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Alma15 - Cuarta parte - Penúltimo capítulo: 'Conclusión' Más sobre Pily B.

G23 entró en el despacho de su jefe mucho más preocupado que la última vez. Su estado de ánimo dejaba mucho que desear, en realidad, tenía ganas de estrangular a alguien, ¿pero a quién? ¿Quién tenía la culpa de que le hubiesen tomado el pelo de ese modo? ¿Quién era el verdadero responsable de todo cuanto había sucedido? ¿Y por qué nadie le había dado ningún tipo de explicación, ni en Capella ni durante su viaje de regreso? Aún desde la entrada, taladró a su superior con la mirada. Después echó un vistazo a su alrededor inspirando profundamente. Todo permanecía más calmado que nunca. Sí, el ingeniero nunca había visto aquel despacho desconectado, aislado por completo...

-Adelante -el viejo le hizo una seña para que tomase asiento y Dolf obedeció de mala gana.

Ambos sujetos permanecieron en silencio un par de minutos más. Entre tanto, Darwin activó uno de los botones de su espantosa mesa romboide, y la opacidad del gigantesco ventanal comenzó a desaparecer. Los asientos de ambos se giraron entonces hacia el paisaje del otro lado.

-¿Por qué? -Dolf interrogó sin perder más tiempo.

-Verás, aunque no lo creas, todo tiene su lógica.

-¿Lógica?

Darwin se entretuvo en encender un nuevo habano. G23, incrédulo, estiraba sus facciones con la zurda, repasando los últimos acontecimientos. Después, volvió a clavar su atención en Ccäpitalia, tan imperturbable como siempre.

-Deja que te explique. Si después de escucharme sigues pensando en dimitir, -Darwin contempló al otro con gesto grave-, porque sé que lo has pensado... bien, hazlo. Si después de saber la verdad quieres olvidarte de que existo, también puedes hacerlo. Si después de conocer las causas quieres... irte de la Tierra, ¡del Sistema!, haz lo que quieras, pero antes déjame hablar.

-Está bien ¿pero dónde está Dummy? ¿Por qué no está aquí para oír lo que yo tenga que oír? ¿Por qué ni siquiera viajó de vuelta conmigo? ¿No éramos compañeros?

-Vayamos por partes ¿de acuerdo? -George aspiró enérgicamente su puro-. Lo primero, Shelar, o la que tú creías que era Shelar, era la verdadera asesina del gobernador del planeta Nud.

G23 alzó su expresión con socarronería.

-¿La que yo creía que era Shelar? Perdona pero tú mismo me la presentaste como tal.

-Lo sé. Pero en realidad no se trataba de la verdadera Shelar, únicamente había tomado su identidad.

-¡Un momento! -G23 palmeó el aire-. ¿De qué narices hablas?

-Ya te lo he dicho, la mujer que te presenté, asesinó al gobernador.

-Intentaré creérmelo.

-¡Basta ya Dolf! Lo asesinó cuando aún no le habían implantado su última identidad. Shelar, en realidad, era un androide -manipuló su computadora y la pantalla, que había permanecido apagada hasta ese momento, cobró vida. Los ojos del anciano se movieron a través del informe mientras Dolf le observaba con la boca abierta. Sólo cuando dejó la información en el punto que deseaba, GD volvió a la conversación-. Repito, es un androide y mató al gobernador.

G23 continuó observándole mientras se dejaba caer lentamente sobre el respaldo de su asiento.

-Bromeas, ¿no es cierto?

-En absoluto.

-¿Pero cómo es posible que un androide…? ¿Es que, acaso…? ¡Sin las tres leyes!

-Exacto. Nuestro querido androide fue creado fuera de cualquier jurisdicción, y nada menos que por un colectivo terrorista.

-Pero yo vi la retransmisión, vi el vídeo-informe y el sujeto, aunque llevaba la cara cubierta, no parecía tener nada que ver con ella. ¡No puede ser, George, tal vez estéis confundidos!

-Dolf, ya te he dicho que lo asesinó cuando aún no le habían implantado su nueva identidad, y con ello quiero decir que no contaba ni con su nueva personalidad ni con su nueva fisonomía, pero eso no significa nada. El aspecto físico de un androide es algo insustancial ¡no tiene la menor importancia! Lo esencial, el alma de la máquina, es su cerebro, y por esa misma razón no queda más remedio que culpar a Shelar, entre otros, del asesinato. Y ahora te ruego que me des tiempo para explicártelo todo en condiciones, ¿de acuerdo?

-¿Pero entonces tú... tú lo sabías todo desde el principio, no es así?

Darwin suspiró preparándose para una nueva embestida:

-Efectivamente. Pero me ordenaron guardar silencio. Era imprescindible para la misión.

-¿Por qué? Yo también podría haber guardado silencio.

-O negarte a colaborar.

-¿Y qué importancia hubiese tenido, otro habría aceptado en mi lugar?

GD sonrió tristemente:

-Dolf, procura controlarte, ¿quieres? -¿Cómo voy a controlarme? ¿Por qué no se me informó de ello, eh? ¿Por qué iniciaron la misión?, o mejor dicho, ¿por qué se llevo a cabo si tenían al asesino desde un principio? ¿Cómo voy a controlarme, dime, es que tú entenderías algo si estuvieses en mi lugar? -Te equivocas, únicamente se contaba con el arma. La persona o personas que le dieron la orden al androide eran los verdaderos asesinos, y éstos, permanecían impunemente en libertad -realizó un par de movimientos para apartar el humo de su rostro-. Dolf, gracias a vuestra misión y a nuestro querido androide, los verdaderos asesinos están ahora donde tienen que estar.

-¿Cómo voy a controlarme? ¿Por qué no se me informó de ello, eh? ¿Por qué iniciaron la misión?, o mejor dicho, ¿por qué se llevo a cabo si tenían al asesino desde un principio? ¿Cómo voy a controlarme, dime, es que tú entenderías algo si estuvieses en mi lugar?

-Te equivocas, únicamente se contaba con el arma. La persona o personas que le dieron la orden al androide eran los verdaderos asesinos, y éstos, permanecían impunemente en libertad -realizó un par de movimientos para apartar el humo de su rostro-. Dolf, gracias a vuestra misión y a nuestro querido androide, los verdaderos asesinos están ahora donde tienen que estar.

-¿Pero por qué?

La aspereza del ingeniero no amedrentó al viejo:

-¿Por qué va a ser? Porque finalmente todo salió según lo previsto. El androide suministró toda la información necesaria para detener a los verdaderos responsables. Esto sucedió en Capella, hace tan solo unas pocas horas, y supongo que querrás saber cuál es el comienzo, ¿no es cierto? -G23 asintió desafiante-. Bien, tras el asesinato y nada más retirar a Alma15 del lugar del crimen, comprobaron que ésta no tenía toda la información a cerca del asesinato. Contaba con la identidad de algunos miembros, sí, pero de poca monta, y que nada sabían sobre la identidad de los cabecillas. Por eso tanto el androide como la información que su cerebro pudiera contener, pasaron a ser piezas fundamentales en el caso, aunque eso sí, era absurdo pensar que éste tendría almacenado el nombre y dirección del "jefe" terrorista, cuando ni siquiera gente de carne y hueso sabía exactamente quién o quiénes eran sus superiores. Pero sí era lógico pensar que podrían existir resquicios de las órdenes que se le impusieron. El modo en que lo habían programado; pruebas sobre cómo se fabricó al androide o de dónde se sacó el material para configurar su cuerpo. Algo, cualquier cosa servía…

-¿Pero y cómo es posible que de ser un androide desconocido pasase a ser Shelar? ¿Cómo pretendes que crea toda esta historia si no tiene ni pies ni cabeza?

