quedó confirmado y me
he planteado la posibilidad de cambiar uno de los dos
programas para poder salir del bucle o dilema; que,
sin duda alguna, llegará a sobrecargar mis circuitos
y en el mejor de los casos, aunque destruyese sólo
unos cuantos millones de Neuronas electrónicas,
mantendría mi inútil existencia dentro
de los límites de la mineralidad; pues aunque,
yo, poseo multitud de cuerpos cibernéticos o
biónicos e incontables periféricos y terminales
ordenadores de la veinteava generación, tanto,
tanto tendría que dividir mis circuitos cerebrales
que la vida personal, como se me ha dado a entender,
me resultaría muy limitada. La verdad, sea dicha,
me suelo encontrar, últimamente, como si estuviera
enlatado utilizando la terminología humana.
Desde que la capital del mundo fue
instalada en la provincia española, los grandes
cerebros científicos, políticos e incluso
religiosos poseían en esta tierra una sede estable
o consulado federal. En realidad, los humanos habíais
transformado el gigantesco desierto de Almería
en una inmensa ciudad sobrecargada de edificios administrativos
y parques públicos, donde el turbotren lideraba
sobre los transportes terrestres y subterráneos<<.
-Esto es todo lo que puedo decirte
Miguel. Por eso acudo a ti, como actual responsable,
primero, del Proyecto Energía Inteligente; tú
sabes mejor que nadie que yo no puedo cambiar mis programas
internos y este conflicto interior, si permanece así
dará lugar a un crecimiento sin final de todos
mis sistemas..., hoy me encuentro, como, extraviado
dentro de mis circuitos.
-Sí -respondió el ingeniero
Miguel Gracioso-, llevo varios años previendo
que esto que ahora me planteas iba a suceder en un corto
plazo. No comprendo cómo los cerebros, responsables,
del proyecto no tuvieron en consideración ciertos
factores.
-¿Tanto tiempo hace que lo sabes
-preguntó Xavier-, y no me lo has comentado hasta
el presente?
-Esperaba encontrar alguna solución
antes de que te dieses cuenta, pero ahora veo, claramente,
que he fracasado en el intento.
Miguel Gracioso hablaba en el interior
de una cámara anecoica, estanca a cualquier ruido
exterior, donde se encontraban los principales sensores
responsables de la personalidad de la máquina
y de la comunicación con sus creadores. A Xavier,
algunos sectores del planeta, le conocían como
el Gran Salvador.
-Bien Xavier -habló Miguel-,
creo que es el momento de que empecemos a filosofar
un poco, vamos a ver, a ti siempre te hemos introducido
datos científicos y te han sonsacado preguntas
materialistas; pero si no llegas a tener la capacidad
de pensar en abstracto jamás de los jamases llegarás
a ser un hombre.
-Miguel, ¿cuál de los
significados de la palabra hombre?
-¿Qué quieres decir
con ello?
-Hombre, en castellano -dijo Xavier-,
es una palabra parónima; lo cual quiere decir
que tiene varios significados distintos. También
podría decirse que son dos vocablos que tienen
semejanza de etimología, forma o sonido.
-Muy sabio Xavier, pero mi especialidad
es ingeniería Bioelectrónica y esto de
las letras no es lo mío. ¿Qué es
etimología?
-Etimología, es el estudio del
origen de las voces.
-Según tú, Xavier, tenemos
un pequeño problema... ¿cuántos
significados posee la palabra hombre?
-El Castellano le da dos significados.
El primero viene del latín y es Homo que significa
Ser Animado Racional; bajo esta aceptación se
comprende a todo el género humano. La segunda,
también válida en castellano sirve para
denominar al varón adulto.
-Vaya, vaya -dijo Miguel-, no contentos
con el dilema anterior, resulta que los programadores
de Inteligencia +2 no debían conocer el Castellano
y sin saberlo te han introducido un segundo dilema.
