Los seres microscópicos

noviembre 30, 2019 on 6:17 pm | In academia, biología, descarga textos pdf, galería de imágenes | No Comments

Irene García Fierro | Esta es la segunda presentación que cuelgo en ccapitalia. Va sobre un tema que siempre me ha interesado: las células y las enfermedades. Todas las fotos las he sacado yo con el microscopio que tengo en casa y las preparaciones que mi padre ha ido consiguiendo de diferentes sitios. Espero que os guste y sirva de ayuda.

Aquí podéis visitar el espacio de la galería donde voy colocando más imágenes.

Vistando Museos (Ordenadores y Telecomunicaciones)

marzo 1, 2018 on 6:02 pm | In galería de imágenes, hist. informática, hist. telecomunicaciones | No Comments

Siempre que tengo oportunidad de salir de mi ciudad intento hacer alguna escapada a algún museo. No oculto que tengo debilidad por aquellos que atesoran piezas de tipo tecnológico. Para mi representan una forma de reflexionar sobre el pasado y buscar algo de inspiración para abordar el futuro… y si puedo, y me lo permiten, intento sacar alguna fotografía de las piezas más llamativas.

Durante mucho tiempo he ido conservando estas fotos en un disco duro que solo yo -muy de vez de cuando- volvía a mirar. Bien, es hora de ir sacando a la luz estos recuerdos para que no queden en el olvido y aquellos de vosotros que estéis interesados, podáis copiar y disfrutar. Aprovechado esta colección, he creído oportuno añadir algunos diagramas de algunas máquinas para que veáis su evolución. También alguna foto que localicé por Internet.

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El Mecanismo de Anticitera

diciembre 30, 2016 on 8:01 pm | In galería de imágenes, hist. informática, matemáticas | No Comments

Aunque en Wikipedia y en YouTube encontrarás amplia información sobre esta máquina, no he podido resistirme a escribir algo sobre ella nada más llegar de Atenas y visitar el Museo Arqueológico Nacional.

Son numerosos los detalles que hacen que te invada la emoción cuando estás frente a la vitrina que aloja sus restos. El primero y más importante es la perplejidad que causa comprobar que esta máquina fue construida hace más de 2000 años. Siempre hemos conocido el refinamiento estético existente en la Grecia clásica, su elevado nivel científico o su desarrollado pensamiento filosófico. De lo que apenas teníamos noticia es que también poseían un profundo conocimiento técnico para representar mecánicamente sus teorías astronómicas. A través de este modelo mecánico que es Anticitera, los sabios griegos podían conocer las fases lunares, predecir eclipses, la posición de los astros por ellos conocidos y cuando se celebrarían juegos olímpicos.  En este sentido el mecanismo de Anticitera ha de ser considerado un computador analógico donde, a través de un modelo mecánico, se recrean las ecuaciones matemáticas que describen el movimiento de los astros. El usuario de este “ordenador” podía cambiar las variables de entrada (fecha) para conocer el estado del firmamento de ese momento.

Antes de que los científicos desentrañaran el funcionamiento del mecanismo de Anticitera se pensaba que los primeros “ordenadores analógicos” eran los astrolabios y los relojes astronómicos árabes. Hoy la comunidad científica no duda que el antecesor de todos estos mecanismos es Anticitera. Estos mismos científicos trazan con claridad la ruta del saber mecánico desde la Grecia clásica hasta Bizancio y de ahí al mundo islámico, y de vuelta a Europa a través de España. Además, tras entender el funcionamiento de Anticitera, adquieren un nuevo sentido los textos donde Cicerón (106 a.C – 43 a.C) describe una máquina similar a Anticitera obra del genial Arquímedes (286 a.C – 212 a.C). Esta máquina de Arquímedes perfectamente podría ser la precursora de esta clase de ingenios.

