Contacta con NGC3660
 

Descarga esta crítica en PDF
La guerra de las salamandras Por: Pily B.

Creo que este sería el momento idóneo para que todos leyéramos o, revisáramos, La guerra de las salamandras. No por la trama principal de la historia, que no es otra que la bien merecida invasión de nuestro planeta desde dentro, sino por aquello que en ella nos enseña el señor Karel Capek: la auténtica forma de ser, de pensar y de actuar -según las circunstancias y por encima de todo los beneficios- del ser humano.

La guerra de las salamandras no es sólo una novela ingeniosísima, cargada de lógica humana y de un afilado sentido del humor, sino El Manual Avanzado del Comportamiento Humano. Éste, nos hace ver que siempre, SIEMPRE, de una manera u otra, tarde o temprano, en el momento en que creemos tener algo valioso entre manos, debemos proceder inmediatamente a acotarlo; controlarlo, manipularlo, moldearlo, institucionalizarlo, nacionalizarlo, todo ello en beneficio de uno mismo y de aquellos más próximos. Y así nos acaban saliendo las cosas, claro está…

Pero además este manual, por encima de todo, es capaz de desenmarañar el espíritu humano con tanta naturalidad, tanta claridad, que quizá eso, y sólo eso, sea la pieza clave, la nota más impactante del libro y no las consecuencias que devienen de los acontecimientos a posteriori.

Asimismo en su obra, Capek nos ayuda a ahondar en la evolución del hombre y su entorno, poniendo de manifiesto que todo aquel avance en un primer momento incomoda -el eterno miedo a lo desconocido-, aireando al mismo tiempo aquello que contaminaba a la sociedad de su época: el racismo, el sexismo, el clasismo... así como aquello que contamina al propio ser humano: la avaricia principalmente.

Pero en La guerra de las salamandras no todo es tan profundo y negativo. Pasando páginas hay tiempo más que suficiente para divertirse con la ocurrente historia -aunque hay momentos verdaderamente dramáticos, como cuando se describen los métodos (que por otra parte parecen ser siempre los mismos), empleados por los seres humanos para hacerse con aquello que anhelan-, podemos asimismo recrearnos en sus personajes: algunas de sus reacciones, su desparpajo, y por supuesto en la frescura con la que Capek los describe…

No hay desperdicio. Desde aquél que lo empieza todo, el capitán J. van Toch, hasta aquel otro que da un paso para que continúe: el señor Povondra. Pasando asimismo por Andrias Scheuchzeri del zoológico, alias Andrew Scheuchzer -capítulo divertido donde los haya- o aquellos otros personajes secundarios. Todos ellos, cada uno en la medida en que el autor se lo permite, son un elemento clave para que la historia continúe de una forma verosímil -y más si tenemos en cuenta que no hay ningún personaje estrictamente principal.

La nota negra, o lo más pesado de la novela, quizá sea la incomodidad a la hora de leer algunos de los recortes de prensa que el señor Povondra va guardando -a cerca de la evolución de las salamandras-, ya que están al pie de página y algunos son muy, muy largos. Eso sí, a pesar de la incomodidad, éstos mismos son dignos de leer.

Lo mejor, además de lo dicho anteriormente, quizá sea el final, que consigue dar un giro totalmente improvisado a lo que parece el auténtico fin, concediéndonos además un rayo de luz, de esperanza, tanto a aquellos que han terminado peregrinando en sus últimas páginas, como a los que hemos fijado nuestra atención sobre ellas.

En definitiva, creo La guerra de las salamandras es una obra imprescindible de leer en los tiempos que corren…

 

publicado en febrero de 2008

| Karel Capek | www.gigamesh.com | Título original: Válka s mloky (1936) | Gigamesh Nº 16 | Prólogo: Alejandro Vidal |
| Portada: Juan Miguel Aguilera | ISBN: 978-84-932250-6-3 | 240 págs. | 11,95€ |
 
 © Copyright 'NGC 3660' en órbita desde el año 2000 ngc@ccapitalia.net