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Alma15 - Tercera parte: 'Finalmente (o después de todo…)' - Capítulo 4 Más sobre Pily B.

Dum volvió su asiento de cara al de los humanos:

-... Según el informe registrado por la BB2 en la computadora de nuestra cápsula, detectó un par de naves Ttümül rastreando la zona. La distancia que las separaba de nuestra nave y la propia limitación de los instrumentos Ttümül imposibilitó que la detección se produjera a un tiempo en ambos sentidos. Esto fue lo que hizo que la BB2 tuviera el tiempo suficiente para reprogramar un nuevo plan y ponerlo en práctica de forma inmediata. Hasta el último detalle está insertado aquí anticipándose a su ejecución.

-¿Y cuál fue el plan? -El terrestre se acomodó intrigado. Shelar contemplaba sus manos, mirando al narrador de hito en hito.

-La BB2 lógicamente tomó como prioridad absoluta sacarnos de aquella situación a cualquier precio, y todos sabemos cuál fue ese precio. Únicamente tenía esa posibilidad, debía permanecer a nuestro lado hasta las últimas consecuencias. Estaba programada para ello... El primer paso que dio en pos de nuestro salvamento fue desplegar su dispositivo de ocultación únicamente alrededor de la nave Nudishh, evitando que ésta lo detectase. Entre tanto, se acercó a ella hasta llegar a una distancia mínima y segura sin reportarla ningún tipo de informe. Debía crear una atmósfera de confusión. Con este acercamiento, también consiguió que la nave Nudishh se centrase única y exclusivamente en sus movimientos y fuese incapaz de detectar a las naves espías Ttümül antes del tiempo previsto.

-Eso hubiese imposibilitado llevar a cabo su plan ¿no es así? -Dolf interrumpió sin ánimo de ofender. Entre tanto, Shelar, soltó y volvió a recoger su cabello como si tal cosa.

-Así es. Como pudimos comprobar, la estrategia seguida por la BB2 consiguió provocar la subsiguiente condición de alerta roja en la Trem21, creando un ambiente de caos y confusión a bordo. Este era el único modo de provocar nuestra vertiginosa huida. Debemos pensar que en algún momento la Blackbird2 debió ser detectada por las naves espías Ttümül, pero fuera cuando fuese, éstas no pudieron impedir que sus planes concluyesen positivamente. Por lo tanto, al margen de su detección, mientras concluía su acercamiento hacia la Trem21, lanzó esta cápsula de salvamento situándola tras la retaguardia de la nave Nudishh. Después, debemos especular sobre cuándo ocurrió todo, ya que sólo contamos con el registro del informe anticipado.

-Lógicamente...

-Debemos suponer entonces que momentos antes de ser destruida, desactivó el dispositivo de ocultación que protegía a la nave Nudishh y efectuó nuestros transportes a bordo de la cápsula. Finalmente debió enviarles el mensaje que tenía previsto, ínfimamente retardado. Este mensaje llegó a la Trem21 cuando la BB2 ya había explosionado.

-¿Cómo lo sabes?

-Este detalle sí está registrado. Lo había previsto así.

-Entiendo. ¿Qué les contó exactamente?

-Simplemente les avisó del peligro que también a ellos les acechaba dándoles la oportunidad de actuar antes de ser atacados. Esto, lógicamente, también nos beneficiaba puesto que si la Trem21 hubiese sido destruida antes de tener tiempo de defenderse, nosotros habríamos volado junto a ellos. Por otra parte, el cerebro de la BB2 intentó darles una explicación verosímil de nuestro reciente transporte "supuestamente" a bordo de sí misma.

-Entiendo... -Dolf se pasó una mano por la frente, el final de la historia no le agradaba lo más mínimo -... y supongo que les explicaría que sus órdenes eran impedir que se saliesen con la suya y que debía hacerlo a toda costa ¿no?

-Así es. No les explicó las razones por las cuales sabía anticipadamente que ella misma iba a ser destruida, pero sí les comunicó su deber de sacrificarnos transportándonos a bordo e impidiendo de ese modo que finalmente consiguieran su objetivo. El mensaje debió ser interpretado como... Al Sistema lo que es del Sistema.