Cuando uno contempla el amasijo de metal corroído que ha llegado hasta nuestros días, solo puede pensar en la suerte que ha tenido la humanidad al rescatar –casualmente- del fondo del mar algo tan “irrelevante” a simple vista. Fueron unos pescadores de esponjas los que en 1901 encontraron los restos de un naufragio frente a las costas de la isla griega de Anticitera. Afortunadamente, durante su inmersión, aquellos pescadores se toparon con bellas estatuas de bronce y… un raro objeto de escaso valor… Aquel descubrimiento sería el inicio de nuevas prospecciones para intentar recuperar más fragmentos del extraño artefacto y completar el rompecabezas. Setenta años después hasta el propio Jacques Cousteau participaría en la búsqueda.

Por último, cuando estaba frente a Anticitera, no pude dejar de maravillarme por el tesón que han demostrado un grupo de matemáticos, arqueólogos, ingenieros e historiadores de todo el mundo para comprender y recrear su funcionamiento, y así despejar definitivamente las sombras del misterio.

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Sonikas 14 en imágenes y…. una cita el 21 de diciembre

diciembre 5, 2016 on 1:40 pm | In arte sonoro, galería de imágenes, música electrónica, sonikas | No Comments

La gran calidad de los artistas invitados, una excelente respuesta del público y, por supuesto, el apoyo de todo el equipo del Centro Cultural Lope de Vega, hicieron posible, un año más, el Sonikas. Gracias a todos.

Aquí os dejamos unas imágenes de lo que pasó.

Elias Merino en Sonikas 14 (3 de diciembre 2016)

Aprovechamos para recordar que el próximo día 21 de diciembre, a las 19:30h, estaremos en el Auditorio del Ayuntamiento de Madrid (Plaza Cibeles) hablando sobre el proyecto de la Asociación CRC y Sonikas. Tras esta pequeña exposición presentaremos la actuación de Natascha Barrett, una artista que nos visitó en el Sonikas de 2009.

Esta actividad se enmarca dentro del ciclo Arrecife y es comisariado por José Luis Espejo. A través de este ciclo se pretende la difusión de la experimentación sonora. Con periodicidad mensual se nos brinda a distintos colectivos de Madrid la posibilidad de exponer nuestra trayectoria. A su vez, cada uno de los participantes, invitamos a un artista que haya sido representativo para nosotros.

[+ info www.madrid.es]

Os esperamos.

Portadas de Ciencia Ficción

febrero 2, 2014 on 5:50 pm | In ciencia ficción, galería de imágenes | 4 Comments

Adolfo García | Aunque en mi infancia conocí la existencia de las célebres novelas “de a duro”, nunca se cruzaron en mi camino. De aquella época apenas recuerdo las populares “novelas del Oeste” escritas por Estefanía y los establecimientos donde se intercambiaban. Hace más de una década, cuando me aproximé brevemente al mundo del fandom y las Hispacon (cita anual de los aficionados a la Ciencia Ficción y Fantasía), descubrí qué, desde 1953 y bajo aquel característico formato de novelita de bolsillo, además de westerns, también se publicó mucha ciencia ficción. Aquel descubrimiento fue una especie de revelación aunque, en honor a la verdad, tras varios intentos de lectura no conseguí darle continuidad. No obstante había algo en aquellas novelas, en su superficie, que me seguía cautivando. Ese “algo” eran sus ilustraciones de portada de estilo space opera.

Carlos Alberto, amigo y guía personal en mi aproximación al mundo de las Hispacon, tuvo la amabilidad de pasarme un CD con un montón de portadas escaneadas. Durante este tiempo he buscado en Internet -sin éxito- algún sitio donde estas imágenes estuvieran accesibles con cierta calidad. Al no encontrar nada me he decidido a poner este material a disposición de aficionados y curiosos. Aunque no están todas las portadas ni colecciones publicadas, aquí encontrarás una buena representación.

Sería osado por mi parte hacer un análisis crítico de estas obras. Como no-lector no puedo aportar información objetiva más allá de los datos editoriales básicos de cada colección. Afortunadamente, para aquellos que estéis interesados, en Internet hay bastantes textos de auténticos eruditos que, sin lugar a dudas, son la mejor fuente para profundizar en el tema. En este sentido recomiendo empezar por los artículos de José Carlos Canalda. Los podéis encontrar en diferentes web del género y en un su web personal (www.jccanalda.es). También, para tener una visión más amplia de la novela popular y la ciencia ficción española, os recomiendo dos libros que reúnen artículos de diferentes autores, incluido Canalda: La ciencia ficción española (2002) y La novela popular española (2000), ambos publicados por Ediciones Robel.