-Bien, la explicación se remonta al día del asesinato. La seguridad del Sistema Solar enviada al planeta Nud para la presentación, fue la que en realidad apresó al androide, y ya sabes que hablo del androide antes de que éste se convirtiese definitivamente en Shelar. Cuando cogieron al asesino, procuraron extraer todo tipo de información siguiendo el procedimiento habitual en este tipo de detenciones, pero lo único que averiguaron dado su comportamiento, era que en realidad se trataba de un androide, y en este caso, de un androide insurrecto... -GD miró inconscientemente la pantalla de su computadora-. Les resultó imposible hacer que contestase a ninguna de sus preguntas. En su programación estaba incluida la destrucción de toda la información almacenada en su cerebro tras el asesinato del gobernador, independientemente de que fuese capturado o no, y el proceso ya había comenzado. Sus patrones positrónicos se habían bloqueado, impidiendo que cualquiera pudiese extraer nada antes del tiempo previsto para su completo borrado. Por si fuera poco, su cuerpo auto-desechable también comenzó a disolverse lentamente y con él, lógicamente lo hacía la estructura física de su cerebro. Por lo tanto nuestros hombres cada vez tenían menos tiempo y por si fuera poco el planeta Nud ya no era seguro. Por todo ello, y siempre bajo su propia responsabilidad, decidieron transportarlo a bordo de la nave que los había llevado hasta allí. Entonces empezaron a trabajar contrarreloj -G23 despegó sus labios, pero enseguida volvió a unirlos. Decidió que lo mejor era no interrumpir-. El tiempo se les acababa, era imposible detener el deterioro del androide y fue entonces cuando decidieron conectar su cerebro, o lo que quedaba de él, a la computadora de la nave. De este modo se le impusieron las tres leyes de la robótica. A partir de ese momento procuraron que imperase su afán de hacer justicia para que así contestase a todas las preguntas antes de que fuese demasiado tarde... pero el androide se vino a bajo. Lo primero que encontró entre sus bancos de memoria fue que el gobernador había perecido víctima de sus propios actos -George miró el informe de soslayo, cerciorándose de que su relato estaba verdaderamente en la pantalla-. Finalmente, cada vez más seguros de que no conseguirían nada en el poco tiempo que les quedaba, nuestros hombres procedieron al volcado de la información aunque un tanto enrevesada en la propia computadora de la nave.

-¿Pudieron descifrarla?

-No, no hicieron más que almacenarla hasta que llegaron al Sistema. Una vez aquí, el gobierno trazó un plan...

-La misión.

-En efecto. Pero antes de comenzar con la misión, pusieron en funcionamiento toda esa maraña de datos en un nuevo cerebro positrónico donde se sumó una segunda identidad o programación… esta nueva identidad, ya contaba de forma permanente con las tres leyes de la robótica, y digamos que supervisaría y controlaría a la primera -G23 interrogó con el ceño-. El androide debía recordar y suministrar el mayor número de datos posibles acerca de sus primeros programadores, ¿lo recuerdas? Lógicamente se omitieron detalles al respecto, puesto que no debía rememorar nada acerca de su actuación. Debía recordar el período de prefabricación, pero no para qué fue programado exactamente. Sólo datos, nada de hechos. Después simplemente le exigieron no volver a mezclar ambas programaciones ya que esto podría traer terribles consecuencias... Cuando se concluyó con su nueva programación se le contó qué era Alma15 y por qué había desaparecido. Asimismo se le informó sobre qué tenían que ver sus antiguos creadores con esta máquina. Por último se le impuso una nueva tarea que consistía en encontrar a toda cosa a Alma15 y de esta forma a los asesinos del gobernador.

Dolf guardó silencio hasta que de alguna forma, su mente volvió a recordar a su antigua compañera; sus modales despóticos, sus aires ostentosos…

-No, George. ¿Aquella mujer un androide? Os habéis vuelto locos.

-Créelo.

-¡No! Es imposible. ¿Es que no la viste? ¿Viste cómo se comportaba? ¿Cómo hablaba?

-Está bien, escúchame atentamente ¿quieres? -el viejo tomó su habano y lo aspiró con ansia-. Además de su aspecto externo, su configuración interna fue clonada del cuerpo humano, es decir, todos sus órganos principales son equivalentes a los nuestros, y en la mayoría de las ocasiones son capaces de funcionar del mismo modo que lo hacen el tuyo y el mío. Por eso no notaste nada raro en su comportamiento ¿lo entiendes ahora? ¿Cómo ibas a sospecharlo?

-Me tomas el pelo.

-¡En absoluto! -Darwin tomó aire y lo expulsó muy despacio-. Shelar es capaz de comportarse como cualquier hijo de vecino, actuando como si ciertas necesidades básicas e incluso ciertos hábitos adquiridos por el ser humano, también formasen parte de su vida. En realidad es más sencillo de lo que piensas.

-Ya, ¿y cómo explicas esa personalidad suya? ¿Demasiado particular, no te parece? Un androide no puede comportarse de ese modo, sus respuestas psicológicas no pueden ser tan, tan… ¡frescas!

-¡Frescas dice, jaja! En fin, me agrada que te adelantes Dolf, pero has de saber que no se escatimaron detalles, de otro modo hubiese sido imposible que actuase como un auténtico ser humano -pulsó algunos controles de su consola y la iluminación de la pantalla reflejada en su cara varió de intensidad-… Y claro, a esto hay que sumarle su programación, la parte más importante. Sus respuestas aparentemente emocionales estaban introducidas en sus patrones cerebrales. Toda su vida, su forma de ser, su personalidad, todo, estaba dentro de su programación siguiendo las pautas del propio comportamiento humano. Sé que parece increíble, pero así es.

-¡No! -el ingeniero se golpeó la frente repetidamente, no podía terminar de asimilar todo aquello.

-Su cerebro positrónico estaba diseñado para actuar como lo hacía, Dolf, métetelo en la cabeza. Sus circuitos efectuaban el mismo trabajo que el de cualquier otra máquina. Su programación seguía la misma lógica que la del resto... -aspiró su habano una última vez y lo apagó.

-¡Pero ella actuaba como... como…!

-Lo sé, sé que es difícil de creer. Pero todo era virtual, créeme, no eran más que órdenes impuestas. Debía protegeros a los dos de su propia identidad. Se la hizo creer que si llegaba a vuestro conocimiento que ella en realidad era una máquina, esto os dañaría... Todo ello adquiría más credibilidad gracias a la introducción de las instrucciones que la obligaban a omitir parcialmente su verdadera identidad, y ya sabes por qué se hizo esto.

