| Dum volvió su asiento
de cara al de los humanos:
-... Según el informe registrado por
la BB2 en la computadora de nuestra cápsula, detectó
un par de naves Ttümül rastreando la zona. La distancia
que las separaba de nuestra nave y la propia limitación
de los instrumentos Ttümül imposibilitó que la detección
se produjera a un tiempo en ambos sentidos. Esto fue
lo que hizo que la BB2 tuviera el tiempo suficiente
para reprogramar un nuevo plan y ponerlo en práctica
de forma inmediata. Hasta el último detalle está insertado
aquí anticipándose a su ejecución.
-¿Y cuál fue el plan? -El terrestre
se acomodó intrigado. Shelar contemplaba sus manos,
mirando al narrador de hito en hito.
-La BB2 lógicamente tomó como prioridad
absoluta sacarnos de aquella situación a cualquier precio,
y todos sabemos cuál fue ese precio. Únicamente tenía
esa posibilidad, debía permanecer a nuestro lado hasta
las últimas consecuencias. Estaba programada para ello...
El primer paso que dio en pos de nuestro salvamento
fue desplegar su dispositivo de ocultación únicamente
alrededor de la nave Nudishh, evitando que ésta lo detectase.
Entre tanto, se acercó a ella hasta llegar a una distancia
mínima y segura sin reportarla ningún tipo de informe.
Debía crear una atmósfera de confusión. Con este acercamiento,
también consiguió que la nave Nudishh se centrase única
y exclusivamente en sus movimientos y fuese incapaz
de detectar a las naves espías Ttümül antes del tiempo
previsto.
-Eso hubiese imposibilitado llevar
a cabo su plan ¿no es así? -Dolf interrumpió sin ánimo
de ofender. Entre tanto, Shelar, soltó y volvió a recoger
su cabello como si tal cosa.
-Así es. Como pudimos comprobar, la
estrategia seguida por la BB2 consiguió provocar la
subsiguiente condición de alerta roja en la Trem21,
creando un ambiente de caos y confusión a bordo. Este
era el único modo de provocar nuestra vertiginosa huida.
Debemos pensar que en algún momento la Blackbird2 debió
ser detectada por las naves espías Ttümül, pero fuera
cuando fuese, éstas no pudieron impedir que sus planes
concluyesen positivamente. Por lo tanto, al margen de
su detección, mientras concluía su acercamiento hacia
la Trem21, lanzó esta cápsula de salvamento situándola
tras la retaguardia de la nave Nudishh. Después, debemos
especular sobre cuándo ocurrió todo, ya que sólo contamos
con el registro del informe anticipado.
-Lógicamente...
-Debemos suponer entonces que momentos
antes de ser destruida, desactivó el dispositivo de
ocultación que protegía a la nave Nudishh y efectuó
nuestros transportes a bordo de la cápsula. Finalmente
debió enviarles el mensaje que tenía previsto, ínfimamente
retardado. Este mensaje llegó a la Trem21 cuando la
BB2 ya había explosionado.
-¿Cómo lo sabes?
-Este detalle sí está registrado. Lo
había previsto así.
-Entiendo. ¿Qué les contó exactamente?
-Simplemente les avisó del peligro
que también a ellos les acechaba dándoles la oportunidad
de actuar antes de ser atacados. Esto, lógicamente,
también nos beneficiaba puesto que si la Trem21 hubiese
sido destruida antes de tener tiempo de defenderse,
nosotros habríamos volado junto a ellos. Por otra parte,
el cerebro de la BB2 intentó darles una explicación
verosímil de nuestro reciente transporte "supuestamente"
a bordo de sí misma.
-Entiendo... -Dolf se pasó una mano
por la frente, el final de la historia no le agradaba
lo más mínimo -... y supongo que les explicaría que
sus órdenes eran impedir que se saliesen con la suya
y que debía hacerlo a toda costa ¿no?
-Así es. No les explicó las razones
por las cuales sabía anticipadamente que ella misma
iba a ser destruida, pero sí les comunicó su deber de
sacrificarnos transportándonos a bordo e impidiendo
de ese modo que finalmente consiguieran su objetivo.
El mensaje debió ser interpretado como... Al Sistema
lo que es del Sistema.
