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Alma15 - Primera parte: 'Antes de...' - Capítulo 2 Más sobre Pily B.

-A Casa.

-Procesando -la computadora del vehículo confirmó verbalmente su acceso a las coordenadas antaño grabadas como "/trayectoria01", correspondientes a la ruta que llevaría a Dolf rumbo a su hogar.

-Pasa a control automático en carretera.

-Activando control automático en carretera.

Una vez en la autopista, las ruedas se fueron uniendo al pavimento de tal forma que daban la sensación de formar parte de éste mientras, en el interior, y ajeno por completo al fenómeno óptico, Dolf orientaba manualmente su retrovisor izquierdo para poder admirar el tráfico aéreo que salpicaba de motitas metálicas el cielo de Ccäpitalia. Curioso, hacía días que había renunciado al flamante aeromóvil de la ITSS cambiándolo de nuevo, no sabía muy bien por qué, por su antigua reliquia híbrida.

-¿Pero qué...? -su mirada fue presa de la agitación que mostraba el pequeño display incrustado en el salpicadero. Casi había olvidado que incluso antes de ponerse en marcha, ya había introducido en la computadora el disco que GD le había entregado- Maximiza frente a mí.

Sin un aviso previo de aquella voz masculinizada, la secuencia del vídeo-informe pasó a ser un punto de luz que viajó a toda velocidad hasta recomponerse en el parabrisas de su utilitario. Entre tanto, en la imagen, la turba nudishh debía estar transportando al cámara de un lado a otro mientras éste reproducía entre embate y embate los acontecimientos que iban sucediéndose en la gran plaza de la ciudad de Dantápolis, en el planeta Nud, ahora atestada de un sinnúmero de aquellos bípedos de cabeza triangular y correosa piel amarillenta.

-¡Disminuye el sonido del vídeo-informe a menos cuarenta y dos decibelios, o  conseguirás volverme loco!

Sin duda lo que ocurría no era que el sonido estuviese siendo transmitido a un volumen mucho más elevado de lo habitual, sino que no estaba de ninguna manera de acuerdo con la decisión de contratarles a ellos para "el famoso-trabajo-ultrasecreto", y lo peor era que no podía hacer absolutamente nada para autoexcluirse. Por ello, no le quedó más remedio que continuar prestando toda su atención a la siguiente secuencia, divisando al momento a un personaje cuyas singulares vestimentas brillaban de forma desmesurada bajo la extraña luz emitida por los dos astros nudishh.

Rápidamente la proyección pasó a un primer plano de aquel singular sujeto sosteniendo perpetuo un micrófono en la diestra. Dolf, mordió su índice izquierdo en tanto observaba, ahora con más detenimiento, que mantenía erguidas en su achatada cabeza únicamente dos de las cuatro antenas habituales, las siniestras exactamente, lo cual no sabía muy bien qué podía significar, pero tampoco le dio más importancia.

-¿Tenemos datos del sujeto que tienes en pantalla en los registros del Sistema?

-Afirmativo, Gom, periodista y reportero de la NDD3. Natural de Multípolis, una de las principales ciudades del planeta Nud…

-Está bien –Dolf dejó resbalar los dedos por su amplia frente-. ¿Se le investigó después del suceso en cuestión?

-Afirmativo.

-¿Y cuál fue el resultado?

-Impunidad absoluta.

-Entendido... continúa por favor -la computadora obedeció de nuevo en silencio y G23 se dispuso a visualizar vorazmente cada instante del film.

En cuestión de segundos, las secuencias se fueron sucediendo una a una a la misma velocidad exhorbitada que sin ser consciente de ello, también reflejó su mirada, hasta que por último, llegó una imagen que pareció quedar repentinamente impresa tanto en la proyección del parabrisas como en sus pupilas; era un primer plano de la figura de Gom, por supuesto con su primera víctima junto a él:

-¿Qué opinión le merece el regalo de los humanoides SS y tan inesperado cambio en los recientes acontecimientos? -Dolf apretó las mandíbulas al oír en su propio idioma, por supuesto traducido anteriormente, el estúpido calificativo que les habían asignado.

El pequeño ser interpelado palidecía mientras dirigía sus pequeños ojos triangulares a la cámara:

-¡Yo…!

-Perdone, ¿cómo se llama amigo? -Gom compuso una inquietante sonrisa cuando intuyó que su imagen era de nuevo captada.

-¡Bakul!

-Díganos pues Bakul, ¿qué opina del gesto de los humanoides SS?

-¡Bueno, yo... no sé... yo...! -El elocuente ser de cuádruples antenas fue empujado en ese mismo instante. Gom sufrió el mismo vaivén, e incluso el cámara que procuraba seguir recogiendo cada una de las impresiones gritadas a su alrededor, junto a sus correspondientes imágenes igualmente confusas, tuvo que soportar la misma violencia.

No obstante, en cuanto fue posible la imagen volvió y la nueva toma se limitó a la sonriente cara de Gom que, una vez consciente de que estaba siendo otra vez enfocado, se giró repentinamente abriéndose camino a manotazos hasta llegar al fin al lugar en cuestión. Ahora, a su lado, el obsequio de los humanoides SS se exhibía impertérrito, y junto a él, el paciente aunque visiblemente nervioso gobernador del planeta Nud.

-Gobernador -el nudishh aplacó a la multitud vociferante-. Su turno, por favor.