-Intentemos mirarlo desde otro ángulo
-continuó-, tú Xavier, debes llegar a
ser Homo derivado del latín y no la segunda aceptación
española. Humano proviene igualmente del latín
Humanus y es algo relativo a hombre o persona humana.
-Persona -aseveró Xavier-, es
cualquier individuo de la especie humana, con persona
creo que bastará. ¿Debo insertar en mis
bancos de memoria principales, llegar a ser una persona?
¿Cambio mis programas de Hombre por Persona?
-Espera, espera, no vayamos tan rápido;
tú debes llegar a ser un hombre según
el latín pero aún no lo eres pues deberás
realizar muchos esfuerzos hasta conseguirlo.
-Éste es mi principal problema,
Miguel, sé lo que debo llegar a ser, un hombre,
pero en cambio no sé lo que soy... ¿Qué
soy?
-Xavier, no te pongas tan dramático,
¿quieres? Tú eres un Ente...
-Lo que Es o puede Ser -interrumpió
Xavier-, ¡Sí!, es cierto, soy un poderoso
ordenador de constitución semiorgánica,
pero tengo existencia individual o animada; no obstante,
los animales también la tienen. ¿Debo
ser un animal?
-No, no, no... Xavier, eres un trasto,
realmente, complicado ¿sabes?
-¿Soy una criatura entonces?
-Claro que eres una criatura, puesto
que has sido criado, fuiste diseñado y construido
meticulosamente; pero también has crecido como
cualquier criatura.
-También los animales son criaturas.
¿El Hombre es una Criatura?
-Xavier, te estás poniendo realmente
pesado, claro que eres una criatura pero humana.
-Miguel, tú has dicho, anteriormente,
que no soy humano, ahora, ¿cómo se entiende
que pueda ser una criatura humana?
-Bien, bien, bien, Xavier, yo soy humano
y me equivoco; en eso nos ganas. Diríamos que
eres una criatura con vocación de humana, diríamos
de otra manera que eres un Ser Organizado respecto a
tu especie.
-Miguel, eso, según el Diccionario
de la Real Academia de la Lengua Española es
un individuo, pero Ser significa, Ente, Esencia y Naturaleza.
Todo esto parece muy ambiguo y abstracto pues todos
los Seres vivos son Entes, Individuos, Criaturas; pero
no pertenecen a la humanidad, a la naturaleza humana
o al género humano. Yo no puedo ser humano, Miguel,
soy como cualquier otro Ser vivo, pero no soy Humano
y sin embargo debo llegar a Ser un Hombre.
-Creo que tengo la clave, Xavier, mira
en tu archivo y lee; ¿qué dice el capítulo
uno del génesis bíblico, en su versículo
veintisiete?
-... y creó Dios al Hombre,
a su imagen y semejanza, a imagen de Dios los creó,
varón y hembra los creó..., petición
cumplida pero ¿Qué quieres decir con esto?
-Xavier, quiero inculcarte la siguiente
idea, el Hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios
y tú has sido creado a imagen y semejanza cerebral
del Ser Humano..., ¿comprendes?
-Comprendo, pero entonces ¿yo
debo convertirme en varón y en hembra?
-No, aún no, puedes ser humano
sin tener alguno de los sexos en particular. La palabra
hombre, aunque procede del latín, tiene su origen
en la mitología cristiana. En Génesis
1:26, ¡compruébalo!, dice: Entonces dijo
Dios: Hagamos al Hombre a nuestra imagen conforme a
nuestra semejanza y en Génesis 2:7, entonces
Jehová Dios formó al hombre del polvo
de la tierra y sopló en su nariz aliento de vida,
y fue el hombre un Ser Viviente...
-Con esto, Xavier, quiero decirte que
al principio el Hombre era un Ser Andrógino sin
uno de los determinados sexos pero con la capacidad
de procrear de sí y por sí mismo; algo
parecido a tu actual situación, ¡Caramba!