-Muy aguda...
-Por supuesto. La nave Nudishh se vio
obligada a poner manos a la obra después de la recepción
del mensaje y la ulterior explosión. A continuación
debió verificar la presencia de las naves espías al
igual que éstas, la presencia de una segunda nave en
este caso Nudishh... la verdad es que esto siguen siendo
suposiciones, pero debemos pensar que siguiendo el procedimiento
habitual antes de atacar, los Nudishh intentaron llevar
a cabo algún tipo de comunicación, y conociendo a los
Ttümül, sabemos perfectamente que el intento debió ser
en vano... El final ya lo conocéis, se abrió el fuego
y ambas naves Ttümül, al ser inferiores en armamento,
lógicamente encontraron su final.
-¿Entonces, ahora nos hayamos prácticamente
pegados al casco de la nave Nudishh, y éstos no saben
nada…? - Shelar permaneció unos instantes con la boca
muy abierta. Definitivamente, la selenita estaba viva.
-Así es. Gracias al sistema de ocultación
de la cápsula.
-¿Y ahora qué haremos?
-Esperar.
-¿Esperar? -la mujer se levantó prácticamente
de un salto. Dolf permaneció mudo, el reciente estado
de excitación de Shelar le dejó sin palabras.
-Así es. La Trem21 ya no tiene nada
que hacer aquí. No tardará demasiado en retirarse e
ir en busca de Alma15, dejándonos libres. Sólo entonces
podremos enviar un mensaje al Sistema pidiéndoles ayuda
y suministrarles al mismo tiempo la escasa información
que hemos obtenido. Es imprescindible que sepan antes
de la inminente llegada de la nave Nudishh, que éstos,
conocen el paradero de Alma15...
G23 volvió a intervenir:
-Si no lo saben ya ¿no es cierto?
-Eso es. Llevamos tanto tiempo sin
recibir noticias del Sistema que estamos suponiendo
que todo sigue exactamente igual. De todos modos, debemos
hacer que la información les llegue lo antes posible,
quizá la Trem21 contacte con otras naves pidiendo refuerzos
-Dum despachó su flequillo lejos de su frente-. Deben
proteger a Alma15 ahora más que nunca. Es necesario
extraer todos los datos, y por medio de éstos deducir
quién está realmente detrás del asesinato del gobernador.
Para ello sólo contamos con el obsequio del Sistema
y las pistas que puedan darnos los impulsos neuronales
captados por éste. Además de la secuencia de los hechos,
claro está...
El trío permaneció en riguroso silencio
durante varios minutos. G23 repasó mentalmente todo
lo que había ocurrido desde su salida del planeta Mimet,
y por más que lo intentaba, no conseguía asimilar el
drástico final:
-¿Por qué ha tenido que ser así? No
puedo creer que una nave como la nuestra haya sido destruida...
-Dolf no pudo evitar sentir cierta compasión por la
nave ccapitaliense-. Tanto trabajo, tanto esfuerzo...
La selenita interrumpió insensiblemente
la argumentación de su compañero:
-Yo tampoco, Dum. ¿Cómo es posible,
no era tan maravillosa? ¿Por qué no se defendió de otro
modo?
-Cuando creímos ser atacados por los
miméticos me pediste que te informase acerca del aprovisionamiento
armamentístico de la nave. Querías saber si era posible
efectuar un ataque por parte de nuestra nave en caso
de ser necesario. Creo recordar que en aquella
ocasión dejé bien claro que la Blackbird2 no contaba
con armamento de ningún tipo. Su escudo era su única
defensa ante un ataque exterior, y en esta última ocasión,
el escudo... se lo dejó prestado a la Trem21 para protegernos
a todos. Por lo tanto no entiendo muy bien a qué viene
esa pregunta, Shelar.
La selenita contempló estupefacta al
androide. Tanto G23 como Dum, clavaron su atención en
la figura femenina.
-¿Y ahora qué ocurre? -Shelar se sentía
intimidada.
-¿Qué ocurrió a bordo de la Trem21?
-¿De qué estás hablando? -Shelar contestó
al de la Tierra ceñuda.