-Muy aguda...

-Por supuesto. La nave Nudishh se vio obligada a poner manos a la obra después de la recepción del mensaje y la ulterior explosión. A continuación debió verificar la presencia de las naves espías al igual que éstas, la presencia de una segunda nave en este caso Nudishh... la verdad es que esto siguen siendo suposiciones, pero debemos pensar que siguiendo el procedimiento habitual antes de atacar, los Nudishh intentaron llevar a cabo algún tipo de comunicación, y conociendo a los Ttümül, sabemos perfectamente que el intento debió ser en vano... El final ya lo conocéis, se abrió el fuego y ambas naves Ttümül, al ser inferiores en armamento, lógicamente encontraron su final.

-¿Entonces, ahora nos hayamos prácticamente pegados al casco de la nave Nudishh, y éstos no saben nada…? - Shelar permaneció unos instantes con la boca muy abierta. Definitivamente, la selenita estaba viva.

-Así es. Gracias al sistema de ocultación de la cápsula.

-¿Y ahora qué haremos?

-Esperar.

-¿Esperar? -la mujer se levantó prácticamente de un salto. Dolf permaneció mudo, el reciente estado de excitación de Shelar le dejó sin palabras.

-Así es. La Trem21 ya no tiene nada que hacer aquí. No tardará demasiado en retirarse e ir en busca de Alma15, dejándonos libres. Sólo entonces podremos enviar un mensaje al Sistema pidiéndoles ayuda y suministrarles al mismo tiempo la escasa información que hemos obtenido. Es imprescindible que sepan antes de la inminente llegada de la nave Nudishh, que éstos, conocen el paradero de Alma15...

G23 volvió a intervenir:

-Si no lo saben ya ¿no es cierto?

-Eso es. Llevamos tanto tiempo sin recibir noticias del Sistema que estamos suponiendo que todo sigue exactamente igual. De todos modos, debemos hacer que la información les llegue lo antes posible, quizá la Trem21 contacte con otras naves pidiendo refuerzos -Dum despachó su flequillo lejos de su frente-. Deben proteger a Alma15 ahora más que nunca. Es necesario extraer todos los datos, y por medio de éstos deducir quién está realmente detrás del asesinato del gobernador. Para ello sólo contamos con el obsequio del Sistema y las pistas que puedan darnos los impulsos neuronales captados por éste. Además de la secuencia de los hechos, claro está...

El trío permaneció en riguroso silencio durante varios minutos. G23 repasó mentalmente todo lo que había ocurrido desde su salida del planeta Mimet, y por más que lo intentaba, no conseguía asimilar el drástico final:

-¿Por qué ha tenido que ser así? No puedo creer que una nave como la nuestra haya sido destruida... -Dolf no pudo evitar sentir cierta compasión por la nave ccapitaliense-. Tanto trabajo, tanto esfuerzo...

La selenita interrumpió insensiblemente la argumentación de su compañero:

-Yo tampoco, Dum. ¿Cómo es posible, no era tan maravillosa? ¿Por qué no se defendió de otro modo?

-Cuando creímos ser atacados por los miméticos me pediste que te informase acerca del aprovisionamiento armamentístico de la nave. Querías saber si era posible efectuar un ataque por parte de nuestra nave en caso de ser necesario. Creo recordar que en aquella ocasión dejé bien claro que la Blackbird2 no contaba con armamento de ningún tipo. Su escudo era su única defensa ante un ataque exterior, y en esta última ocasión, el escudo... se lo dejó prestado a la Trem21 para protegernos a todos. Por lo tanto no entiendo muy bien a qué viene esa pregunta, Shelar.

La selenita contempló estupefacta al androide. Tanto G23 como Dum, clavaron su atención en la figura femenina.

-¿Y ahora qué ocurre? -Shelar se sentía intimidada.

-¿Qué ocurrió a bordo de la Trem21?

-¿De qué estás hablando? -Shelar contestó al de la Tierra ceñuda.