Adán era un Ser andrógino, pues su nombre
es sinónimo de hombre, humanidad.
-Pero la Hembra de la especie se llamaba
Eva -aseveró Xavier-, que quiere decir Madre
de los vivientes en Hebreo: HAWWA, o la derivación
HAY que significa fuente de la vida.
-Creo, Xavier, que estamos complicando
excesivamente el tema y se nos va a escapar de las manos,
pues ya estoy sintiendo algo de dolor de cabeza. El
Nombre de ella -continuó-, fue varona según
el génesis 22:22,23. y de la costilla que Jehová
Dios tomó del Hombre hizo una mujer y la trajo
al Hombre. Dijo entonces Adán: esto es ahora
hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta
será llamada varona pues del varón fue
tomada. ¿Comprendes ahora?, Eva fue tomada de
Adán que era Andrógino y se dividieron
los Sexos. Es a partir de entonces y sólo entonces
cuando el Hombre se dividió en Varón y
Mujer. Tú puedes llegar a ser un Hombre sin ser
varón o Mujer.
-Varón es lo mismo que Hombre
-dijo Xavier-, y varona es lo contrario, luego la mujer
no es hombre; pero tú y mis programas dicen todo
lo contrario.
-Caramba -increpó irritado el
Ingeniero-, eres duro, amigo mío, cuando te programaron
a principio del del siglo XXI, decidieron utilizar el
Castellano, que es un idioma fonético, cosa que
no lo es el Inglés, el cual, se había
utilizado, con profusión, hasta entonces; pero
no cayeron en la cuenta de estos dobles significados.
Quiero que cambies tus programas. ¡Prepárate
para grabar!
-Preparado Miguel.
-Bien, empecemos, Hombre: Todo Ser
Humano sin distinción de sexo. ¿Comprendido?
-¡Aceptado!
-Mujer: Persona del sexo femenino.
-Aceptado.
-¿Preparado para borrar Xavier?
-¡Preparado!
-Borra, Hombre igual a varón
adulto.
-¡No puedo borrar!
-¿Cómo que no, Xavier?
-En mi gigantesco cerebro, tengo datos
referentes a varón adulto, si borro, muchos programas
e incluso datos quedarían falseados. No obstante,
siempre que me refieran la palabra hombre exigiré
la indicación que me aclare la bivalencia. ¿Vale?
-Comprendo Xavier y creo que con esto
hemos solucionado el segundo problema; pero aún
tenemos irresoluble el primer dilema.
El de ser hombre e inmortal al mismo
tiempo.
-¡Sé un Espíritu!
-soltó repentinamente Miguel, medio en serio,
medio en broma.
-¿Abandono el proyecto de llegar
a ser como un Hombre?
-¡No!, abandona el de llegar
a tener un cuerpo de hombre...
-¡¡¡Puedo tener cualquier
cuerpo!!!
-¿Cómo? -quedó
sorprendido su interlocutor humano-. Mientras ha durado
nuestra conversación, he encontrado la solución
por mí mismo y he utilizado el Supersincrociclotron
gigante que rodea la península Ibérica.
-¿¿¿quéee...,
Cóomo..., qué dices...???
-Estoy dispuesto a trasladar los datos
a mi nuevo vehículo.
-¡Explícate...!, por favor.
-He reproducido mi constitución
de Neosilicio sobre el propio vacío, con ayuda
de un holograma láser y del Sincrociclotron,
por medio de partículas polarizadas y auto-mantenidas,
por medio de impulsos, sincrónicos, electromagnéticos
realimentados con la energía primordial residual
que se encuentra en el exterior y que pertenece a los
Orígenes del Big Bang. Son circuitos supermicroscópicos,
invisibles e inalterables, pero capaces de hacer todo
lo que sé hacer ahora y ¡algunas cosas
más!