-Estoy hablando de tu desmayo. ¿Qué
te ocurrió…?. ¿Y a qué viene ahora ese olvido?, ¿porque
lo habías olvidado, no es cierto? ¿O es que no eres
capaz de reconocer el buen trabajo realizado por nuestra
nave? Nos ha salvado ¿sabes? -Dolf temió que la ineptitud
se hubiese vuelto a abrir paso en el cerebro selenita-.
¿Se puede saber qué te sucede?
La mujer permaneció en silencio, pensativa.
Aparentemente volvía a ser ella, de
hecho, lo era. Y ahora estaba preocupada, muy preocupada.
-No lo sé.
Sus dos compañeros la observaron mientras
ésta se dirigía lentamente fuera del habitáculo. Antes
de desaparecer se volvió apesadumbrada:
-Supongo que son los efectos secundarios
del sueño amniótico... -los dos hombres permanecieron
en silencio-… veámosles el lado bueno -se encogió de
hombros y sonrió con desgana-. Puedo decir honestamente
que he dejado de fumar… -Y salió de allí definitivamente.
Ni Dum ni G23 hicieron comentario alguno.
Estaba claro que sus últimas palabras habían intentado
ser una broma; el tabaco ya no creaba adicción.
***
Como habían pronosticado, la Trem21
se dirigió presurosa rumbo a Capella, y tras su partida,
el trío del Sistema envió un mensaje de SOS. A las pocas
horas la cápsula de salvamento de la BB2 fue recogida
por una nave mimética, pues era el planeta más cercano,
y sus habitantes reincorporados a la tripulación de
la misma nave. Abordo, la estancia resultó bastante
rigurosa: La raza mimética empleó en todo momento el
mismo galimatías como presunto lenguaje, puesto que
el programa de comunicación aún no había sido concluido.
Afortunadamente, el viaje a Capella duró menos de lo
esperado.
***
Dolf se sentía algo incómodo. Llevaban
un día entero en aquel planeta y no había podido volver
a ver a sus compañeros, ni comunicarse con ellos de
ningún modo. ¡No era justo! Por si fuera poco, los habitantes
del planeta se mantenían demasiado al margen, y eso
le ponía aún más nervioso… Sus pensamientos se vieron
interrumpidos en el momento en que la pantalla de holovisión
se encendió y un extraño personaje emergió de ella comunicándose
en un perfecto idioma solar.
-Bienvenido de nuevo -Dolf se reincorporó
en la aerocama, observando atentamente a aquel sujeto
de pulcra cabellera rojiza. Al igual que la imagen que
vio de Amaltea, éste también lucía un único cuerno en
el lado diestro de su cráneo.
-Gracias.
-Por favor, prepárese para acudir a
su cita.
-¿Mi cita?
-Por supuesto -El andrógino ser de
apariencia humano-caprina sonrió afablemente-. Los tres
solares deben personarse ante Amaltea y Alma15.
El corazón del ingeniero dio un par
de vuelcos:
-¿De cuánto tiempo dispongo?
-Del indispensable -la imagen desapareció
sin previo aviso, dejando boquiabierto al atónito terrestre.
Sin pensarlo dos veces, Dolf se dispuso
entonces a recibir una ducha ultrasónica. Sería cuestión
de segundos. Mientras tanto, repasó sus extravagantes
sueños, porque había vuelto a tenerlos… Aquél mismo
que tuvo en su última conexión al INA. "¿Estaré volviéndome
loco? Es posible... Tanto tiempo fuera y acompañado
por semejantes individuos..." -Enseguida se sintió
mal. No era justo pensar así de sus... ¿amigos? Pero
volviendo sobre sus cavilaciones, ¿qué podía significar
su sueño? ¿Aquellas acrobacias realizadas en el medio
interestelar por un pequeño número de hombres mecánicos?
¿Y su angustioso final? "Algo funciona mal. Definitivamente
algo funciona mal en el INA..." No obstante la aflicción
quiso dominarle demasiado tarde. La ducha ultrasónica
había concluido y desde hacía unos momentos, sin saber
muy bien cómo, se hallaba vestido y preparado para su
cita.
***
Ya fuera de su alojamiento transitorio
no hizo uso de ninguna sala de tele-transporte. En aquel
planeta no debían utilizar aquel sofisticado invento...