Futuro. Novelas de Ciencia y Fantasía. Es la primera gran colección de ciencia ficción de España. Fue puesta en marcha por José Mallorquí, creador del legendario personaje de El Coyote.  Desde Barcelona, a través de Ediciones Futuro, se publicaron 34 volúmenes entre 1953 y 1954. La mayor parte de las obras de Futuro fueron escritas por el propio Mallorquí usando distintos seudónimos. Solo una parte de relatos publicados en Futuro son obras originales. El resto son adaptaciones de obras extranjeras. Firmaron sus portadas Parera Ribas y Chaco Pino.

Luchadores del Espacio. Durante la década comprendida entre 1953 y 1964 Editorial Valenciana publicó 234 títulos firmados por 27 autores diferentes. La mayoría también publicó usando seudónimo. Entre ellos destacan los nombres de P. Danger (Domingo Santos) y Alex Towers (Ángel Torres Quesada) y, por supuesto, George H. White y Van S. Smith (ambos seudónimos empleados por Pascual Enguídanos). Enguídanos y su “Saga de los Aznar” fueron la pieza central de Luchadores del Espacio. Por su parte, Torres Quesada y Domingo Santos fueron los únicos autores que lograron transcender de las novelas de a duro y convertirse en afamados escritores de ciencia ficción. Las portadas de Luchadores fueron obra de José Luis Macías.

Espacio. La catalana Ediciones Toray logró poner en las estanterías hasta 547 volúmenes de esta colección (de 1955 a 1972). El autor más fértil e importante de Espacio es Luis García Lecha, quien firmaba con los seudónimos de Clark Carrados y Louis G. Milk. García Lecha llegó a publicar 234 novelas. Durante los primeros años la mayor parte de sus portadas fueron obra de Chábril.

Más Allá. Dirigida por Héctor Germán Oesterheld y publicada en Argentina entre 1953 y 1957 (48 números) tomaba gran parte de su material de la revista norteamericana Galaxy. Su línea editorial combinó la publicación de relatos de ciencia ficción con artículos de divulgación científica.

 

Algunas notas
En este apartado me gustaría recordar el contexto histórico en el que aparecieron las colecciones anteriores. Es importante resaltar que estas obras nacen en un periodo donde la ciencia ficción goza de cierto esplendor por lo tanto, su lanzamiento y buena acogida, no son casuales. En efecto, los años cincuenta se caracterizan por un gran desarrollo científico y tecnológico, en particular en Estados Unidos. Por poner unos ejemplos hay que citar que la era atómica acaba de dar comienzo; las computadoras y los robots provistos de “cerebros electrónicos” cautivan la imaginación popular, mientras que los avances de la aeronáutica se suceden con rapidez. Por si fuera poco, en 1957, la puesta en órbita del Sputnik y el viaje de la perrita Laika animarán la carrera espacial materializando la posibilidad de viajar a otros mundos. La televisión, los electrodomésticos y el teléfono introducen la tecnología en el hogar; y en el ámbito internacional, como consecuencia de la guerra fría, la ciencia jugará un papel decisivo en la consecución del liderazgo militar. Por último, en un plano menos real pero igualmente estimulante, recordemos el nacimiento del fenómeno OVNI y la proliferación de crónicas de contactos con seres del espacio exterior. En definitiva, el ciudadano percibe estos avances y cambios con una mezcla de temor, expectación y optimismo. Es en este paisaje donde la ciencia ficción se erige como el único género capaz de relatar historias relacionadas con el futuro, la ciencia y la tecnología. Además del puro entretenimiento, esta variedad literaria también se convierte en un popular canal de divulgación de conocimiento que, de otra forma, sería inaccesible para la mayoría de los lectores.