-Estoy hablando de tu desmayo. ¿Qué te ocurrió…?. ¿Y a qué viene ahora ese olvido?, ¿porque lo habías olvidado, no es cierto? ¿O es que no eres capaz de reconocer el buen trabajo realizado por nuestra nave? Nos ha salvado ¿sabes? -Dolf temió que la ineptitud se hubiese vuelto a abrir paso en el cerebro selenita-. ¿Se puede saber qué te sucede?

La mujer permaneció en silencio, pensativa.

Aparentemente volvía a ser ella, de hecho, lo era. Y ahora estaba preocupada, muy preocupada.

-No lo sé.

Sus dos compañeros la observaron mientras ésta se dirigía lentamente fuera del habitáculo. Antes de desaparecer se volvió apesadumbrada:

-Supongo que son los efectos secundarios del sueño amniótico... -los dos hombres permanecieron en silencio-… veámosles el lado bueno -se encogió de hombros y sonrió con desgana-. Puedo decir honestamente que he dejado de fumar… -Y salió de allí definitivamente.

Ni Dum ni G23 hicieron comentario alguno. Estaba claro que sus últimas palabras habían intentado ser una broma; el tabaco ya no creaba adicción.

 

***

 

Como habían pronosticado, la Trem21 se dirigió presurosa rumbo a Capella, y tras su partida, el trío del Sistema envió un mensaje de SOS. A las pocas horas la cápsula de salvamento de la BB2 fue recogida por una nave mimética, pues era el planeta más cercano, y sus habitantes reincorporados a la tripulación de la misma nave. Abordo, la estancia resultó bastante rigurosa: La raza mimética empleó en todo momento el mismo galimatías como presunto lenguaje, puesto que el programa de comunicación aún no había sido concluido. Afortunadamente, el viaje a Capella duró menos de lo esperado.

 

***

 

Dolf se sentía algo incómodo. Llevaban un día entero en aquel planeta y no había podido volver a ver a sus compañeros, ni comunicarse con ellos de ningún modo. ¡No era justo! Por si fuera poco, los habitantes del planeta se mantenían demasiado al margen, y eso le ponía aún más nervioso… Sus pensamientos se vieron interrumpidos en el momento en que la pantalla de holovisión se encendió y un extraño personaje emergió de ella comunicándose en un perfecto idioma solar.

-Bienvenido de nuevo -Dolf se reincorporó en la aerocama, observando atentamente a aquel sujeto de pulcra cabellera rojiza. Al igual que la imagen que vio de Amaltea, éste también lucía un único cuerno en el lado diestro de su cráneo.

-Gracias.

-Por favor, prepárese para acudir a su cita.

-¿Mi cita?

-Por supuesto -El andrógino ser de apariencia humano-caprina sonrió afablemente-. Los tres solares deben personarse ante Amaltea y Alma15.

El corazón del ingeniero dio un par de vuelcos:

-¿De cuánto tiempo dispongo?

-Del indispensable -la imagen desapareció sin previo aviso, dejando boquiabierto al atónito terrestre.

Sin pensarlo dos veces, Dolf se dispuso entonces a recibir una ducha ultrasónica. Sería cuestión de segundos. Mientras tanto, repasó sus extravagantes sueños, porque había vuelto a tenerlos… Aquél mismo que tuvo en su última conexión al INA. "¿Estaré volviéndome loco? Es posible... Tanto tiempo fuera y acompañado por semejantes individuos..." -Enseguida se sintió mal. No era justo pensar así de sus... ¿amigos? Pero volviendo sobre sus cavilaciones, ¿qué podía significar su sueño? ¿Aquellas acrobacias realizadas en el medio interestelar por un pequeño número de hombres mecánicos? ¿Y su angustioso final? "Algo funciona mal. Definitivamente algo funciona mal en el INA..." No obstante la aflicción quiso dominarle demasiado tarde. La ducha ultrasónica había concluido y desde hacía unos momentos, sin saber muy bien cómo, se hallaba vestido y preparado para su cita.

