| Dolf se sentía
incapaz de conducir y pasó a control automático.
A partir de ese momento, permaneció de brazos
cruzados observando el paisaje que le antecedía,
aunque sin ser consciente de ello: Sus pensamientos
habían volado al sueño de la noche anterior
a su partida. A ese robot de facciones indefinidas ejercitando
aquel deporte en el medio interestelar. ¿Qué
podía significar esa imagen? ¿Era simplemente
un sueño, o alguien introdujo "eso"
deliberadamente en la programación de su INA?
Ya no sabía qué pensar. ¿Y si no
era un sueño? ¡Y si no lo era! ¿Qué
indicaba entonces la angustia que reflejaba el rostro
del hombre mecánico? ¿Acaso era el GHV
lamentando lo que había hecho? ¡No, eso
era absurdo! Un robot era incapaz de lamentar o alegrarse
de nada. Por mucho que hubiera avanzado la robótica,
de eso estaba seguro. Además, Darwin había
introducido los datos y ni siquiera él sabía
en ese momento lo que había sucedido... ¿Pero
a qué venía entonces pensar en ello? ¿Qué
sentido tenía después de lo que acababa
de averiguar? ¿A quién podía importarle
una nimiedad así, y por qué ésta
no dejaba de golpear su cerebro?
Enseguida divisó el edificio
que albergaba su residencia y sus dudas se disiparon
momentáneamente.
Finalmente aparcó su utilitario
y ya fuera de él, fue asaltado por una nueva
duda. Una última interrogante que le bañó
rápidamente en sudor: Darwin había dicho
que Shelar, la auténtica Shelar, sufrió
un accidente practicando aquel mismo deporte que el
robot de su sueño...
Se detuvo en seco. ¿Qué
era esa extraña coincidencia? ¿Era una
señal o sencillamente le habían vuelto
a tomar el pelo? Se echó las manos a la cabeza.
Ahora estaba casi seguro, ¿pero entonces…
quién estaba jugando con su mente? ¿Quién
lo estaba haciendo?
- ¿FIN? -
Alma15 fue concluida en Agosto del
99 y ha sido revisada durante el 2003/04.
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