Al comienzo de la década de los cincuenta España deja atrás los peores años de posguerra, aislamiento internacional y autarquía. La firma del convenio que permite a EE.UU. el establecimiento de bases militares sella nuestro alineamiento ideológico y estratégico frente al bloque comunista. A cambio la dictadura de Franco empieza a normalizar sus relaciones con el exterior, consigue estabilidad económica y se beneficia de algunas transferencias y concesiones. No obstante, consecuencia de la política autárquica de los años anteriores y gracias al tesón de numerosos profesionales de instituciones científicas y empresas, España empieza a mostrar señales de desarrollo y autosuficiencia técnico-científica propios. Por citar algunas: CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), JEN (Junta de Energía Nuclear, actual CIEMAT), INTA (aeroespacial), CASA (aeronáutica, actual Airbus Group), ENASA (automoción, actual IVECO), SEAT y Barrerios (automoción), Talgo (ferrocarril), Bazán (astilleros militares, actual Navantia), ENDESA (energía eléctrica), ENCASO (petroquímica, actual Repsol), ENSIDESA (siderurgia, actual Aceralia/ArcelorMittal), CNTE (actual Telefónica), RENFE e Iberia (transporte). En resumen, encontramos ingredientes que nos hacer pensar que el sentimiento del españolito hacia el futuro, la ciencia y la técnica no era muy distinto del que se vivía en otros países.

[Visita la Galería Portadas de Ciencia Ficción]

Clock DVA en Madrid

noviembre 2, 2011 on 8:11 am | In cibercultura, galería de imágenes, música electrónica | No Comments

Adolfo García | Si me encontrara en la difícil tarea de elegir diez temas con los que montar la banda sonora de mi vida ¿qué tema seleccionaría de Clock DVA? ¿Cypher, The Hacker, Eternity, Final Program, Man-Amplifiers o Voice Recognition Test? Este grupo ha sido -y sigue siendo- uno de mis preferidos.

La música de Clock DVA resume a la perfección el movimiento Cyberpunk de finales de los ’80 y comienzos de los ’90. En aquellos años las letras de Adi Newton tenían un tono profético y misterioso. Ha pasado el tiempo y, curiosamente, aquellos mensajes son más que perceptibles en la realidad que nos rodea.  Con esta sensación asistí ayer a su actuación en Madrid. Por un momento me olvidé que iba a un espectáculo más. Incluso, antes de comenzar, pensé que sería fantástico ver en los visuales algún guiño a Wikileaks, Julian Assange o Anonymous. ¡Qué ingenuo! Lamentablemente, lo que vi y escuché no cumplió mis expectativas. Esperaba más emoción.

10 años de Ccäpitalia

junio 10, 2010 on 12:00 am | In galería de imágenes, internet | 2 Comments

Adolfo García | Hoy Ccäpitalia cumple una década de existencia. A pesar de que son pocos años, este periodo de tiempo no es nada trivial si hablamos de un proyecto desarrollado en Internet. A lo largo de estos años Ccäpitalia ha padecido altibajos creativos y cambios. Como no, la esencia del proyecto también ha evolucionado hasta convertirse en un blog donde compartir las aficiones e inquietudes de un servidor, Adolfo.

En esta entrada no quiero recurrir a nostálgicos recuerdos para celebrar este bonito aniversario. Solo os aburriré con algunas reflexiones sobre como ha cambiado la forma de “estar en Internet” durante este tiempo.

Cuando arrancamos Ccäpitalia en el 2000, la opción más común para estar en Internet era alquilar espacio en un servidor y programar la web en HTML. Si eras hábil también podías recurrir a Flash, Perl, JavaScript o Java. En aquella época la gran mayoría de los que iniciábamos una web lo hacíamos para compartir algún tipo de afición. En nuestro caso, como herederos del fanzine Resonancias, se trataba de música electrónica y, posteriormente, ciencia ficción a través de NGC 3660. Recuerdo -en plena fiebre de las punto com– como nuestros conocidos nos interrogan sobre la razón por la que queríamos estar en Internet a través de un proyecto sin ánimo de lucro…

Tuvieron que pasar unos años hasta que Blogger (2004) y WordPress (2005) derribaran la barrera de entrada que suponía para mucha gente el diseño y programación de una página web. Aunque los foros web existían desde mucho antes, fueron estas plataformas las que hicieron posible el desarrollo de la blogesfera y la popularización del término 2.0. A pesar de la sencillez de edición que ofrece el blog, cuando te embarcabas en un proyecto era porque tenías algo interesante que contar o deseabas compartir pensamientos y vivencias con otra gente. En este sentido es importante recordar que los blogs han permitido a muchas personas salir del anonimato para convertirse en influyentes gurús, sobresalientes periodistas o, simplemente, escritores con lectores fieles.