 

***

 

Ya fuera de su alojamiento transitorio no hizo uso de ninguna sala de tele-transporte. En aquel planeta no debían utilizar aquel sofisticado invento... Por lo tanto, fue acompañado en una pequeña aeronave por un par de capellanos muy similares al sujeto que acababa de comunicarse con él, excepto por el tono albino de sus cabelleras. Afortunadamente, las entidades alienígenas no presentaban el tamaño que, vaticinaba, debía tener su sacerdotisa. Dejando a un lado la imagen grabada en su cabeza del holograma interactivo, constató las medidas de la tutora de Alma15 asomándose por uno de los múltiples ventanales de la aeronave. Continuaban volando a través del modesto palacio denominado por los habitantes del planeta como palacio-ciudad Amaltea: una enorme estructura compuesta de descomunales corredores flanqueados a ambos lados por gigantescas salas inusitadamente vacías. Aquella era la casita de la dama...

...Pero rehusó perder el tiempo en detalles que no ayudaban en nada a la misión. Volvió a situarse en uno de los asientos centrales, y a pesar de no poder apartar la mirada de las espaldas alienígenas, en tanto estos permanecían a los controles del aparato, su atención no volvió a verse afectada. Repasó punto por punto todo lo que había acontecido dado que debía estar preparado. Lo que quedaba por venir, podía ser lo peor.

 

La nave descendió minutos más tarde junto a una puerta que armonizaba perfectamente con el resto de la extravagante morada. A diferencia del resto, ésta se hallaba cerrada. Una vez fuera del inusual medio de locomoción los dos capellanos pasaron a cubrir la retaguardia del humano en riguroso silencio, dejando que sólo él cobrase protagonismo. G23 les sonrió tímidamente, su cerebro comenzaba a enredarse, pero aun así, no se atrevió a preguntar dónde estaba el dúo selenita por miedo a hacer el ridículo.

Las puertas comenzaron a abrirse lentamente despejando una pequeña duda; no iban a esperar a la llegada de sus dos compañeros. Estaba claro que debía penetrar solo en aquella sala, y antes de hacerlo, estiró su traje perlado respirando hondo varias veces seguidas.

...Al otro lado, la escena era la viva imagen del holograma interactivo. El número de gente congregada también debía ser similar, pero en esta ocasión, sí pudo contemplar las caras de la multitud semi-caprina volviéndose hacia él mientras le abrían paso respetuosamente. De extremo a extremo, la sala quedó dividida en dos formándose un amplio pasillo en el centro de la misma. Antes de ponerse en marcha, Dolf forzó la vista intentando ver más allá: sobre el familiar estrado en forma de media luna, permanecía a la espera una enorme criatura. Sí, a pesar de la distancia, la estatura y el majestuoso porte de la sacerdotisa continuaban siendo realmente impresionantes... Y a ambos lados de la figura, dos seres ineludiblemente apocados y de distinta complexión: un humano y un Nudishh, debían ser los máximos responsables de la misión en sus respectivos sistemas. Tras ellos, la ciclópea pantalla, pero ante ella... Alma15 permanecía ¿apagada?

Alrededor de la soberana un aura de bruma luminosa manifestó sus nuevos deseos, y obedeciendo de inmediato a las órdenes recibidas bajo hipnosis, G23 caminó seguido de sus dos asistenses, inclusive cuando a los pocos pasos las baldosas comenzaron a deslizarse transportándoles bajo la mirada atenta del público. Mientras avanzaban de una forma tan inusual, el joven Dolf no pudo apartar su atención de la imagen divina: las vestiduras de ésta parecieron detectar su curiosidad; los brillos y fenómenos holográficos que componían su túnica se hondearon al viento, un viento que en realidad no existía...

Y casi en un abrir y cerrar de ojos estuvieron bajo el estrado. El recién llegado alzó su mirada contemplando a Amaltea, esta vez de cerca, tan de cerca...

Entre tanto, el nebuloso cetro atrapado por la enorme pezuña de la fémina, comenzó a golpear el estrado una y otra vez. Sin perder un minuto y una vez recibida la mirada del humano, el alienígena mitad mujer mitad cabra había comenzado a efectuar el saludo característico de su raza, dándole personalmente la bienvenida. Por lo tanto cuando hubo finalizado los toques protocolarios, continuó pausadamente realizando su habitual reverencia real; se dobló dejando que su vívido cabello azulado se precipitase al vacío, mientras cubría casi por completo su único cuerno.