Por lo tanto, fue acompañado en una pequeña aeronave
por un par de capellanos muy similares al sujeto que
acababa de comunicarse con él, excepto por el tono albino
de sus cabelleras. Afortunadamente, las entidades alienígenas
no presentaban el tamaño que, vaticinaba, debía tener
su sacerdotisa. Dejando a un lado la imagen grabada
en su cabeza del holograma interactivo, constató las
medidas de la tutora de Alma15 asomándose por uno de
los múltiples ventanales de la aeronave. Continuaban
volando a través del modesto palacio denominado por
los habitantes del planeta como palacio-ciudad Amaltea:
una enorme estructura compuesta de descomunales corredores
flanqueados a ambos lados por gigantescas salas inusitadamente
vacías. Aquella era la casita de la dama...
...Pero rehusó perder el tiempo en
detalles que no ayudaban en nada a la misión. Volvió
a situarse en uno de los asientos centrales, y a pesar
de no poder apartar la mirada de las espaldas alienígenas,
en tanto estos permanecían a los controles del aparato,
su atención no volvió a verse afectada. Repasó punto
por punto todo lo que había acontecido dado que debía
estar preparado. Lo que quedaba por venir, podía ser
lo peor.
La nave descendió minutos más tarde
junto a una puerta que armonizaba perfectamente con
el resto de la extravagante morada. A diferencia del
resto, ésta se hallaba cerrada. Una vez fuera del inusual
medio de locomoción los dos capellanos pasaron a cubrir
la retaguardia del humano en riguroso silencio, dejando
que sólo él cobrase protagonismo. G23 les sonrió tímidamente,
su cerebro comenzaba a enredarse, pero aun así, no se
atrevió a preguntar dónde estaba el dúo selenita por
miedo a hacer el ridículo.
Las puertas comenzaron a abrirse lentamente
despejando una pequeña duda; no iban a esperar a la
llegada de sus dos compañeros. Estaba claro que debía
penetrar solo en aquella sala, y antes de hacerlo, estiró
su traje perlado respirando hondo varias veces seguidas.
...Al otro lado, la escena era la viva
imagen del holograma interactivo. El número de gente
congregada también debía ser similar, pero en esta ocasión,
sí pudo contemplar las caras de la multitud semi-caprina
volviéndose hacia él mientras le abrían paso respetuosamente.
De extremo a extremo, la sala quedó dividida en dos
formándose un amplio pasillo en el centro de la misma.
Antes de ponerse en marcha, Dolf forzó la vista intentando
ver más allá: sobre el familiar estrado en forma de
media luna, permanecía a la espera una enorme criatura.
Sí, a pesar de la distancia, la estatura y el majestuoso
porte de la sacerdotisa continuaban siendo realmente
impresionantes... Y a ambos lados de la figura, dos
seres ineludiblemente apocados y de distinta complexión:
un humano y un Nudishh, debían ser los máximos responsables
de la misión en sus respectivos sistemas. Tras ellos,
la ciclópea pantalla, pero ante ella... Alma15 permanecía
¿apagada?
Alrededor de la soberana un aura de
bruma luminosa manifestó sus nuevos deseos, y obedeciendo
de inmediato a las órdenes recibidas bajo hipnosis,
G23 caminó seguido de sus dos asistenses, inclusive
cuando a los pocos pasos las baldosas comenzaron a deslizarse
transportándoles bajo la mirada atenta del público.
Mientras avanzaban de una forma tan inusual, el joven
Dolf no pudo apartar su atención de la imagen divina:
las vestiduras de ésta parecieron detectar su curiosidad;
los brillos y fenómenos holográficos que componían su
túnica se hondearon al viento, un viento que en realidad
no existía...
Y casi en un abrir y cerrar de ojos
estuvieron bajo el estrado. El recién llegado alzó su
mirada contemplando a Amaltea, esta vez de cerca, tan
de cerca...
Entre tanto, el nebuloso cetro atrapado
por la enorme pezuña de la fémina, comenzó a golpear
el estrado una y otra vez. Sin perder un minuto y una
vez recibida la mirada del humano, el alienígena mitad
mujer mitad cabra había comenzado a efectuar el saludo
característico de su raza, dándole personalmente la
bienvenida. Por lo tanto cuando hubo finalizado los
toques protocolarios, continuó pausadamente realizando
su habitual reverencia real; se dobló dejando que su
vívido cabello azulado se precipitase al vacío, mientras
cubría casi por completo su único cuerno.
