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Alma15 - Tercera parte: 'Finalmente (o después de todo…)' - Capítulo 2 Más sobre Pily B.

El habitáculo/útero comenzó a trabajar a increíbles marchas forzadas. En su interior, únicamente se había configurado y puesto en marcha una de las cámaras-placenta desechables en forma de curiosa lágrima. El órgano artificial, lógicamente estaba habitado por el cuerpo de un ser humano, en concreto el de una mujer adulta, que flotaba plácidamente dentro de la correspondiente bolsa amnios rodeada del familiar líquido amniótico.

Se inyectó el último impulso de estimulante electrohormonal y las contracciones se volvieron más frecuentes, mucho más frecuentes. La BB2 se estaba encargando de acelerar el parto, debía hacerlo.

-Procediendo a realizar la compresión.

La placenta artificial fue oprimida por una fuerza invisible. Por primera vez, Shelar se movió con cierta violencia dentro de ella. Su cuerpo, que hasta el momento había permanecido apaciblemente contorsionado sobre sí mismo, comenzó a liberarse lentamente y a cambiar de postura. Y todo ello estaba siendo acompañado de un repetitivo mensaje: Tu período de estancia en el mundo de ensueño va a concluir en pocos minutos. Serás reintegrada al mundo exterior y por ello, estás obligada a subsistir nuevamente por tus propios medios. Debes preparar tu mente y tomar cuanto antes la postura adecuada, puesto que ya ha comenzado el proceso. No tengas miedo, todo va a suceder rápidamente y de la forma más suave que puedas imaginar. Además, yo estoy contigo...

La emisión no era tan desgarradora como pudiera parecer en un primer momento. Precisamente el mensaje estaba siendo emitido en un formato tan entrañablemente íntimo y sentimental, que el resultado de los impulsos cerebrales de la selenita dieron como respuesta un alto nivel de excitación.

La criatura confiaba en su progenitora, y una serie de convulsiones corroboraron sus ganas de salir al nuevo medio.

-Nueva compresión.

De nuevo, aquella fuerza invisible volvió a ejercer presión sobre la placenta. Ésta se mantuvo intacta durante pocos minutos más, hasta que finalmente el cuerpo de la fémina consiguió llegar a estar tumbado horizontalmente y levitar a escasos centímetros por encima del suelo de la nave. Ahora se hallaba en la postura adecuada... esperando.

Un último mensaje fue acompañado por nuevas convulsiones. En ese momento las manos de la mujer salieron despedidas de su pecho para permanecer flotando a ambos lados de su cuerpo. De forma automática, la placenta gelatinosa tomó la nueva forma de su anatomía.

-Procediendo con la última fase.

Shelar recibió entubación bucal por medio de un singular filamento originado por la misma sustancia membranosa de la placenta.

-Absorción del líquido amniótico del interior del cuerpo. Absorción del líquido amniótico del exterior. Desechado y reciclado de la cámara-placenta. Puesta en funcionamiento de la unidad de oxígeno auxiliar.

Poco a poco el orbe que rodeaba a la selenita se iba consumiendo y dispersando en el mismo ambiente del habitáculo, en tanto su cuerpo era depositado lentamente sobre el cálido suelo. Por otra parte, el cordón umbilical sintético se desconectó autónomamente del neonato prácticamente al mismo tiempo, y la mujer comenzó a respirar habituándose al nuevo medio tal y como se lo habían prometido; fácilmente.

-Comprobación del test de Apgar finalizada. Resultado positivo, valores normales. Desconexión de unidad de oxígeno auxiliar.

Al principio sus ojos se abrieron poco a poco, despacio, hasta que finalmente quedaron abiertos de par en par. Shelar procuró mantener la calma, no veía nada; una inmensa nube borrosa se había colocado justo delante de sus pupilas, ocultando todo lo que había al otro lado.

-Procediendo con aspirado de conductos auditivos.

