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Alma15 - Primera parte: 'Antes de...' - Capítulo 6 Más sobre Pily B.

El pequeño RB surcó los vientos en pos de su próximo destino, ajeno a las silenciosas e interrogativas miradas del trío. Éstos, comprobaron una vez fuera de la cápsula, que las especulaciones se materializaban asombrosamente justo delante de sus narices. Ahora estaba claro, lo que pensaron que en un principio podría haber sido estructurado como una tortuosa tela de araña, en realidad, lo era. Pero eso sí, presentada como una sofisticada avenida bifurcada una y otra vez en distintas direcciones. Y ahora bien, ahí acababan todos los pronósticos. El resto, aquello que observaban in situ, era impensable. El más claro ejemplo de ello, radicaba en que aquella enorme ciudad se empeñaba en acogerles dentro de sus entrañas regalándoles una ficticia iluminación solar; bañándoles con unos inexistentes rayos que viajaban a través de un cielo increíblemente azul. Un cielo que en realidad tampoco existía, pero que no obstante brillaba con la misma intensidad y esplendor que debiera de haberlo hecho. Y luego estaban el suelo, las paredes... todo allí estaba configurado del mismo material semicristalino, y preñado de un sinfín de finísimas segmentaciones rojofluorescentes que simulaban burbujear al compás de la energía que debían transportar. La sensación era la misma que si estuvieran inmersos dentro de un organismo semitranslúcido. Un organismo vivo...

-Por favor no pierdan tiempo.

El trío, hasta el momento rezagado, hubo de obedecer al RBB38 y continuar a la par que observaban a su alrededor, obnubilados por tamaña creación.

Entre tanto, la primera incógnita que golpeaba la mente de Dolf era la siguiente; ¿cómo era posible que a varios kilómetros bajo el suelo la sensación visual fuera la misma que en la superficie? ¿De dónde provenía aquella iluminación, tan exacta a la luz solar que penetraba a través de la cúpula allá en el exterior? Las posibles respuestas que surgían a trompicones dados sus nervios, se borraron repentinamente al encontrarse prácticamente delante de sí, suspendido en el aire en sentido contrario al suyo, al primer habitante de aquel lugar.

-Bienvenidos a Sub-Ccäpitalia -justo en el momento en que el cobrizo mecanismo, semejante al ser humano, se cruzó con el trío, dejó escapar sus primeras palabras mientras su rostro carente de facciones, continuaba como el mismo bloque compacto que era.

-Gracias -contestó el trío.

El operario siguió adelante sin más.

-Por favor, no pierdan tiempo -el abominable chirrido del, ahora prehistórico RB, les devolvió súbitamente a la realidad.

 

Un par de minutos después el trío llegó a un modesto habitáculo preparado para la transferencia de varias personas a un mismo tiempo. Otro de los obreros, idéntico a aquél primero que se cruzaron, introdujo las coordenadas para realizar un próximo transporte mientras la selenita inquiría silenciosamente a su compañero. Éste, únicamente negó con la cabeza en el momento en que un rayo completamente invisible debía estar ya derramándose desde el foco inductor.

 

***

 

-¿Dónde estamos? -la selenita abrió aún más sus ya de por sí extraordinarios ojos.

-¡Oh no! ¡No, no!

-¿Qué sucede ahora? -Shelar se giró rápidamente hacia el otro humano.

-¿Que qué sucede, qué sucede…? ¿Bromeas? ¿Cómo puedes preguntarme que qué sucede, es que no lo estás viendo? -G23 señaló la única astronave instalada a gran distancia sobre una enorme plataforma giratoria.

-Sí, ¿qué ocurre, de qué estás hablando?

-¿Es que no la ves?

-¿Si veo qué, esa nave?

Dum tomó la palabra señalando aquel exótico medio de transporte:

-Es la K3000JII.

-¿Y?

-Se supone que lo que tienes delante de tus ojos no debería existir.

La mujer se volvió hacia la nave contemplándola durante breves momentos. Allí permanecía la K3 mil y algo, dando pausadas vueltas, ajena a todo cuanto sucedía a su alrededor, mientras los focos que la iluminaban no hacían sino potenciar aún más la oscuridad de sus escasas formas.

