| El pequeño RB surcó
los vientos en pos de su próximo destino, ajeno
a las silenciosas e interrogativas miradas del trío.
Éstos, comprobaron una vez fuera de la cápsula, que
las especulaciones se materializaban asombrosamente
justo delante de sus narices. Ahora estaba claro, lo
que pensaron que en un principio podría haber sido estructurado
como una tortuosa tela de araña, en realidad, lo era.
Pero eso sí, presentada como una sofisticada avenida
bifurcada una y otra vez en distintas direcciones. Y
ahora bien, ahí acababan todos los pronósticos. El resto,
aquello que observaban in situ, era impensable. El más
claro ejemplo de ello, radicaba en que aquella enorme
ciudad se empeñaba en acogerles dentro de sus entrañas
regalándoles una ficticia iluminación solar; bañándoles
con unos inexistentes rayos que viajaban a través de
un cielo increíblemente azul. Un cielo que en realidad
tampoco existía, pero que no obstante brillaba con la
misma intensidad y esplendor que debiera de haberlo
hecho. Y luego estaban el suelo, las paredes... todo
allí estaba configurado del mismo material semicristalino,
y preñado de un sinfín de finísimas segmentaciones rojofluorescentes
que simulaban burbujear al compás de la energía que
debían transportar. La sensación era la misma que si
estuvieran inmersos dentro de un organismo semitranslúcido.
Un organismo vivo...
-Por favor no pierdan tiempo.
El trío, hasta el momento rezagado,
hubo de obedecer al RBB38 y continuar a la par que observaban
a su alrededor, obnubilados por tamaña creación.
Entre tanto, la primera incógnita que
golpeaba la mente de Dolf era la siguiente; ¿cómo era
posible que a varios kilómetros bajo el suelo la sensación
visual fuera la misma que en la superficie? ¿De dónde
provenía aquella iluminación, tan exacta a la luz solar
que penetraba a través de la cúpula allá en el exterior?
Las posibles respuestas que surgían a trompicones dados
sus nervios, se borraron repentinamente al encontrarse
prácticamente delante de sí, suspendido en el aire en
sentido contrario al suyo, al primer habitante de aquel
lugar.
-Bienvenidos a Sub-Ccäpitalia -justo
en el momento en que el cobrizo mecanismo, semejante
al ser humano, se cruzó con el trío, dejó escapar sus
primeras palabras mientras su rostro carente de facciones,
continuaba como el mismo bloque compacto que era.
-Gracias -contestó el trío.
El operario siguió adelante sin más.
-Por favor, no pierdan tiempo -el abominable
chirrido del, ahora prehistórico RB, les devolvió súbitamente
a la realidad.
Un par de minutos después el trío llegó
a un modesto habitáculo preparado para la transferencia
de varias personas a un mismo tiempo. Otro de los obreros,
idéntico a aquél primero que se cruzaron, introdujo
las coordenadas para realizar un próximo transporte
mientras la selenita inquiría silenciosamente a su compañero.
Éste, únicamente negó con la cabeza en el momento en
que un rayo completamente invisible debía estar ya derramándose
desde el foco inductor.
***
-¿Dónde estamos? -la selenita abrió
aún más sus ya de por sí extraordinarios ojos.
-¡Oh no! ¡No, no!
-¿Qué sucede ahora? -Shelar se giró
rápidamente hacia el otro humano.
-¿Que qué sucede, qué sucede…? ¿Bromeas?
¿Cómo puedes preguntarme que qué sucede, es que no lo
estás viendo? -G23 señaló la única astronave instalada
a gran distancia sobre una enorme plataforma giratoria.
-Sí, ¿qué ocurre, de qué estás hablando?
-¿Es que no la ves?
-¿Si veo qué, esa nave?
Dum tomó la palabra señalando aquel
exótico medio de transporte:
-Es la K3000JII.
-¿Y?
-Se supone que lo que tienes delante
de tus ojos no debería existir.
La mujer se volvió hacia la nave contemplándola
durante breves momentos. Allí permanecía la K3 mil y
algo, dando pausadas vueltas, ajena a todo cuanto sucedía
a su alrededor, mientras los focos que la iluminaban
no hacían sino potenciar aún más la oscuridad de sus
escasas formas.
-Pues lo siento pero creo que existe.