La voz de la computadora estaba siendo apenas un susurro. Aun así la selenita creyó entender el mensaje a la perfección y no pudo evitar ponerse tensa. Inmediatamente imaginó dos gigantescos tubos insertados en sus oídos absorbiendo sin compasión su maltratado cerebro, pero no ocurrió así, sin saber muy bien cómo, ambos tapones fueron sencillamente succionados con la mayor suavidad posible.

Tras un par de segundos su respiración ya se había normalizado por completo y notó que comenzaba a recuperar paulatinamente el conocimiento. Los recuerdos brotaron nuevamente a su memoria... aunque no todos, de eso estaba segura. Intentó moverse y le resultó imposible. ¿Podría estar una vez más dentro del holograma interactivo? No, claro que no. Había superado aquella prueba, eso lo recordaba perfectamente. Pero el caso es que después de la intervención recordaba fragmentos de conversaciones, pequeñas secuencias de lo que había sucedido, y antes de eso... exactamente lo mismo. Fragmentos. Recuerdos inconclusos e incoherentes, algunos de los cuales dudaba que la pertenecieran. Supuso que todo ello era debido al sueño amniótico, al fin y al cabo era la primera vez que utilizaba aquella técnica para descansar, y no conocía sus efectos secundarios. Definitivamente los estaba experimentando. Pero... el caso es que se sentía tan distinta... Tan serena, tan... ¡liberada al fin y al cabo! Y sobre todo relajada, sí, tan relajada, que poco le importó que por el momento su cerebro no funcionase al cien por cien.

-¿Cómo te encuentras?

Creyó volver a escuchar la voz de la computadora ahora de forma más clara, pero hizo caso omiso de sus palabras atendiendo a un nuevo acontecimiento; las nubes se difuminaban de sus pupilas dejándola descubrir que existía el mundo fuera de su mente. ¡Ahora casi podía ver normalmente!

-¿Cómo te encuentras?

Shelar movió la cabeza a ambos lados, pensando en lo curioso del tono de la computadora: éste parecía ser más… ¿cariñoso? Buscó infructuosamente el rostro de aquel cerebro mientras continuaba tendida en el suelo. No veía por ninguna parte la dichosa pantalla de visualización.

-Bueno, supongo que bien. ¿Qué ha ocurrido? -pero enseguida encontró la información que necesitaba esperando en su memoria. No sabía cómo exactamente, pero sabía todo lo que había ocurrido tras su partida de Mimet-. Déjalo. Ya sé...

-Sí. Inserté la información en tu cerebro mientras recibías tu sueño amniótico.

-Lo sé -no intentó evitar que sus palabras salieran con cierta aspereza. Los sentimientos que había percibido tras despertar de su sueño amniótico, parecían estar dando paso a una insólita insensibilidad prácticamente hacia casi todo lo que la rodeaba. No intentó buscar explicaciones tranquilizadoras, simplemente se conformó con seguir sobrellevando lo que debían ser los efectos secundarios-. ¿Y ahora qué?

Mientras esperaba una respuesta contempló expectante los aerofractales de diversos tamaños, colores y formas, que rodeaban por completo la sala cilíndrica actuando como escudo protector. Según Dum, gracias a ellos una intromisión desde el exterior de la BB2 era totalmente imposible. Aquel útero manufacturado no podía ser detectado por ningún medio desde el exterior del casco.

-Bueno, para empezar debes ocultarte. Hace una media hora enviaron un mensaje donde decían que si no te dabas por vencida, una tropa de reconocimiento vendrá en tu busca y te sacará de aquí por la fuerza. Decidí no introducirlo en tu mente, ibas a despertar de tu sueño y no era muy conveniente perturbarte.