-Pues lo siento pero creo que existe.

-Esto debe ser una broma, una pesada broma -nervioso, Dolf se balanceaba dejando caer el peso de todo su cuerpo de un pie a otro.

-¿Y por qué si puede saberse?

-La K3000JII es otra de nuestras muchas leyendas…

-¡Estupendo, ya empezamos otra vez! De verdad, me fascina estar oyendo un cuento de hadas tras otro, y luego descubrir que en realidad no eran cuentos. Por cierto, ¿crees que si uno tres veces seguidas mis delicados talones conseguiré volver al mundo real?

-Shelar, verás...

Dolf no se molestó en dejar terminar a Dum:

-¿Pero acaso crees que me hace gracia todo esto? ¿Sabes las consecuencias que podría traer que el resto del mundo supiera que existen algunos de nuestras supuestas leyendas?

-¿Y qué si lo saben? ¡Sólo es una nave!

El androide volvió a intentar esclarecer el asunto:

-No es sólo una nave, Shelar. Cuando se hablaba de la K3000JII o Blackbird2, denominada así en homenaje al pretérito avión espía SR71, se hacía siempre en un tono supersticioso, y desde luego esto se hacía por algo. Se decía que la Blackbird2 o BB2, como acabó por apodársele finalmente, se había construido con materiales y técnicas desconocidas tanto en la Tierra como en los planetas vecinos. Por aquel entonces, incluso llegó a asegurarse que en dicha creación debieron estar involucradas entidades alienígenas, puesto que el proyecto era algo inviable y...

-Bueno ¿y qué? Ya sabes cómo somos los humanos Dum. En cuanto no sabemos explicar algo o desconocemos la procedencia de este o aquel objeto, en seguida echamos mano de la superstición o del misticismo. Siempre sucede lo mismo, pero y qué, ¿qué tiene de malo que rápidamente le echemos la culpa a Dios o a un par de hombrecillos verdes si luego no acabamos extremizándolo, di?

-Ninguna, por supuesto, en eso llevas razón.

-Sí, claaaaaro que la lleva, pero da la casualidad de que en este caso, ese... eso... ¡la nave!, no sólo cuenta con la tecnología más avanzada del Sistema Solar, sino que las técnicas que se emplearon -ahora, mientras hablaba, Dolf estiraba y encogía el índice y corazón de ambas manos-,no han sido inventadas hasta el momento, ¿entiendes?

Al oír esto último, Shelar volvió a concentrarse en la imagen de la BB2 y aunque su tranquilidad inicial se esfumaba por momentos, otra vez no pudo evitar contestar en tono burlón:

-Pues para ser eso que decís que es, yo la veo bastante corriente, fea por cierto.

-Bueno, en este caso no deberías fiarte de las apariencias, Shelar -Dum se adelantó al humano esta vez-. Aunque no lo creas, entre otras muchas cualidades supuestamente está dotada de un sofisticado sistema auditivo denominado Biosonar.

-Ya, una nave que oye, un Biosonar dices... -Shelar se cruzó de brazos esperando a que su amigo se explicase en condiciones.

-El Biosonar es un complejo procedimiento mediante el cual, la K300JII consigue emular al sistema auditivo de antiguos mamíferos terrestres, como por ejemplo al de aquellos conocidos como murciélagos.

La selenita expulsó el aire de golpe por la nariz:

-¿Podrías hablar en mi idioma de una vez?

-Lo siento -Dum sopló su ralo flequillo respondiendo a su tic programado-. El sistema Biosonar o de ecolocalización sería empleado por la BlackBird 2 en caso de existir un fallo en los sensores, incluso sin que recibiese instrucciones de su tripulación. Éste, se activaría y utilizaría prácticamente el mismo procedimiento que dichos mamíferos utilizan, para conseguir los datos necesarios dada la situación y actuar en consecuencia... Lo que no sé aún muy bien es cómo lo hace ya que el sonido no se propaga por el espacio al carecer éste de atmósfera, pero una vez subamos a bordo...