Wikipedia (2001) era y es radicalmente distinto al fenómeno blog. Esta iniciativa ha hecho posible que miles de personas compartan su conocimiento bajo criterios estrictamente enciclopédicos. Es decir, buscando uniformidad, rigor y veracidad de la información publicada, intentando prescindir de subjetividad y opiniones interesadas. Wikipedia, además de ser un oasis de conocimiento, representa la forma más altruista de estar presente en Internet ya que los autores no reciben nada a cambio, ni siquiera el reconocimiento público por su contribución.

Fliker (2004) y YouTube (2005) abrieron la puerta a la publicación de fotografías y vídeos que, hasta entonces, eran un quebradero de cabeza para cualquier webmaster. A través de estas plataformas ha sido posible colgar en Internet recuerdos familiares y pequeños trabajos de producción amateur. Algún sketch ha llegado incluso a ser un éxito mediático a nivel mundial a las pocas de horas de ser subido. Por otra parte, aunque se desarrolla en el filo de la legalidad, la publicación de vídeos también ha permitido recuperar del olvido y difundir interesante material televisivo con el que todos hemos llenado horas de entretenimiento. En el ámbito multimedia también es preciso recordar el Podcasting (2004), los híbridos fotoblog o videoblog o, simplemente, la incrustación de clips de vídeo en un blog. Todos ellos han enriqueciendo enormemente la blogsfera.

Hasta el momento hemos visto que la tendencia mayoritaria para estar en Internet ha sido emplear plataformas que simplifiquen la publicación y el mantenimiento de contenidos. Estos entornos no solo han facilitado la puesta en marcha de un proyecto en Internet, sino que han permitido desarrollar de diferentes formas el concepto de comunidad virtual al poner en contacto a personas con intereses comunes. MySpace (2003), Facebook (2004) o Twitter (2006) son excelentes ejemplos de plataformas concebidas bajo esa premisa. En ellas el fin no es la publicación de contenido sino un medio para pertenecer a una comunidad o red social.

Termino esta entrada con la sensación de que en la actualidad diseñar desde cero tu página web, mantenerla y dotarla de contenidos empieza a resultar poco común…  casi como hace diez años…

Un Abrazo a tod@.-

[Vista la Galería web-histórica de Ccäpitalia.net]

Paisajes Neuronales II

abril 20, 2010 on 3:26 pm | In biología, galería de imágenes | No Comments

Adolfo García Yagüe | En esta segunda colección de Paisajes Neuronales, a diferencia de la anterior, donde se mostraban imágenes tomadas con equipos de microscopía profesionales, os presento algunas imágenes que he tomado “en plan aficionado” acoplando una cámara de fotos a un microscopio óptico convencional.

Aunque hoy pueda parecer algo evidente, hasta la invención del microscopio los científicos no fueron capaces de formular lo que hoy conocemos como la Teoría Celular. Esta Teoría afirma  básicamente que  la célula es la unidad estructural y funcional de todos los seres vivos y que cada célula procede de otra célula preexistente, por división de ésta (Omnis cellula e cellula). La historia de este importante capítulo del saber científico comienza en el siglo XVII, con las primeras observaciones microscópicas de Robert Hooke. Aunque la Teoría Celular se aplicó rápidamente a todos los tejidos, tanto vegetales como animales, no ocurrió lo mismo con el tejido nervioso. Esto fue debido a que el tejido nervioso al ser observado con el microscopio se mostraba como un entramado complicado de conexiones, en donde no era evidente la presencia de células independientes, sino más bien de una red continua o retículo. No será hasta 1888, cuando Santiago Ramón y Cajal extienda la validez de la Teoría Celular al tejido nervioso, con su Teoría Neuronal. Esto fue posible gracias a dos factores, el método de tinción empleado, y el estudio en animales en etapas fetales o de escasa edad, en donde la red de conexiones neuronales es aún escasa, algo así como un bosque en formación, en el que las ramas de cada árbol se pueden diferenciar de las de los demás. De esta forma observó que, al igual que en el resto de tejidos, cada neurona era independiente de las demás, aunque estableciese miles de conexiones con miles de neuronas.