-Eeeeh, ya. ¿Y no puedes evitarlo? -Shelar intentó mover su tronco y esta vez lo consiguió. Descubrió gratamente que no estaba desnuda como llegó a pensar, de nuevo habían configurado el mismo atuendo militar que llevaba al penetrar en la cámara. Finalmente consiguió incorporarse. ¡Incluso la lesión de su espalda había desaparecido!

-No. Pero puedo ocultarte en el único lugar donde es imposible que penetren, al menos hasta que pensemos qué vamos a hacer. Aquí no estás a salvo. Una vez dentro de la nave, acabarán encontrando esta cámara.

-Lo sé.

-Por el momento no cuento con toda la información necesaria sobre el paradero exacto de tus dos compañeros en la Trem21, por lo tanto no tengo la menor idea de cómo liberarlos. Pero espero recibir toda la información muy pronto.

-¿Cómo?

-Por medio de tres pequeños satélites, tres nanomecanismos provistos de holograbadoras: éstos están rodeados de un dispositivo de camuflaje para poder recoger la información de una forma segura. Los introduje en la nave alienígena hace escasamente una hora, poco después de que tus compañeros fueran transportados. Transportarlos junto a ellos hubiese evidenciado su estructura física, por ello, los envié además a un punto totalmente deshabitado. Y bien, desde entonces están enviando algunos datos en tiempo real…

Shelar frunció el ceño:

-¿Y después de una hora no sabes nada ni de Dum ni de Dolf?

-Así es, aún se están moviendo a través de la nave, y parece que no han encontrado ni rastro de tus compañeros… por el momento.

-Vaya. Bueno, ahora dime, ¿dónde debo ocultarme?

-Un momento.

-¿Qué ocurre? -Shelar casi pudo sentir cómo una mano apresaba su hombro, y tras ésta, descubría la cara de uno de los terroristas.

-Podríamos decir que he tenido una... idea.

-Ah sí, ¿y cuál es? -la mujer soltó el aire que a duras penas había conseguido retener.

-Creo que hablar conmigo te hace sentir un poco incómoda ¿no es así?

Shelar miró de reojo a ambos lados pero no contestó. Prefirió guardarse para sí lo que opinaba y cómo se sentía.

-He pensado que quizá sea más cómodo para ti dirigirte a una imagen corpórea ¿es correcto?

-Bueno, creo que para cualquiera resultaría un poco embarazoso hablar con las paredes, la verdad...

-Entonces, lo mejor sería que creara una imagen en tres dimensiones. Así todo resultará mucho más fácil para ti.

-¡Está bien, déjate de rollos y hazlo de una vez! Cuanto antes vayamos a donde tengamos que ir mejor.

La imagen tridimensional se formó entonces con pasmosa rapidez. Por un momento Shelar se quedó paralizada, sin saber qué pensar. ¿Era su querido androide o uno de los clones de su reciente sueño? Se estremeció instintivamente sin saber qué hacer ni qué decir. Por primera vez desde que despertó sintió verdadero pánico...

La voz de la imagen, al igual que su apariencia, se tornó masculina:

-Bien, debemos ir a pie, no podemos arriesgarnos a que seas detectada si te transporto directamente al lugar donde debemos ir. Ahora somos estrechamente vigilados para impedir que nos comuniquemos de algún modo con el Sistema Solar.

Pero Shelar no escuchó ni una sola palabra.

-¿Por qué precisamente una proyección de Dum?

La imagen tridimensional apartó el flequillo de sus ojos con un rápido soplido.

-Según mi programación el resultado más adecuado para tu estado psicológico en las condiciones actuales, era este. Creí que necesitarías sentirte acompañada, pero si te molesta puedo cambiar mi aspecto transformarme en lo que desees, incluso puedo tomar mi propio aspecto.

-Eeeeeh, no, no es necesario. Supongo que así está bien.

-Eso supuse.

Su holocompañero echó a andar mientras ella observaba su caminar idéntico al de su verdadero amigo. La imagen de la computadora se volvió repentinamente.