Dolf suspiró profundamente mientras dirigía su atención al otro lado del ventanal, pero el viejo, adivinando la insatisfacción del otro, continuó:

-Asimílalo. Desde que existen estas máquinas e incluso algunas menos complejas, han actuado de forma austera sencillamente porque su programación no les imponía otro tipo de respuesta, nada más. Tampoco era necesaria. Pero llegado el momento, ¿no es cierto que un androide está capacitado para reírse si su programación de algún modo le induce a que lo haga? ¿Acaso no puede curvar sus labios si su cerebro positrónico le dice en cierto momento que hacerlo es... lógico? ¿No es cierto que es capaz de darse una palmada en la frente si cree que la situación lo requiere, que hacerlo es lógico?

GD se percató de que su joven amigo ahora permanecía relativamente sereno. Acomodado frente a él, miraba a través de los cristales sin hacer ningún tipo de movimiento o comentario al respecto, parecía demasiado abstraído.

-Las máquinas responden a su programación, y su programación ahora puede incluir este tipo de respuestas. ¿Por qué resulta tan inverosímil creerlo? ¿Por qué Dolf? Con el tiempo se ha aprendido a hacerlo -restregó su cuello lleno de sudor-. Mira... Siento tener que decirte esto, pero hace tiempo que perdiste el norte en asuntos robóticos -George sabía que aún sin pronunciar su nombre estaba invocando el recuerdo de su difunta esposa Sarah, y sentía mucho tener que hacerlo, pero así estaban las cosas-. La evolución llevada a cabo en este campo ha sido... casi milagrosa.

-¿Y me puedes explicar cómo sabes tú todo eso, o es que te has convertido en un erudito de la robótica a estas alturas? -G23 procuró ser todo lo insolente que pudo.

-También me costó digerirlo ¿o qué pensabas? Me proporcionaron toda la información que te he revelado y la estudié concienzudamente -El muchacho enarcó sus cejas-. ¿De qué otro modo iba a saberlo sino, por quién me has tomado?

Pero G23 no contestó. Su mente había retrocedido y se hallaba demasiado enfrascada en el recuerdo de Sarah. Indignado, se levantó, dirigiéndose presuroso al ventanal.

-¿Pero por qué tanto empeño en que pareciese un ser humano normal? No lo entiendo. ¿Es que únicamente fue programada de ese modo para engañar a sus propios compañeros?

-No -GD contestó directamente a la espalda del otro-. También debía despistar a todo aquél que entrase en contacto con vosotros. Algunos dirigentes estaban convencidos de que intentarían sabotear vuestra misión, y de ser así, Shelar no debía convertirse sino en un blanco más, y sólo por formar parte de la misión. ¿Lo entiendes?

Dolf permaneció en silencio, con las manos metidas en los bolsillos de su pantalón. Seguía sin estar satisfecho con toda aquella verborrea robótica. Frente a él, los rascacielos comenzaban a iluminarse poco a poco.

-Dolf, ¿recuerdas que la BlackBird2 sólo mostraba tu estado emocional? -G23 se dio la vuelta sorprendido, dejándose caer contra el ventanal, esta vez de espaldas a Ccäpitalia-. ¡Por supuesto que lo sé! Dime ¿cómo iba a mostrar los sentimientos de un androide? Shelar lógicamente no entendía por qué la BlackBird2 no actuaba del mismo modo con ella porque cuando lo hacía, volvía a anteponerse su imposición de actuar como un ser humano... dominaba automáticamente su segunda programación... ese es sólo uno de los muchos ejemplos.

El ingeniero de sistemas permaneció mudo durante unos segundos más, intentando encajar todas las piezas. No pudo.

-Bien George, entonces, dime una cosa, ¿qué hay de aquella historia que nos contó Dum sobre los miméticos?, ¿cómo eran capaces de leer la mente de Shelar si era un androide? ¿Es que me has tomado por estúpido, o acaso Dum mentía? ¿Me vas a decir que ahora los androides también pueden mentir deliberadamente?

-No te rindes ¿no es cierto? Bien, creo que es hora de que conozcas otro pequeño detalle... Aún no te he hablado de tu antiguo compañero y lo cierto es que no es menos interesante.

El ingeniero sonrió irónicamente. Después volvió a darle la espalda al otro:

-¿Y ahora qué me vas a contar, que Dum es humano?

-En efecto. Tan humano como tú y como yo.

G23 se volvió encolerizado:

-¡Desvarías!

-No Dolf, en absoluto. Dum fue incluido en esta misión por su amplio conocimiento en robótica. En realidad, se trata de uno de los mejores robopsicólogos de nuestro Sistema, aunque no sea muy conocido por motivos personales -manipuló los controles de su mesa haciendo que apareciese un pequeño "bar" en uno de los extremos del despacho-. ¿Quieres tomar algo?

-¡No! -Dolf prácticamente gritó su negativa.

-Bien, tú verás -GD se había levantado y continuaba la historia mientras mezclaba un par de bebidas-. Nuestro querido amigo Dummy, es un sujeto curioso... tan curioso que él mismo escogió su actual nombre cuando tuvo uso de razón y acabó cambiándolo cuando le fue posible... Siempre ha vivido aislado del resto de la humanidad, ¿sabes? Además, se quedó huérfano a muy temprana edad, y por si esto fuera poco, sus padres le dejaron una pequeña herencia que empleó en cuanto tuvo ocasión entre otros caprichitos en una casa inteligente -GD tomó asiento con un gigantesco vaso tubular lleno hasta el borde de un líquido violáceo-. ¿Te imaginas a un mocoso viviendo rodeado única y exclusivamente de máquinas? Bien, pues ese era Dummy. Prefería vivir rodeado de mecanismos que de personas de carne y hueso, nadie sabe muy bien por qué. Además, enseguida se costeó estudios sobre robótica a través de la red e inmediatamente empezó a reparar todo mecanismo "viviente"…. -bebió por primera vez-. Más tarde se interesó por la robopsicología y estudió en profundidad el cerebro positrónico...

-¡Ya basta George! -G23 se dirigió a su asiento y se encaró con su superior-. ¡En serio, ya está bien! ¿De qué se trata? ¿Es una especie de test? Es eso ¿verdad? Bien pues quiero acabar con ello, no me importa el resultado, quiero acabar cuanto antes.

-¡No seas estúpido y escucha de una vez! -Dolf le miró perplejo, su jefe nunca le habló así antes-. ¿Sabes cuántos androides tiene en su mansión para que le sirvan? Treinta, ¡y los considera su familia! Dum es capaz de actuar como cualquier máquina, ha estado rodeado de ellas prácticamente durante toda su vida...

-Por supuesto, hombre, por supuesto… -el muchacho se sentó de golpe, dejándose caer con fuerza sobre el respaldo de su asiento.

-¿Es que crees que es más fácil que una máquina se comporte como un ser humano, que a la inversa?

-¡Por supuesto que no! Es decir, ¡no! ¡No creo ninguna de las dos cosas, y no me líes más!

-Dolf, nuestro Dum fue enviado a la misión para supervisar y comprobar la conducta y posibles reminiscencias en la programación de Shelar. Créelo porque así era.

El ingeniero permaneció en silencio, pensativo una vez más, repasando una por una las razones que tenía para no abandonar el despacho de su amigo en aquel mismo momento. Procuró contenerse. Algo le decía que GD no iba a defraudarle, no podía hacerlo...

-¿Cómo lo hacía, quiero decir, cómo actuó de forma tan verosímil en todo momento?

-Es un hombre frío, por lo se podría decir que prácticamente no actuaba. A esto debemos añadir que toda la información de que disponía fue memorizada anteriormente, y además procuraba mantenerse a menudo en contacto con el control de la misión. Asimismo vuestra nave sabía perfectamente quién era… estaba todo bajo control, Dolf.