Dolf contempló cada uno de sus movimientos asombrado. La exótica belleza de la "giganta" le dejó prácticamente sin respiración. La presencia humano-caprina le había hechizado...

Una vez finalizado su saludo, Amaltea clavó sus ojos azabache en los del pobre terrestre, y aunque se mantenían a una considerable distancia, el corazón de Dolf se encogió sobre sí mismo. Éste cayó en la cuenta e hizo lo que se esperaba de él; una improvisada reverencia a modo de saludo.

Después, llegó el turno de los pequeños individuos que acompañaban a la semidiosa. El que G23 supuso sería el director de la misión en el Sistema Solar, un ccapitaliense alopécico y de formidable constitución, le dio la bienvenida asintiendo únicamente con la cabeza, mientras una sonrisa cargada de complicidad asomaba en sus espléndidos labios. G23 le contestó del mismo modo. Después le llegó el turno al ciudadano de Nud. Ése pasó los dedos de su mano derecha por la frente, al mismo tiempo que movía afirmativamente y de forma dispar el único par de antenas que poseía. El humano se inclinó devolviéndole el saludo. Tampoco sabía de quién se trataba. Su cara no armonizaba con ninguna de las imágenes mostradas en el vídeo-informe, por lo tanto, supuso que las presentaciones vendrían más tarde, cuando estuvieran todos.

Una vez terminaron los saludos de rigor, Dolf no supo qué hacer, así que observó desde allí abajo todo su entorno, lanzando de vez en cuando tímidas miradas a la soberana del planeta. Entonces,fue cuando chocó con algo que le obligó a dejar caer sus hombros con desánimo: Alma15. Allí continuaba, impasible, frente a él y justo detrás del trío, recordándole que en realidad era ella la protagonista principal, la estrella del show, y el resto de los acontecimientos y personajes eran simplemente circunstanciales.

La multitud a sus espaldas volvió a cerrar filas. G23 observó desapasionadamente, hasta que dio con la figura de Dum. En realidad debía haber estado presente en todo momento, -"Lógico. ¿Desde cuándo una máquina llega tarde a una cita?" -pero la obcecación de sus sentidos le obligaron a omitir su presencia.

El androide se acercó hasta él, perseguido por dos capellanos de verdes cabelleras. El de la Tierra miró entonces inquieto en derredor suyo, y cayó en la cuenta; Shelar aún no había llegado. "Apuesto cualquier cosa a que aparece con un traje de noche... ¡Esta mujer no cambia!" Sonrió para sí.

Entre tanto, Amaltea levantó su hocico olisqueando misteriosamente el aire y enseguida realizó una singular seña con una de sus pezuñas. El dúo solar fue colocado por sus asistentes en un par de plataformas elevadoras. Así accedieron al estrado, y fueron a situarse en uno de sus extremos. El trío racial permaneció en el centro del mismo sin prestarles mayor atención.

Dolf se pegó al androide dispuesto a preguntarle qué sucedía, pero éste se negó a prestarle atención visual, indicó al de la Tierra que mirase al otro lado sin dirigirle la palabra. Dolf comprobó entonces que se había formado un nuevo pasillo.

La misma operación efectuada anteriormente se estaba llevando a cabo para que la mujer cubriese lo antes posible la distancia que había entre un extremo y otro de la sala. Al fin había hecho su aparición. Pero la pantalla de ciclópeas dimensiones no esperó a que la selenita llegase hasta allí. Sin previas instrucciones, se dividió en varias secciones y comenzó a emitir un sinnúmero de imágenes a un mismo tiempo. En ellas, se reflejaba lo que estaba ocurriendo en tiempo real.