-Pero Dum ¿sabes lo que estás diciendo? ¡Algo que es artificial no puede emular hasta llegar a esos extremos a un ser vivo, y menos aún si nadie le da instrucciones! ¡Eso no es posible! -Shelar le echó otro vistazo a esa extensa línea semicurvada, que a simple vista parecía ser una imagen en dos dimensiones.

Mientras, el de la Tierra creyó que era hora de aclarar algunas cosillas más:

-Pues lo es. Eso que ves, supuestamente fue construido insertando elementos biológicos y sus respectivas funciones, en caso de tenerlas, en su estructura mecánica. Por lo que no se podría hablar estrictamente de una máquina, pero tampoco de un ser vivo. Creo, y de ahí precisamente viene la historia de los alienígenas... de ahí y de lo que se llegó a comentar, que la BlackBird en todo su conjunto no era sino una consistente emulación de la vida, de nosotros mismos, transformada en este caso en nave estelar.

-¡Pero no puede ser, tan sólo es una nave! -En realidad la mujer ya no sabía qué pensar de todo aquello. Si Dummy no hubiese estado allí para corroborar lo que su amigo de ojos azules decía, creería que o bien le estaban gastando alguna clase de estúpida broma, o bien que el pobre terrícola estaba volviéndose completamente loco, ¿o era ella la que lo estaba haciendo?

-No se trata sólo de una nave, Shelar. Ese transporte está dotado del más avanzado cerebro bioelectrónico creado nunca -Dum continuó con lo que Dolf acababa de dejar a medias, al mismo tiempo que se ponía en movimiento. Tanto el RB que ahora parecía haberse relajado, como los dos humanos, acabaron haciendo lo mismo-. La K300JII, es capaz de computar a velocidades que incluso a un individuo como yo le dejarían... pálido, y por si fuera poco, es el primer cerebro creado artificialmente que, en caso necesario, es capaz de tomar decisiones bajo su propio criterio si eso fuera necesario.

Los pies de la mujer se detuvieron al instante:

-¿Estás diciendo que ese, -estuvo a punto de llamarlo cacharro, pero se abstuvo por miedo a las posibles represalias-, invento, piensa por sí mismo?

El trío había vuelto a formar un semicírculo.

-No estoy afirmando nada, únicamente me remito a extraer de mi memoria aquello que en otros tiempos se contó.

-¿Pero entonces sería más humana que mecánica?

-Eso decían.

-¿Entiendes ahora? -Dolf empezaba a disfrutar al ver la expresión de perplejidad de la mujer.

-Vaya que si entiendo. Por cierto, yo no subo Dum.

-Shelar... -el androide pasó su brazo por encima de los hombros de la mujer y tiró de ella suavemente, pero ésta retrocedió cruzándose de brazos.

-Mejor, vámonos entonces -el de la Tierra le hizo señas al androide y echó a andar, seguido sólo por el silencioso RB.

Entre tanto, y tras sus pasivas espaldas, el androide susurraba algo en el oído de su compañera y antes de que ésta tuviera tiempo de reaccionar, también echó a andar. Shelar, después de mirar tras de sí y comprobar que se quedaba sola, no tuvo más remedio que seguirlos.

-La K3000JII fue diseñada y construida junto a Sub-Ccäpitalia como futura nave nodriza -en cuanto la mujer estuvo a su lado y sin dejar de caminar, Dum aprovechó para seguir con aquel relato que sólo conocían algunos terrestres y que además, desvelaría la parte más bondadosa de aquel ingenio-. Debía transportar "bebés" terrestres a través de toda nuestra galaxia, en busca de un lugar alejado y adecuado para la vida de éstos o de posteriores generaciones. Ella misma debía encontrarlo puesto que estaba capacitada para ello...

-¿Y por qué?

De nuevo tanto el trío como el pequeño RB volvían a permanecer inmóviles.

-¿Y por qué? ¿Y por qué, qué? -Dolf no salía de su asombro.

-¿Por qué fue creada? ¿Cuál era la causa principal, el motivo?

"¿Así andamos aún, pero adónde vamos con esta mujer por el amor de Dios?"

-¿Me tomas el pelo verdad?

-En absoluto -la otra contestó con gesto grave.