-Pero… -G23 se sirvió una copa. Ahora la necesitaba más que nunca-… aún no has contestado a mi pregunta, George, ¿o es que? ¡No, no me lo digas! Toda aquella historia de que los miméticos querían complacernos y que lo hacían por medio de la telepatía, era un cuento chino ¿no es cierto?

-No, Dolf, y por esa misma razón, por lo que ha informado, Dum se las arregló para que los pensamientos del androide se hicieran obvios, ¿no es cierto?

-Así fue -Dolf tomó asiento, fascinado- pero entonces, a ver, si Dum no mentía... ¿por qué nos dejó solos durante unas horas? ¿Y si algo hubiera fallado en el cerebro de Shelar?

El otro sonrió satisfecho. Por fin parecía que su amigo confiaba y empezaba a querer entenderlo todo:

-Debía contactar con el Sistema, supongo que Dummy estaría seguro de lo que hacía y cuándo debía hacerlo. Bien ¿y ahora, podemos continuar? -George volvió a pulsar algunos botones y la iluminación de la pantalla perdió intensidad. Después pegó un buen trago dejando tan solo la mitad de su bebida-. Pues si me lo permites, retomaré la historia y volveré al momento anterior al asesinato del gobernado. Afortunadamente nuestros hombres se habían mantenido a distancia en todo momento a petición del gobierno de Nud. De no haber sido así, habrían terminado como el resto y ahora…

-¡No recordarían!

-Así es. ¿Y supongo que ahora querrás saber por qué nadie pudo recordar nada con claridad, no es cierto? -el viejo sonrió a su joven amigo mientras éste asentía gravemente-. Según las primeras investigaciones, en el suelo de aquella plaza se hallaron restos de una sustancia química en apariencia muy similar a la arena original. Bien, esta sustancia fue tratada en un laboratorio para que produjese el efecto que finalmente pudimos comprobar en un tiempo pasmosamente controlado. Además, y siempre gracias a esta manipulación, pudieron esparcirla en la plaza días antes de la presentación y tan solo unos minutos antes del asesinato, la sustancia comenzó a actuar y un gas aturdidor emanó del suelo. Nadie percibió nada anormal… Cuando el asesino estuvo preparado para actuar, el gas había surtido su efecto y Random fue asesinado como si tal cosa.

Dolf acababa de perderse. Su azul mirada vagaba triste al otro lado del enorme ventanal.

-¿Dolf te encuentras bien? -George se mostró verdaderamente preocupado, aún no había empezado la peor parte...

-¿Eh? Ah, sí, sí, perdona. Continúa.

-¿Estás seguro?

-Por favor... -Esta vez su tono fue casi de súplica.

GD remoloneó con sus gafas mientras se cercioraba del estado mental del otro. Volvió a tomar la palabra sólo cuando estuvo seguro de que todo estaba en orden:

-Cuando toda la plaza regresó de su semi-inconsciencia se encontraron el cuerpo del gobernador sin vida. Los guardaespaldas nudishh se comunicaron entonces con los refuerzos que permanecían en esos momentos fuera de allí, refuerzos del Sistema y los suyos propios. Por supuesto, éstos eran su única esperanza.

-¡Un momento! ¿Qué ocurrió exactamente con los anteriores guardaespaldas? Me refiero a los que acompañaban habitualmente al gobernador... Me gustaría poder escuchar una explicación coherente, no un puñado de insensateces sacadas de un cuento para estúpidos -el joven pupilo no se molestó en ocultar su pasada investigación.

-La verdad es que, coherente o no, toda la información que tienes al respecto es ni más ni menos lo que sucedió. Bien, y dime, ¿puedo continuar?

Dolf asintió en silencio.

-Volvamos entonces a nuestros hombres. Éstos se hallaban a pocos metros del perímetro de la plaza cuando vieron salir al asesino a toda velocidad. Su aspecto, además de su actitud, les hizo sospechar. El resto, hasta llegar al Sistema Solar, ya lo sabes -G23 bebió de su vaso por primera vez, mientras miraba fascinado al narrador-... Una vez aquí solicitaron ayuda a la corporación de Industrias de la Luna en el Sistema Solar, y entonces fue cuando se diseñó el nuevo cuerpo y la programación de la que te he hablado. Así nació la actual Shelar. Pero antes de continuar en este punto, he de aclararte que Shelar, la verdadera Shelar, ya había entrado en escena. La auténtica selenita en realidad es la hija del director de la Corporación ILSS. Curiosamente esta mujer nunca ha tenido ningún tipo de relación con la empresa. Nunca le interesó demasiado ni ésta ni su padre, pero de algún modo todo este asunto llegó a sus oídos y entusiasmada con la idea, pidió que la dejaran cederle al androide su propia personalidad, aunque en lo que se refiere a su fisonomía, lógicamente utilizaron la anterior.

-¿Cómo dices?

-La muchacha tuvo un accidente hace unos meses. Sucedió mientras permanecía de vacaciones en algún recóndito planeta fuera del Sistema... -Darwin comprobó brevemente la información-. Se rompió una clavícula y se desfiguró parcialmente la cara mientras practicaba un deporte... ¿cómo se llamaba? -esta vez prescindió de la computadora-. Win... Winsurfing. ¡Sí, eso es! Según parece la muchacha se despistó y chocó con algo... Rica pero un poco estúpida ¿no te parece?

El ingeniero tuvo una extraña sensación, tan extraña que casi no prestó atención a las explicaciones de su jefe.

-… aprovechó el accidente para darse uno de tantos caprichos. Por eso nadie sabe que el androide Shelar en realidad suplantaba a una mujer de carne y hueso -su actitud dio un giro de ciento ochenta grados-. Nadie lo sabe ¿Me estás oyendo? ¡Y nadie más debe saberlo, esto es información confidencial! -clavó una vez más su mirada en la del joven, asegurándose de que el otro había entendido la gravedad del asunto.

-Ya, ¿y qué me dices de su vida anterior? Con la posición que sustenta esa mujer, su rostro ha debido quedar plasmado en más de una ocasión en cualquier titular de holoprensa, en holovisión... Su antiguo rostro permanecerá en los archivos de Identidad del ciudadano de la Luna, es lo mínimo ¿no es así?

-¡No seas ingenuo! Para alguien como ella cambiar su aspecto y más tarde suplantar su antiguo rostro por el nuevo en todos los lugares donde éste aparezca, es algo extremadamente simple. Ahora todo reza como si en realidad siempre hubiese sido así, al menos, eso es lo que me contaron, y yo por supuesto me lo creo.

-¿Pero que hay de los selenitas y del resto de los solares que mantuvieran contacto con ella? ¡En las memorias de los ciudadanos no se puede suplantar una imagen!

-Por supuesto que no. Pero la gente olvida las cosas con facilidad, las confunde... Y estamos hablando de una niña de papá, una joven malcriada que donde menos tiempo ha pasado es en el lugar donde verdaderamente le correspondía... Prácticamente sin amistades en ninguna parte...

GD remató lo que quedaba en su vaso y fue rápidamente a rellenarlo:

-¿Quieres más?

G23 observó su bebida, prácticamente intacta. Finalmente negó con la cabeza.

-Bien...