Dolf contempló cada uno de sus movimientos
asombrado. La exótica belleza de la "giganta" le dejó
prácticamente sin respiración. La presencia humano-caprina
le había hechizado...
Una vez finalizado su saludo, Amaltea
clavó sus ojos azabache en los del pobre terrestre,
y aunque se mantenían a una considerable distancia,
el corazón de Dolf se encogió sobre sí mismo. Éste cayó
en la cuenta e hizo lo que se esperaba de él; una improvisada
reverencia a modo de saludo.
Después, llegó el turno de los pequeños
individuos que acompañaban a la semidiosa. El que
G23 supuso sería el director de la misión en el Sistema
Solar, un ccapitaliense alopécico y de formidable constitución,
le dio la bienvenida asintiendo únicamente con la cabeza,
mientras una sonrisa cargada de complicidad asomaba
en sus espléndidos labios. G23 le contestó del mismo
modo. Después le llegó el turno al ciudadano de Nud.
Ése pasó los dedos de su mano derecha por la frente,
al mismo tiempo que movía afirmativamente y de forma
dispar el único par de antenas que poseía. El humano
se inclinó devolviéndole el saludo. Tampoco sabía de
quién se trataba. Su cara no armonizaba con ninguna
de las imágenes mostradas en el vídeo-informe, por lo
tanto, supuso que las presentaciones vendrían más tarde,
cuando estuvieran todos.
Una vez terminaron los saludos de rigor,
Dolf no supo qué hacer, así que observó desde allí abajo
todo su entorno, lanzando de vez en cuando tímidas miradas
a la soberana del planeta. Entonces,fue cuando chocó
con algo que le obligó a dejar caer sus hombros con
desánimo: Alma15. Allí continuaba, impasible, frente
a él y justo detrás del trío, recordándole que en realidad
era ella la protagonista principal, la estrella del
show, y el resto de los acontecimientos y personajes
eran simplemente circunstanciales.
La multitud a sus espaldas volvió a
cerrar filas. G23 observó desapasionadamente, hasta
que dio con la figura de Dum. En realidad debía haber
estado presente en todo momento, -"Lógico. ¿Desde
cuándo una máquina llega tarde a una cita?" -pero
la obcecación de sus sentidos le obligaron a omitir
su presencia.
El androide se acercó hasta él, perseguido
por dos capellanos de verdes cabelleras. El de la Tierra
miró entonces inquieto en derredor suyo, y cayó en la
cuenta; Shelar aún no había llegado. "Apuesto cualquier
cosa a que aparece con un traje de noche... ¡Esta mujer
no cambia!" Sonrió para sí.
Entre tanto, Amaltea levantó su hocico
olisqueando misteriosamente el aire y enseguida realizó
una singular seña con una de sus pezuñas. El dúo solar
fue colocado por sus asistentes en un par de plataformas
elevadoras. Así accedieron al estrado, y fueron a situarse
en uno de sus extremos. El trío racial permaneció en
el centro del mismo sin prestarles mayor atención.
Dolf se pegó al androide dispuesto
a preguntarle qué sucedía, pero éste se negó a prestarle
atención visual, indicó al de la Tierra que mirase al
otro lado sin dirigirle la palabra. Dolf comprobó entonces
que se había formado un nuevo pasillo.
La misma operación efectuada anteriormente
se estaba llevando a cabo para que la mujer cubriese
lo antes posible la distancia que había entre un extremo
y otro de la sala. Al fin había hecho su aparición.
Pero la pantalla de ciclópeas dimensiones no esperó
a que la selenita llegase hasta allí. Sin previas instrucciones,
se dividió en varias secciones y comenzó a emitir un
sinnúmero de imágenes a un mismo tiempo. En ellas, se
reflejaba lo que estaba ocurriendo en tiempo real.
G23 se visualizó a sí mismo secundado
por los dos capellanos y no pudo evitar ruborizarse.