A continuación os resumo los que considero los principales hitos en el desarrollo de la Teoría Celular así como de la Teoría Neuronal. [ir a Galería Paisajes Neuronales II]

1665. Robert Hooke(1635-1703). Observa, mediante un microscopio fabricado por él, una fina lámina de corcho identificando pequeñas oquedades que le recuerdan a las celdas de un panal. Hooke bautiza a estas celdillas con el nombre de células.

1791. Luigi Galvani (1737-1798). Descubre que aplicando electricidad sobre las ancas de una rana estas se contraen. De manera inversa, propone que nervios y músculos pueden generar una corriente eléctrica.

1833. Robert Brown (1773-1858). Identifica dentro de todas las células vegetales que observa una especie de aureola circular más opaca que la membrana exterior. Llega a la conclusión de que se trata de un elemento común a las células y lo denomina núcleo celular.

1837. Jan Evangelista Purkinje (1787-1869). Observa un tipo de  células nerviosas que se localizan en el cerebelo: las células de Purkinje. Estas células nerviosas destacan sobre el resto por su gran tamaño y abundantes ramificaciones. Además de otros importantes descubrimientos, Evangelista Purkinje fue el primero en emplear el microtomo como instrumento para la realización de finos cortes de una muestra de tejido.

1838. Matthias J. Schleiden (1804-1881). Concluye que la  célula es la unidad básica de los organismos vegetales y que el crecimiento de las plantas se producía mediante la generación de células nuevas que se propagan a partir de los núcleos de las viejas. Aunque posteriores descubrimientos mostraron su error respecto al papel del núcleo en la mitosis o división celular, su concepto de la célula como unidad estructural común a todas las plantas marca el punto de partida de las siguientes investigaciones sobre los procesos vitales que se producen a nivel celular.

1839. Theodor Schwann (1810-1882). Extiende  las conclusiones de Schleiden a los organismos animales.

1859. Hermann von Helmholtz (1821–1894). Identifica una corriente eléctrica procedente de las células nerviosas. Concluye su tesis afirmando que este pulso eléctrico es el modo en que éstas trasmiten mensajes.

1863. Otto Friedrich Karl Deiters (1834-1863). Es reconocido como el primero en observar células nerviosas parcialmente completas con sus prolongaciones. Por lo que se refiere a los métodos de coloración empleados por entonces, aparte de los de aplicación general -basados en el carmín y la hematoxilina- se disponía de otros como el método de Weigert, especialmente recomendados para el estudio del sistema nervioso.

1871. Joseph von Gerlach (1820-1896). Formula su Tesis Reticular a partir de observaciones del tejido nervioso empleando cloruro de oro como elemento de tinción.  Su tesis se construía sobre la hipótesis de que todas las células nerviosas conforman una red continua, sin interrupciones entre ellas. Esta tesis facilitaba la explicación sobre como viajan los impulsos nerviosos entre distintas zonas del sistema nervioso.

1873. Camilo Golgi (1843-1926). Mediante el empleo de nitrato de plata, descubre una técnica de tinción que permite, por primera vez, visualizar de forma nítida una célula nerviosa. Estas adquieren una coloración negra, destacando sobre el fondo y con sus perfiles muy bien definidos. Golgi respalda la tesis de reticularismo formulada por Gerlach.

1884. Franz Nissl (1860-1919). Entre las importantes aportaciones de este investigador del sistema nervioso merece recordarse aquí la técnica de tinción que lleva su nombre. El método Nissl “tiñe” de color azul el núcleo celular y el cuerpo celular o pericarion, viéndose, junto a este último la base de las dendritas.

1886-1887. Con solo unos meses de diferencia, y de manera independiente, Wilhelm His (1831-1904) y August Forel (1848-1931) llegan a la hipótesis de que las células nerviosas son independientes y terminan libremente poniendo en cuestión la Tesis Reticular.