La reciente filmación, que estaba recreando la vista de los holoespectadores con diversas tomas del ingenio, se vio interrumpida por un primer plano del soberano. El individuo de piel verdosa que respondía al nombre de Random, dio un paso al frente casi arrebatando el micrófono al periodista.

-Alma15 -el gobernador señaló el monstruo metálico con sus tres únicos dedos mientras la muchedumbre exclamaba anonadada-, como saben, nos ha sido concedida por los humanoides del Sistema Solar en agradecimiento por la ayuda ofrecida en la batalla contra nuestro enemigo común, los Ttümül. Ahora, gracias a esta, reconozcámoslo, en principio forzosa lucha unida, es cuando verdaderamente podemos decir que hemos dado un paso de gigante. El definitivo me atrevería a decir -paseó un instante su mirada entre la maraña de antenas recordando casi al momento que era imposible encontrar a su primer ayudante entre la muchedumbre-. Ese paso que, seguido de otros muchos como es el proceder en estos momentos a intercambiar tesoros como el que ven, nos guiarán rumbo a esa ansiada Alianza. A esa unión que sin lugar a dudas nos llevará a compartir un futuro próspero para ambas razas, un futuro en permanente comunión...

El murmullo de voces en un principio escépticas se fue convirtiendo repentinamente en un único grito. Gom palmeó el aire una vez más rogando silencio. Cuando al fin consiguió algo parecido volvió a tomar posesión del preciado micrófono y preguntó sonriente:

-¿De verdad cree que será la tregua definitiva entre ambos pueblos? -puso el micrófono prácticamente sobre los labios del burócrata pero no hizo ademán de soltarlo.

-Bueno, eso es lo que intentaremos por todos los medios, no lo dude, aunque nunca se puede asegurar que obtendremos el resultado deseado y mucho menos fácilmente. Todos conocemos la cruenta historia que se viene desarrollando durante años entre ambos pueblos, y también que esta no es la primera vez que intentamos que la paz perdure... -olisqueó el aire moviendo nerviosamente sus, también dos únicas antenas, con visible alteración en su rostro. No podía pretender que los nudishh acogiesen alegremente un cambio de tal magnitud, o al menos, no sin algo de recelo-, no obstante personalmente creo que sí, podría serlo.

Uno de los espectadores, considerablemente más pequeño que el resto de los de su especie, gritó en tono mordaz:

-¿Y qué ganaríamos los Nudishh con aliarnos a los humanoides SS? ¿Quién quiere la paz con esa raza engreída y manipuladora?

Gom carraspeó llamando la atención del propio cámara y omitiendo descaradamente las palabras de aquel indeseable:

-Gobernador, ¿de qué se trata exactamente? -el periodista señaló hacia el grotesco cajón metálico cuyo cuerpo era básicamente una pantalla rectangular.

-La máquina… Alma15 puede cumplir diversos cometidos, pero el principal y más importante en estos momentos para nuestro pueblo es su capacidad de lectura sobre cualquier mente biológica. Según los solares se nos ha entregado como un arma increíblemente eficaz contra el espionaje. Señoras y señores, Alma15 alertará de aquellos posibles pensamientos subversivos que pudieran originarse en las mentes tanto de miembros de nuestro gobierno como en aquellas que no pertenezcan a él; interpretará pensamientos insurrectos dentro de nuestro país o tras sus fronteras, y siempre que se engendren en cualquier rincón del planeta Nud. Un terrorista -buscó sin resultados satisfactorios al cáustico enano-, quiero decir una mente disconforme, puede encontrarse en cualquier ámbito ¿no creen?

El rostro de Gom se iluminó por unos momentos:

-Seguramente, ¿y qué entregó el pueblo de Nud a cambio, señor gobernador?

Los ojos triangulares del individuo interrogado procuraron no exhibir su inseguridad ante las miles de miradas desconfiadas. Nadie, excepto él y su primer ayudante, conocían demasiados detalles acerca del reciente pacto, del auténtico, y menos aún del primer intercambio de obsequios. A raíz del enfrentamiento contra los Ttümul, los acontecimientos se habían precipitado extraordinariamente y no había habido tiempo para las debidas y por descontado estudiadas explicaciones:

-Bueno, aún no ha tenido lugar, pero lo cierto es que muy pronto les haremos partícipes de nuestro Zk -procuró permanecer impasible mientras la multitud se revolvía confusa. Aquel gas era lo que los humanoides SS habían estado buscando durante tanto tiempo, el gas de la semi-inmortalidad.

-Gobernador, gobernador... -una voz sintetizada acababa de abrirse paso entre aquella multitud vociferante.

El cámara únicamente pudo captar durante un escaso segundo la imagen del espontáneo cuya cabeza estaba cubierta por algo que se asemejaba a un oscuro casco plastificado, y después, debido en gran parte al vaivén de la masa, no grabó nada hasta que ya no fue demasiado tarde.

G23 suspiró conmovido, suponiendo que se ahorrarían muchos más detalles. No fue así, y la imagen volvió súbitamente... aquella toma que nadie vio. Realizada desde tal perspectiva que el responsable de ella parecía estar justo encima del cadáver, tan pegado a él, que podía apreciarse perfectamente el diminuto agujero abierto en el pecho y cómo a través de éste, el fluido violáceo salpicaba grotescamente el cuerpo del gobernador.

- Primera parte - Capítulo 3 -

 

 

Alma15 fue concluida en Agosto del 99 y ha sido revisada durante el 2003/04.

 

 
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