-Esto debe ser una broma, una pesada
broma -nervioso, Dolf se balanceaba dejando caer el
peso de todo su cuerpo de un pie a otro.
-¿Y por qué si puede saberse?
-La K3000JII es otra de nuestras muchas
leyendas…
-¡Estupendo, ya empezamos otra vez!
De verdad, me fascina estar oyendo un cuento de hadas
tras otro, y luego descubrir que en realidad no eran
cuentos. Por cierto, ¿crees que si uno tres veces seguidas
mis delicados talones conseguiré volver al mundo real?
-Shelar, verás...
Dolf no se molestó en dejar terminar
a Dum:
-¿Pero acaso crees que me hace gracia
todo esto? ¿Sabes las consecuencias que podría traer
que el resto del mundo supiera que existen algunos de
nuestras supuestas leyendas?
-¿Y qué si lo saben? ¡Sólo es una nave!
El androide volvió a intentar esclarecer
el asunto:
-No es sólo una nave, Shelar. Cuando
se hablaba de la K3000JII o Blackbird2, denominada así
en homenaje al pretérito avión espía SR71, se hacía
siempre en un tono supersticioso, y desde luego esto
se hacía por algo. Se decía que la Blackbird2 o BB2,
como acabó por apodársele finalmente, se había construido
con materiales y técnicas desconocidas tanto en la Tierra
como en los planetas vecinos. Por aquel entonces, incluso
llegó a asegurarse que en dicha creación debieron estar
involucradas entidades alienígenas, puesto que el proyecto
era algo inviable y...
-Bueno ¿y qué? Ya sabes cómo somos
los humanos Dum. En cuanto no sabemos explicar algo
o desconocemos la procedencia de este o aquel objeto,
en seguida echamos mano de la superstición o del misticismo.
Siempre sucede lo mismo, pero y qué, ¿qué tiene de malo
que rápidamente le echemos la culpa a Dios o a un par
de hombrecillos verdes si luego no acabamos extremizándolo,
di?
-Ninguna, por supuesto, en eso llevas
razón.
-Sí, claaaaaro que la lleva, pero da
la casualidad de que en este caso, ese... eso... ¡la
nave!, no sólo cuenta con la tecnología más avanzada
del Sistema Solar, sino que las técnicas que se emplearon
-ahora, mientras hablaba, Dolf estiraba y encogía el
índice y corazón de ambas manos-,no han sido inventadas
hasta el momento, ¿entiendes?
Al oír esto último, Shelar volvió a
concentrarse en la imagen de la BB2 y aunque su tranquilidad
inicial se esfumaba por momentos, otra vez no pudo evitar
contestar en tono burlón:
-Pues para ser eso que decís que es,
yo la veo bastante corriente, fea por cierto.
-Bueno, en este caso no deberías fiarte
de las apariencias, Shelar -Dum se adelantó al humano
esta vez-. Aunque no lo creas, entre otras muchas cualidades
supuestamente está dotada de un sofisticado sistema
auditivo denominado Biosonar.
-Ya, una nave que oye, un Biosonar
dices... -Shelar se cruzó de brazos esperando a que
su amigo se explicase en condiciones.
-El Biosonar es un complejo procedimiento
mediante el cual, la K300JII consigue emular al sistema
auditivo de antiguos mamíferos terrestres, como por
ejemplo al de aquellos conocidos como murciélagos.
La selenita expulsó el aire de golpe
por la nariz:
-¿Podrías hablar en mi idioma de una
vez?
-Lo siento -Dum sopló su ralo flequillo
respondiendo a su tic programado-. El sistema Biosonar
o de ecolocalización sería empleado por la BlackBird
2 en caso de existir un fallo en los sensores, incluso
sin que recibiese instrucciones de su tripulación. Éste,
se activaría y utilizaría prácticamente el mismo procedimiento
que dichos mamíferos utilizan, para conseguir los datos
necesarios dada la situación y actuar en consecuencia...
Lo que no sé aún muy bien es cómo lo hace ya que el
sonido no se propaga por el espacio al carecer éste
de atmósfera, pero una vez subamos a bordo...
-Pero Dum ¿sabes lo que estás diciendo?