1888. Santiago Ramón y Cajal (1852-1934). Partiendo del método de tinción descubierto por Golgi, introduce una mejora que denominó “doble impregnación” con la que consigue tinciones más complejas. En este año edita sus descubrimientos en una serie de tres artículos publicados en su Revista Trimestral de Histología Normal y Patología, de la que solamente aparecerán tres números. Esta serie de artículos se inicia con el titulado “Estructura de los centros nerviosos de las aves” donde demuestra que las ramificaciones de las células nerviosas no finalizan de manera difusa en una retícula, sino que finalizan libremente. Por lo tanto, las células nerviosas son unidades anatómicas y funcionales independientes, que se comunicaban entre sí por contacto o contigüidad, no por continuidad.

1891. Wilhelm von Waldeyer-Hartz (1836-1921). Este influyente científico alemán publica un artículo donde avala las investigaciones y la teoría propuestas por Cajal. En este artículo Waldeyer utiliza -por primera vez- el término neurona para denominar a la célula nerviosa.

1891. Santiago Ramón y Cajal.  Formula la Ley de la Polarización Dinámica de las Neuronas según la cual la transmisión neuronal es siempre unidireccional: fluye desde las ramificaciones dendríticas hacia el cuerpo de la neurona, donde se procesa dicha información, y de éste hacia las ramificaciones terminales o axones, para contactar con otra u otras neuronas.

[ir a Galería Paisajes Neuronales II]

Leonardo da Vinci, colección de modelos

marzo 19, 2010 on 7:51 pm | In galería de imágenes, innovación | No Comments

Adolfo García | Recientemente, de visita en Milán, dediqué unas horas a recorrer el Museo Nacional de la Ciencia y la Tecnología para ver las maquetas allí expuestas de algunas de las máquinas proyectadas por el genial Leonardo da Vinci. [ir a Galería de la Colección de modelos]

Resulta difícil no caer fascinado cuando se observa la obra de Leonardo da Vinci, y no me estoy refiriendo a sus obras pictóricas universalmente conocidas. En mi opinión, es a través de sus códices donde Leonardo refleja toda su capacidad de observación, análisis, imaginación y genialidad. Por esta razón, fue gracias a la difusión en facsímile de estos códices, hacia finales del XIX, cuando la figura de Leonardo da Vinci atrajo a estudiosos que se afanaron en comprender sus diseños y transcribir sus notas. Pero hacia la mitad del siglo XX, la opinión hacia Leonardo empezó a cambiar. Los historiadores Bertrand Gille y Leonardo Olscehki insistían en la deuda de Leonardo da Vinci con manuscritos de ingeniería anteriores y lo colocaron en segunda fila [Foley 1988].

Curiosamente, por caprichos del destino, en el año 1966, durante unas tareas de inventario de la Biblioteca Nacional de España, aparecieron dos volúmenes titulados como Tratado de estática y mecánica en italiano (1493) y Tratados varios de fortificación, estática y geometría en italiano (1491) cuya autoría correspondía a Leonardo da Vinci. Estos códices, dados por perdidos tiempo atrás, se bautizaron como Códices de Madrid I y II. En ellos Leonardo nos describe mecanismos que no fueron construidos hasta muchos años después de su muerte y que evidencian, sin lugar a dudas, su tremenda inteligencia. Además, los Códices de Madrid ponen de manifiesto que Leonardo no era, pese a lo que se creía, una persona caótica. Es cierto que sus manuscritos son desordenados en la estructura y redacción, sin olvidar que escribía al revés: de derecha a izquierda. Realmente, los códices hay que verlos como si fueran notas de campo. Son desarrollos de ideas en los que trabajaba Leonardo y que en el futuro pretendía ordenar y pasar limpio. Por el contrario, en el Códice de Madrid I, se pueden apreciar páginas cuya edición es realmente exquisita, transmitiendo una claridad meridiana y un claro objetivo: compartir ese conocimiento.

