Contacta con NGC3660
 

Descarga esta crítica en PDF
Sueños sin noche Por: Pily B.

Imagino que intentar configurar una reseña decente de un cómic es en parte absurdo porque, ¿qué se puede decir de una experiencia que básicamente es visual?

Bueno, pues lo primero que podría decir es que la presentación de Sueños sin noche tuvo lugar en la Fnac de Callao, el día 25 de enero, lo que no revela mucho del contenido del cómic, ¿verdad? Aun así, insisto. Ésta, la presentación, se inició con las palabras de una de las responsables de la Editorial Diábolo, editorial que, por otra parte, se mostró verdaderamente comprometida y enamorada del proyecto que acaban de lanzar.

Pero, como decía, dicha presentación no solo sirvió para dar a conocer a algunos de sus autores, tampoco uno de los últimos títulos de la mencionada editorial (se inició con un breve y sugerente trailer); además, resultó ser muy reveladora, entretenida, y desde luego lo suficientemente sugestiva como para incitarnos a querer devorar el cómic lo antes posible (y adquirirlo, claro, que una servidora no lo atesoraba aún).

Pero, ya, imagino que la mayoría estará pensando aquello de: “¿Y a mí qué la presentación?”

Veamos, entonces diré que el cómic, el proyecto, según sus editores es el primero de estas características editado en nuestro país. Esto es: varias historias guionizadas por escritores que, en el cincuenta por ciento al menos, no tienen nada que ver (directamente) ni con el mundo del cómic ni con la guionización de este. Por lo tanto, desvirgar a diversos escritores que hasta el momento solo se manejaban en el universo de la ciencia ficción o el terror, pero en lo estrictamente narrativo, no es moco de pavo, no.

Asimismo, esta aventura visual, se permite el lujo de reunir a dos ilustradores que abarcan distintos modos de utilizar su lápiz y sobre todo de plasmar lo que leen e imaginan: ellos son Felideus, coordinador de todo el proyecto y guionizador de una de las historias además, y Jezabel; maravillosa grabadora de pesadillas.

Pero continuemos. El volumen comienza con una perfecta explicación por parte del señor Felideus de lo que es el terror; las causas y el mecanismo que puede llegar a hacernos sentir aterrorizados.

Tras esta esclarecedora presentación, comienza este Sueños sin noche con un hermoso prólogo en el que el mismo autor de éste y de las ilustraciones que lo guían, Felideus de nuevo, nos inicia en el mundo de la pesadilla por medio de un inquietante contador de cuentos; revelador de la oscuridad y del temor a lo desconocido.

Éste mismo, el intrigante contador de cuentos, da paso a su vez a la primera historia de Sueños sin noche:Sueños febriles”, de David Jasso. Ésta, es quizá una de las más aterrantes historias, espeluznante y coherente a la vez, puesto que, ¿quién no nos dice que no hay mentes capaces de visualizar lo que sus protagonistas visualizan?

Tanto la trama del guión de Jasso como las ilustraciones de Jezabel, son a la par oscuras, mundanas, grotescas, y lo suficientemente transmisoras del delirio febril. Aunque no lo pudiera parecer en un primer momento, desde luego terminan formando un conjunto perfecto.

Después llega “Alicia”, guionizada por José Antonio Cotrina y visualizada por Felideus. Esta historia, por no desvelar demasiado, trata de una niña que desea cualquiera cosa menos vivir en el país de las maravillas; ese que todos concebimos al primer golpe de imaginación. Aquí, tenemos a una niña fervientemente seguidora de los monstruos, dispuesta a todo por entrar en su mundo, incluso a renunciar a su humanidad…

Desde luego la forma en que Felideus ha dejado impresas las ideas de Cotrina, es excelente, y hacia el final, todo lo monstruosa que debería ser para que, con una simple frase y un pedazo de imagen, el relato de “Alicia” termine siendo una auténtica historia de terror.

Alimento para el alma”, guionizada por Santiago Eximeno, es la típica historia de zombies. Así, sin más, y bien orgulloso (me consta) que está su autor. Ni quita, ni pone, pero eso sí, la forma de plasmarla de Jezabel, termina haciendo de ella algo más aterrador y atractivo de lo que en un primer momento podría llegar a ser: “Alimento para el alma”, sin las representaciones de Jezabel, sería una historia (pilar del género, eso sí), algo huérfana. Afortunada pues la intervención de Jezabel.

Black Hole Jack” nos descoloca. Guionizada e ilustrada por Felideus, “Black Hole Jack” nos lleva al mundo del terror pero también al del absurdo: cuenta con un gran sentido del humor, con una mezcla de técnicas que nos dejan pasmados… y además es brillante, aguda, y al más puro estilo Tarantino. Desde luego el meridiano ideal para lo que llega después: un terror sutil; morboso, hermoso, la inquietud y la maldad en forma de cuento…

… Y viene de la inventiva de Mª Isabel Rodríguez, también conocida como Zapardiel o Nimrodelisa. Esta joven autora, nos acerca con su “Calicita” al mundo de las gárgolas, pero no al mundo nocturno y habitual. Aquí, la piedra no se limita a cobrar vida y vigilar desde alturas. Isabel no se ha conformado solo con eso: las gárgolas, toman el control, son egoístas, autoritarias, y buscan más allá; fines que no deberían buscar y que jamás antes nadie imaginó. “Calicita”, es un cántico a la muerte al tiempo que a la vida, y Jezabel, que es quien ilustra esta historia de monstruos de piedra, lo plasma perfectamente llevándonos a la época en que la vida y milagros de la humanidad eran inmortalizados únicamente sobre el papiro.

Por último, en cuanto a historias, tenemos el guión de Juan Antonio Fdez. Madrigal. “Tránsitus Hominidi”, es ciencia ficción pero llevada al mundo del terror, del miedo al exterminio; a quedarse siendo el único, completamente solo. Recreada por Felideus, esta historia, insisto, la única de ciencia ficción, es hermosa en todo su conjunto; de esas en las que uno se perdería admirando una misma viñeta durante laaaaargos minutos.

El tandem formado por estos dos autores desde luego es soberbio.

Casi, casi ultimando este sueño sin noche (ni descanso), tenemos un epílogo donde se cierra el círculo de manera perfecta; triste, bella. En este cierre, para más inri, unen sus talentos ambos ilustradores; dando un toque al conjunto más asombroso si cabe. Demostrando asimismo sus ganas de hacer cosas nuevas, investigar, trabajar y colaborar poniendo a prueba su ingenio.

Pero como todo el volumen Sueños sin noche es un auténtico lujo, éste, al igual que los deuvedés, contiene además extras: la bibliografía de guionistas e ilustradores, y un par de bocetos.

Y eso es todo, o mejor dicho, el comienzo; un breve resumen de un proyecto elegante y original. Un proyecto en el que palabra e imagen se complementan a la perfección, dándose mutuamente fuerza, sentido, y morbosa sensibilidad.

 

publicado en enero de 2008

| Varios Autores | Diábolo Ediciones | ISBN: 978-84-934949-9-5 | 95 páginas | 19,95€ | Noviembre 2007 |
 
 © Copyright 'NGC 3660' en órbita desde el año 2000 ngc@ccapitalia.net