G23 se visualizó a sí mismo secundado por los dos capellanos y no pudo evitar ruborizarse. La imagen hizo lo mismo. A su lado, el rostro de Dummy, también con las sombras de sus dos asistentes a la espalda, lógicamente permanecía impávido. Más allá del muñeco se encontraba el solemne rostro de Amaltea y bajo su imagen, el supremo dirigente del Sistema Solar y el del Sistema Bi-estrellas AA, que esperaban como hacía el resto con expresiones indescriptibles. Dos huecos más se abrieron paso en la pantalla, en uno de ellos, Alma15 se mostró sin dar aún señales de vida... El otro debía ser para la recién llegada.

Cuando por fin pudo omitir su propia imagen en la hermosa pantalla, el ingeniero vislumbró a la selenita deslizándose a través de la estancia secundada por dos individuos de cabellera violácea, idénticos al resto de sus homónimos.

G23 observó la figura de la mujer mientras ésta se acercaba hacia ellos, y su sorpresa fue en aumento cuando descubrió que no se mostraba tan radiante como él pensaba que lo haría. Después recapacitó... Era de entender, el cansancio también había hecho mella en su persona.

"Selene" fue escoltada hasta el estrado pero en su caso no hubo de esperar. Ni siquiera recibió anticipadamente el saludo del trío racial. Fue inmediatamente elevada del mismo modo que había ocurrido con sus compañeros, cuando la muchedumbre aún no había tenido tiempo de formar una sola masa tras ella.

Pasó de la plataforma al estrado rápidamente. Su rostro no manifestó ninguna emoción, y continuó del mismo modo aun cuando visualizó a sus dos compañeros, aunque eso sí, rápidamente se dispuso a ir a su lado.

G23 miró de reojo a los tres dirigentes de aquella asamblea, e inusualmente, Amaltea le devolvió su mirada. En ella, por primera vez se manifestó una emoción: Pesar, y sin perder más tiempo levantó el cetro al mismo tiempo que la corona estelar incrustada en el suelo comenzaba a emitir cegadores destellos. La voz de Amaltea retumbó a continuación en su propio idioma, envolviendo toda la sala. Su inesperada voz de barítono dejó escapar un sinnúmero de incoherencias acompasadas por chillidos semi-animales, y al mismo tiempo que esto sucedía, los asistentes de la selenita pasaron de su retaguardia a interceptar su camino. Dolf no comprendía lo que estaba pasando.

-¡Apresen al asesino de Random! -Esta vez la cabra acuñaba el mensaje en el idioma del Sistema, y más tarde lo hizo en el del planeta Nud.

Entre tanto Shelar había sido interceptada por el resto de los asistentes al mismo tiempo que un cuarteto de guardias del Sistema Solar salía de entre las sombras. G23 intentó ir en su defensa, pero Dum le retuvo.

-¿Qué está ocurriendo? -Dolf comprendió perfectamente que era el único que no entendía absolutamente nada. Dum le dirigió una mirada vacía y tiró de él aún con más fuerza.

La mujer no intentó escapar en ningún momento, aun así, el sexteto de asistentes capellano formó un círculo entorno a ella y a los guardias del Sistema, impidiendo una posible huida.

Shelar contempló tranquilamente a los militares cuando éstos la tomaron de ambos brazos colocándola un anillo de luz en ambos pulgares. Sus tobillos también se vieron inmovilizados una vez fue activado el código de seguridad.

-¿Pero qué sucede? ¡Están cometiendo un grave error! -G23 gritó con todas sus fuerzas.

Y mientras éste se desgañitaba, los sentidos de la selenita estaban a años luz de allí. Únicamente sus ojos parecían continuar con vida, moviéndose constantemente de un lado a otro, sin desistir hasta encontrar lo que buscaban: La brillante chapa que pendía de los enlutados uniformes militares, exhibiendo dos líneas sinuosas vagamente familiares... éstas poco a poco iban cobrando significado.

Shelar permaneció tranquila, más sosegada de lo que jamás había estado. Ahora entendía todo, nunca lo soñó… y por segunda vez estaba siendo detenida por guardias del Sistema Solar.

- Cuarta parte - Penúltimo Capítulo -

 

 

Alma15 fue concluida en Agosto del 99 y ha sido revisada durante el 2003/04.

 

 
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