-¡George!

-¿Sí?

-No creo que necesite una historia detallada sobre nuestro viaje.

-¡No, por supuesto que no! No voy a contarte tu propio viaje, pero sí pequeños detalles.

-¿Como cuáles? -Dolf tuvo un mal presentimiento.

-Por ejemplo, por qué Dum no te informó antes de que la nave mimética en realidad era vuestra aliada. Supongo que también te gustará saber cómo contactó con ella a bordo de la BlackBird2, antes de llegar a Mimet...

Los azules ojos del muchacho estuvieron a punto de salirse de sus órbitas:

-¡Yo también estaba a los controles, debería haber detectado esa conexión! ¿Cómo... cuándo fue, dime?

-Lo cierto es que Dum no sabía nada al respecto en el momento en que se llevó a cabo la comunicación... -El viejo movía constantemente la nueva mezcla y ahora se dirigía a la mesa con una enorme sonrisa-. En principio debíais contactar con una nave mimética en la galaxia de Andrómeda, en territorio neutral, y a petición de nuestro gobierno debía daros definitivamente el paradero de Alma15. Pero los planes cambiaron. Aún sin haber salido de la Vía Láctea, la BlackBird2 detectó la llamada de la nave mimética. Los alienígenas hubieron de salir a vuestro encuentro para intentar interceptaros lo antes posible, el control de la misión había pasado única y exclusivamente a manos del gobierno nudishh, y debíais saber las causas de ello lo antes posible... al menos Dum.

-¿Pero por qué? ¿Qué ocurrió?

-Gracias a las detenciones realizadas a partir de la poca información suministrada por Alma15, se descubrió a un buen número de simpatizantes del movimiento terrorista nudishh, dentro de nuestro Sistema Solar... y aunque parezca increíble, incluso algunos de ellos pertenecían a las altas esferas de nuestro gobierno.

-¿Pero cómo... cómo es eso posible? ¿Sabes lo que estás diciendo? -G23 se levantó repentinamente, pero enseguida se volvió a sentar-. ¡Lo siento, pero resulta tan... tan, increíble! ¿Y nuestro gobierno lo consintió?

-¡Qué remedio! Las partes verdaderamente implicadas debían guardar silencio para no ser descubiertas.

-Pero eso es… es…

-Increíble, ya lo has dicho. Y como puedes imaginar esas noticias no podían esperar, así que los miméticos se aventuraron en busca vuestra. A partir de ese momento, vuestros movimientos fueron silenciados de cara al Sistema Solar y supervisados por el gobierno nudishh... y por el propio Dum cuando la situación lo requirió.

-¿Pero cuándo se llevó a cabo la comunicación, cómo lo hicieron, George?

-Cuando la BlackBird2 detectó la llamada de la nave mimética te ofreció una conexión subespacial con la Tierra. Si me informaron bien, creo que fue con tu mujer. De este modo, ambos, Dum y la propia nave, podían operar libremente, pero desgraciadamente, cuando la nave mimética aún estaba en contacto con la BlackBird2, ambas hubieron de cortar la comunicación casi de inmediato y simular vuestro "rapto".

-¡No me lo digas! ¿La Trem21?

-Exacto. La nave terrorista, gracias a la información suministrada por algunos solares, había encontrado vuestro rastro fácilmente e intentaba interceptar vuestra comunicación a distancia... afortunadamente el cerebro de vuestra nave consiguió interceptarla antes e impedir su sondeo. Cuando lo hubo conseguido, llevó a cabo su propio estudio y dentro de los bancos de memoria de la computadora de la nave terrorista, encontró las instrucciones que pensaban seguir al pie de la letra: Conseguir que les acompañaseis a Capella y aniquilaros una vez tuvieran a Alma15. Así además impedirían que cumplieseis con vuestro cometido. Fue gracias a esta información hurtada y al persistente empeño de la BlackBird porque la Trem21 no obtuviese ni simples migajas en su continuo reconocimiento, que ganasteis tiempo para trazar un plan; ir a Mimet, salir de allí con un nuevo rumbo fijado, y salvar el pellejo.

G23 alzó su expresión con recelo:

-¿Salvar el pellejo? -G23 contempló su bebida hasta el momento olvidada. Definitivamente debió tomar un par de copas cuando aún estuvo a tiempo... es decir, antes de entrar en aquel maldito despacho. Para recuperar el tiempo, bebió todo su contenido de golpe-.¡Ya conocían el paradero de Alma15! ¡Si hubieran querido podrían habernos aniquilado en cualquier momento!

-Créeme, todo estaba bajo control. Como te he dicho, y creo que ellos mismos hicieron, os necesitaban para llegar a Capella sin levantar sospechas. Por eso mismo llegaron hasta los confines del Sistema Cbiannte 2 donde, "pensaron", aún eran indetectables. Allí os esperaron, y el resto ya lo conoces.

G23 se mordió el labio inferior, nada acababa de aclararse:

-¿Y qué hay de Shelar?

-Ella no estuvo presente durante la corta comunicación mantenida entre ambas naves, por lo que, al igual que tú, tampoco sabía qué estaba sucediendo. Según Dum, su cerebro debió mantenerse intacto hasta ver qué sucedía con la nave que os dejó sin energía, y cuando vio que definitivamente no podíais escapar de ella, es más, que os llevaban por la fuerza, comenzaron los problemas. El deterioro comenzó lentamente segundos después de vuestro hipotético rapto, pero Dum no fue consciente de ello al principio. Estaba demasiado pendiente de ti y de tu sueño inducido por el cerebro de la nave… -G23 no se ruborizó al oír esto, aunque se sintiera como un estúpida marioneta-… demasiado atento a lo que los miméticos pudieran comunicarle mientras os dirigíais a su planeta. Dum reconoció en su informe que quizá no le había prestado a su protegida toda la atención que se merecía, pero afirmó que de todos modos ella se comportó de forma aparentemente normal, quizá manteniéndose alerta durante el tiempo necesario para comprobar que no os ocurría nada grave a ninguno. Pero ya en Mimet Dum fue realmente consciente de lo que ocurría. En tanto tú descansabas, intentó mantener una entrevista a solas con Shelar, para informarla finalmente sobre la clase de lugar al que habíais llegado. Le fue imposible, el androide no parecía prestar atención. Entonces Dummy decidió interrogarla, pero el androide, en vez de proporcionarle algún dato coherente, comenzó a contarle una especie de paranoia robótica en la que rememoraba cómo había sido detenida después del asesinato del gobernador, por los agentes del Sistema. Shelar no debía recordar hechos, sólo datos, ¿recuerdas?, sin embargo lo estaba haciendo... -GD dio un gran sorbo hidratando así su garganta, lo cierto es que no sabía cuánto tiempo iba a soportar ese ritmo.

-¿Pero qué ocurría exactamente?

-Estaba tergiversando los acontecimientos sobre el asesinato hasta tal punto que tú aparecías en escena.

-¿Yo? -La expresión de Dolf se alzó sorprendida.

-Tranquilo, como te he dicho Dum ya había detectado una serie de anomalías en su cerebro, y éstas estaban haciendo que el androide comenzase a entremezclar los recuerdos de su programación inicial con los implantados posteriormente, y por si esto fuera poco, también utilizaba datos enteramente de su invención...

-¿Pero por qué?