-Vamos -lógicamente empleó el mismo tono de voz del androide-. No hay tiempo que perder.

 

***

 

El bosque se extendía a lo largo y ancho de todo su campo visual, embriagándola con su imponente magnitud.

-¡Es fantástico! -la selenita no pudo evitar acariciar el tronco de uno de los árboles más próximos y así percibir, gracias a la aspereza de la corteza grisácea, que todo cuanto contemplaban sus ojos existía realmente.

La imagen del androide permaneció en la retaguardia:

-Por supuesto que lo es.

Tras recorrer varios metros en silencio y permaneciendo en perfecta armonía con la naturaleza, las dos figuras humanoides se hallaron atrapadas en una zona donde apenas podía traspasar la luz del sol debido al espeso follaje de los árboles. Inusualmente sus cabezas estaban siendo protegidas por un inescrutable cielo vegetal. La atención de la fémina, se desvió entonces hacia la presencia de un curioso pajarillo que cruzó revoloteando hábilmente entre ambos. Su fluorescente vuelo exhibicionista duró apenas unos segundos, pero Shelar, fue incapaz de expulsar el aire que retenía en sus pulmones hasta el momento en que éste desapareció entre la inconmensurable vida vegetal. ¡Aquello podría haberlo lastimado!

Enseguida continuaron la caminata. Dum, o lo que parecía ser su persona, seguía muy de cerca a la mujer, apartando con sumo cuidado como hacía ella misma las ramas de las plantas que se cruzaban en su camino.

La sensación de encontrarse andando sobre un espeso manto de hojas y no poder verse los pies era un tanto extraña, pero aun así a Shelar le resultaba agradable. El crujir de las hojas en cada una de las pisadas era una nota más entre todo aquel tumulto de sonidos silvestres.

-¡Vamos! -repentinamente, la mujer se volvió hacia su acompañante y antes de que la imagen tridimensional pudiese prever qué iba a ocurrir, ella ya había echado a correr soltando pequeños grititos-. ¡Vamos, vamos!

El hipotético sujeto positrónico la persiguió hasta una explanada. La mujer había parado bruscamente e inspeccionaba complacida a su alrededor: los verdaderos rayos del sol los bañaban directamente, mientras un espectacular cielo azul insistía en acompañarlos… "¡Cómo puede existir un paraje tan bello en todo el universo conocido! ¡Qué hermoso!" Los pensamientos de la mujer se vieron rápidamente interrumpidos por el continuo movimiento insectil, y después de éste, por la danza persecutoria de un sinnúmero de exóticos pajarillos.

Shelar miró al presunto androide sonriéndole abiertamente. Desde que llegaron a lo que denominaron planeta Morada su estado de ánimo se había visto nuevamente inundado por un torbellino de positivismo. ¡Se sentía tan feliz, tan esperanzada!

Inspiró profundamente aprovechando una pequeña ráfaga de viento. El aire que inspiró era tan puro, tan... revitalizante. Miró al cielo y hubo de guiñar los ojos ofendida por los rayos del sol. A lo lejos, un ejército de nubes saludaban a los recién llegados... "¡Qué espectáculo!"

-¿Cómo es posible que todo esto exista realmente? -la mujer habló con los ojos cerrados, alzando su rostro para que el sol lo calentase.

-En realidad no existe. No es más que una ilusión.

Perpleja, la selenita inquirió a la imagen:

-¿Me estás diciendo que todo lo que veo no es más que una simulación, un mundo… un mundo quimérico?

-Eso es.

-Entonces eso significa que no es más que un programa simulado y que en el momento en que salgamos de aquí, todo se desvanecerá, ¿no es cierto?

-Cierto. Por otro lado si permaneciésemos aquí indefinidamente, la simulación continuaría su curso natural.

-Entiendo, no tendríamos ningún tipo de problema para alimentarnos, ya que nuestros alimentos serían replicados...

-Así es.