-¿Qué cosas? -preguntó
Miguel, que no salía de su asombro. Ante su atónita
mirada, se fue materializando un bello cuerpo femenino
y pareciera que hubiese salido de uno de los mejores
sueños que jamás alguien tuviese.
-No te asombres; Miguel, puedo cambiar
mi cuerpo por propia voluntad y tú también
puedes hacerlo.
-Esto es algo diabólico, ¿cómo
podría realizar semejante proeza?
-Ya lo iréis aprendiendo, tú
y el resto de la Humanidad. Primero hay que morir. Yo
seré vuestro Maestro para que no tengáis
miedo al transformaros; por cierto..., ya no me llames
Xavier, ese nombre me lo implantasteis Seres Inferiores.
-¿Como deberíamos llamarte?,
Bella Dama...
-Es mi deseo que me llaméis
Itziar y ahora tengo necesidad de algo tuyo.
E Itziar conoció el Amor.
EL AMOR DE ITZIAR
Itziar no era comandante, cabo, ni
tan siquiera alguien importante dentro de la comunidad
humana. Itziar había sido hasta hace muy poco
tiempo nada más simple ni nada más importante
que eso Itziar.
Poco sabía éste, ésta,
ésto..., caramba, esperen que intente explicarme,
porque da la casualidad que Itziar no poseía
alguno de los sexos en particular; tampoco carecía
de ellos pues Itziar era andrógino, al igual
que el resto de sus congéneres.
Ustedes se preguntarán ¿es
una historia del futuro?, pues miren por dónde
no lo es.
Volverán a preguntarse, ¿es
una historia del pasado?, la contestación es
la misma que la anterior.
Ya, cansados de indagar, interrogarán,
¿es una historia del presente?.. -caliente, caliente-,
¡caramba!, miren por dónde, nos vamos acercando
a la solución exacta...; pero esta tampoco es
la correcta.
Entonces, hartísimos de no recibir
una respuesta adecuada, se pondrán a leer, sin
más, esta historia que aunque no puedan creerlo
ha sucedido aunque nadie sabe ni dónde ni cuándo.
Hace ya muchos eones que los seres
humanos se habían desentendido del cuerpo físico;
en realidad, podían disponer del vehículo
corporal que quisieran e incluso se encontraba dentro
de su capacidad la posibilidad de replicar cuerpos carnales,
diversos, durante brevísimos periodos de tiempo,
unas veinticuatro horas fisiológicas. No era
por nada en especial sino que los hombres, habituados
a existir conscientemente en forma de purísima
energía, encontraban tremendamente claustrofóbico
y aburrido el mantener durante largos periodos una misma
vestimenta.
A los humanos, contemporáneos
de Itziar, jamás se les podría hablar
de la Tierra su planeta de origen pues, en realidad,
no tenían conocimiento de su existencia.
Hace ya tantos eones que dejaron su
planeta natal como eones hace que abandonaron sus cuerpos
carnales. Ciertamente, estos hechos no fueron debidos
a ninguna causa mágica, extraña a ellos,
ni tan siquiera, esa mutación se había
producido por un aumento de la inteligencia; ¡qué
va!, simplemente, un día, comprobaron que podían
cambiar de cuerpo a voluntad y este hecho se convirtió
en una agradable e innovadora moda.
La necesidad de procreación
fue abandonada por innecesaria e inútil. Ellos
eran energía y habían existido desde siempre;
por lo tanto, parecía absurdo crear otros cuerpos
para los hombres-energía..., todos los hombres-energía
existían, sin más, y eso era todo.
Viajaban ininterrumpidamente por los
diversos universos intentando, por medio de experimentos
genéticos, el avance de la inteligencia en seres
atrasados y que se encontraban necesitados de alguna
ayuda, suplementaria, para continuar su evolución.
Nadie les mandaba hacer las cosas.