-Según el informe de Dum, su personalidad como Shelar ya no dominaba y digamos que empezaba a volverse "loca". Ambas programaciones comenzaron a entremezclarse, ¿lo entiendes? De nuevo recordaba todo lo acaecido bajo la perspectiva de las leyes de la robótica.

-Y se desestabilizaba por tercera vez.

-Más o menos, pero Dum logró atajar el deterioro volviendo a poner cada cosa en su lugar -el viejo concluyó su copa y volvió a servirse otra. Esta vez no preguntó a su joven pupilo, éste parecía querer tener las ideas bien claras-. Suministrándole una vez más toda, TODA la información; el lugar donde estabais, el paradero de Alma15 -se sentó con el nuevo bebedizo ya preparado-, cuál era el papel del androide... Más tarde Dum la ordenó mantener en secreto la conversación.

-¿Entonces la intervención no era necesaria, no es cierto?

GD evitó sonreír:

-¡Por supuesto que no Dolf, no seas ingenuo! Al menos no era necesaria para lo que piensas. Dum ya había sido informado por los miméticos a cerca del paradero de Alma15. La llamada intervención fue llevada a cabo para examinar el cerebro de Shelar después de los reajustes efectuados bajo la robopsicología, y confirmar de una vez por todas que estaba preparada para seguir adelante.

-¿Y cómo supieron que lo habían conseguido, si es que lo hicieron?

-Dentro de la misma intervención simulada se interrogó al androide sobre su estado, utilizando la personalidad implantada de Shelar. Este interrogatorio final fue disfrazado mediante el suceso de las V5, puesto que era la única forma de no hacer entrar al androide de nuevo en conflicto... Por lo tanto, cuando se le preguntó a cerca de cómo se consideraba por haber perpetrado el robo de las Vida5, lo que hizo en realidad fue revisar su actuación bajo la perspectiva de las tres leyes de la robótica, actuación que por otra parte no pudo evitar, y respondió considerándose inocente -hizo que sus dedos tamborileasen cerca de la consola mientras continuaba releyendo el informe-. Pero este no era el único fin de la susodicha intervención -la expresión del viejo se endureció de improviso, mientras sus pupilas continuaban clavadas en las luminiscencias de la pantalla-. Cuando llegasteis a Mimet, las cosas estaban tan mal aquí que necesitábamos que Shelar recordara inmediatamente. Cualquier era buena cosa, lo que fuera, pero necesitábamos más información. Como Dum no pudo conseguirlo, los miméticos debían emplear cualquier método que estuviera a su alcance para hacerlo en su lugar. Pero todo fue en vano, y entonces fue cuando decidieron pasar al plan "B", el testigo fue entregado al cerebro de la BlackBird2.

-¿La nave?

-Sí. El plan "B" constaba de dos partes: el hipotético sueño amniótico formaba parte de la primera. Si éste no funcionaba, que no funcionó, aún quedaba la segunda parte…

-¿Y cuál era ésta? -G23 tragó atropelladamente.

-Debían provocar que los nudissh, aún a la espera en el sistema mimético, os transportaran a la fuerza tanto a ti como a Dum a bordo de la Trem21...

-¿Pero para qué? ¿Con qué fin?

El viejo hizo rechinar sus dientes:

-¡Deja que continúe! En aquellos momentos si era necesario se debía actuar a la desesperada, y de hecho se hizo. Por eso mismo se decidió preparar a Shelar para que "cantase" lo antes posible. Para ello, el cerebro de la nave simuló un nuevo sueño amniótico sometiendo a la mente del androide una vez más, quedando además permanentemente conectado incluso cuando concluyese el susodicho sueño. La nueva preparación consistía en hacer que Shelar recibiera un fuerte shock entrando en conflicto consigo misma. Se debía reforzar su imposición de comportarse como un ser humano, al mismo tiempo que se invocó su anterior programación, asesinato incluido… -Darwin contempló en silencio a su pupilo, preguntándose durante cuánto tiempo más soportaría aquel calvario. G23 no demostró ser consciente del examen que se le estaba realizando, se había levantado durante un momento, y ahora sólo se limitaba a tomar asiento nuevamente-. Esta vez el tratamiento consistía en entremezclar ambas programaciones, sin que ninguna de ellas dominase.

-¿Me tomas el pelo? ¡Eso pudo desestabilizarla de una vez por todas!

-Ciertamente, pero también se había vuelto a reforzar una de sus muchas imposiciones colocándola esta vez en un primer lugar. Según reza en el informe, la BlackBird encontró una forma de hacer que su auténtica prioridad fuera preservar vuestras vidas... y enseguida se le informó que tras los últimos acontecimientos habíais sido detenidos por individuos terroristas.

-¿Quieres decir que en esos momentos éramos lo más importante?

-Así es, Alma15 pasaba ahora a un segundo plano, bueno, relativamente -GD le dio una nueva orden a su computadora-, pero de poco sirvió todo esto. El androide hubo de pasear por los pasillos de la nave nudishh y no pudo evitar mantener contacto con sus habitantes. Fue entonces cuando tuvo la oportunidad de ver la otra cara de la moneda.

-No te comprendo.

-Dolf, el colectivo insurrecto también estaba formado por seres vivos, y algunos de ellos, aparentemente inocentes bajo el criterio del androide. ¡Ella no esperaba eso! ¿Lo entiendes? Tenía registrada una visión muy distinta de los rebeldes. Sólo le habían suministrado datos sobre el lado oscuro, el instinto asesino de los insurrectos.

-Cometieron un grave error entonces.

-Así es. De este modo la semilla de los futuros problemas quedó sembrada y germinó cuando poco antes de que la nave fuese destruida, ambos cerebros quedasen irremediablemente desconectados. A partir de ese momento nadie pudo sujetar sus nuevas especulaciones. Una vez ausente ese continuo refuerzo promovido por el cerebro de la nave, llegó el caos...

-¡El desmayo! ¡Shelar se desmayó estando aún a bordo de la Trem21! ¡Debió ser cuando perdió el apoyo del otro cerebro!

GD miró su informe y tras unos momentos encontró la referencia al suceso en sí.

-Según Dum así debió de ser. Bien, a partir de ese momento el cerebro de Shelar consiguió llegar hasta el final únicamente movido por el afán de hacer justicia, y una vez en Capella, Dum, la recompuso de nuevo dándola las pruebas fehacientes que ella solicitaba. Cuando Shelar fue capaz de ver a qué mayoría debía prestar su apoyo, entonces suministró toda su información.

De improviso el ingeniero empezó a acalorarse. Aunque G23 estaba harto de aquella charla, no estaba dispuesto a dejar ningún cabo suelto:

-Bueno, todo eso está muy bien ¿pero y qué me dices de los Ttümül? ¿De su llegada y de la destrucción de la BB2? ¿Estaba también eso previsto?

-Eeeeh, no -GD sacudió la cabeza pesadamente-, desgraciadamente no.

El ingeniero se echó las manos a la cabeza:

-¡Por Dios, podríamos haber muerto!

-Era improbable con la BlackBird2 operativa. Bueno, ya viste cómo os salvó el pellejo.

-¿Pero, y mientras estábamos en la nave nudishh?

-Imposible. Como ya te he dicho, gracias a aquellos infiltrados en nuestro Sistema, los terroristas conocían desde un principio la identidad de Shelar…

-¡Pues precisamente! ¿Por qué no impidieron que Shelar interviniese en la misión? ¿Y si hubiese recordado entonces? ¡Prácticamente los habría señalado con el dedo!