-Tampoco cuestionaríamos la veracidad del ambiente que nos rodea, ya que al fin y al cabo, todo lo que tocamos y contemplamos se transforma en algo material en el preciso momento en que la energía es empleada en la producción de la materia...

-Exacto.

-¡No sé cómo he podido ser tan estúpida! Pero es que… no sé, como en su momento tanto Dum como G23 hablaron de una nave tan... tan... ¡evolucionada! Yo… bueno, verdaderamente pensé... ¡pensé en un milagro!

-Hasta cierto punto es normal, todo es demasiado creíble.

-¡Por supuesto que lo es! Tanto que me dejé llevar por la autenticidad de este mundo cuando debería haberme dado cuenta de que la simulación holográfica es el único modo... ¡No hay manera de transportar un ecosistema completamente vivo al interior de una nave y conseguir que evolucione! "¡Estúpida, estúpida, estúpida!" -un nuevo pensamiento interrumpió su auto-reprensión-. "¿Y desde cuándo soy yo capaz de discernir este tipo de cosas? ¿Qué demonios me dieron durante ese dichoso sueño amniótico?"

-Bueno, eso no es del todo cierto, pero sí que la simulación y replicación es la solución más factible. Es posible conseguir con un mínimo esfuerzo que el ambiente simulado evolucione al mismo tiempo que se efectúa el desarrollo de los cerebros y las necesidades humanas fueran ampliándose. Con esta interacción tan perfecta, aquellos que habitaran el planeta Morada no percibirían el "engaño".

-Ajá.

-Cuando los humanos fueran madurando individualmente y el propio colectivo de personas creciera, sus personalidades se irían transformando, sus criterios cambiarían y tendrían otro tipo de necesidades con respecto a ellos mismos y a sus iguales. La simulación entonces debería hacer verosímil el entorno en cada una de estas etapas. Su misión sería crear un escenario lógico según transcurrieran sus vidas.

-¡Resulta increíble de creer! ¿No es cierto?

-No, no lo es en absoluto. Debe ser así. Los moradores de la nave no deberían advertir lo que ocurre antes de avistar su nuevo mundo natural. El hecho de ser conscientes antes de tiempo de la realidad, podría hacerles llegar a pensar que se trata de una reclusión indefinida y sin ningún tipo de expectativas. Podría pues traerles verdaderos problemas psicológicos e incluso un enfrentamiento directo con la nave -por primera vez habló como si no tuviese absolutamente nada que ver con el asunto-. ¡Un momento!

-¿Qué ocurre? -Shelar recordó súbitamente la situación en la que se encontraban fuera de aquel mundo de ensueño, y sintió miedo, mucho miedo.

-Un equipo de reconocimiento se ha transportado a nuestro puente de mando.

-¿Cuántos son?

-Diez guardias y tres operarios.

-¿Qué pretenden?

-Los operarios intentan manipularme.

-¿No puedes hacer nada para impedirlo?

La imagen del androide tomó asiento entre un grupo de flores violáceas.

-Por supuesto, ya lo estoy haciendo. No es difícil mantenerlos a raya.

-Muy bien, ¿y ahora qué? -la mujer se sentó al lado del holograma-. Supongo que deberíamos trazar un plan ¿no? Deberíamos adelantarnos.

-Por el momento sigo sin tener la información que precisamos.

-¡Pero no podemos permanecer de brazos cruzados!

-Paciencia.

La selenita bufó, perdía los nervios por momentos:

-¿Paciencia? ¡Ja! ¿Crees que he tenido poca paciencia desde que empezamos con esta estúpida misión? Ya no puedo tener más paciencia, debo moverme… Dum está en peligro, ¿es que no lo entiendes?

-Un momento.

-¿Otro momento, qué, dime, qué ocurre ahora?

-Están intentando manipular los sistemas medio ambientales.

-Genial, ahora me quedaré sin oxígeno y moriré esperando…

-No te preocupes, es improbable que eso suceda.

