56K, ADSL y GPON

junio 30, 2018 on 5:52 pm | In colección, hist. telecomunicaciones | 3 Comments

Adolfo García Yagüe | Hace unas semanas hablábamos sobre el empleo de la red telefónica por los ordenadores. Recordábamos como los cables de cobre se han usado, además de para comunicarnos entre nosotros, para enviar datos. Desde los años ‘60 se han sucedido diferentes recomendaciones técnicas que intentaban aumentar el caudal de datos que podíamos enviar por los citados pares de cobre. Las más habituales fueron V.21, V.22, V.22bis, V.23, V.32, V.34, y así hasta la norma V.92. Aunque implementando diferentes técnicas, la aproximación de los módems y su correspondiente norma, usaban la región espectral dedicada a transportar nuestra voz. En cambio, hacia el final del siglo XX, se usó otra tecnología de transporte que también aprovechaba el cable de cobre pero haciendo uso de otras bandas de trasmisión siendo posible, incluso, simultanear una conversación telefónica con el envío de datos. Me refiero a ADSL (Asymmetric Digital Subscriber Line).

ASDL rompía el techo de los 56Kbps (Kilobits por segundo) alcanzados con la tecnología V.92 y nos ofrecía un escalado de velocidades que arrancaba en los 128Kbps hasta llegar a cerca de 12Mbps. Semejante salto de velocidad se debía al uso simultáneo de todas las bandas de trasmisión existentes en un cable de cobre, y también al factor longitud y calidad del cable que nos unía con la central telefónica. Como he dicho antes, en la tecnología más popular, o ADSL, se respeta la región del espectro -del cable de cobre- dedicada a transportar una conversación.

Del gran salto de velocidad que ofrecía ADSL se aprovechó en la incipiente navegación en Internet. En efecto, fue una de las tecnologías que popularizaron su uso aunque años atrás ya se empezaba navegar con módems V.32bis (19200 bits por segundo), V.34 (28800 bps) y V.90 (56Kbps). ADSL nos brindaba la llamada “Banda Ancha” e introdujo en nuestras vidas los famosos test de velocidad para medir la respuesta de nuestra conexión. Aún hoy esta técnica y sus descendientes (ADSL2, ADSL2+ y VDSL) se siguen utilizando y, para muchas personas, es la única opción ya que carecen de otro medio de transmisión que no sea el veterano par de cobre.

Los grandes núcleos urbanos no tardaron en disponer del ADSL de Telefónica. Incluso los primeros usuarios tuvimos el privilegio de navegar por Internet con una dirección IP pública fija. En cambio, esta celeridad no se daba en pequeños municipios donde, en muchas ocasiones, no llegaban ni siquiera los servicios portadores necesarios para conectar el DSLAM (Digital Subscriber Line Access Multiplexer) a una red de transporte. El DSLAM ADSL es el equipo que se conecta a los pares telefónicos y que agrega nuestro tráfico de datos en un interfaz ATM de 155Mbps o 622Mbps. También hemos comentado las dificultades que tiene ADSL en tramos demasiado largos donde, quizás, se nos presta el servicio de voz desde un pueblo próximo pero separado una distancia incompatible con ADSL. Aun así, con alguna dificultad y soluciones subvencionadas como la conexión vía satélite, en el año 2011, en España, se hizo universal el servicio de Banda Ancha para acceso a Internet a una velocidad mínima de 1Mbps. Todo un logro si pensamos en la cantidad de zonas catalogadas como rurales que hay en nuestro país.

Hacia el año 2005 los Operadores de Telecomunicaciones empezaron a pensar en la evolución de sus redes de acceso. Por un lado era evidente que necesitaban aumentar el ancho de banda que nos ofrecían y, por otro, sus redes de transporte (donde se conectan los DLSAM) estaban en plena evolución a MPLS (Multiprotocol Label Switching), es decir IP. Atrás quedaba, por lo tanto, ATM. Sobre la mesa estaba la evolución natural de ADSL: VDSL. Otra opción era seguir las recomendaciones del ITU-T y el FSAN (Full Service Access Network) donde –desde hacía años- ya se consideraba llevar fibra óptica a cada hogar y usar las tecnologías APON y BPON. En este caso la red de trasporte seguía siendo ATM. Por otra parte, en países como Corea de Sur y Japón, se estaban montando redes de fibra óptica hasta los hogares pero siguiendo las recomendaciones del IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers). Allí optaron por la norma EPON que básicamente es Ethernet punto-multipunto. Así las cosas, ya se empezaba a hablar de un nuevo estándar llamado GPON (Gigabit-capable Passive Optical Network) como evolución de APON y BPON.