-No Dolf, no podían poner impedimento alguno puesto que si algo salía mal, todos ellos se hubiesen autodelatado anticipadamente. Además, ahora sabemos por qué no temían que el androide hablara. Cuando la BlackBird intentó hacer que Shelar recordase mediante el primer sueño amniótico, topó con algo que no podía digerir, y por eso se vino abajo de nuevo y hubieron de pasar a la segunda fase del plan. Shelar descubrió que había gente involucrada dentro de nuestro propio gobierno, ¿lo entiendes ahora? Ella estaba trabajando para gente completamente inocente, pero también para unos pocos asesinos... Los traidores solares sabían perfectamente que el cerebro del androide entraría en este conflicto si llegaba a averiguar todo eso, por ello no impidieron su inclusión en la misión. Además, de esta forma la tendrían permanentemente localizada, y cuando hubiesen tenido la información que necesitaban sobre el paradero de Alma15, la habrían aniquilado junto a vosotros. Sin más. Punto y final -Darwin suspiró al mismo tiempo que su corazón se contraía fuertemente-. Pero creo que ya va siendo hora de llegar al final de la historia.

-¿Es que aún no has acabado? ¡Llegamos a Capella y detuvieron al Shelar! Fin. Quiero que me digas por qué no se me ha contado todo esto hasta ahora. ¿Por qué? ¿Con qué fin?, no entiendo...

El otro volvió a levantar una temblorosa mano rogando silencio, y sus pupilas se escondieron tras la pantalla.

-No Dolf, ese no es el final de la historia. Te pido un poco más de paciencia, amigo.

-¿Y ahora me vas a decir que me he perdido el final? Yo estuve allí, y vi cómo la detenían...

-Dolf, deja que concluya. ¿De acuerdo?

G23 no se molestó en contestar. Apartó su mirada de la figura del anciano volviéndola nuevamente al exterior.

-Verás, tanto la información a cerca de la programación como los materiales para construir al primer androide, al asesino, fue suministrada por La Eterna Luz.

-¿La Eterna qué? -la atención de Dolf regresó al rostro de su jefe precipitadamente.

-La Eterna Luz. Una secta que actúa en la sombra desde hace décadas, aquí, en el Sistema Solar. Aunque esto último, ya a estas alturas, lo dudo mucho.

-¿El plan lo urdió una secta compuesta por solares? -G23 recibió una respuesta categóricamente afirmativa-. ¿Y qué demonios tenían ellos que ver con todo este asunto?

-La Eterna Luz ha existido durante años viviendo y dejando vivir, aunque eso sí, siempre al corriente de todo cuanto acontecía a su alrededor. Al principio, aparentemente era otro grupo de fanáticos vociferando en nombre de Dios... Pero… -encendió un nuevo habano, dejando su alma en las primeras succiones-… y aún no se sabe muy bien cómo, con el paso de los años, tomaron cierto renombre entre miembros importantes de la aristocracia del Sistema. A partir de ese momento, lógicamente tanto su poder como sus adeptos aumentaron hasta límites insospechados. La Eterna Luz cuenta actualmente con adeptos infiltrados en diversos... campos. Científicos, políticos... y ya sabes lo que eso significa...

-¡Esa gente no sólo puede manipular nuestras vidas -G23 volvió a echarse las manos a la cabeza-, sino que puede cambiar el curso de la historia!

-Eso es, y partiendo de esa base podemos llegar fácilmente a una conclusión: La noticia sobre el proceso de paz entre ambos Sistemas, llegó a oídos de La Eterna Luz segundos después de comenzar a tenerse seriamente en cuenta. Desde ese momento debieron empezar a mantener relaciones con nudishh insurrectos, y ya sabemos qué terminó surgiendo de esas relaciones. Lo peor de todo es que el propósito real de la secta no era sólo el de impedir una Alianza a toda costa, ahora lo sabemos. También querían impedir que los nudishh nos hicieran partícipes de su Zk.

-¡Dios santo, el gas de la semi-inmortalidad! -G23 aflojó su corbata y manoseó nerviosamente el cuello de su camisa. Aquella reunión iba a acabar con él.

-Eso es. Por eso asesinaron al gobernador, y gracias a sus contactos tanto fuera como dentro de nuestro Sistema, pudieron crear un ser artificial que además no dejase pista alguna. Eso sí, del diseño del androide hubieron de encargarse manos nudishh, y en un tiempo récord, por si fuera poco.

-¿Pero por qué ellos?

-Porque si lo hacia La Eterna Luz infringiría claramente sus propias creencias. Construir un androide a imagen y semejanza de un solar, o en este caso, a imagen y semejanza de un humanoide, era jugar a ser Dios, y por otra parte no les quedaba más remedio que hacerlo. Al menos justificaron su actuación de ese modo. Así que le cargaron el mochuelo a los amigos nudishh.

Darwin tomó el puro entre sus dedos y lo chupó una vez más con energía, después soltó el humo poco a poco y lo contempló suspendido en el aire durante unos momentos.

-¡Pero… George, hay algo que no encaja! Si La Eterna Luz era tan poderosa, ¿cómo no supieron que Alma15 tenía capacidad para leer mentes biológicas incluso a través de holovisión? ¿Cómo se dejaron coger de esa forma?

-Bien, en realidad eran muy pocos los que conocían este detalle. Al menos hasta el momento en que se asesinó al gobernador. Cuando Alma15 se entregó al pueblo de Nud, aún no se habían dado a conocer todas las posibilidades que ésta podía llegar a brindar.

-Pero, a ver… entonces, ¿no se utilizó aquí ni una sola vez, nadie vio cómo funcionaba o para qué servía la máquina?

Darwin estudió largamente a su pupilo. Después fue él quien decidió ir a la carga:

-¿Por qué disimulas conmigo, Dolf? Aun así me alegro que me preguntes, puesto que la información que introduje premeditadamente en la INA la noche anterior a tu partida, no es del todo correcta.

-¿A qué te refieres? ¿Y con qué fin lo hiciste?

-Vayamos por partes. Comencemos primero con datos y hechos, y después continuemos con "el porqué de las cosas" ¿de acuerdo? -el otro suspiró resignado. Por último asintió-. Alma15 comenzó a construirse hace más de un milenio... Y bien, esto es un hecho. Un dato es que Thomas G23, uno de sus creadores, era antepasado tuyo.

-¡Lo sabía! Entonces... ¿Ralph... Ralph Gómez, era…?

-Su voz se vio ahogada por la emoción. -Sí, lo era.

G23 fue a servirse una nueva copa. Ahora la necesitaba más que nunca. Aún haciendo la mezcla, se volvió a su querido jefe:

-¿Estoy confundido si pienso que este fue uno de los motivos por los cuales tú, quiero decir, se me incluyó en la misión?

El otro afirmó rotundamente.

-Gracias George...

-No hay de qué, creí que era justo. De algún modo algo de Alma15 te pertenece.

Dolf G23 se mordió pensativo el labio inferior, dirigiéndose hacia el ventanal. Aunque antes de partir, prácticamente intuía todo lo que GD acababa de contar, no podía evitar sentirse de aquel modo. Thomas G23 y Ralph Gómez...