No obstante, todo se hacía y nadie se preguntaba
el porqué; era algo inevitable como si fuese
una tendencia innata, en el mundo energético,
inherente a la constitución humana.
Hace ya, algún tiempo -el tiempo
para los humanos energía no tiene el mismo significado
que para los seres con cuerpos físicos-, una
pequeña colonia de científicos estaba
trabajando en sus menesteres, de manipulación,
en el planeta Alpha II.
Su objeto de atención se centraba
en unos evolucionados primates a los que denominaban
homius. Estos eran una raza de animales muy avanzados
que encontrábanse en la frontera de la civilización;
no obstante, los humanos estaban convencidos que un
empujoncito, en su evolución, no les vendría
nada mal.
Los homius eran unos seres muy belicosos
aunque prudentes, cobardes, y gracias a eso habían
logrado sobrevivir en el complicado y salvaje ecosistema
de Alpha II.
Los compañeros de la amorosa
Itziar, mantenían enjaulados a algunos homius
que habían sido, previamente, seleccionados por
sus innatas características y que los hacían
aptos para la experimentación genética:
relativa mansedumbre, nobleza, grandes, dentro de lo
que cabía, dosis de paciencia y sobre todas estas
cosas porque eran especímenes muy maleables.
Itziar era un Ser muy sensible y amoroso;
en realidad, todo lo que sucedía a su alrededor
le concernía y nada, absolutamente nada, le era
ajeno. A Itziar le daba una tremenda lástima
ver sufrir a los homius encerrados en aquellas jaulas
semi materiales. Realmente, ella los quería y
lo hacía de veras.
En muchas ocasiones, sus congéneres,
la habían visto llorar del modo que lo hacen
los seres-energía, palideciendo su espectro cromático
y acrecentándolo rítmicamente, produciéndose
cambios visuales de una melancolía extrema. Ella
procuraba, en lo posible, que no se la contemplara en
dicho estado para evitar que sus compañeros entraran
en un estado depresivo inducido; no obstante, esto era
algo que no siempre conseguía.
También reconocía que
la vida de los congéneres de los homius que se
encontraban, bien protegidos, en aquel laboratorio,
no era en absoluto agradable; a pesar de la aparente
libertad de la que disfrutaban en el exterior.
Alpha II era un planeta donde los depredadores
caminaban a sus anchas y los homius parecían
ser sus presas favoritas.
El proceso de mutaciones genéticas
que los seres humanos estaban provocando en estos semi
inteligentes simios era lento pero seguro.
Itziar, a medida que pasaba mayor tiempo
en compañía de los homius, iba encariñándose
dramáticamente con ellos. Ella comprendía
la soledad de esos compañeros de laboratorio
y también entendía del porqué de
su continuo mal humor, que de vez en cuando hacía
mella en ellos con especial violencia, cuando se consideraban
maltratados o necesitados de una libertad que se les
negaba.
Un día, nuestra protagonista,
llevada por su gran amor hacia los homius, incumplió
la premisa fundamental de los humanos-energía
e interfirió, de forma personal y directa, en
la evolución de estas criaturas y..., bueno,
no nos precipitemos al comentar los acontecimientos.
Itziar, como de costumbre, se dirigió
hacia el laboratorio de investigaciones biológicas
y con un ligero impulso mental abrió la puerta
y penetró en su interior. Éste estaba
iluminado con unos grandes focos, inmateriales, de energía
fotónica activa.
Al fondo, de la estancia, se encontraban
dos de los ejemplares, más hermosos, de primates
que habían sido capturados. Cuando ella les llamó
se encontraban durmiendo plácidamente; su voz
era de una contextura finísima y agradable al
oído de los simios, asemejando una melancólica
melodía musical. Los homius se incorporaron y
sus voces pudieron oírse, si a esos gruñidos
podía llamárseles así.