Fijaros que dilema y las opciones que se abren. De una parte estamos hablando de un despliegue VDSL que aprovecha el bucle de abonado existente pero se requiere estar muy cerca de este (del abonado) para poder garantizar más ancho de banda. Telefónica llegó a considerar esta opción y dedicó un gran esfuerzo a ella bajo el nombre de Red 50. Incluso se llegó a plantear la instalación de armarios en las calles y en las propias comunidades de vecinos o RITI (Recinto de Instalación de Telecomunicaciones Inferior) -a menos de 300 metros del abonado- y conectar estos (los armarios) a una red de fibra óptica. Por otro lado, también en Telefónica, se deshojaba margarita con GPON y una red de acceso totalmente de fibra hasta los hogares, pero esto eran palabras mayores ya que estamos hablando de sustituir la actual red de pares por una nueva… Por lo tanto, se enfrentaban a una evolución (VDSL) o plantearlo como una revolución (GPON) que lo cambiaria todo.

En el mundo operador siempre se aprende de la experiencia ajena y, en este sentido, la experiencia asiática de una red totalmente pasiva, de fibra óptica, demostraba que se podía prescindir de los históricos cables de cobre. Por otra parte, en EE.UU., ya se estaban prestando servicios de banda ancha con APON y BPON, y la nueva tecnología GPON era la opción de continuidad. No obstante, la fisionomía de los tendidos y la planta exterior de Japón y EE.UU. difiere de la española y su experiencia no es 100% trasplantable a nuestras ciudades. Por eso, hacia el año 2006, la experiencia en GPON de vecinos como Portugal y Francia era más enriquecedora y, en muchos sentidos, se convirtieron en el referente para toda Europa de lo que estaba por venir.

Por fin, en el año 2008, Telefónica empezó a comercializar su servicio Imagenio de Televisión bajo demanda para fibra donde, además, integraba el tradicional servicio de voz. Es decir, sobre una única red de fibra óptica se transportaban los tres servicios esenciales: Voz fija, Datos y TV (a aquel pack de servicios se le llamó Trio Futura). En aquellos primeros pasos la nueva red se puso a funcionar con equipos de Ericsson, Alcatel-Lucent y Huawei. Al poco tiempo Ericsson dejó de ser una opción válida y quedaron solo Alcatel-Lucent y Huawei. Una cosa curiosa, que no ha pasado con las tecnologías precedentes, era la cuestión de la interoperabilidad entre fabricantes. Es decir, si el equipo de cabecera GPON, u OLT (Optical Line Termination) de Huawei, se conecta al equipo que tenemos en casa, u ONT (Optical Network Units) de Alu (Alcatel-Lucent abreviado), no funciona. Al contrario y entre cualquier fabricante, sucede igual. Es decir, GPON es un estándar pero cada fabricante “personaliza” la configuración para así tener un total control de sus equipos -extremo a extremo-… y exclusividad en la venta de los equipos de usuario…

Así las cosas, a los grandes operadores esto no les agradaba porque les impedía abrir el mercado a otros suministradores de ONTs y tampoco les permitía proyectar su imagen de marca en el dispositivo de usuario. Ante esta limitación, Telefónica encargó a TELNET Redes Inteligentes (empresa española en la que trabajo) un analizador que “viese” lo que estaba pasando con el tráfico y la configuración GPON, y así hacer un análisis de interoperabilidad entre fabricantes. TELNET se puso a trabajar en el proyecto con Tecnalia y ambos presentamos el primer analizador GPON del mundo: el GPON Doctor 8000.

Otro hito fue diseñar y fabricar -para Telefónica- la primera ONT interoperable con Alu y Huawei, y cualquier fabricante de OLT. Además fue un equipo pionero en el mundo en integrar los tres servicios anteriores (Voz, Datos y TV) en una caja y simplificar así la instalación del usuario. A aquello lo llamamos TriWave y fue el germen de las actuales ONTs de Telefónica. Si, esas tan simpáticas de color gris y blanco.

Acabo recordando que en el año 1990 en Tres Cantos, Madrid y en Sant Cugat del Vallés, Barcelona, Telefónica puso en marcha un proyecto piloto de fibra hasta los hogares con equipos del fabricante Raynet. Pocos conocen aquella experiencia pero, sin lugar a dudas, representa una parte de esta historia.

Colección | Módems, teleproceso, servicios on-line y BBS | ARPANET, X.25 e Iberpac | Internet e Infovía | Fibra Óptica

 

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