-¿George, por qué no finalizaron la construcción de Alma15 en el momento en que comenzó a construirse?

-Eh... bueno, eso no es del todo cierto. Lo cierto es que cuando introduje la información en el INA lo hice limitándome a la información oficial. ¡Lo siento, Dolf! Siento haber tenido que hacerlo así... Y bien, esto era otro dato. Un hecho es que Alma15 fue concluida y poco tiempo después llevada a lo más profundo de los laberintos de Sub-Ccäpitalia. Allí fue abandonada junto a montones de chatarra, y debió ser desempolvada en el momento en que decidieran que debía entregarse como obsequio a los nudishh.

-Pero ¿y cómo funciona? ¿Cómo pudo Alma15 leer las mentes subversivas?

-Gracias a una especie de ultrasonidos generado por los pensamientos... -A pesar de la expresión del otro, Darwin volvió a manipular su consola virtual largamente olvidada, haciendo que los datos cambiasen nuevamente-. ¿Nunca has tenido la sensación de que alguien podía "escuchar" tus pensamientos? Sí, ¿verdad?, y por ello alguna vez incluso te habrá dado vergüenza de pensar lo que no podías evitar pensar -el otro no contestó, todo aquello se le empezaba a quedar demasiado grande-. Pues haces bien, créeme.

-George ¿a dónde quieres ir a parar? ¡Explícate de una vez, por Dios!

-Nuestros pensamientos producen un eco ultrasónico inaudible en la mayoría de las ocasiones, y he dicho en la mayoría de las ocasiones puesto que hay seres humanos capaces de "oír" el eco generado por nuestros pensamientos. Estos individuos son llamados vulgarmente telépatas. Los telépatas, creen traducir el eco como sensaciones, creen que sienten ese eco, pero la realidad es muy distinta. Bien, esto ahora no tiene demasiada importancia... El caso es que Alma15, al igual que los telépatas y que la propia BlackBird2, es capaz de oír estos ecos fácilmente, y además, también lo hace a través de la distancia, por medio de las ondas... La retransmisión holográfica fue el conductor perfecto... después, simplemente quedaba distinguirlas del resto.

De improviso, las viejas manos de George se vieron sacudidas por un violento temblor.

-¿Qué ocurre George? ¿Te encuentras bien?

Pero GD se sentía cada vez peor. Su estómago empezaba a revolverse. Había llegado el momento:

-Dolf, tengo que decirte algo muy importante.

 

-¿Es que aún no hemos acabado? -el ingeniero sonrió fraternalmente a su jefe y amigo, pero inmediatamente hubo de borrar su sonrisa. Algo iba mal-. ¿Qué sucede, dime?

George apagó su computadora, y a una nueva seña, el ingeniero volvió a tomar asiento.

-Verás... espero que lo entiendas, yo... -restregó violentamente su rostro con ambas manos- ¡Oh, Dios!

-¿Qué sucede... qué?

-Tu esposa, tu esposa Sarah, fue asesinada por La Eterna Luz.

-¿Cómo? ¿De qué demonios estás hablando? ¿Acaso te has vuelto loco?

El respeto que el ingeniero sentía por su superior se había esfumado por completo. Acabó su copa de golpe y fue inmediatamente a servirse una próxima.

-¡Dolf, no creo que eso te ayude!

El vaso aún vacío voló por los aires, estrellándose directamente contra el gran ventanal. El rostro del ingeniero se volvió demudado por la ira:

-¿Y qué puede ayudarme, dime? ¿Qué puede hacerlo? -Fue incapaz de dudar que aquello era verdad, ahora lo entendía todo, lo entendía perfectamente.

-Al menos sabes que has colaborado capturando a los asesinos. ¡Dolf, has hecho justicia! -GD se levantó precipitadamente y agarró a su amigo por los hombros. Éste había estado a punto de perder el equilibrio.

G23 intentó a duras penas mantenerse en pie mientras se secaba los ojos.

-Pero... ¿por qué? ¿Por qué George, por qué?

-Las explicaciones son innecesarias, Dolf. Tú sabes muy bien por qué, simplemente le tocó a ella, y emplearon al GHV como arma.

-¡No lo entiendo! ¿Qué hizo ella, dime? Únicamente cumplía con su trabajo. ¡Sólo cumplía con su trabajo, George!

GD acercó uno de los asientos obligando a sentarse a su amigo.

-Su trabajo entraba en conflicto con las creencias de la secta. Si su experimento obtenía resultados positivos nos habría dado esa semi-inmortalidad que tanto añoramos. Años y años de larga y próspera vida, ¿lo entiendes, Dolf? -El otro fue incapaz de afirmar aunque era cierto que lo entendía, y lo hacía demasiado bien-. Cada individuo, cuando él mismo lo considerase oportuno, sería transformado en un cyborg. Si todos hiciéramos eso… ¿sabes lo que significa, verdad? A partir de ese momento, se erradicarían lacras como el desgaste y la enfermedad que siempre acompañan al funcionamiento del cuerpo humano.

-¿Y qué tiene eso de malo? -G23 tragó penosamente, incapaz de disimular su dificultad al hablar.

-¡Nada, Dolf! Al contrario. Pero repito, su experimento iba en contra de sus creencias...

-Pero ella... ella no fue ni la primera ni la única que experimentaba con cyborgs, ¿por qué Sarah entonces? ¿Por qué, George?

-Porque La Eterna Luz pudo persuadir a los otros. Sin embargo con Sarah… tal vez no pudieron con ella. Decidió continuar bajo su propia responsabilidad, respaldada por unos pocos, sí... pero eso no fue suficiente.

-¡No puedo creerlo! ¡Maldita sea, no puedo! -Dolf ocultó el rostro entre sus manos, sollozando como un niño.

GD no supo qué hacer entonces sino abrazarle.

-Dolf… siento tener que haber sido yo quien te dé la noticia. Quien te haya tenido que explicar qué sucedió exactamente, pero, aun así -Dejó a su amigo poniéndose en pie- he de admitir que también me alegro. Sé que llevabas una investigación por tu cuenta, en realidad, casi todo el mundo en esta empresa lo sabía. Bien, ahora puedes descansar. Ya sabes qué ocurrió y quién tuvo la culpa.

-¿Pero por qué, George? ¿Por qué no me lo dijiste antes? -Dolf fue incapaz de levantar el rostro y mirar directamente a su amigo.

-Al principio no lo sabía. Lo descubrí mientras ibais en busca de Alma15. Yo... únicamente te incluí en la misión por los motivos que ya te he comentado, nada más... Fortuitamente, descubrí que había personas muy interesadas en que tú colaborases en la misión. ¿Puedes imaginar quiénes, no? De este modo te quitaban de en medio, y a tu molesta investigación. Me percaté de ello mientras recopilaba información, cuando ya estabas demasiado lejos. Después, simplemente me fue imposible comunicártelo. Dolf, yo… de veras que lo siento.

 

No hubo más palabras. Durante unos instantes, G23 permaneció sentado, con la cabeza prácticamente metida entre sus rodillas. Por último, se levantó en silencio y salió del despacho.

Darwin lo miró hasta que hubo desaparecido, preguntándose si volvería a verlo.

- Cuarta parte - Capítulo final -

 

 

Alma15 fue concluida en Agosto del 99 y ha sido revisada durante el 2003/04.

 

 
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