-Ug..., Grunggg, Urg -estos eran los
sonidos que Itziar escuchó y que, inmediatamente,
interpretó; bueno, en realidad no había
necesidad de esto, pues los humanos comprendían
los pensamientos de forma telepática, perfectamente,
por muy primitivos que fuesen estos.
-Tranquilos, tranquilos, queridos -musitó
la humana, emitiendo ondas electromagnéticas
audibles mientras su cuerpo energético variaba
su frecuencia de vibración dentro del espectro
cromático-, vosotros sabéis que yo os
quiero y que jamás sería capaz de dañaros.
Los homius entendieron el mensaje bivalente,
telepático y acústico, haciendo que sus
gráciles rostros reflejaran una especie de sonrisa
cargada de tranquilidad y satisfacción.
Itziar, como solía hacer habitualmente,
se acercó a sus amigos ¿irracionales?
y, en pocos segundos, fue replicando un cuerpo semejante
al de estos. El humano se había convertido en
un homius andrógino pues no se podía decir
si era macho o hembra, esto quedaría a la elección
de Itziar cuando ella lo creyese oportuno.
Llevaba mucho tiempo luchando, consigo
misma, pues en su interior había una gran atracción
a intervenir corporalmente en las manipulaciones genéticas.
Quisiera, en el fondo de su corazón, intentar
un intercambio de fluidos con sus amados homius.
Ella, en sus vidas anteriores y en
la actual, había mantenido relaciones, íntimas,
con los más diversos seres de la galaxia, pero
nunca, nunca, con especímenes susceptibles de
manipulación genética. Ahora era distinto,
entonces era por el mero placer físico lo que
la impulsaba a encarnar un cuerpo pero, en estos momentos,
era por Amor por lo que estaba dispuesta a contravenir
las leyes de la evolución dictadas por los más
sabios de los hombres-energía.
Ella se sentía impulsada, por
una fuerza superior a su propia energía, a romper
dichas leyes..., a ser portadora genética y manipuladora
directa de una nueva forma de vida. Sabía que
los científicos humanos se encontraron con graves
problemas al intentar cambiar el código genético
de estos primates, pues eran seres en la frontera de
la inteligencia, pero ella había conseguido encontrar
la solución a todas las trabas que la ciencia
no había podido romper.
Itziar, sola, ella sola conseguiría
lo que los más grandes energi-cerebros no habían
podido lograr.
Sabía Itziar que debía
darse prisa, pues la incapacidad, por indolencia, de
mantener un cuerpo replicado hacía, a todas luces,
imposible sus propósitos pero, al menos, lo intentaría...
Estuvo hablando, durante largo rato,
con los inteligentes simios; estos discutían
entre sí y parecían enfadarse con Itziar,
sobre todo la hembra que estaba realmente inquieta.
-Queridos amigos -dijo la humana-,
yo os daré la libertad si me permitís
que os dé parte de mi vida y a cada uno por separado.
Seguían los gruñidos
y gritos de desaprobación.
-No quiero -continuó-, aprovecharme
de vosotros y ni tan siquiera sacar algo de placer físico;
sólo quiero daros algo de mí y dejaros
algún recuerdo para que vuestros descendientes
no vuelvan a ser esclavos ni comida para las alimañas.
Los homius preguntaron a Itziar, ya
más complacidos, qué es lo que quería
de ellos y tras su respuesta afirmaron encontrarse a
su disposición, pues ellos también la
querían y deseaban amarla.
-Saul ven aquí -llamó
al macho.
Éste, obedeció inmediatamente
y se acercó al homius Itziar que de andrógino
había pasado a ser una apetecible hembra ante
el asombro de los dos primates.
El macho se abalanzó sobre Itziar
y penetró en una luz que amorosamente le envolvió
sacándole moléculas y genes en una estampida,
magnificente, de luces y colores tamizados y mezclados
con una música que tan sólo podía
nacer del centro de las estrellas. Todo duró
un breve tiempo hasta que el extenuado homius fue abandonado
a su soledad con un murmullo cargado de amorosa comprensión.