¡Algo que es artificial no puede emular hasta llegar
a esos extremos a un ser vivo, y menos aún si nadie
le da instrucciones! ¡Eso no es posible! -Shelar le
echó otro vistazo a esa extensa línea semicurvada, que
a simple vista parecía ser una imagen en dos dimensiones.
Mientras, el de la Tierra creyó que
era hora de aclarar algunas cosillas más:
-Pues lo es. Eso que ves, supuestamente
fue construido insertando elementos biológicos y sus
respectivas funciones, en caso de tenerlas, en su estructura
mecánica. Por lo que no se podría hablar estrictamente
de una máquina, pero tampoco de un ser vivo. Creo, y
de ahí precisamente viene la historia de los alienígenas...
de ahí y de lo que se llegó a comentar, que la BlackBird
en todo su conjunto no era sino una consistente emulación
de la vida, de nosotros mismos, transformada en este
caso en nave estelar.
-¡Pero no puede ser, tan sólo es una
nave! -En realidad la mujer ya no sabía qué pensar de
todo aquello. Si Dummy no hubiese estado allí para corroborar
lo que su amigo de ojos azules decía, creería que o
bien le estaban gastando alguna clase de estúpida broma,
o bien que el pobre terrícola estaba volviéndose completamente
loco, ¿o era ella la que lo estaba haciendo?
-No se trata sólo de una nave, Shelar.
Ese transporte está dotado del más avanzado cerebro
bioelectrónico creado nunca -Dum continuó con lo que
Dolf acababa de dejar a medias, al mismo tiempo que
se ponía en movimiento. Tanto el RB que ahora parecía
haberse relajado, como los dos humanos, acabaron haciendo
lo mismo-. La K300JII, es capaz de computar a velocidades
que incluso a un individuo como yo le dejarían... pálido,
y por si fuera poco, es el primer cerebro creado artificialmente
que, en caso necesario, es capaz de tomar decisiones
bajo su propio criterio si eso fuera necesario.
Los pies de la mujer se detuvieron
al instante:
-¿Estás diciendo que ese, -estuvo a
punto de llamarlo cacharro, pero se abstuvo por
miedo a las posibles represalias-, invento, piensa por
sí mismo?
El trío había vuelto a formar un semicírculo.
-No estoy afirmando nada, únicamente
me remito a extraer de mi memoria aquello que en otros
tiempos se contó.
-¿Pero entonces sería más humana que
mecánica?
-Eso decían.
-¿Entiendes ahora? -Dolf empezaba a
disfrutar al ver la expresión de perplejidad de la mujer.
-Vaya que si entiendo. Por cierto,
yo no subo Dum.
-Shelar... -el androide pasó su brazo
por encima de los hombros de la mujer y tiró de ella
suavemente, pero ésta retrocedió cruzándose de brazos.
-Mejor, vámonos entonces -el de la
Tierra le hizo señas al androide y echó a andar, seguido
sólo por el silencioso RB.
Entre tanto, y tras sus pasivas espaldas,
el androide susurraba algo en el oído de su compañera
y antes de que ésta tuviera tiempo de reaccionar, también
echó a andar. Shelar, después de mirar tras de sí y
comprobar que se quedaba sola, no tuvo más remedio que
seguirlos.
-La K3000JII fue diseñada y construida
junto a Sub-Ccäpitalia como futura nave nodriza -en
cuanto la mujer estuvo a su lado y sin dejar de caminar,
Dum aprovechó para seguir con aquel relato que sólo
conocían algunos terrestres y que además, desvelaría
la parte más bondadosa de aquel ingenio-. Debía transportar
"bebés" terrestres a través de toda nuestra galaxia,
en busca de un lugar alejado y adecuado para la vida
de éstos o de posteriores generaciones. Ella misma debía
encontrarlo puesto que estaba capacitada para ello...
-¿Y por qué?
De nuevo tanto el trío como el pequeño
RB volvían a permanecer inmóviles.
-¿Y por qué? ¿Y por qué, qué? -Dolf
no salía de su asombro.
-¿Por qué fue creada? ¿Cuál era la
causa principal, el motivo?
"¿Así andamos aún, pero adónde vamos
con esta mujer por el amor de Dios?"
-¿Me tomas el pelo verdad?
-En absoluto -la otra contestó con
gesto grave.