En el legado que nos ha llegado a través de los Códices encontramos estudios en prácticamente todos los campos del saber: Geometría, hidráulica y física (Códice Forster); tratados de pintura (Códice Urbinas); arquitectura y matemáticas (Códice Arundel). Descubrimos, a través de los manuscritos del Castillo de Windsor, a un Leonardo volcado durante 30 años en la anatomía médica a través de disecciones de cadáveres, algo poco común en su época. En el Códice Leicester se abordan -entre otros- temas de cosmología e hidráulica. El estudio del vuelo de los pájaros, analizado en el códice del mismo nombre. Por último está la mecánica, navegación e ingeniería militar, que ocupa un lugar destacado en los monumentales Códice Atlántico, Manuscritos A-M de Francia y Códices de Madrid. Este ingente caudal de conocimiento permaneció durante siglos celosamente guardado -y desperdigado- por las bibliotecas de la nobleza europea. El valor que se daba a estos manuscritos era el de un curioso objeto de colección, más que como fuente de saber.

Son pocos los inventos que llegaron hasta los talleres de los artesanos de la época. Tampoco está muy claro que Leonardo lograra construir y hacer funcionar alguna de sus máquinas. En este sentido, es fácil llegar a la conclusión que Leonardo diseñaba sus máquinas basándose en su propia intuición y capacidad de observación. No olvidemos que en su tiempo aun no se habían descubierto las leyes y principios físicos que gobernaban la mayoría de sus ingenios. Por esta razón, cualquier intento de perfeccionar y ajustar el funcionamiento de una máquina para que fuera más eficiente sería complejo y laborioso.

Por otra parte, constructivamente, Leonardo estaba limitado por las técnicas y materiales de su época. Lo que no puede dejar de llamar la atención a cualquiera que estudie su trabajo es el uso relativamente amplio de la madera y el cuero. Ambos materiales contaban con una tecnología adecuada en su tiempo. En cambio, la técnica de los metales era decididamente limitada. Las artes de la fundición y la forja eran bien conocidas y se tenían en alta estima, pero no eran en absoluto adecuadas para la producción de pieza mecánicas precisas. Por esta razón, cuando uno se imagina el funcionamiento de alguno de los diseños de Leonardo, lo que ve es una máquina endeble  rechinante que ciertamente girará, pero a regañadientes, y cuyas superficies de trabajo pronto estarán tan gastadas y melladas que perderán toda eficacia. [Wiener 1954]

Los modelos expuestos en el Museo Nacional de la Ciencia y la Tecnología de Milán fueron creados a partir de 1952 por un comité de expertos que se constituyó para conmemorar el quinientos aniversario del nacimiento de Leonardo da Vinci. Fueron presentados por primera vez el 15 de febrero de 1953, coincidiendo con la inauguración del museo. Cada maqueta -al igual que es nuestros días- pretendía ser didáctica y facilitar así la compresión de funcionamiento al visitante. Con este propósito, junto a cada mecanismo, se incluye una explicación de su funcionamiento y los diagramas originales en los que se basa.

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Bibliografía
FOLEY Vernard y SOEDEL Werner, Contribución de Leonardo a la Mecánica Teórica, Investigación y Ciencia, Noviembre 1986
WIENER Norber, Inventar, Tusquets Editores, 1995
FOLEY Vernard, Leonardo y la Invención de la Llave de Rueda, Investigación y Ciencia, Marzo 1998
GIORGIONE Claudio, LEONARDO DA VINCI, The Models Collection, Museo Nazionale della Scienza e della Tecnología Leonardo da Vinci, 2009

8 horas en Estambul

febrero 6, 2010 on 5:47 pm | In galería de imágenes, viajes | No Comments

Adolfo García | Turismo contra reloj en Estambul. Consciente de que me he dejado muchas cosas que ver, aquí os dejo unas fotillos de mi reciente visita a esta ciudad. Con diferencia, lo que más me ha impresionado es la Cisterna de la Basílica. Esta cisterna subterránea se construyó en el siglo sexto de nuestra era. Ocupa una extensión de 10.000 m2 y tiene una altura de 8 metros de altura. Se estima que su volumen le permite almacenar 80 millones de litros de agua. Nunca he visto nada igual. [ir a Galería fotográfica de Estambul]


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