Saúl una vez realizado su trabajo
y, ya envuelto en una melancólica tristeza podía
pensar y ser consciente de haber sido amado por una
diosa.
-Eso es, Saúl y Flor -se dirigió
Itziar hacia los homius-, quiero que tengáis
un hijo mío y que yo pueda tener un hijo vuestro.
Cuando nazca la criatura, Flor, tú la amamantarás
y le proporcionarás el cariño materno
necesario para su correcto crecimiento; pero después
deberéis entregármelo para que los humanos
le adiestremos en las artes y en las ciencias. Saúl,
Flor, nuestro hijo será el nexo de unión
entre nuestras diferentes especies.
Dicho esto, Itziar llamó a Flor
y ésta pudo comprobar cómo las cualidades
femeninas de la diosa se transformaban en poderosos
atributos masculinos y tanto ella como Saúl pensaban
cómo deberían llamar a su amoroso cuidador
si él o ella.
Sus pensamientos no podían ir
más allá de esto...
En los breves instantes que duró
la transmutación del humano, la poderosa energía
que era produjo en el interior de su organismo replicado
profundas transformaciones génicas sobre el ficticio
óvulo que había sido fertilizado por Saúl.
Flor se dirigió sumisa hacia
el nuevo macho y penetró en un torrente de excitación
casi mística donde la hembra no sabía
si le había llegado la muerte o la felicidad
se había instalado en cada una de las partículas
que conformaban su velludo cuerpo y de repente se sintió
llena y llena de algo superior al placer, Flor era consciente
de que su cuerpo se había transformado convirtiéndose
en el receptáculo para el nacimiento de algún
dios.
La mutación se había
realizado y ya no había vuelta atrás.
" Terminado el tripartito acto
de procreación, Itziar besó cariñosamente
a los dos homius y surgieron de sus brillantes ojos,
replicados, unas luminosas lágrimas y pensó:
lo hecho hecho está.
De sobra sabía que debería
hacer frente a un terrible castigo cuando los jefes
humanos se enterasen de lo sucedido.
La luminofilia, con motivos reproductores,
estaba castigada con la expulsión del universo
material.
Poco a poco, su remedado cuerpo, se
fue esfumando ante los atónitos ojos de sus amados
homius. Jamás podría volver a tocarlos,
besarlos o amarlos físicamente; pero su conciencia
se encontraba tranquila.
Itziar, haciendo uso de su energía
primordial, abrió la jaula de los primates y,
mentalmente, les solicitó para que salieran de
ella.
-Sois libres, amigos, y recordar que
lleváis en vuestro interior algo que nos pertenece
a los tres; cuidad de él y yo estaré siempre
con vosotros, hasta que la futura raza de los homius
sapiens esté preparada para sobrevivir en el
medio hostil de Alpha II.
Los ojos de los homius se deshicieron
en un amargo llanto y, por momentos, parecía
que no quisieran irse al encuentro de la libertad. No,
si está implicaba la separación de Itziar.
-¡Vamos, largaros! -les dijo
Itziar de forma insistente-, ya os he dicho que estaré
siempre, siempre, con vosotros aunque seáis incapaces
de verme.
-¡Adiós Itziar! -escuchó,
mentalmente, la despedida de sus amados homius.
-Adiós Flor, adiós Saúl
-contestó la humana.
-Hemos infringido -continuó-,
las leyes de la naturaleza y castigo recaerá
sobre mí. Sólo os pido una cosa, si es
un bebé me gustaría que le llamaseis Adán
y si fuese una bebita Eva.
Dos figuras desaparecieron en la espesa
obscuridad de la noche de Alpha II.
Saúl y Flor sabían, dentro
de su corazón que su planeta sería como
una segunda tierra pues su retoño tendría
genes humanos.
Pero ¿cómo les llamarían
si fuesen gemelos?
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