-Pues el motivo es de lógica -pero
claro tú de eso... -, quiero decir que deberías
intuirlo después de comprobar que Sub-Ccäpitalia existe:
En aquellos tiempos, la Tierra podría haber sido destruida
en cualquier momento y de haber ocurrido así, entonces
esta ciudad no hubiese servido de mucho. Es de sentido
común... seguramente no debían estar muy seguros de
cuál sería la intensidad del ataque, por lo que tampoco
podrían hacerse una idea aproximada de cuáles serían
las consecuencias, y ante la duda...
-Entiendo, así que es eso, no se trata
sólo de un medio de transporte sino que la K3.. la BB2,
fue diseñada para preservar la vida de los habitantes
de la Tierra a toda costa, ¿sí?
"¡Aleluya!"
-Así es -mientras tomaba la palabra,
Dum dirigía su atención a la fantasmagórica figura de
la que hablaban-, y todos sus recursos tecnológicos
tendrían que venir a ser como una madre y un padre para
los seres humanos de abordo.
-Ajá, ¿pero no resulta demasiado pequeña?
-Mírala bien -por más vueltas que le
daba, Dolf no podía explicarse de dónde demonios podía
estar echando mano de tanta paciencia.
Ajena a sus pensamientos, Shelar obedeció
en silencio.
-Esa raya arqueada que ves ahí, en
realidad es un enorme objeto tridimensional parcialmente
oculto mediante su dispositivo de camuflaje. Ahora supuestamente
sólo estamos viendo la parte operativa de la nave, pero
en realidad, su forma debe ser muy parecida a la de
un ojo humano… ¡sí!, por la descripción que creyeron
se había inventado algún loco, debe ser algo así -Dum
asintió en silencio-. Imagínatelo -si es que puedes-,
imagina un ojo humano... -Shelar afirmaba una y otra
vez procurando no mirar directamente al terrestre, mientras
éste le explicaba. Se sentía tan estúpida-, bien, pues
ahora imagina que en el párpado superior es donde nos
acomodaremos dentro de unos minutos, ¿de acuerdo? Ahí
transcurrirá nuestro viaje -la otra seguía afirmando
como idiotizada-. Perfecto, entonces, lo siguiente es
el centro de la astronave, aquella zona que obligatoriamente
debería simular un pequeño planeta en caso necesario,
-ahora sí Shelar le miró alzando una sola de sus moldeadas
cejas-, ¡Por supuesto! ¡En algún lugar tendrían que
nacer, crecer, vivir y morir aquellos que poblasen la
nave hasta la llegada de la generación definitiva a
su nuevo hogar! ¿No te parece?
-Ya, ¿y ahora me vas a decir que en
el párpado inferior se encuentran el resto de los planetas
del Sistema, por si deciden salir a explorarlos?
-No -el androide volvió a adelantársele
al de Ccäpitalia-. La cubierta inferior la ocupa únicamente
el cerebro de la K3000JII. Algo tan complejo necesita
espacio, Shelar.
La selenita volvió a contemplar el
dichoso invento del demonio:
-Pero Dum… yo… sólo veo… en la plataforma...
-Lo sé, y he de advertirte que posiblemente
es lo único que podrás ver. En estos momentos la BB2
parece estar suspendida sobre esa enorme plataforma,
pero en realidad no es más que un efecto óptico. Quizá
para dar una imagen menos amedrentadora, quién sabe.
No obstante y según mis archivos, su dispositivo de
ocultación está activado continuamente por lo que nos
será imposible descubrir las dimensiones exactas de
la nave y mucho menos todos sus misterios.
Como si hubieran estado esperando a
estas últimas palabras, tres de aquellos cobrizos operarios
sin extremidades inferiores, aparecieron justo en ese
momento a varios metros de la parte visible de la BB2.
Cada uno de ellos, trasladaba una cápsula teletransportadora
portátil.
Antes de subir a una de ellas, Dolf
observó la nave pensativo, preguntándose dónde comenzaría
realmente y de qué otra forma podría accederse a ella,
si es que se podía. Verdaderamente empezaba a ser consciente
de que "el famoso-trabajo-ultrasecreto" iba totalmente
en serio, y ahora sí, ya no había vuelta atrás.
- Primera
parte - Capítulo 7 -
Alma15 fue concluida en Agosto del
99 y ha sido revisada durante el 2003/04.
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