Sobre reso...    

[10 Mayo 2006] Pues ya lo veis... le hemos pegado un lavado la cara a Resonancias. En los próximos días añadiré unas líneas en este apartado haciendo balance de los 13 años que llevamos "resonando". Saludos a tod@s.

Adolfo
contacto@ccapitalia.net

     

[Junio 2000]
Lo que estás viendo es la evolución de un fanzine en papel. Ahora la web permite llegar a todo el mundo y difundir más rápido y más contenido. El motivo por el que se nos ocurrió un fanzine como Resonancias es sencillo: inventarnos lo que no existía. Inventar una forma de canalizar nuestras inquietudes dentro del fascinante campo de la música electrónica y todas las disciplinas que se pueden asociar a ella. Explorar y comparar reacciones ante los estímulos que provoca la música. Llegar a difundir nuestras ideas lo más lejos posible, aglutinar mentes inquietas que piensan que “todavía no está todo atado” como nos dijo un lector.

Mucho tiempo ha pasado desde la última aparición de un Resonancias sobre papel, desde entonces hasta hoy nos han llegado multitud de cartas, gran parte de ellas pidiendo una explicación de las causas de la no aparición de más números. Ahora sería inútil justificar la no edición de más ejemplares, lo que realmente importa es que durante estos años de inactividad, el espíritu de Resonancias no ha muerto, todo lo contrario: Hemos evolucionado.

Los más veteranos y antiguos lectores de Resonancias comprobaréis que la actual estructura de Resonancias permite más flexibilidad que la edición en papel. Hemos añadido nuevas secciones con el fin de que Resonancias sea algo más que un magazine sobre música, queremos que Resonancias sea el punto de encuentro en Tiempo Real para toda aquella gente que le interesa la música electrónica.

En la editorial del primer número intentamos establecer la idea que sería nuestro hilo conductor: Recoger un testigo (el de la música electrónica) que ha estado pasando de mano en mano a lo largo de su corta historia y siempre está ahí para el que esté dispuesto a continuar. Resonancias es nuestra aportación a este testigo, nuestra forma de agradecer a la música electrónica y a todos los artistas que la cultivan y la han cultivado su influencia sobre nosotros.

La información es como un bloque de arcilla: Se manipula con mucha facilidad. De una misma materia pueden salir formas completamente diferentes. Resonancias no deja de ser una manipulación: Tomamos la parte de realidad que nos interesa y la pasamos por los filtros que nos inquietan. Lo fácil es permanecer en el rebaño, aceptar los clichés garantizados, seguir alienado por la cultura (o la no-cultura) de masas. Pero muchos experimentan esa necesidad de sacar lo más profundo y oscuro de sus mentes, revelarse contra la indiferencia.

Resonancias opera desde un nivel muy bajo (y también muy sencillo): Si piensas que conoces algo diferente, si compartes sensaciones poco usuales ante estímulos artísticos, MUÉVETE. Nadie va a ir a tu casa a preguntarte si quieres participar de opiniones y comentarios que no aparecen en los medios de comunicación habituales.

Nos gustaría que por la páginas de Resonancias pasaran artículos tocando puntos de lo más dispar, inquietudes exóticas, deseos inconfesables, sensaciones abrasadoras, mentes oscuras, críticos corrosivos, profetas anónimos e impostores reconocidos. Si te has atrevido a dar el primer paso, el resto es cuesta abajo y sin frenos. En el gigante archivo de la música electrónica se encuentran recopiladas todas las sensaciones que los humanos podemos experimentar: Amor, odio, placer, dolor, miedo, ansia, asfixia, aliento, paz, guerra, terror, convulsión, escepticismo, lástima, euforia, decadencia, nostalgia, y las que se te ocurran.

Para acabar, no nos queda mas que agradecer a todas aquellas personas que con sus cartas y consejos han contribuido a mantener vivo el espíritu de Resonancias en nuestro cerebro.

 

     

[Mayo 1993] 
Toda editorial de un primer número de una nueva publicación suele comenzar haciendo una elocuente presentación de lo que se quiere vender al lector. Nosotros, tristemente, tenemos poco que vender y mucho que transmitir…

TRANSMITIR… sensaciones, ideas y visitones d un mundo y sociedad que parecen haberse vuelto locos, para ello utilizaremos como vehículo a la música, a la música de nuestra generación…

¿Cuál es la música de nuestra generación?, ¿te has hecho alguna vez esta pregunta? La música de nuestra generación es la música de lo cotidiano, lo que nos rodea a todos, desde la melodía de una estación de ferrocarril hasta el susurro de un depósito de cadáveres.

TRANSMITIR… nuevas ideas, sí, ideas, no modas con las que cada día perdemos más nuestra individualidad y nos hacer ser elementos manipulables y manejables, perdiendo así nuestra condición de individuo mentalmente libre.

TRANSMITIR… visiones de este mundo tan “bien organizado”, donde cada día aumenta más la falta de comunicación, la violencia, la miseria, la manipulación de las personas con religiones que prometen la salvación y el perdón.

Como te he dicho antes, en RESONANCIAS escucharemos música. Música compuesta por gente como tú, gente que odia las REcopilaciones, REediciones, REmixes, Refritos… gente que marea el dial de su receptor buscando algo original, gente que odia la “pachangaza”, gente que siente arcadas cuando ve los programas especializados en nuestra “cultas” cadenas de televisión. No obstante RESONANCIAS está abierta a cualquier tipo de manifestación artística o paranoica de sus lectores.

La aparición de RESONANCIAS a estas alturas no es una mera casualidad ni un capricho de tres amigos. RESONANCIAS es una necesidad para mucha gente que está huérfana de un punto de encuentro de vanguardias. Últimamente, hay muchos elementos en este sociedad que presumen, visten, venden y hablan de vanguardia, en realidad son pobres mercaderes de su ignorancia, esnobistas vestidos de cuero negro con gafas oscuras y gesto altivo. Otra mucha gente necesita RESONANCIAS para difundir su producción musical ya que las estructuras musicales de hoy en día ven a la música como un mero elemento de macro-consumo, eso en cuanto a distribución, porque sobre la creatividad musical actual sobra todo comentario…

RESONACIAS desde este primer número pretende ser un fancín totalmente gratuito (mientras podamos) al que te puedes suscribir y lo recibirás en tu domicilio totalmente “gratix”, para ello rellena la hoja de suscripción adjunta y remítenosla. La periodicidad de RESONANCIAS dependerá en gran parte del material que tengamos publicable. Paralelo al fancín pretendemos poner al alcance de los lectores un catálogo de grabaciones de grupos independientes que comienzan o “pasan” sencillamente de la actual dinámica consumista, grabaciones terminales de finales de siglo, composiciones o versiones inéditas de grupos que sen encuentran en el circuito comercial y las compilaciones de RESONANCIAS, que son una selección de trabajos que merecen la pena que conozcas.

Por último, ponemos a vuestra disposición una página de contactos, comunicados e intercambios para facilitar la …TRANSMISIÓN…

Aquí en RESONANCIAS, TU eres imprescindible, tú y tu música, tus ideas o tu visión tan distorsionada de la realidad.