-Pues el motivo es de lógica -pero claro tú de eso... -, quiero decir que deberías intuirlo después de comprobar que Sub-Ccäpitalia existe: En aquellos tiempos, la Tierra podría haber sido destruida en cualquier momento y de haber ocurrido así, entonces esta ciudad no hubiese servido de mucho. Es de sentido común... seguramente no debían estar muy seguros de cuál sería la intensidad del ataque, por lo que tampoco podrían hacerse una idea aproximada de cuáles serían las consecuencias, y ante la duda...

-Entiendo, así que es eso, no se trata sólo de un medio de transporte sino que la K3.. la BB2, fue diseñada para preservar la vida de los habitantes de la Tierra a toda costa, ¿sí?

"¡Aleluya!"

-Así es -mientras tomaba la palabra, Dum dirigía su atención a la fantasmagórica figura de la que hablaban-, y todos sus recursos tecnológicos tendrían que venir a ser como una madre y un padre para los seres humanos de abordo.

-Ajá, ¿pero no resulta demasiado pequeña?

-Mírala bien -por más vueltas que le daba, Dolf no podía explicarse de dónde demonios podía estar echando mano de tanta paciencia.

Ajena a sus pensamientos, Shelar obedeció en silencio.

-Esa raya arqueada que ves ahí, en realidad es un enorme objeto tridimensional parcialmente oculto mediante su dispositivo de camuflaje. Ahora supuestamente sólo estamos viendo la parte operativa de la nave, pero en realidad, su forma debe ser muy parecida a la de un ojo humano… ¡sí!, por la descripción que creyeron se había inventado algún loco, debe ser algo así -Dum asintió en silencio-. Imagínatelo -si es que puedes-, imagina un ojo humano... -Shelar afirmaba una y otra vez procurando no mirar directamente al terrestre, mientras éste le explicaba. Se sentía tan estúpida-, bien, pues ahora imagina que en el párpado superior es donde nos acomodaremos dentro de unos minutos, ¿de acuerdo? Ahí transcurrirá nuestro viaje -la otra seguía afirmando como idiotizada-. Perfecto, entonces, lo siguiente es el centro de la astronave, aquella zona que obligatoriamente debería simular un pequeño planeta en caso necesario, -ahora sí Shelar le miró alzando una sola de sus moldeadas cejas-, ¡Por supuesto! ¡En algún lugar tendrían que nacer, crecer, vivir y morir aquellos que poblasen la nave hasta la llegada de la generación definitiva a su nuevo hogar! ¿No te parece?

-Ya, ¿y ahora me vas a decir que en el párpado inferior se encuentran el resto de los planetas del Sistema, por si deciden salir a explorarlos?

-No -el androide volvió a adelantársele al de Ccäpitalia-. La cubierta inferior la ocupa únicamente el cerebro de la K3000JII. Algo tan complejo necesita espacio, Shelar.

La selenita volvió a contemplar el dichoso invento del demonio:

-Pero Dum… yo… sólo veo… en la plataforma...

-Lo sé, y he de advertirte que posiblemente es lo único que podrás ver. En estos momentos la BB2 parece estar suspendida sobre esa enorme plataforma, pero en realidad no es más que un efecto óptico. Quizá para dar una imagen menos amedrentadora, quién sabe. No obstante y según mis archivos, su dispositivo de ocultación está activado continuamente por lo que nos será imposible descubrir las dimensiones exactas de la nave y mucho menos todos sus misterios.

Como si hubieran estado esperando a estas últimas palabras, tres de aquellos cobrizos operarios sin extremidades inferiores, aparecieron justo en ese momento a varios metros de la parte visible de la BB2. Cada uno de ellos, trasladaba una cápsula teletransportadora portátil.

 

Antes de subir a una de ellas, Dolf observó la nave pensativo, preguntándose dónde comenzaría realmente y de qué otra forma podría accederse a ella, si es que se podía. Verdaderamente empezaba a ser consciente de que "el famoso-trabajo-ultrasecreto" iba totalmente en serio, y ahora sí, ya no había vuelta atrás.

- Primera parte - Capítulo 7 -

 

 

Alma15 fue concluida en Agosto del 99 y ha sido revisada durante el 2003/04.

 

 
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