La imagen hizo lo mismo. A su lado, el rostro de Dummy,
también con las sombras de sus dos asistentes a la espalda,
lógicamente permanecía impávido. Más allá del muñeco
se encontraba el solemne rostro de Amaltea y bajo su
imagen, el supremo dirigente del Sistema Solar y el
del Sistema Bi-estrellas AA, que esperaban como hacía
el resto con expresiones indescriptibles. Dos huecos
más se abrieron paso en la pantalla, en uno de ellos,
Alma15 se mostró sin dar aún señales de vida... El otro
debía ser para la recién llegada.
Cuando por fin pudo omitir su propia
imagen en la hermosa pantalla, el ingeniero vislumbró
a la selenita deslizándose a través de la estancia secundada
por dos individuos de cabellera violácea, idénticos
al resto de sus homónimos.
G23 observó la figura de la mujer mientras
ésta se acercaba hacia ellos, y su sorpresa fue en aumento
cuando descubrió que no se mostraba tan radiante como
él pensaba que lo haría. Después recapacitó... Era de
entender, el cansancio también había hecho mella en
su persona.
"Selene" fue escoltada hasta el estrado
pero en su caso no hubo de esperar. Ni siquiera recibió
anticipadamente el saludo del trío racial. Fue inmediatamente
elevada del mismo modo que había ocurrido con sus compañeros,
cuando la muchedumbre aún no había tenido tiempo de
formar una sola masa tras ella.
Pasó de la plataforma al estrado rápidamente.
Su rostro no manifestó ninguna emoción, y continuó del
mismo modo aun cuando visualizó a sus dos compañeros,
aunque eso sí, rápidamente se dispuso a ir a su lado.
G23 miró de reojo a los tres dirigentes
de aquella asamblea, e inusualmente, Amaltea le devolvió
su mirada. En ella, por primera vez se manifestó una
emoción: Pesar, y sin perder más tiempo levantó el cetro
al mismo tiempo que la corona estelar incrustada en
el suelo comenzaba a emitir cegadores destellos. La
voz de Amaltea retumbó a continuación en su propio idioma,
envolviendo toda la sala. Su inesperada voz de barítono
dejó escapar un sinnúmero de incoherencias acompasadas
por chillidos semi-animales, y al mismo tiempo que esto
sucedía, los asistentes de la selenita pasaron de su
retaguardia a interceptar su camino. Dolf no comprendía
lo que estaba pasando.
-¡Apresen al asesino de Random! -Esta
vez la cabra acuñaba el mensaje en el idioma del Sistema,
y más tarde lo hizo en el del planeta Nud.
Entre tanto Shelar había sido interceptada
por el resto de los asistentes al mismo tiempo que un
cuarteto de guardias del Sistema Solar salía de entre
las sombras. G23 intentó ir en su defensa, pero Dum
le retuvo.
-¿Qué está ocurriendo? -Dolf comprendió
perfectamente que era el único que no entendía absolutamente
nada. Dum le dirigió una mirada vacía y tiró de él aún
con más fuerza.
La mujer no intentó escapar en ningún
momento, aun así, el sexteto de asistentes capellano
formó un círculo entorno a ella y a los guardias del
Sistema, impidiendo una posible huida.
Shelar contempló tranquilamente a
los militares cuando éstos la tomaron de ambos brazos
colocándola un anillo de luz en ambos pulgares. Sus
tobillos también se vieron inmovilizados una vez fue
activado el código de seguridad.
-¿Pero qué sucede? ¡Están cometiendo
un grave error! -G23 gritó con todas sus fuerzas.
Y mientras éste se desgañitaba, los
sentidos de la selenita estaban a años luz de allí.
Únicamente sus ojos parecían continuar con vida, moviéndose
constantemente de un lado a otro, sin desistir hasta
encontrar lo que buscaban: La brillante chapa que pendía
de los enlutados uniformes militares, exhibiendo dos
líneas sinuosas vagamente familiares... éstas poco a
poco iban cobrando significado.
Shelar permaneció tranquila, más sosegada
de lo que jamás había estado. Ahora entendía todo, nunca
lo soñó… y por segunda vez estaba siendo detenida por
guardias del Sistema Solar.
- Cuarta
parte - Penúltimo Capítulo -
Alma15 fue concluida en Agosto del
99 y ha sido revisada durante el 2003/04.
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