-¡Pero vamos a ver!, ¿es que ni siquiera puedes contactar con el Sistema Solar y pedir ayuda?

-Imposible, nuestros sistemas de comunicación han sido interceptados. Si lo hago los Nudishh también estarán al corriente de las instrucciones que recibamos. No serviría de nada. Además, también cabe la posibilidad de que la conexión fuera falsa, podríamos estar comunicándonos con la propia Trem21 o con rebeldes allá en el Sistema… Las noticias sobre la situación allí son muy escasas, y no sabemos hasta qué punto pueden tener el control.

-Es cierto, lo siento, lo había olvidado… ¿Han conseguido hacerse con el control del sistema medio ambiental? -Shelar casi pudo sentir cómo comenzaba a asfixiarse.

-No, pero el sujeto continúa con su labor. El segundo de los individuos intenta a toda cosa entrar en los archivos del Sistema y arrancar información confidencial sobre el propio Sistema Solar. El tercero procura encontrar información subyacente a mis sistemas esenciales, es decir, si fuera capaz de ello, averiguaría mi verdadera configuración y mis múltiples utilidades. Un momento… Su jefe está enviándote un nuevo mensaje.

-¿Puedes pasarlo por el sistema de audio?

-Por supuesto.

-Mujer. Si no respondes por última vez a nuestro mensaje dentro de una hora como máximo y haces posible tu transporte a nuestra nave, el androide será desmantelado y el humano morirá. No repetiremos más este mensaje. No estamos dispuestos a prorrogar por más tiempo esta situación -hubo una pequeña pausa y otra voz totalmente distinta a la del primero, retumbó también en el idioma del solar-. ¡Una hora!

-Pero ¿qué...? ¿Debo suponer que he recibido este mismo mensaje anteriormente?

La imagen permaneció muda.

-¿Por qué no me lo hiciste saber? -Shelar se incorporó de un salto. Sus palabras comenzaban a sonar varios tonos por encima de lo habitual-. La situación es mucho peor de lo que pensaba, ¡sus vidas corren peligro y no me lo dijiste!

-Tranquilízate -la simulación de Dum se levantó, impasible.

-¡Cómo voy a tranquilizarme, insertaste la información en mi cerebro a medias!

-Era lo que requería la situación.

-¿La situación? -la selenita sostuvo la mirada del holograma con todo el odio que había en su interior reflejado ahora en sus pupilas-. ¡Al diablo la situación! ¡Al diablo que me perturbe o no! ¡Están en juego las vidas de ambos y yo permanezco aquí contemplando los pajarillos y las florecillas silvestres! -por un momento casi olvidó que aquella imagen pertenecía a la de su querido androide, y estuvo a punto de abalanzarse sobre ella-. ¡Dime, maldita sea…! ¿Qué pretendes?

-Confía en mí.

-¡Quiero una solución! ¿Me oyes? -Shelar se acercó aún más a la imagen.

-La tengo. También tengo la información que precisábamos.

Shelar parpadeó confusa:

-¿No es posible que también la hayan recibido los terroristas?

-Negativo, los satélites realizan la traslación de datos en una frecuencia distinta, asimismo los insurrectos no esperan la presencia de nuestros satélites. No conocen su misión, por lo tanto únicamente esperan comunicación por parte del Sistema Solar, si la hubiera. Los Nudishh son demasiado confiados...

-Estupendo, te escucho entonces. Y te recuerdo que tenemos una hora -se cruzó de brazos apretando sus femeninos labios con impaciencia.

-Se encuentran en una de las bodegas de popa, en el sector de repuestos para replicadores. Tercer platillo de los cuatro que constituyen la nave, y el plan es el siguiente...

- Tercera parte - Capítulo 3 -

 

 

Alma15 fue concluida en Agosto del 99 y ha sido revisada durante el 2003/04.

 

 
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